Evaluar el impacto ambiental

Por el Arq. Gustavo Di Costa

Editor de Revista ENTREPLANOS

La Evaluación del Impacto Ambiental (EIA) de nuestras obras de arquitectura, implica un tipo de estudio habitualmente exigido en las presentaciones que solicitan la aprobación o viabilidad de emprendimientos urbanísticos de distinta naturaleza, de proyectos sectoriales de infraestructuras regionales o locales, o de otras intervenciones sobre el territorio o el terreno, que por sus características y dimensiones, puedan afectar el ambiente. El nivel de requerimientos y contenidos de esos estudios varía en función de la dimensión, complejidad y características específicas de la intervención.

En términos generales, el estudio se efectúa para evaluar los efectos relevantes sobre el ambiente que resultarían de la ejecución de un emprendimiento. Estas evaluaciones se pueden realizar en etapas, una preliminar para establecer la prefactibilidad a partir de estudios de base y la identificación de los impactos; y una definitiva de factibilidad, considerando alternativas y medidas de mitigación.

Las tareas generalmente involucradas en los citados estudios se relacionan con la verificación de la legislación aplicable, la determinación de las áreas de influencia, el análisis de los subsistemas natural y socio-económico, la evaluación de impactos en las distintas etapas de implementación o ejecución, y posterior operación del emprendimiento.

La Ley 123 del GCABA regula las cuestiones ambientales en el territorio de la ciudad. El Decreto 1120/01 establece los requisitos para los profesionales y consultores que se inscriban en el Registro de Evaluación Ambiental. La Determinación de Pasivos Ambientales (DPA) es una tipología de estudios requeridos para determinar la calidad ambiental de territorios, espacios urbanos o terrenos que han sido utilizados previamente y cambian de uso, donde pueden quedar elementos, instalaciones o residuos visibles u ocultos, ambientalmente dañinos o potencialmente peligrosos, necesarios de remover.

Se trata de estudios usualmente requeridos por autoridades locales, en particular, cuando se trata de emprendimientos sobre terrenos previamente ocupados por actividades ambientalmente calificadas de riesgo, e incluyen tareas de verificación de la ocupación histórica, de las condiciones de entorno y de los elementos residuales existentes en el predio, la determinación del potencial de contaminación, la constatación de las responsabilidades por daño o perjuicio ambiental cuyo remedio, corrección o mitigación puede ser exigida al nuevo propietario o usuario y el análisis del costo de recuperación y acondicionamiento del sitio.

Datos imprescindibles a efectos de integrar a nuestras obras al marco natural que las contienen y aceptan.

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Alejandra



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