Cristiandiciembre 2, 2020
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8min191

Por: Mariángela Velásquez

2020 ha sido el año de lo inusitado. El nuevo coronavirus sacudió los cimientos que parecían inamovibles y no dejó incólume al mundo de la energía. El impacto turbulento de la pandemia destronó al petróleo como la fuerza que mueve al mundo y despejó el camino para la consolidación de las renovables.

Las décadas de desarrollo tecnológico de las “energías alternativas” han comenzado a dar sus frutos y las grandes economías ya vislumbran un mundo impulsado por la energía solar, eólica e hidroeléctrica.

Las Perspectivas Energéticas Mundiales 2020, publicadas en octubre por la Agencia Internacional de Energía (AIE), subrayaron que los más avanzados sistemas de energía solar son capaces de ofrecer la electricidad más barata de la historia, mucho más que la contaminante generación a base de carbón y gas.

Y aunque los analistas temen que las próximas dos décadas estarán marcadas por una gran incertidumbre también pronostican que para el 2040 la energía renovable se habrá fortalecido a un nivel que nadie imagino hace dos años.

Los pronósticos de expansión de la energía solar en 43% para el 2040 se basan en el abaratamiento de los costos de producción, que podría ser hasta un 50% menor a lo calculado en el pasado.

La meta de acabar con las emisiones

Eso no significa que el mundo dejará de usar petróleo de la noche a la mañana, especialmente si no se aprueban legislaciones internacionales para frenar su consumo, dijo la AIE.

La demanda de gas podría aumentar en los próximos 20 años. Para impedirlo y frenar las emisiones de CO2 se necesitarían esfuerzos “sin precedentes” por parte de cada una de las grandes economías, no sólo el desarrollo alternativo del sector energético.

Es alentador que por primera vez la agencia supervisora de las políticas energéticas mundiales publicó un modelo de detallado sobre mitigación de emisiones para alcanzar un descenso de la temperatura mundial en 1,5ºC para el 2050.

Para lograrlo, el cambio de comportamiento individual es esencial. El informe dice que medidas como trabajar desde casa tres veces a la semana podrían ser claves para alcanzar la meta de cero emisiones en 30 años.

Sin la irrupción de la COVID-19, que ha obligado confinamientos y forzado a las empresas a permitir el teletrabajo, la factibilidad del trabajo remoto masivo sería impensable.

Para la AIE al petróleo le quedan algunos años de crecimiento pero se estancará en el 2030. A partir de ese momento comenzará su descenso, dejando el terreno libre para la expansión definitiva de la energía solar.

La demanda de petróleo en los mercados emergentes subirá en 9 millones de barriles diarios hasta el 2030. Mientras que la producción combinada de energía solar fotovoltaica y eólica (viento) aumentará a un 30% en 2030 desde un 8% en 2019.

La demanda de crudo ya llegó a su pico en Estados Unidos y la Unión Europea, pero falta mucho tiempo para que eso suceda en China e India.

Entre tanto, la tierra registró máximas de calor en septiembre y las autoridades estadounidenses creen que el 2020 será el año más caliente de la historia.

El mayor obstáculo para reducir la demanda de hidrocarburos estará en las naciones en desarrollo. Algunas porque su economía depende de la generación y venta de petróleo y gas y otras porque no tienen los medios de enfrentar una transformación industrial para cambiar de energía fósil a renovable.

La fuerza limpia del viento y el sol

El informe dijo que el avance de la energía solar será el responsable del 80% del crecimiento de la generación eléctrica global en los próximos 10 años. La capacidad de generación de electricidad proveniente de los rayos del sol aumenta a una medida de 12% anual.

La directora ejecutiva de la AIE, Faith Birol, dijo: “Veo a la energía solar convertirse en el nuevo rey de los mercados mundiales de electricidad”. Se prevé que con las regulaciones actuales, la generación solar alcanzará records anuales a partir del 2022 no sólo por su uso en la gran industria sino por su adopción en viviendas y oficinas.

El informe ha causado sorpresa porque la AIE tiene antecedentes de minimizar el papel de las energías renovables, según la publicación Daily Planet.

Las energías renovables superarán al carbón como el principal medio para producir electricidad a nivel mundial en 2025.

La reducción mundial de emisiones de carbono impulsada por la pandemia es transitoria y sólo el cambio de las políticas energéticas de los países en desarrollo podrían mantener esa tendencia a la baja.

Sobre la energía eólica, con sus enormes estructuras con palas blancas inspiradas en los molinos de viento, la agencia dice que crecerá un 80% hasta 2025. Y los generadores eólicos marinos, que aprovechan las corrientes de altamar, se duplicarán.

Otro factor que podría la expansión de las energías renovables fue el triunfo de Joe Biden en la Casa Blanca, ya que ha sido durante años uno de los defensores de las energías renovables en Washington, no sólo por su menor impacto ambiental sino también por su conveniencia geopolítica.

A mediados del siglo XXI, la volatilidad de los mercados petroleros generada por los conflictos bélicos y sociales en los países productores no será un problema para las grandes potencias que contarán con el sol, el viento y el agua para garantizar su electricidad.


Cristiannoviembre 13, 2020
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10min264

Por: Oliver Gómez | www.civilgineering.com

Como saben todos los profesionales de la industria, la construcción puede ser un desafío costoso y que consume mucho tiempo. Los retrasos son frecuentes y pueden ser provocados por requisitos burocráticos extensos, el clima, una planificación inadecuada, escasez de personal o una gran cantidad de otras causas. Los proyectos prolongados también pueden afectar negativamente la percepción pública de un proyecto incluso antes de que se haya construido, especialmente si los experimentan retrasos o molestias a quienes viven o trabajan cerca del sitio de construcción. Además, algunos proyectos simplemente deben construirse a lo largo de un cronograma más rápido de lo que es normalmente factible para un proyecto de construcción tradicional. Afortunadamente, existe una solución para quienes buscan reducir drásticamente los plazos constructivos: la construcción modular.

¿Qué significa exactamente “construcción modular”?

Según el Modular Building Institute, “la construcción modular es un proceso en el que un edificio se construye fuera del sitio, bajo condiciones controladas, utilizando los mismos materiales y diseñando con los mismos códigos y estándares que las instalaciones construidas convencionalmente, pero en aproximadamente la mitad del tiempo”. La construcción modular también es un término general que incluye un par de tipos diferentes de construcción:

  • La construcción modular volumétrica (preferida por Modular Building Institute), que es un proceso en el que habitaciones enteras o secciones de habitaciones, incluyendo paredes, pisos y techos, se construyen en fábrica y luego se transportan al sitio para su ensamblaje. Este tipo de construcción se utiliza para proyectos modulares permanentes y reubicables (edificios que no están diseñados para ser trasladados frente a los que sí lo están, por ejemplo, hoteles y aulas temporales).

  • La construcción con paneles, que es un proceso en el que los paneles de paredes interiores y/o exteriores se construyen en fábrica y luego se transportan y se ubican en el sitio. El resto del edificio se construye in situ.

¿Cuáles son los beneficios de la construcción modular en comparación con los métodos de construcción tradicionales? ¿Significa realmente un ahorro?

La construcción modular ciertamente puede significar un ahorro, pero no es su beneficio principal. El principal beneficio de la construcción modular es el ahorro de tiempo y un retorno más rápido de la inversión. Dado que la construcción modular permite el ensamblaje industrializado que ocurre al mismo tiempo que la preparación del terreno, el tiempo total que lleva construir una estructura se puede reducir drásticamente. Habitualmente, cuando el sitio está listo (cimientos nivelados, plomería en su lugar, concreto vertido, etc.), los módulos construidos en fábrica están listos para ser ubicados. Un hotel de construcción modular, por ejemplo, puede abrir sus puertas y comenzar a generar ingresos entre un 30% y un 50% antes que un hotel de construcción tradicional. Otros beneficios incluyen una mayor seguridad de los trabajadores (todos los trabajadores están trabajando en un ambiente seguro y controlado en lugar de trabajar en alturas y/o en ambientes precarios y menos controlados), una mejor productividad, una mayor certeza de los plazos, y una mejor previsibilidad de los costos.

¿Es la construcción modular sostenible?

La construcción modular se considera una opción más sostenible que los métodos de construcción tradicionales por la siguientes razones:

  • Mayor flexibilidad y reutilización. Los edificios modulares se pueden desmontar y los módulos se pueden reubicar o renovar para un nuevo uso, reduciendo la demanda de materias primas y minimizando la cantidad de energía gastada para satisfacer la nueva necesidad.

  • Menos desperdicio de material. Cuando se construye en fábrica, los desechos se eliminan mediante el reciclaje de materiales, el control del inventario y la protección de los materiales de construcción.

  • Mejora de la calidad del aire. Debido a que la estructura modular se completa sustancialmente en un entorno controlado de fábrica, utilizando materiales secos, se elimina la posibilidad de que altos niveles de humedad queden atrapados en la nueva construcción.

¿Cuáles son los requisitos técnicos específicos para adoptarlo? Por ejemplo, ¿existen requisitos de seguridad o limitaciones de diseño?

Mientras que la construcción tradicional puede ser un proceso más fluido en el que se introducen cambios de diseño incluso después de que la construcción ha comenzado (habitualmente causando retrasos), la construcción modular requiere que los arquitectos y diseñadores colaboren y completen su trabajo por adelantado. Es durante este proceso que la construcción modular –la construcción modular permanente, en particular– generalmente se basa en BIM avanzado para evaluar el rendimiento energético e identificar las medidas de eficiencia más rentables. Luego, los diseños se entregan al fabricante para la prefabricación y la construcción industrializadas.

 

Cristianoctubre 30, 2020
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6min193

Por: Miguel Ángel Olimpo

La construcción de casas ha cambiado drásticamente en los últimos años, nuevas tendencias, mejores accesos a tecnologías y, sobre todo, métodos de construcción como la tecnología modular y las casas prefabricadas, que hoy figuran entre las decisiones predominantes de las familias que buscan renovar o construir un nuevo hogar.

No sólo por el precio, una de las principales ventajas de elegir y comprar casas prefabricadas a través de sitios que se encarguen de realizar comparativas entre empresas y modelos ofrecidos, es precisamente que el precio puede ser sensiblemente inferior al de una construcción convencional. Aunque la mayoría de las veces, los proyectos y las familias que se interesan por ellos, no ven en el ahorro de costes la principal razón para decidirse por estos sistemas de construcción.

¿Por qué conviene elegir una casa prefabricada?

  • Tiempo de ejecución del proyecto: mientras la construcción de una casa convencional puede durar entre 7 y 12 meses para ser construida -dependiendo siempre de las dimensiones y particularidades del diseño-, una casa prefabricada se puede realizar dentro de la fábrica de la empresa contratada para luego sólo tener que ensamblar la misma en el lugar que hayas dispuesto para ello. Según las estimaciones de profesionales del sector, la misma casa que duraría 7 meses en ser construida, utilizando la tecnología modular y prefabricada no tomaría más de 4 semanas.
  • Cuidado del medio ambiente: las empresas que fabrican casas prefabricadas cumplen estándares ambientales muy altos, y todos sus materiales provienen de inversión segura en materia medioambiental. Pero además, gracias a ser un proceso medido y altamente tecnificado, permite ahorrar una gran cantidad de material producto de la eficiencia tecnológica que se realiza durante el proceso de diseño, corte y ensamblado. No genera residuos ni utiliza gran cantidad de agua, como sí sucedería con una construcción tradicional.
  • Durabilidad y diseño: al ser un proceso altamente tecnológico, los resultados son espectaculares en materia de durabilidad, no existen fallos en la construcción ni en el proceso de armado, y eso brinda seguridad a las familias. Además, gracias a la misma situación de avance en el uso de tecnologías, las posibilidades de diseño, expansión y combinación de estilos son mucho más elevadas, disponibles para cualquier persona y sin que el precio varíe demasiado.

¿Cómo encontrar un modelo adecuado?

Si estás interesado en casas modulares o prefabricadas, es bastante probable que no sea la primera vez que hayas estado buscando información sobre empresas y modelos. Sabrás entonces lo complicado que puede ser encontrar tu casa ideal.

Es por ello que existen sitios como Casalium, un sitio que podría denominarse el mayor catálogo de fabricantes y modelos de casas prefabricadas, incluyendo información sobre las medidas de cada proyecto, sus precios actualizados, información sobre las empresas y hasta filtros para encontrar tu casa ideal de acuerdo a criterios como los materiales utilizados -madera, hormigón, metal, otros-, el estilo -tradicional, rústico, moderno- y con todo el contenido en imágenes y vídeos que necesites para conocer completamente cómo sería tu hogar ideal.

Una vez conocidas las razones para elegir un proyecto prefabricado, gracias a sitios como el indicado, será posible encontrar a la empresa ideal para que lleve a cabo la construcción del hogar prefabricado que se desee. De esta manera perderás muy poco tiempo en la realización de la búsqueda de un modelo de casa que vaya de acuerdo a tus necesidades, pero también te asegurarás de estar en manos de una empresa confiable y que ya habrá sido incluida en Casalium, por su calidad y la confianza en proyectos anteriores.

Las casas prefabricadas representan un ahorro de costes y de tiempo para las personas interesadas. De esta forma podrán tener el hogar de sus sueños por menos precio del que imaginan y en menos tiempo del que puedan contar, pero además de ello, será posible disponer de variedad de estilos, personalizaciones absolutas en el diseño de acuerdo a gustos o necesidades, y un gran abanico de empresas dispuestas a hacer realidad ese sueño de un hogar moderno y funcional.


Cristianoctubre 23, 2020
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4min233

Por: Gerardo Azcuy | Director General de AZCUY

Desde hace años me dedico al desarrollo de edificios residenciales en los cuales la sustentabilidad tiene un rol primordial a la hora de diseñarlos. En este tiempo he aprendido que la misma debe abarcar tres facetas: la relación con la naturaleza, el aprovechamiento de la tecnología y los sistemas constructivos para reducir el consumo de energía y la generación de un impacto social y cultural positivo en la comunidad.

En lo que respecta al primer punto, sin dudas las áreas verdes son y serán el centro del estilo de vida que promueve la Arquitectura sustentable, pero es indispensable que la vegetación se incluya de forma consciente. Al diseñar estos espacios se debe tener en cuenta su funcionalidad y aprovechar sus características naturales como: aislamiento, regulación de la humedad, y control de la contaminación acústica y polución ambiental. Asimismo, es relevante promover un vínculo entre las personas y la naturaleza incluyendo huertas o espacios de compostaje.

En cuanto a las cuestiones eminentemente técnicas, las posibilidades son infinitas. Lo primordial es elegir correctamente el equipamiento: sistemas de climatización que permitan ahorrar energía, paneles solares, y materiales, aberturas, vidrios y cerramientos con capacidad de aislamiento térmico.

También tenemos los recursos que nos ofrece la Domótica, a través de los cuales es posible controlar diversos aspectos para optimizar el consumo eléctrico: apagado de luces, horarios para la abertura de persianas y así aprovechar el ingreso de la luz solar, etc.

Existen, además, sistemas de gestión de edificios que permiten centralizar todos los datos del funcionamiento del mismo. Esta tecnología brinda la posibilidad de conocer el consumo de energía y agua, alertar cuando quedan luces o aires acondicionados encendidos y realizar diagnósticos periódicos para llevar adelante acciones que acrecienten el ahorro de energía.

Por último, debemos abordar la faceta “socio-cultural” de la sustentabilidad, que se expresa en la obligación que tenemos los desarrolladores como actores sociales de promover la concientización y crear espacios para incentivar prácticas amigables con nuestro entorno: disponer de estacionamientos para bicicletas, terminales de carga para vehículos eléctricos y áreas que permitan la separación de residuos. Asimismo, consideramos dentro de este espectro la responsabilidad de impulsar programas que impacten de manera positiva en la comunidad de los lugares donde se ubican nuestros proyectos, ya sea colaborando en un sentido ambiental o agregando valor con iniciativas que promuevan el arte y la cultura en el barrio de influencia.

La sustentabilidad es un cambio en la forma en la que vivimos, que interpela a todas las facetas de nuestra actividad, y como arquitectos, nos obliga a pensar y diseñar espacios que inviten a una vida, no solo más confortable, sino también más consciente.


Cristianoctubre 15, 2020
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4min214

Por Juan Pablo Apud | www.impulsonegocios.com

La cuarentena expuso la necesidad de rehabitar los espacios del hogar y de utilizar materiales sustentables, duraderos y accesibles.

Después de superar los 200 días de cuarentena, no sólo cambiaron las formas del consumo, sino que también las personas comenzaron a darle más tiempo y dedicación a sus hogares y las prioridades y los conocimientos cambiaron radicalmente a la hora de buscar una nueva casa.

Martín Mom, CEO en Sudamérica de Rehau, empresa especializada en polímeros y energías renovables, aseguró que el consumidor final es mucho más consciente y activo a la hora de buscar un inmueble.

Por su parte, Facundo Garófalo, ingeniero y gerente de proyectos en De Stefano 1913, agregó que, antes, ellos tenían un rol mucho más fuerte a la hora de asesorar, mientras que ahora “el cliente ya sabe qué es”.

“La pandemia trajo un manto de igualdad”, explicó Garófalo, para quien el mercado argentino ahora está en el mismo nivel que el de Europa y Estados Unidos, que solían ser más avanzados.

Y admitió que es un gran desafío “durante la primera fase, la pandemia puso un freno, pero hace un mes que se está reactivando un poco y hay más consultas”, dijo.

Para Mom, la reactivación fue a todo vapor ya que “las personas quieren saber de qué se trata esto de las energías renovables y cómo lo pueden llevar a sus casas, tanto para ahorrar cómo para ser sustentables”, explicó.

Además, aseguró que los desarrolladores también son más conscientes en el uso de los materiales, pero el consumidor final es todavía más experto; “quieren que su vivienda sea agradable y cálida”, dijo.

En tanto, la arquitecta Tatiana Bilbao aseguró que toda arquitectura debería ser sustentable y que la sociedad debe ser responsable con el entorno social y también con el ambiente; “la arquitectura debe responder a su entorno, a su tiempo y a su contexto”, explicó.

“La pandemia nos expuso a todas las carencias que veníamos cargando, ojalá que nos hayamos dado cuenta de la importancia de los espacios en los que habitamos”, dijo.

Además, aseguró que un espacio puede ser sustentable, pero igual discriminar porque no es adecuado para personas que viven en él.

“Hay dos ambientes que resaltan: la cocina, que deja de ser un área solamente funcional y pasa a ser un espacio de sociabilización, y el baño, donde las personas logran encontrar intimidad”, explicó Garófalo.

Con respecto a los materiales de construcción, Bilbao aseguró que se deben utilizar los elementos que son inmediatos y accesibles al lugar.

“Espero que se construya más responsablemente, hay que invertir en espacios que respondan al número económico y que sea un lugar al que las personas puedan llamarlo vivienda”, concluyó.


Cristianoctubre 9, 2020
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Imagine que se acerca a la puerta de cristal de un corporativo, ésta se abre y un robot le da bienvenida. Mientras interactúa con usted le toma la temperatura y mide su oxigenación. Con su celular, usted mismo realiza su registro de entrada y una aplicación le da un código digital en su móvil, el que sólo tiene que acercar al área de escaneo para activar su ingreso a los elevadores, automáticamente ya asignan el ascensor que lo conducirá a su destino. Durante este trayecto sus manos no han tocado ninguna superficie. Está a salvo del contagio. Bienvenido a la era contactless.

La pandemia del Covid-19 está cambiando hábitos e imponiendo nuevos. De la mano de la tecnología, la consigna de no tocar para no contagiarse, se vuelve realidad en detrimento de uno de los sentidos, más gozosos, pero en prevención de un contagio que puede ser mortal.

En la Guía de acción para los centros de trabajo ante el Covid-19, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social explica el que nuevo virus se transmite “de una persona infectada a otras a través del aire al toser y estornudar, al tocar o estrechar la mano de una persona enferma, o al tocar un objeto o superficie con el virus y luego tocarse la boca, la nariz o los ojos antes de lavarse las manos”.

Por esa razón, hoy los diseñadores se quiebran la cabeza en el intento de idear la manera en que la humanidad del siglo XXI pueda seguir en movimiento: entrar y salir de espacios, moverse al interior de estos, trabajar, comer, hospedarse, divertirse, todo con el menor contacto posible con las superficies.

Más allá de “limpiar y desinfectar superficies y objetos de uso común en oficinas, sitios cerrados, transporte, centros de reunión, entre otros”, ya es parte de la rutina cotidiana. Los esfuerzos se encaminan hacia el despliegue de diseños y tecnologías que hagan posible el tránsito en un espacio con el menor riesgo posible.

Roomie-Bot Covid-19 es un robot programado por el mexicano Aldo Luévano para identificar medir la temperatura y el nivel de oxígeno de las personas, y así determinar si tiene una enfermedad. El robot también hace un cuestionario del estado e identifica si la persona tiene dificultad para respirar, de modo que se convierte en un filtro de acceso que puede usarse lo mismo en una sala de hospital que en la recepción de una empresa.

La grifería con tecnología contactless, también ha cobrado un nuevo impulso pues mediante sensores infrarrojos detectan las presencia de manos para activar el chorro de agua. Lo mismo que los dispensadores de jabón, y los sensores para la descarga de agua de los inodoros.

Recientemente una firma estadunidense, Cad Crow, lanzó un concurso para diseñar productos contra el coronavirus, entre los proyectos que arribaron destaca un gancho para abrir una puerta sin tener que tocar la jaladeras, del diseñador Steve Brooks

Pero mientras el uso de estos diseños se masifican, los sectores inmobiliarios toman medidas inmediatas de la mano de la tecnología, para reactivar su economía.

La nueva forma de hospedarse

En el sector hotelero, uno de los más afectados por las restricciones de la pandemia, algunas de las soluciones propuestas por las grandes cadenas son “la digitalización del guest journey y el empleo de tecnologías contactless para evitar el contacto y reducir el riesgo de transmisión del virus”, apunta la inmobiliaria CBRE en sus tendencias Inmobiliarias publicadas a principios de julio.

De acuerdo con la consultora, los teléfonos inteligentes están haciendo realidad la posibilidad de alojarse en un hotel sin tener contacto físico con ninguno de sus empleados. “Las posibilidades son infinitas, desde registrarse en el hotel hasta solicitar el servicio de habitaciones, pasando por chats para efectuar todo tipo de consultas”.

Del mismo modo, las llaves físicas y las tarjetas magnéticas pierden terreno ante las Mobile Keys o llaves digitales, que no es sino “un sistema que genera un código que se transmite a una app instalada en un teléfono inteligente para abrir las puertas de las habitaciones, eliminando así posibles superficies de contagio”, señala CBRE.

Otra opción permite hacer el check-in y el check-out o la codificación de la llave de manera automática mediante terminales instaladas en los vestíbulos.

La domótica o automatización con Internet de las cosas, permite a los visitantes de algunos hoteles, como los de la cadena Virgin, realizar acciones como “encender o apagar las luces o controlar la temperatura de la habitación mediante la voz o el móvil sin necesidad de tocar mandos o interruptores”.

Tanto en algunos hoteles como en corporativos los sistemas biométricos de reconocimiento facial y corporal ya comienzan a ser usados. “Estos sistemas, que emplean inteligencia artificial, también son capaces de facilitar el conteo de personas. De esta manera, se garantiza la gestión del aforo y el tráfico de usuarios dentro de las áreas comunes”, apunta la firma inmobiliaria.

La consultora también se detiene en el renacimiento de los códigos QR, cuya invención se remonta a 2012, y hasta hace un a año parecía que no iba a trascender, sin embargo ahora “se impone como una vía de información instantánea y de ‘cero contacto’ físico”, que permite a los huéspedes seleccionar y descargar información y contenidos, como un mapa de la ciudad o un menú.

“Parece que ya estamos más cerca del llamado turismo 4.0. El ‘hotel inteligente’, en el que todas sus acciones se pueden ejecutar desde un teléfono móvil, es sólo un ejemplo de las muchas tecnologías que marcarán el futuro éxito de la industria”, concibe CBRE.

Covid acelera robotización en las industrias

En lo que toca al sector industrial Rafael McCadden, director Industrial y Logística, de Colliers International, dijo a Obras que hay una tendencia a la que le llaman low touch o don’t touch, que consiste en garantizar que haya el menor contacto humano posible con los productos, en el trayecto entre productor y consumidor final, “por eso la automatización se está dando tanto en la manufactura como en la logística”, y parte de la consigna de que “entre menos contacto haya con los productos más seguridad hay de que no existan contagios”.

Para McCadden la tecnología es “un factor importante de aceleración del cambio que se está dando hacia la robotización, Ya tenemos la tecnología y el coronavirus está siendo un detonador muy importante hacia este cambio”, el que además repercute en el diseño de naves industriales con mayor altura por la robotización y automatización. “La pandemia ha sido un catalizador que está acelerando la modernización hacia la industria 4.0”.

En entrevista con Obras Caroline Hoarau, directora de la División de automatización industrial de Schneider, mencionó que de vuelta a la nueva normalidad “Para evitar tocar cosas, hay muchos botones inalámbricos que se puede presionar con el codo o con el pie. Y admitió que sí existe un “replanteamiento de cómo disparar la señal evitando el uso de la mano”.

Pone por ejemplo el tema de los torniquetes de acceso que ahora podrían ser reemplazados por torretas que ofrecen la posibilidad de comunicarse con luces infrarrojas para detectar temperaturas.

Caroline Hoarau destacó, sobre todo, el uso de software que permite a nivel de la planta industrial tener una especie de control remoto de los activos. “Como compañía en general estamos apuntando al desarrollo de la tecnología EcoStruxure Secure Connect Advisor porque permite no depender de que alguien venga a visitar la planta para resolver un problema de mantenimiento, y que se resuelva vía remota, cumpliendo con el tema de distanciamiento social”.

Explicó que en sus plantas inteligentes emplean la tecnología EcoStruxure como industria 4.0, basada en una serie de sensores en ciertos puntos, donde recaban información, y usan el internet de las cosas para llevar esos datos a análisis con el fin de tomar una buena decisión. El tema es captar todos esos datos para tomar decisiones más informadas, en tiempo real, conectados a alarmas y algoritmos que permiten ser predictivos y exactos para evitar parar la planta.

En el plano residencial. Son muchas las opciones de domótica que ya existían, antes de la pandemia, y ahora cobran fuerza. LG eletronics es uno de los proveedores de sistemas de hogares inteligentes conectados al Internet de las cosas (IoT), para conectar electrodomésticos, iluminación, calefacción, aire acondicionado, seguridad y otros dispositivos. La tecnología que oferta “recopila datos y los aplica a la medición automática de las condiciones del hogar, la administración de los electrodomésticos, el control del acceso al hogar, entre muchas otras funciones”.

Las opciones para no tocar son tan amplias como la creatividad lo permita, pues la tecnología parece estar dando manga ancha para hacer las ideas realidad.


Cristianoctubre 5, 2020
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Fuente: Manual de Ejercicio Profesional del Arquitecto (MEPA)

Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU)

 

Buena parte de las decisiones que toman un comitente y su arquitecto están condicionadas por las opciones o disyuntivas que surgen de la terna costo / calidad / tiempo y repercuten, especialmente las dos primeras, no solo en el costo de la obra, sino también, en los costos y gastos originados por el uso y mantenimiento del futuro edificio.

Las decisiones que son propias del proyecto, construcción y operación del edificio pueden clasificarse en:

Decisiones básicas. Son las que se refieren a la conveniencia de decidir la construcción del edificio, sus alternativas de emplazamiento y envergadura, así como los montos a invertir y a financiar. Un error al tomar este tipo de decisiones tiene el máximo peso económico, ya que representa un vicio de origen en la concepción del edificio, no subsanable por más acertadas que sean las decisiones posteriores. Salvo que el arquitecto brinde un asesoramiento previo al respecto, casi todas estas decisiones son de incumbencia exclusiva del comitente.

Decisiones funcionales. Consisten en el análisis y definición del conjunto de requerimientos que, respetando las decisiones básicas, permiten formular un programa detallado de necesidades y un cronograma que prevea en forma tentativa el curso y duración del lapso proyecto / construcción. Un programa bien formulado es necesario para que el edificio cumpla en forma óptima sus funciones y la temprana adopción de un cronograma permite, por una parte, adecuar el flujo de inversiones a los recursos y por la otra, adoptar previsiones que incidirán en el proyecto, adjudicación, contrataciones y construcción de la obra, las cuales son ineludibles cuando este lapso se aparta de lo normal o razonable. La responsabilidad por esta serie de decisiones que tienen directa incidencia en el costo de la obra, pertenece en conjunto al arquitecto y su comitente y a este último exclusivamente si desatiende objeciones formuladas por el arquitecto.

Decisiones de diseño. De acuerdo con el programa de necesidades y el cronograma previsto, el arquitecto ejecuta el anteproyecto y proyecto y lo concreta en planos, especificaciones y otros documentos que definen el tipo y calidad de la construcción y que servirán de base para la adjudicación, contratación y construcción de la obra.

Decisiones de producción. Se refieren al plan de trabajo adoptado para la construcción de la obra en función del cronograma contractual y a las tareas de seguimiento y control que monitorea que el mismo se complete en el plazo fijado y controla el cumplimiento de las exigencias técnicas y económicas especificadas en la documentación de proyecto.

El conjunto de las decisiones de diseño y de producción, aunque deben contar con la aprobación del comitente, pertenecen al área de las responsabilidades del arquitecto, salvo que algunas de ellas obedezcan a requerimientos expresos del comitente.

Debe quedar claro que estos grupos de decisiones no pueden ser delimitados en forma tan taxativa, ni siguen un ordenamiento tan lineal o estricto. Por ejemplo, al adoptar morfologías durante la etapa anteproyecto, el arquitecto debe hacerlo en función del cronograma previsto y decidir simultáneamente cuáles son las tecnologías más adecuadas para materializarlas; al tomar decisiones durante la etapa de documentación de proyecto, debe prever si son compatibles con los tiempos de construcción previstos y cuál será su incidencia económica en las etapas posteriores de construcción y uso del edificio.

 

 

 

 


Cristianseptiembre 16, 2020
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Por: Carolina Valencia, CEO de Cement Design

Desde hace unos años cuidar, el planeta se ha convertido en una obligación y necesidad para todos. Los efectos del cambio climático se hacen notar cada vez más en nuestro entorno: temperaturas más altas, sequías, lluvias torrenciales son solo algunas de los avisos que la Tierra está lanzando.

En este deterioro del medioambiente contribuimos todos. En el caso de nuestro sector, el de la construcción, actualmente nuestra actividad cuenta con un alto porcentaje de consumo de energía y de agua; produce un volumen importante de emisiones de efecto invernadero; y genera una alta cantidad de residuos. A ello hay que sumar los efectos negativos derivados de la extracción de materias primas, lo que nos sitúa en una situación delicada respecto al cuidado del planeta.

Por este motivo, es de gran importancia que todos los eslabones que integramos este sector, de alguna manera u otra, adquiramos un compromiso real con el medio ambiente, realizando esfuerzos reales para reducir el impacto de nuestra actividad. Conjugar construcción y sostenibilidad debe ser una realidad para las empresas. Y si todos ponemos de nuestra parte, alcanzar este objetivo no será tan difícil.

Al contrario de lo que pueda parecer, suele ser en épocas de crisis cuando las empresas potencian su creatividad e innovación con el objetivo de diferenciarse en el mercado y buscar nuevas vías de negocio. Este es el caso de nuestra empresa. Cement Design nació en el año 2008, cuando la crisis de la construcción comenzaba a dar los primeros coletazos. Nosotros decidimos apostar por la innovación y especializarnos en un producto concreto, los revestimientos de cemento decorativo. Gracias a ello, hemos podido desarrollar un producto versátil, con infinitas posibilidades en el sector de la decoración y, además, respetuoso con el medioambiente. Pero la sostenibilidad para una empresa no debe estar únicamente en el producto final. También debemos incorporarla a los procesos de producción, a los medios de transporte y al mantenimiento final del producto.

Este camino no debemos emprenderlo sólo las empresas. Es muy importante que sector público y privado vayamos en una misma dirección. Para ello es necesaria, por un lado, una legislación que regule los niveles de contaminación en todos los sectores. Y, por otro lado, el apoyo a la investigación y desarrollo. Entendemos que estos son momentos complicados con una crisis económica de unas dimensiones que nunca nos llegamos a imaginar. Pero si algo hemos repetido durante estos meses, cuando la pandemia nos azotaba duramente, era la importancia de invertir en la ciencia e investigación. Y no solo en el ámbito sanitario. Contar en nuestro país con una industria consolidada nos permitiría tener una mayor capacidad de reacción para poder hacer frente a problemáticas como la falta de material que vivimos durante los meses más duros de la crisis sanitaria.

Vivimos en mundo globalizado, las barreras entre países a la hora de establecer relaciones empresariales han desaparecido. Esto es, sin duda, algo muy positivo ya que nos permite expandir nuestros negocios a nivel internacional. No obstante, también es importante que a nivel nacional contemos con una industria consolidada y sólida, que potenciemos y apostemos por la innovación e investigación en todos los sectores. Con ello, podremos encontrar nuevas técnicas y tecnologías que nos permitan alcanzar una industria más respetuosa con el medio ambiente.

 

Carolina Valencia, CEO de Cement Design

Entreplanosagosto 12, 2020
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12min320

Por: Arq. Silja Molist López | www.certicalia.com

En esta época de confinamiento, todos nos hemos visto obligados a teletrabajar. El teletrabajo es una herramienta muy útil, en condiciones normales, para conciliar la vida laboral y la personal, para evitar engorrosos desplazamientos y para ser más productivos. Pero la verdad es que todos estamos deseando volver ya a nuestros puestos de trabajo, lo que significaría que podríamos volver a abrazar a nuestros seres queridos. Por eso, y para que no te desanimes, queremos darte algunos consejos de cómo trabajar desde casa

Arquitecto desde casa

¿Puede teletrabajar un arquitecto? Por supuesto que sí. En condiciones normales, existen muchos arquitectos autónomos que trabajan desde casa. También existen arquitectos asalariados que realizan su trabajo desde casa (aunque estos son los menos), o que están desplazados a obras fuera de su ciudad durante largas temporadas.

Lo que puede resultar más difícil es trabajar desde casa sin salir en ningún momento. Y no es solo que se paralicen las obras, como en algunos períodos de esta cuarentena, sino porque un arquitecto debe realizar mucho trabajo de campo: ver parcelas, medir edificios, levantar planos, analizar patologías, realizar visitas a los ayuntamientos, etc.

Aunque las consultas a las administraciones se pueden seguir haciendo en ciertos casos, normalmente por teléfono o por correo electrónico, es evidente que no podemos realizar una videoconferencia con una parcela, con una obra o con un edificio existente en el que no viva nadie.

A pesar de todos estos impedimentos, existe una gran cantidad de trabajo de arquitectura que se puede seguir realizando a distancia desde casa, bien porque no necesite de una toma de datos previa, o bien porque esa toma de datos la hayamos realizado en un momento ya previamente. Además, queremos que este artículo sirva para demostrar que el teletrabajo es una genial herramienta incluso en épocas de libertad.

Ventajas del teletrabajo

1. Libertad de horarios

En el teletrabajo, es más fácil flexibilizar tus horarios para conciliar tu vida personal y tu vida laboral. Puedes ajustar tu horario con el de tu pareja para descansar juntos, o todo lo contrario, podéis complementaros para atender a vuestros hijos.En un momento dado, te puedes quedar a trabajar hasta tarde sin sentirte un fantasma en tu oficina. Pero ¡cuidado!, esto puede impedirte desconectar.

2. Ahorro de desplazamientos

El desplazamiento a la oficina es una pérdida de tiempo y de dinero considerable cada día. Hay mucha gente que hace varios kilómetros y pierde mucho tiempo cada día para ir a su puesto de trabajo, bien porque trabaja en otra ciudad, o bien porque vive en una ciudad con mucho tráfico. Esto nos impide ser productivos, pues llegamos más cansados a casa y al trabajo, y consume una cantidad enorme de recursos al planeta y a nosotros mismos.

3. Ahorro de oficina

Si somos autónomos o pequeños empresarios, trabajar desde casa nos ahorra alquilar o comprar un local. Gracias a esto podemos ser más competitivos en precios o directamente tener mayor margen de beneficios. También podemos invertir este ahorro en mejorar nuestras herramientas de trabajo, como el ordenador, el software, herramientas de medición, etc.

En el caso de muchos arquitectos y profesionales del sector, tu oficina es tu coche, allí llevas tu casco, tu cámara, tu medidor láser, tus planos, etc. También tu oficina es tu móvil (o tablet), en el que puedes llevar todos tus planos, informes y documentación que necesites.

Consejos para trabajar desde casa

1. Ponte un horario

Una de las ventajas del teletrabajo es la libertad de horarios. Pero no te engañes, el resto de la gente sí que tiene un horario y te pondrán las reuniones a primera hora de la mañana. Así que intenta tener un “horario de oficina”. Es más asumible que no cojas el teléfono a las 21.00 de la noche que a las 10.00 de la mañana. Por la misma razón, si llamas a alguien a una hora intempestiva, no te va a coger el teléfono o te va a atender con menos predisposiciones.

Además, el establecimiento de un horario de trabajo mejora tus rutinas de trabajo y puede hacer que te concentres mejor.

2. Gestiona tu espacio de trabajo

Establece un espacio de trabajo independizado de tu casa. No tiene que ser una oficina, puede ser una mesa, una esquina, un sofá… Lo importante es que ese espacio se utilice solo para trabajar, y no para el ocio. De esta manera, cuando estemos en este espacio no nos distraeremos, de la misma manera que en nuestro espacio de ocio podremos desconectar más fácilmente.

Tu espacio de trabajo debe ser cómodo, con una buena silla de oficina que no te destroce los riñones y una mesa amplia. No debes tener muchas distracciones a la vista, pero tampoco debes encerrarte en un zulo. Tu espacio de trabajo ha de ser un lugar agradable, ventilado e iluminado.

3. Establece una planificación

Al igual que en la oficina, es importante tener una planificación de lo que vas a hacer durante el día o durante la semana. Por ejemplo, puedes aprovechar las mañanas para proyectar y las tardes para hacer las visitas, o viceversa. En tiempos de confinamiento, aprovecha para hacer las llamadas o videoconferencias todas seguidas, para tener tiempo para concentrarte en proyectar durante más tiempo seguido.

4. Establece espacios de reunión

Ya que no tienes oficina, tus espacios de reunión pueden ser una serie de cafeterías repartidas por los diferentes barrios o municipios en los que trabajes. En época de confinamiento, tu lugar de trabajo será el móvil, el Skype, el WhatsApp, etc. Pero en cuanto puedas salir, ten en cuenta que el contacto físico es importante para establecer una buena relación con el cliente.

5. Usa herramientas de trabajo en equipo

Si trabajas desde casa, pero con un equipo de personas, seguro que ya conoces estas herramientas. Incluso si eres autónomo o trabajador independiente, algunas de estas herramientas serán muy útiles para trabajar con tus colaboradores o clientes. Sube tus archivos a Dropbox, Wetransfer o Google Drive para compartirlos con tus colaboradores. Habla con ellos de manera organizada con Slack. Mantén conferencias con Skype o con Google Meet. Incluso puedes optar por diseñar de manera conjunta con programas BIM con funcionalidad en la nube.

Evidentemente, no se pueden usar todos los programas, porque algunos son de pago, pero sí está bien conocerlos todos y usar los que sean más útiles para tu trabajo.

6. Haz los descansos que creas necesarios

Ya que estás en tu casa, puedes descansar cuando creas conveniente. Aprovecha cuando hayas acabado un bloque de trabajo para hacer un pequeño descanso. Haz que tus descansos dependan de tu trabajo, no de factores externos de la casa: la lavadora, la secadora, el horno, el microondas, el gato, el perro, etc. Recuerda, durante tu horario de trabajo no estás en casa, estás en el trabajo.

7. Aprovecha para ampliar tu red de contactos

Trabajar desde casa hace que, paradójicamente, puedas ampliar tu radio geográfico de acción. Mientras que con una oficina es habitual que tus clientes sean del barrio o del pueblo en el que se ubica, trabajando desde casa tu ámbito de actuación no tiene límites. En realidad, si eres arquitecto, sí que hay límites. La gran mayoría de los trabajos que realiza un arquitecto requieren ir a ver algo: una parcela, un solar, una ruina, una casa vieja, un piso, obras de todo tipo, patologías, etc. Incluso en trabajos que no es estrictamente necesario ver el inmueble (una tasación, un proyecto de obra nueva, etc.), sí que es muy recomendable y un valor añadido, y desde luego nuestra política es ver todos los inmuebles en los que trabajamos.

Por tanto, tu ámbito geográfico llega hasta donde te permite llegar tu auto y es económicamente viable sin que repercuta en el cliente. Al trabajar desde casa y reducir gastos, tu ámbito geográfico puede ser de decenas de kilómetros, lo que implica una potencial red de contactos enorme.

También puedes trabajar de arquitecto freelance, entendiendo esto como un arquitecto que trabaja para empresas o para otros arquitectos de manera independiente, más que para particulares. Si este es tu caso, tu ámbito geográfico se amplia exponencialmente, puesto que en muchos casos no requerirás haber hecho visitas, pues ya las habrán hecho otros por ti, y podrás trabajar por todo el mundo. Te puedes especializar en modalidades como el modelado en tres dimensiones, los renders o los fotomontajes, que no requerirán hacer ninguna visita ni dependerán del conocimiento de ninguna normativa local; el cálculo de estructuras y de instalaciones, que aunque requieren el conocimiento de la normativa estatal, no necesitan más que los planos del proyecto, o perito tasador, lo cual sí que implica hacer visitas de vez en cuando.

Conclusión

El teletrabajo tiene muchas ventajas, es el futuro y es nuestro presente más inmediato. También se debe tener en cuanta que para teletrabajar, en muchos casos, hace falta salir de casa o que alguien salga de casa por ti. Esto lo superaremos entre todos, pero de momento, ¡teletrabaja! ¡Quédate en casa!


Entreplanosjulio 16, 2020
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10min283

Por: The New York Times

Durante algunas décadas, muchas personas de la industria inmobiliaria han estado tratando de construir edificios “ecológicos” y remplazar materiales convencionales con materiales sustentables e instalar sistemas eficientes en materia de energía. Los edificios tienen un impacto ambiental importante, así que todas estas modificaciones han logrado que existan estructuras menos perjudiciales para el planeta.

Ahora, algunos desarrolladores están dando un paso más con los edificios “muy ecológicos” que en verdad ayudan mucho.

Este nuevo enfoque ha sido impulsado por organizaciones sin fines de lucro, instituciones educativas y propietarios comprometidos con una misión que pretenden demostrar que los edificios pueden, por decir algo, generar su propia energía y convertir los desechos de los inodoros en fertilizantes para jardinería. Ahora, las inmobiliarias comerciales están tomando la batuta al desarrollar proyectos que mantienen normas ambientales cada vez más estrictas y, algunas veces, incluso abordan problemas públicos complicados como las fuentes locales de contaminación de las aguas.

“Estamos en un punto en el que la ciencia nos está diciendo que tomemos medidas y las financieras nos dicen que esto es viable”, señaló Marta Schantz, vicepresidenta sénior del Greenprint Center for Building Performance del Urban Land Institute.

Es muy posible que los recientes acontecimientos alienten esta iniciativa, ya que la pandemia del coronavirus ha acrecentado el interés por el tipo de interiores que se encuentran en los edificios muy ecológicos, y las protestas contra la injusticia racial han hecho que los inversionistas en bienes raíces inviertan en activos que aporten el mayor beneficio.

“Las estrellas se están alineando”, comentó Robbie Hobbs, director del grupo de productos globales para la gestión del lugar de trabajo en JLL, una empresa de servicios inmobiliarios.

Uno de los proyectos más recientes de este tipo es Watershed, un edificio de oficinas de siete pisos ubicado en el vecindario de Fremont, en Seattle, que se terminó este año y que ya tiene rentadas tres cuartas partes. Watershed tiene un techo inclinado que recolecta agua pluvial para usarse en los inodoros y una amplia y cómoda escalera de acceso que ofrece una alternativa a los elevadores.

Los desarrolladores del proyecto, Stephen C. Grey & Associates y Hess Callahan Partners, atribuyen a sus arquitectos de Weber Thompson haberlos alentado a pensar en algo ecológico para este proyecto y otros desarrollos previos.

La primera colaboración de este equipo fue en un edificio de oficinas de cuatro pisos en Seattle diseñado con un sistema “pasivo” de calefacción y enfriamiento, lo que significa que la luz solar que entra por las paredes de vidrio calienta el interior y proporciona iluminación natural, así como que las ventanas funcionales proporcionan ventilación y eliminan la necesidad de que exista un sistema de aire acondicionado. Inaugurado en 2008, el edificio se rentó con rapidez y se ha mantenido ocupado en su totalidad.

Su éxito “nos convenció de construir otros”, afirmó Mark Grey, director de Stephen C. Grey.

Posteriormente, el equipo aumentó la apuesta con un proyecto de oficinas a orillas del puente Aurora en Seattle. El edificio tiene, entre otros elementos, un espacio con casilleros para 250 bicicletas. En el exterior, se diseñó un canal con plantas, llamado sistema de biofiltración, para filtrar el agua pluvial contaminada que viene de una bajada del puente hacia un lago cercano donde hay salmones.

Al otro lado del puente, el Watershed tiene muchos sistemas de biofiltración que captan el agua que escurre de las bajadas y de un callejón. En medio del paisaje, hay carteles que explican cómo se purifica el agua sucia antes de que llegue al lago. Los sistemas de biofiltración aumentaron cerca de 250.000 dólares el presupuesto para el edificio, señaló Weber Thompson.

Las características de sustentabilidad del edificio “tienen una utilidad real y funcional”, mencionó John S. Grassi, director ejecutivo de Spear Street Capital, una empresa inmobiliaria de San Francisco que se sumó al proyecto del Watershed como codesarrollador.

“Solo pensamos que era el momento oportuno, en el lugar adecuado y el mercado idóneo”, añadió.

Uno de los primeros edificios de oficinas muy ecológicos fue el Bullit Center, que se inauguró en Seattle en 2013. Los apartamentos para una sola familia con celdas solares e inodoros de compostaje ya habían existido durante algún tiempo, pero este proyecto de mediana altura, que fue desarrollado por la Fundación Bullit, una organización que se preocupa por el medioambiente, demostró que un edificio comercial que alberga a una variedad de inquilinos también podía ser ecológico.

El Bullit Center, una estructura con diseño extravagante, posee un tejado voladizo angular equipado con celdas fotovoltaicas que producen suficiente energía para abastecer al edificio y mandar el resto al sistema eléctrico. El agua pluvial se recolecta y se purifica para su consumo.

El edificio es como un árbol viviente que respira y que ayuda al ecosistema, comentó Paul Schwer, presidente de PAE, la empresa de ingeniería que trabajó en el edificio y quien también es uno de los inquilinos del proyecto.

Existía la esperanza de que el Bullit Center generara un sinnúmero de edificios parecidos. Pero eso no sucedió, en parte debido a que los proyectos de ese tipo son más complicados y tan solo los trámites para obtener los permisos tardan más tiempo. Según las compañías que han trabajado en esos proyectos, su construcción también es del 5 al 25 por ciento más cara. (Sin embargo, la operación del edificio puede ser menos onerosa, sobre todo cuando genera su propia energía y recolecta su propia agua).

Empresas inmobiliarias importantes han estado estableciendo metas para reducir el uso de energía y las emisiones de carbono en los edificios de sus desarrollos. Las empresas de tecnología también tienen sus propias metas ambiciosas y están desarrollando proyectos ecológicos en sus instalaciones.

Además, ahora que los inversionistas buscan empresas que se adhieran a las políticas de gestión, sociales y ambientales progresistas (ESG, por su sigla en inglés), se ha vuelto más fácil para los desarrolladores obtener respaldo financiero para proyectos ecológicos, señaló Joanna Frank, presidenta y directora ejecutiva del Center for Active Design, el cual administra el programa de certificación Fitwel para edificios más salubres.

Algunos desarrolladores están forjando experiencia en edificios ecológicos. Están descubriendo que pueden cobrar un recargo cuando rentan el espacio, en parte debido a que casi siempre tienen mucha luz natural en su interior y en sus acabados usan materiales naturales atractivos, como la madera. Es posible que estos edificios también se vendan a precios más altos.

“Por lo general, cuando comparamos un edificio con otro, nos basamos en cuestiones como superficie cuadrada y ubicación”, comentó Hobbes, de JLL. “Ahora, se diferencian más por el valor sustentable de los bienes”.

Gerding Edlen, una empresa desarrolladora de Portland, Oregon, ha sumado fuerzas con otras compañías en un proyecto de PAE. Se trata del edificio de cinco pisos llamado PAE Living Building, ubicado en Portland, que tendrá su propia planta de energía (gracias a un techo solar), así como su propia planta de tratamiento de agua (los desechos líquidos de los inodoros serán convertidos en fertilizantes para uso agrícola). El agua que cae sobre el techo será filtrada para potabilizarla.

PAE propuso la idea del proyecto y será el inquilino que servirá de ancla para el edificio. Esta empresa y otras compañías involucradas —que incluyen a ZGF Architects y Walsh Construction— han asumido una participación de capital en el proyecto. Han trabajado juntos en cientos de edificios con la certificación de edificios sustentables LEED.

“Tiene que llegar un momento en el que digamos: ‘¿Y ahora qué más?’”, comentó Schwer de PAE.



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