Entreplanosfebrero 28, 2020
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Más de la mitad de la población terrestre, un 54%, vive en núcleos urbanos. Además, las previsiones de la ONU vaticinan que esa cifra aumentará hasta el 66% en 2050, lo que significa que más de 6.000 millones de personas se concentrarán en las ciudades en menos de 35 años. Esta masificación de los entornos metropolitanos significa un potencial problema de contaminación global que, de no ser tratado cuanto antes, derivará en graves riesgos para la salud de todos los ciudadanos del mundo.

Precisamente como una solución a este problema se plantea en la actualidad el uso de los materiales descontaminantes.

¿Qué son los materiales descontaminantes?

Un material descontaminante es aquel que después de ser tratado adecuadamente, mediante el fenómeno natural de la fotocatálisis, es capaz de eliminar la contaminación de su entorno.

Para poder entender de qué manera funcionan estos materiales descontaminantes hay que comprender en primer lugar que es la fotocatálisis.

¿Qué es la fotocatálisis?

La fotocatálisis parte del principio natural de descontaminación de la propia naturaleza. Al igual que la fotosíntesis, gracias a la luz solar es capaz de eliminar CO2 para generar materia orgánica, la fotocatálisis elimina otros contaminantes habituales en la atmósfera, como son los NOx, SOx, compuestos orgánicos volátiles (COVs), mediante un proceso de oxidación activado por la energía solar.

La fotocatálisis es una reacción fotoquímica que convierte la energía solar en energía química en la superficie de un catalizador o sustrato, consistente en un material semiconductor que acelera la velocidad de reacción. Durante el proceso tienen lugar reacciones tanto de oxidación como de reducción. De esta forma se puede provocar la eliminación de la mayor parte de los contaminantes presentes en las ciudades.

Propiedades que adquieren los materiales tratados con la fotocatálisis:

Desde un punto de vista medioambiental, estos materiales son capaces de:

– Reducir las concentraciones de NOx (óxidos de nitrógeno) que emite el tráfico, además de las concentraciones de compuestos orgánicos volátiles (COVs), es decir reducen la contaminación atmosférica de la ciudad. Los óxidos de nitrógeno son los agentes presentes en el aire más contaminantes, contribuyen a la formación de lluvia ácida y acentúan el efecto invernadero y el cambio climático del planeta, además de ser nocivos para la salud.

– Aplicados sobre pavimentos bituminosos disminuyen la capacidad de calentamiento de la superficie del firme y en consecuencia reducen el calentamiento de la ciudad.

– Reducir la capacidad adherente de partículas de polvo sobre las superficies donde se aplican este tipo de productos, de manera que su limpieza y su estética tiene una mayor duración en el tiempo.

– Reducir olores, debido a la resistencia a la adherencia de partículas o sustancias orgánicas sobre su superficie.

– Tienen un poder antimicrobiano, eliminado bacterias y hongos que pueden atacar a la superficie del material, gracias al poder oxidante del fotocatalizador.

Aplicación de la fotocatálisis en las ciudades:

Uno de los primeros materiales en los que se ha probado con éxito el proceso fotocatalítico es el cemento, ya que es un medio perfecto para su difusión. Combinando el dióxido de titanio con el cemento es posible obtener un aglutinante que además de las características tradicionales de resistencia mecánica y durabilidad, asociadas con las propiedades fotocatalíticas del sustrato, hacen posible que el cemento sea capaz de oxidar los contaminantes orgánicos e inorgánicos que se depositan en su superficie.

La aplicación de sustancias fotocatalíticas en pavimentos, fachadas, cubiertas y otros elementos urbanos no sólo tiene un efecto descontaminante probado, sino que además puede reducir significativamente los costes de mantenimiento y limpieza, ya que las sustancias fotocatalíticas impiden la acumulación de suciedad en su superficie en mayor medida que las no tratadas y reducen los malos olores debido a su carácter anti-bacteriano.

Por: José María Castrillón Montes de ACCIONA Construcción | www.sostenibilidad.com


Entreplanosfebrero 28, 2020
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El agua es un recurso imprescindible para la vida, y sin embargo más de un 40 % de las personas tienen problemas de acceso a ella. Del total que hay en la Tierra, solo el 2 % es dulce. Se encuentra congelada en los glaciares o en estado líquido en el suelo. Esta última es la que usamos las personas a diario. El resto, es decir, casi toda, es salada. ¿Podemos aprovecharla para abastecer aquellos lugares que más la necesitan? Sí. La tecnología de la desalación lo hace posible.

El sistema más avanzado y eficiente es la ósmosis inversa.

La ósmosis es un fenómeno físico por el cual si dos líquidos separados por una membrana semipermeable con diferente concentración entran en contacto, esta tiende a igualarse. El líquido de menor concentración atraviesa la membrana hacia el de mayor concentración.

En la ósmosis inversa invertimos el proceso. Tomamos agua de mar, solución con una alta concentración, le aplicamos una gran presión y la hacemos pasar a través de la membrana. Al otro lado obtenemos agua sin sal, mientras que en el lado original queda el agua restante con la sal que la membrana ha impedido pasar.

Proceso desalación ósmosis inversa

En la desalación por ósmosis inversa, el agua es recogida del mar y recibe un primer tratamiento en el que son eliminadas impurezas, aceites, algas, residuos. Una vez libre de sustancias orgánicas, el agua con sal es sometida a la ósmosis inversa.

En el filtrado se obtienen dos corrientes: agua dulce y salmuera. El agua dulce pasa por un proceso de remineralización y cloración, se almacena en depósitos y, de ahí, se envía a la red de distribución para su consumo. La salmuera, por su parte, es diluida antes de ser devuelta al mar para evitar concentraciones de sal que, de otro modo, podrían ser nocivas para el ecosistema.

La ósmosis inversa no solo es el sistema de desalación más avanzado, sino también el más eficiente y el más beneficioso para el planeta: genera hasta 4’5 veces menos de emisiones de efecto invernadero que el resto de tecnologías, no produce ningún impacto ambiental en el ecosistema marino y es capaz de recuperar gran parte de la energía que utiliza en el proceso.

FUENTE: www.sostenibilidad.com


Entreplanosfebrero 14, 2020
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Los diodos emisores de luz (LED, por sus siglas en inglés) se componen de un chip emisor azul y un filtro basado en tierras raras que transforma la luz azul en otra blanca que usamos en nuestras casas.

Pero estos filtros no convierten la luz azul de forma eficiente, produciendo problemas en la vista de los niños y afectando el ritmo circadiano (trastornos del sueño) en los adultos. Además, no se reciclan y se espera que se agoten las reservas naturales de la materia prima en 10-15 años si la producción de LED aumenta. Las tierras raras, como indica su nombre, son escasas.

En este contexto, un consorcio europeo de investigadores ha comenzado el proyecto ENABLED (Engineering of Artificial fluorescent proteins for Bilogical Light Emitting Diodes), que propone reemplazar esos filtros por otros alternativos inspirados en lo que utiliza la naturaleza debajo del mar.

Multitud de animales marinos producen luz de alta potencia para comunicarse, cazar o protegerse, usando filtros de proteínas. El principal problema es sacar esa biotecnología del agua del mar y llevarla a nuestros dispositivos de iluminación que no quieren nada de agua.

Un grupo de investigación de IMDEA Materiales, que coordina el proyecto bajo la dirección de Rubén D. Costa, ya ha conseguido estabilizar o empaquetar proteínas de este tipo en plásticos sin que pierdan sus excelentes propiedades luminiscentes. Esta nueva tecnología se llama bioLED.

“Con proteínas naturales hemos llegado a prestaciones de seis meses de estabilidad y eficiencias altas y aún nos queda mucho que hacer, pero otra aproximación es crear nuevas proteínas fluorescentes para iluminación”, apunta Costa.

Proteínas y bacterias al servicio de la iluminación

Esta segunda opción es la que se plantea en ENABLED: ¿se pueden evolucionar las proteínas para nuestras necesidades de iluminación? El equipo europeo trabaja en el desarrollo de nuevas proteínas diseñadas genéticamente y preparadas por bacterias, como E. coli, para crear la nueva generación de bioLED con prestaciones mejoradas.

“El objetivo es crear una nueva generación de filtros de color basados en proteínas fluorescentes mejoradas genéticamente para llegar a las prestaciones que se necesita para la iluminación LED”, apunta Costa.

“Estas proteínas artificiales –añade– englobarán lo mejor de la (foto y térmica)estabilidad de los emisores artificiales y la protección de los esqueletos proteicos que se podrán incluir en el código genético para que los podamos producir de forma ecológica y sostenible usando bacterias”.

Este proyecto multidisciplicar se considera una de las acciones pioneras donde la biología sintética se pone al servicio del progreso de la iluminación artificial.

Está financiado por la Comisión Europea a través de la convocatoria de Tecnologías Emergentes Futuras (FET) del programa marco europeo de I+D Horizonte 2020, cuenta con un presupuesto de 2,6 millones de euros y tiene una duración de 3 años.

Además de IMDEA, en el consorcio de ENABLED participan otros cinco socios: CIC-biomaGUNE y la Universidad de Oviedo en España, la Universidad de Turín y la compañía ABIEL en Italia y la Universidad Tecnológica de Graz en Austria. En conjunto incluye a grupos de biocomputación, teoría, ingeniería bioquímica, química, biología sintética y optoelectrónica.

“En pocas palabras, nuestro objetivo final es que las bacterias como E. coli estén modificadas genéticamente para producir los filtros de luz que usaremos en la próxima generación de bioLED”, concluye Costa.

Fuente: www.ecoticias.com


Entreplanosfebrero 3, 2020
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El 93% de este producto es reciclable por lo que lo sitúa como el más sostenible; además de otras múltiples beneficios.

El sector de la construcción causa un gran impacto en el medioambiente al ser el causante, por ejemplo, del 40% de las emisiones de CO2, del 30% del consumo de los recursos naturales, del 30% de la generación de residuos, del 20% del consumo de agua o el 40% del consumo de energía.

Por tal motivo, cada vez se tienen más en cuenta los productos y materiales que ayudan al medioambiente y el acero tiene una serie de atributos específicos que son de gran importancia para la construcción sustentable.

Dicho material es totalmente reciclable ya que puede reutilizarse sin ninguna pérdida de calidad, multi-ciclo; esto hace que pueda volver a su origen una vez se ha utilizado, manteniendo sus propiedades.

ALTO CONTENIDO DE RECICLADO

Además tiene un alto contenido reciclado debido a que, dependiendo del proceso de producción, varía entre un 15%, acerías integradas con carga de arrabio producido a partir de mineral de hierro, y puede llegar hasta más de un 90%, acerías eléctricas a arco; estos valores son de los más altos comparados con otros materiales de construcción.

Además, posee gran tasa de recuperación para reciclar, 98% aproximadamente, gracias a que todo el acero incorporado en una construcción es recuperable; un edificio de acero, dependiendo de su concepción estructural y de las uniones, es fácilmente desmontable y todo el material es posible de ser reciclado.

Tiene, también, gran potencial de reutilización de materiales, independiente de la posibilidad de reciclar el material recuperado del desmontaje de un edificio de acero, existe una muy alta posibilidad de reutilización de los elementos de acero en su condición inicial.

En efecto, una de las características de los edificios de acero es que son enteramente desmontables y transportables, de esta forma, se puede reutilizar el edificio en su concepción original en un nuevo emplazamiento o reutilizar sus componentes con muy pocas modificaciones en nuevos edificios o estructuras, desde las columnas y las vigas hasta las chapas y paneles de revestimientos.

Para concluir, genera la mejor relación entre peso y resistencia de los materiales estructurales conocidos, lo que significa que se pueden obtener las mismas prestaciones estructurales de otro material de construcción, pero con una cantidad de material mucho menor.

Si a lo anterior se agrega la baja huella de carbono de acero, en promedio la producción de acero emite aproximadamente 1,7ton CO2e por tonelada de acero crudo, da como resultado una reducción global del carbono incorporado en comparación a edificios construidos con otros materiales estructurales.

Por Juan Pablo Apud / www.impulsonegocios.com


Entreplanosenero 8, 2020
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Las aguas subterráneas, debido a la filtración que han experimentado a través de las capas permeables del subsuelo, no contienen originariamente microorganismos capaces de producir enfermedades; pero al cavar un pozo o hacer una perforación, éstas pueden llegar hasta el agua por medio de las cañerías, herramientas, etc.

Es común que el agua de un pozo recién construido no sea bacteriológicamente potable, pero esto puede ser temporario y el agua mejorar con sólo efectuar un bombeo intenso o si se quiere más rápidamente por medio de una desinfección.

Cuando se realiza un examen microbiología de un agua, no es posible investigar por separado cada especie de microorganismo que pueda originar una enfermedad, sino que se recurre a la búsqueda de un grupo de microbios cuya existencia es normal en los desechos humanos o animales, para averiguar si el agua ha tenido contacto con ellos en forma directa o indirecta.

El agua de un pozo bien construido no debe contener bacterias de este grupo (grupo coliforme) pero cuando el examen revela su presencia, el agua es sospechosa, debiéndose investigar la forma de la llegada de éstos.

Si efectuada la desinfección correspondientes se consigue en varios exámenes sucesivos, resultados satisfactorios, quiere decir que el agua es buena y que la contaminación fue por causas accidentales. Es frecuente que en las perforaciones que tienen antepozos, que el mismo se encuentre en mal estado higiénico y con agua, en estos casos corresponde subsanar tales inconvenientes, haciéndole un piso de ladrillos u hormigón y sellando con asfalto la unión del piso y el caño camisa, evitándose de esa manera que se infiltre el agua.

Además resulta muy conveniente construir a su alrededor y a nivel de terreno un pequeño brocal con su correspondiente tapa para impedir la entrada de animales o cualquier otra materia extraña. De no tomar estas precauciones es lógico que al poco tiempo los análisis vuelvan a indicar que el agua es bacteriológicamente mala. Pero si a pesar de todas estas medidas y de repetir la desinfección aparecen en los exámenes la presencia de las bacterias antes mencionadas, es indudable la contaminación del agua, por lo que debe ser deshechada para bebida.

Por razones económicas y de facilidad de obtención de desinfectantes, se emplean, casi exclusivamente aquellos que tienen la propiedad de liberar Cloro, de cuyo poder bactericida es bien conocido. El más común es el Agua Lavandina, que contiene aproximadamente el 2 e/r de cloro activo y útil, le sigue el hipo-clorito de sodio, disminuyendo con el tiempo, máxime si se expone a la luz solar.

Por su concentración y duración, es preferible utilizar los desinfectantes en estado sólido, como el cloruro de cal (no confundir con cloruro de calcio) que tiene del 20 al 30 r/r de cloro útil, o mejor aun los- hipocloritos de calcio, que alcanza hasta el 70 r/r; siendo conocidos en el comercio con los nombres de: Per-chlorón, Caporit, H.T.H., etc., todos éstos deben ser guardados en recipientes bien cerrados y en ambientes poco húmedos.

Desinfección de pozos excavados

Estos pozos, generalmente son de gran diámetro, excavados con herramientas de mano y revestimiento de ladrillos, piedra, etc., sobreelevado del nivel del terreno a efectos de impedir la entrada al mismo de las aguas superficiales y otros cuerpos extraños, además están provistos de una tapa para completar las mencionadas medidas de precaución.

Como estos pozos se surten con el agua de la primera capa, la cual en los centros poblados sin cloacas, es casi siempre de mala calidad por la vecindad de los pozos negros, los que de no encontrarse a una distancia prudencial frecuentemente la contaminan. Para desinfectar estos pozos, debe calcularse previamente el volumen de agua que contiene, hallando éste, se le agrega la cantidad de desinfectante necesario, la que variará de acuerdo al tipo a emplear.

Los desinfectantes líquidos, se agregan al agua del pozo, tal como se obtienen en el comercio, en cuanto a los sólidos, es conveniente hacer una “papilla”, para preparar ésta, se coloca la cantidad de desinfectante necesario en un recipiente no metálico agregándosele un poco de agua y por medio de una espátula o varilla de madera se revuelve hasta obtener una pasta liviana, la que se mezcla bien en unos diez litros de agua, en tales condiciones se vierta en el pozo.

En oportunidades resulta conveniente lavar con desinfectante el revestimiento interior del pozo, preparándose para tal efecto una solución, agregando a 10 litros de agua un vaso de agua lavandina, o 1/5 parte de esa cantidad de hipoclorito de sodio.

El lavado de las paredes se hace con un cepillo duro o con una escoba. Una vez agregado el desinfectante al agua del pozo (si es posible se mezcla por agitación) se bombea hasta que el agua salga con gusto y olor a lavandina, luego se tapa y se deja en reposo por lo menos seis horas, transcurrido ese plazo, se bombea de nuevo hasta que desaparezca del agua el gusto antes mencionado.

Cabe agregar que un exceso de desinfectante no es perjudicial, no siendo por tal causa necesaria medir exactamente las cantidades antes indicadas.


Entreplanosdiciembre 27, 2019
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El panel Aquatecture está diseñado para recoger agua de lluvia a medida que gotea sobre las aberturas de la estructura antes de bombearla al sistema de aguas grises de un edificio.

Shaakira Jassat, quien es fundadora de Studio Sway, se inspiró para crear el panel luego de observar las condiciones de sequía en su país natal, Sudáfrica. Comentó que las personas en ciudades como Ciudad del Cabo y Pretoria habían vivido con miedo al Día Cero, el día en que se cerrarían los grifos.

La diseñadora, que ahora tiene su sede en los Países Bajos, señaló que si bien los equipos de recolección de agua, como los tanques de agua de lluvia, eran una presencia familiar en los entornos rurales, generalmente no es el caso en las ciudades, donde el espacio es escaso.

Su diseño permitiría a los residentes urbanos satisfacer sus propias necesidades canalizando el agua de lluvia al sistema de aguas grises del edificio, donde puede reciclarse junto con las aguas residuales de los lavabos, lavadoras y otros electrodomésticos.

Si bien el objetivo principal de los paneles es atrapar el agua de lluvia, Jassat dice que, si se conectan a otros equipos, también podrían extraer agua de la atmósfera mediante condensación.

Los paneles están hechos de acero inoxidable, elegidos por su durabilidad y resistencia al óxido. Están tachonados con perforaciones en forma de embudo delgado y redondeado, que Jassat decidió después de probar varios patrones potenciales.

Se le ocurrieron patrones que van desde círculos hasta formas de abanico en colaboración con la diseñadora gráfica japonesa Aya Kawasaki y los probó haciendo prototipos y bañándolos con agua para simular la lluvia.

Seleccionó el diseño más eficiente y lo modificó hasta que estuvo “satisfecha con la eficiencia y la estética combinadas”.

Por: Redacción CH / www.losandes.com.ar

Entreplanosdiciembre 9, 2019
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Reciclando Conciencia separa, trata, desarrolla y distribuye productos fabricados 100% con material ecológico a lo largo de la Costa Atlántica. Está lanzando tablas de madera plástica y produce eco bloques de telgopor, adoquines de polietileno y escombro y chapas acanaladas hechas con el aluminio  de Tetra brik.

Reciclando Conciencia, cooperativa que opera la planta de transferencia donde se reciclan residuos preclasificados en el Partido Pinamar, comenzó a producir y distribuir tablas de madera plástica, eco bloques de telgopor, objetos de plástico reciclado y chapas hechas a partir del Tetra brik, que se están aplicando en la región, para construcciones, decks, casas y objetos, que serán protagonistas de esta temporada.

Las tablas de madera plástica están realizadas con plástico 100 % de desechos post consumo, siendo un producto que permite completar la cadena de valor, ya que es la misma cooperativa, en Pinamar, es la que lleva a cabo la recolección y separado del plástico que luego se aplica a la producción de las tablas.

La madera plástica se usa principalmente para exteriores, por su alta durabilidad y fortaleza ante  dificultades climáticas. De hecho, es resistente a la corrosión, al agua, al frío, al calor y al contacto con cualquier tipo de suelo. No requiere ninguna clase de mantenimiento, no necesita barniz ni protector alguno, ya que no se reseca ni se pudre.

A nivel ambiental, posee grandes ventajas, como evitar la tala de árboles, no incrementar el uso de material virgen, reutilizar lo que ya se generó de desechos  y  disminuir la basura que se traslada a basurales a cielo abierto.

Las tablas ya se están utilizando  tanto en Pinamar como en otros balnearios que se preparan para la temporada. Por ejemplo, para la construcción de stands, casas, composteras, decks, mesas, escaleras, pérgolas y revestimientos, entre otros.

Reciclando Conciencia, a su vez, desarrolló otros productos sustenables que actualmente se aplican a la construcción en la Costa Atlántica. Entre ellos, un eco bloque realizado a partir del telgopor, un material de difícil trazabilidad y alto nivel de contampinación, que se produjo en conjunto con el Centro Experimental de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU).

Actualmente la cooperativa se encuentra desarrollando -en estado experimental- un adoquín con polietileno reciclado y escombros y fabrica, desde hace un tiempo, placas de plástico reciclado, de diferentes colores y texturas, que se utilizan para distintos tipos de muebles, como mesas, sillas, macetas y buzones, cuchas etc.

Con el aluminio que se extrae de los envases Tetra brik, Reciclando Conciencia está distribuyendo chapas acanaladas. A su vez, la Asociación de Hoteles y Turismo de Cariló (AHT), le compró a la cooperativa 100 cestos para que 15 de sus hoteles comiencen con la actividad de separación de residuos.

A través de sus 120 centros de acopio, situados en Pinamar, Valeria del Mar, Cariló y Ostende, Reciclando Conciencia recibe entre 4 mil y 6 mil kilos de residuos de manera diaria, que previamente son separados por los vecinos.  Actualmente cuenta con 40 socios y desarrolla más de 16 áreas paralelas, siempre vinculadas al reciclado, la inclusión social y el cuidado ambiental.

“Tanto las tablas, como el eco bloque, el adoquín y las placas, son productos reciclados para realizar proyectos de construcción sustentable, siempre tomando en cuenta el cuidado ambiental y también los aspectos sociales que tienen que ver con la historia (huella) de cada producto”, señaló Carlos Méndez, presidente de Reciclando Conciencia, quien finalizó: “Todo esto apunta a una producción y un consumo responsable y sustentable y, junto a ello, a resolver o mejorar el problema de los basurales a cielo abierto”.

Parte del desarrollo de Reciclando Conciencia es posible gracias al apoyo de la Municipalidad de Pinamar, que los reconoce como proveedores de servicio en el tratamiento de residuos reciclables, creando una sinergia inédita entre Estado y cooperativismo. Este año, la cooperativa fue seleccionada, por su proyecto de adoquines post consumo, entre más de 3000 proyectos para INNOVAR 2019, y quedó en el puesto 30 en la categoría Tratamientos de residuos en los premios Latinoamérica Verde, donde se presentaron 7712 proyectos.

 

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Entreplanosnoviembre 19, 2019
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En el marco de la Estrategia Nacional de Vivienda Sustentable, la Secretaría de Vivienda de la Nación, dependiente del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda, presentó en el Auditorio de la Casa de Gobierno de la Ciudad el “Sello de Vivienda Sustentable” que busca promover buenas prácticas en materia de construcción sustentable y ubicar al beneficiario en el centro de la política habitacional, con el objetivo de asegurarle una vivienda de calidad, durable y que genere ahorro económico en el hogar; contribuyendo a su vez al cuidado del medio ambiente y a mitigar el cambio climático.

En esta oportunidad, técnicos de todo el país pertenecientes a los Institutos Provinciales de Vivienda, Municipios y Áreas de Gobierno se capacitaron sobre el uso de la herramienta y los contenidos necesarios para rendir el examen y formar parte del Registro de Técnico Diagnosticador Sustentable, que los habilitará para gestionar la presentación de la documentación necesaria y obtener luego el sello.

El sello de vivienda sustentable se implementa en el marco de las acciones previstas en la “Estrategia Nacional de Vivienda Sustentable”, aprobada por Resolución Conjunta N° 2/2019, de la Secretaria  de Vivienda y la Secretaria de Gobierno de Ambiente y Desarrollo Sustentable, con el objetivo de integrar el pilar de la sostenibilidad ambiental y climática en el desarrollo de la política nacional de vivienda.

El Secretario de Vivienda de la Nación, Iván Kerr, estuvo presente en el evento y subrayó:

“A través del trabajo conjunto logramos crear el Sello de Vivienda Sustentable que nos va a permitir contar con una metodología de evaluación, diagnóstico y certificación para la clasificación de viviendas de uso residencial, siendo un gran salto en materia cualitativa de optimización de recursos naturales, y permitiendo que las viviendas incorporen componentes de sustentabilidad que impacten positivamente en el ahorro económico de las familias beneficiarias”.

La aplicación del sello permitirá  instalar la sustentabilidad a escala federal, siendo parte de este cambio todos los actores de la cadena de valor de la vivienda, desde el sector público y privado, hasta quienes habiten o trabajen en las nuevas edificaciones sustentables.

Además, este instrumento de triple impacto ambiental, social y económico, hará que Argentina pueda medir y demostrar el grado de cumplimiento de las obligaciones asumidas para combatir el cambio climático en los acuerdos internacionales suscriptos.

Por su parte, la directora de Acceso al Suelo de la Secretaria de Vivienda, Lucila Rainuzzo, destacó la importancia de seguir trabajando en conjunto entre la Secretaría de Gobierno de Ambiente y Desarrollo Sustentable, la Secretaría de Energía y demás áreas para lograr la transformación en la construcción a través de la transversalidad y la participación, resaltando que “la  implementación del sello busca transformar la construcción en el país para promover la construcción sustentable, y a su vez vincularlo a futuros beneficios para quienes construyan o accedan a una vivienda certificada”.

Pueden aplicar a la obtención del sello todos los inmuebles destinados a vivienda que se encuentren ubicados en Argentina y su adhesión está orientada tanto a la vivienda unifamiliar como a edificios de vivienda multifamiliar o de propiedad horizontal, ejecutadas con fondos públicos y/o privados, ya sean en etapa de proyecto, vivienda nueva o vivienda existente.

Participaron también del evento funcionarios del Gobierno de la Ciudad, y miembros del Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC), entre otros.

Quienes quieran acceder a más informacion sobre vivienda sustentable podrán ingresar a la web www.argentina.gob.ar/interior/micasa/vivienda-sustentable


Entreplanosoctubre 25, 2019
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La energía eólica es una de las fuentes de energía más sustentables, además su crecimiento productivo aumenta década a década. En el país es uno de los sectores que más se desarrolló en los últimos 4 años. Por estos y otros motivos resulta interesante conocer cómo funciona la energía eólica, sistema energético del presente y del futuro.

Para explotar eficientemente la energía eólica es importante tener en cuenta las variaciones de los vientos a lo largo del día, en relación al suelo y las velocidades máximas registradas en el territorio. ¿Cómo funciona la energía eólica? Mayoritariamente, existen dos tipos de máquinas que aprovechan la energía contenida en el viento: los molinos y los aerogeneradores de electricidad.

Los primeros se utilizan fundamentalmente para bombeo mecánico de agua, mientras que los segundos están especialmente diseñados para producir electricidad.

Los parques eólicos son los emplazamientos que se destinan para la producción de la energía eólica, estos deben tener un criterio de ubicación estratégico en función del mayor impacto aéreo posible.

Si bien la producción de esta energía está condicionada por las características del aerogenerador utilizado, en general los parques eólicos necesitan vientos mínimos de 12 km/h, y una capacidad de recepción máxima de 90km/h.

El funcionamiento

En pocas palabras, la energía eólica hace referencia a aquellas aplicaciones y tecnologías que aprovechan la energía cinética del viento para convertirla en energía eléctrica o mecánica.

Los vientos provocan el movimiento de los molinos o aerogeneradores, y a partir de ahí se produce la energía cinética, la cual luego es transferida a un generador que se encarga de convertirla en energía eléctrica, mecánica o térmica, según sea la necesidad. Una vez cumplido este ciclo, lo producido es enviado a la red eléctrica para ser consumido por las comunidades.

Características

La energía eólica es destacada principalmente por tratarse de una energía renovable, y por tener como materia prima al viento, un recurso abundante, estable y limpio.

La utilización de este tipo de energía ayuda a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero dado que su producción no implica el uso de combustibles fósiles. Esta característica resulta clave a los fines de la mitigación del cambio climático y la contaminación atmosférica. En este sentido, también resulta necesario mencionar que la producción no genera material particulado ni sustancias reactivas.

En términos económicos, la instalación de energía eólica requiere de una importante inversión inicial, pero posteriormente no implica grandes gastos. Sin embargo, y comparativamente, es más estable que los precios de otras fuentes de energía, por ejemplo el petróleo es mucho más volátil. Además, la mejora tecnológica redujo notablemente los costos, para 2004 la inversión necesaria representaba una quinta parte de lo que implicaba en sus inicios de 1980.

La gran desventaja de este sistema es que no puede ser usado como única fuente de energía dado que el almacenamiento no es una cuestión que esté resuelta en la actualidad.

Es necesario almacenar la energía que se produce en momentos de alto rendimiento para luego utilizarla cuando no lo hay. Por lo tanto, es indispensable un respaldo de las energías convencionales.

Otra cuestión contraria es que por lo general los sitios con buena aptitud para la instalación de un parque eólico muchas veces están alejados de los centro de demanda. Esto implica grandes costos en transmisión. Un ejemplo cercano es nuestro país, donde los emplazamientos eólicos se encuentran en la Patagonia, mientras que la concentración de la demanda se encuentra en Buenos Aires.

En el mundo

A nivel internacional cada vez se encuentran más casos de promoción e inversión hacia la instalación de parque eólicos. China y Estados Unidos son los países que más producen, representan juntos casi el 50% de la capacidad eólica global, y si se tiene en cuenta a España, India y Alemania el número asciende a 71,7%.

Los casos con mayor capacidad de abastecimiento son Dinamarca y España, cuyos sistemas energéticos tienen un 25% y 20% de composición eólica respectivamente.

En el país

El sector de las energías renovables en la Argentina es uno de los que más inversiones atrajo en los últimos cuatro años, en 2016 la generación de electricidad proveniente de fuentes sustentables no llegaba al 1% del total, y hoy ya representa el 8%. Existe la ley 27.191, aprobada en el Congreso de la Nación en 2015, que fija como plazo llegar al 20% para 2025.

El crecimiento fue considerable a partir de las licitaciones de los programas Renovar, lo cual dio como resultado que la economía del sector represente un 7,2% del PBI.

La característica natural del territorio argentino también ayuda al crecimiento, los vientos en el país son óptimos para la instalación de parques eólicos.

En el país existen 7 parque eólicos en funcionamiento, donde el más importante es el Parque Eólico del Bicentenario dada su potencia de 100.8 MW, se encuentra en la localidad de Jaramillo (Santa Cruz). El último en entrar en operaciones fue el Villalonga en diciembre de 2018, en la localidad de Patagones.

Además, hay otros proyectos por lanzarse, siendo los más importantes los siguientes: Garayalde y La Castellana de Central Puerto; y Corti de Pampa Energía.

FUENTE: www.a24.com


Entreplanosoctubre 10, 2019
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Según el 2º informe del Índice Provincial de Atractivo Renovable (IPAR), Corrientes escaló ocho posiciones  y se convirtió en la provincia que más ascendió en el ranking de distritos que generan energías renovables. Tal fue el crecimiento que en el nordeste argentino (NEA) es la que más aporta en el sector de las energías limpias.

El segundo informe del IPAR  es una producción de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en colaboración con la Subsecretaría de Energías Renovables y Eficiencia Energética del Ministerio de Hacienda de la Nación.

Este abarca el análisis de aspectos regulatorios, fiscales e institucionales de cada jurisdicción, así como la evaluación de la implementación de las tecnologías, el aprovechamiento de los recursos y el desarrollo de infraestructura. Este trabajo es un instrumento que mide el grado de desarrollo de las energías renovables en cada jurisdicción del país y el potencial atractivo para futuras inversiones

Según el informe, las cinco provincias mejor ponderadas son Chubut, Buenos Aires, San Juan, Río Negro y Córdoba. En tanto, Corrientes escaló ocho lugares, convirtiéndose así en la provincia con mayor crecimiento entre la primera y segunda publicación, según el informe.

Misiones entre las de peor generación distribuida del país

Corrientes se ubica en el noveno lugar del Índice, y es la provincia del NEA mejor ubicada, por encima de Chaco (10º), Misiones (19º) y Formosa (20º).

Por otro lado, en el Subíndice de Energía de Alta Potencia, Corrientes se ubica en el lugar 12, con 130 MW. Chaco tiene un indicador de 126 MW, Formosa 121 MW y Misiones 116 MW.

En el Subíndice Generación Distribuida, Corrientes alcanzó al 5º lugar, mientras que Chaco, Formosa y Misiones se ubican 8º, 17º y 22º respectivamente.

 

FUENTE: www.misionescuatro.com



Auspician Entreplanos




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