Cristianoctubre 23, 2020
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12min20

La evolución de los métodos alternativos y otras tendencias de la construcción en cifras. Surgen nuevas alternativas para conciliar entorno natural, trabajo y conexión.

Métodos renovados y alternativos, ganan terreno dando espacio a nuevos paradigmas que priorizan la sustentabilidad, el consumo eficiente de energía y otros valores que cobran fuerza en la sociedad y se ven manifestados también en la construcción.

El criterio de durabilidad es otro de los que se modifica y da lugar a pensar en términos de construcción inteligente: con menos desperdicio de material, optimización en los plazos de obra y trabajo y mejores alternativas para la logística, uno de los grandes desafíos del sector.

Según el análisis de CAPP (https://webcapp.com/) -la primera comunidad y marketplace colaborativo de la construcción- “un indicador que puede medir, al menos parcialmente, la evolución de los métodos alternativos de construcción, es el consumo de placas de yeso per cápita”.

En este punto desde CAPP observan que el crecimiento del consumo per cápita en Argentina se encuentra en 0,9 m2 por habitante (2019 INCOSE), acumulando un crecimiento del 30% desde el 2014.

“Aunque es un número alentador, cuando nos comparamos con otros países de la región vemos que la oportunidad es más significativa aún ya que, en Chile por ejemplo, el consumo está en 2,6 m2/habitante y en Uruguay, 1,1 m2/habitante. Siendo un mercado que está aún en desarrollo”, señala Julio Quel -Ingeniero Industrial y CoFundador de CAPP.

Aunque la tendencia de crecimiento es sostenida a lo largo de los últimos años, la pandemia ha acelerado varios aspectos del cambio cultural. “En primer lugar, ha instalado en la cabeza de las personas otras opciones, y esto ha sucedido por cuestiones de escasez de ladrillos cerámicos como también por la oportunidad cambiaria que significaba el precio del acero a dólar oficial. En segundo lugar y ya fuera de lo meramente situacional, se encuentra el respeto por el medio ambiente. Donde los consumidores han asumido mayor compromiso y buscan reducir los gastos a largo plazo, aislando de manera correcta sus viviendas”, precisó Quel.

En la misma línea, se expresa Marcelo Marincovich, CEO de MJM Inversiones “en nuestro caso somos precursores en incentivar la sustentabilidad e innovación en el sector. Nuestros desarrollos promueven la construcción sustentable y de primera calidad. El sistema constructivo que implementamos es innovador, logrando rapidez en la obra y aprovechamiento inteligente de los recursos.

En el último tiempo, y sobre todo en el marco de la pandemia hemos visto un crecimiento del interés sobre los proyectos que desarrollamos, los argentinos buscan encontrar nuevas alternativas donde se priorice el uso responsable de energía, la disminución de la contaminación y los residuos y la huella de carbono. Nuestros desarrollos permiten que todo esto sea posible, conciliando una vida en un entorno que priorice la naturaleza contando con todo lo necesario para trabajar y estar conectados”.

Y precisa: “El sistema constructivo que utilizamos es innovador y tiene amplia adhesión en otros países y cada vez más en Latinoamérica. Algunos de los beneficios es que la rapidez de ejecución de la obra y precio conveniente. Con el sistema de hormigón proyectado y aislamiento de EPS se logra: ahorro energético de hasta el 70%, Aislación termoacústica, Rapidez de construcción, Versatilidad arquitectónica, Certificación CAT y CAS, Resistencia al fuego y antisísmica”. 

Estas tendencias encuentran correlación en las gestiones y cotizaciones que se realizan a través de webcapp.com -con más de 85 mil usuarios- si se comparan las cotizaciones que se realizaron en los períodos de Diciembre 19 – Abril 20, prácticamente fuera de pandemia y comparado con Mayo 20 – Septiembre 20 ya dentro de este nuevo escenario.

Método constructivo

Crecimiento en cotizaciones

Placas de yeso

480%

Steel framing

290%

Hormigón celular (HCCA)

286%

 

Asimismo, respecto al crecimiento de demanda de estos materiales alternativos, naturalmente, los ladrillos cerámicos o comunes siguen representando un insumo básico y de gran tracción. Aunque a raíz del contexto actual de pandemia gran parte de la demanda no pudo ser abastecida en su totalidad y esto también potenció otras alternativas como las ventas de perfiles y placas de yeso. “Sin embargo, no en todos los casos las placas de yeso y perfiles reemplazan el uso del ladrillo cerámico. Esto solo sucede por ejemplo en el caso de una división interna, donde coexisten las dos opciones y son mutuamente excluyentes”, advierte el Cofundador de CAPP.

Otro de los insumos estrella en pandemia ha sido el aluminio. “Nuestro crecimiento en los últimos 6 meses fue del 400% en la facturación total. Los productos estrella fueron los disipadores de calor, los perfiles de carpintería llamados t-tracks y algunos perfiles utilizados en la fabricación de muebles (como manijas de cajones). Si bien, como es sabido, la cuarentena afectó negativamente a muchos sectores, creemos que sucedieron dos cosas principales que hizo que nuestras ventas se dispararan. Por un lado, muchas personas se vieron la necesidad de reinventarse para generar nuevos ingresos y comenzaron a realizar trabajos en forma independiente, utilizando el aluminio como materia prima. Por otro lado, la situación económica actual y el crecimiento sostenido del dólar, condujo a aquellas personas que tenían un ahorro o un capital en pesos disponible, a invertir en un material que no se desvaloriza como es el aluminio”, precisó Florencia Allevato -CEO de PerfilesDeAluminio.net

Desde una perspectiva macro, según últimos datos del INDEC en julio el indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC) mostró una caída de 12,9% respecto a igual mes de 2019. Teniendo además, una caída acumulada de los siete meses de 2020 del 34,0% respecto a igual período de 2019.

“Si ahora analizamos algunos de los principales insumos, nos encontramos con bajas de 67,6% en hormigón elaborado; 13,5% en cemento portland y 5,3% en hierro redondo y aceros respecto a igual mes de 2019. Mientras tanto, se observan subas de 25,3% en ladrillos huecos; 10,0% en placas de yeso, entre otros”, describe Quel.

Acerca de lo nuevo y el futuro de la construcción pos pandemia  “veo con buenos ojos la bioconstrucción, que implica utilizar materiales de bajo impacto ambiental o ecológico, reciclados, reciclables o extraíbles mediante procesos sencillos y de bajo costo. Además, es imposible no hacer referencia a la metodología BIM que aunque no implica directamente un nuevo método alternativo constructivo, si está generando una disrupción en la manera de desarrollar un proyecto. Es evidente que la construcción está atravesando un proceso de innovación y digitalización que se ve acelerado por el contexto actual. Por esta razón es que cada día tendremos nuevos métodos, materiales y metodologías que busquen optimizar la productividad del rubro. La clave acá será estar informado y aprendiendo sobre las nuevas metodología para cumplir con los requerimientos de los nuevos clientes”, destacó  Julio Quel.

En resumen: nuevos materiales, técnicas, cambios de paradigma, sustentabilidad, digitalización y construcción inteligente, algunas de las palabras claves que guían el presente de la construcción y marcan el rumbo del futuro pos pandemia.


Cristianoctubre 21, 2020
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5min30

La Agencia de Protección Ambiental estima que los estadounidenses pasan el 90 por ciento de su tiempo en espacios interiores. Esto nos desconecta del mundo exterior y nos afecta completamente, desde la productividad hasta la salud mental. Además, se potencian algunos problemas físicos, como la mala circulación o la inhalación de contaminantes presentes en el aire.

Un método para reconstruir nuestra conexión con la naturaleza es mediante el uso de elementos vivos. Por ejemplo, las paredes de musgo vivo utilizan una de nuestras plantas más antiguas para aumentar el bienestar general de los espacios y mejorar su apariencia visual.

Durante la década de 1980, el biólogo estadounidense Edward O. Wilson popularizó el término “biofilia“, relacionado con cómo los seres humanos buscamos innatamente conexiones con la naturaleza. El diseño biofílico enfatiza la manera en que los elementos se conectan e interactúan entre sí para estimular nuestra productividad y bienestar. Crear un entorno así requiere de más acciones que únicamente aumentar la iluminación natural o ubicar una planta en una esquina.

Como una de nuestras especies más antiguas y resistentes, con casi 15.000 variedades, el musgo carece de raíces, por lo que busca todos los nutrientes en el aire. Crece en prácticamente en cualquier superficie y puede sobrevivir en un estado “inactivo” durante años, y revivir cuando se expone a la humedad. El musgo ayuda a estabilizar el suelo y se utiliza para evitar inundaciones y la erosión del suelo. En los jardines japoneses tradicionales, el musgo se ha utilizado para crear espacios serenos y tranquilos.

En un ambiente interior, una pared de musgo vivo es ideal para agregar espacios verdes saludables. Al igual que otras formas de paredes vivas, crean un ambiente cómodo y acogedor, entregando incluso un olor agradable. Se ha demostrado que la vegetación reduce el estrés, eleva el estado del ánimo y mejora la concentración y otras funciones cognitivas. En entornos de atención médica, se ha demostrado que las paredes vivas reducen la ansiedad del paciente y estimulan los receptores de placer en el cerebro, ayudando a su recuperación.

Sin embargo, los beneficios para la salud van más allá de la comodidad. El musgo proporciona un sistema adicional de filtración del aire, que absorbe los contaminantes mientras produce oxígeno. Algunas investigaciones realizadas en 2018 mostraron que tres días después de la instalación de una pared de musgo, el nivel de dióxido de carbono disminuye en un 225 por ciento. El musgo también produce iones negativos, cuyos efectos positivos se están estudiando actualmente en numerosos trabajos de investigación.

En comparación a otros muros vivos, el musgo ofrece una alternativa más barata, ya que no requiere de mantenimiento continuo, ni tampoco de reemplazo regular o el uso de pesticidas. Su rentabilidad y efectividad puede estimular conversaciones sobre otras aplicaciones y nuevas tecnologías para diseñar edificios e interiores ecológicos.

Por: www.plataformaarquitectura.cl


Cristianoctubre 9, 2020
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7min93

Hace unos días más de 200 científicos a nivel internacional publicaron una carta abierta en la que aseguran que el coronavirus puede quedar suspendido en el aire, propagarse e infectar a una persona cuando respira. La Organización Mundial de la Salud (OMS) respondió que esto es posible, sobre todo en lugares cerrados.

Aunque hasta el momento no existen pruebas concluyentes sobre esta modalidad de contagio, el equipo transdisciplinario integrado por Akurat Arquitectura, Eosis, Bforesight y Granta, basado en una perspectiva científica, de innovación y bienestar emocional, creó un modelo integral con distintas metodologías y tecnologías para conformar espacios más seguros y reducir al mínimo el riesgo de contagio por Covid-19.

Además de consultar artículos científicos en torno a SARS-CoV-1, el grupo de especialistas utilizó varias tecnologías para rediseñar el flujo de aire y el tránsito de las personas en un edificio corporativo de 54 pisos operativos, ubicado en la Ciudad de México.

La empresa farmacéutica busca prepararse para reanudar labores en sus oficinas de la manera más segura posible, por lo que contactó a Akurat Arquitectura, despacho proveedor de integraciones BIM (building information modeling) para proyectos inmobiliarios, que a su vez incluyó a otros especialistas en el proyecto.

El primer paso fue entender el metabolismo del inmueble y el comportamiento del aire en espacios cerrados a través de análisis cualitativos, explica Adela Rangel Fediuk, directora de Akurat Arquitectura.

A través de una cámara con tecnología láser (con margen de error de 1 milímetro) el edificio fue escaneado y luego plasmado en un modelo BIM para detallar la infraestructura y distribución actual del inmueble.

Con base en planos tridimensionales, se realizó una simulación peatonal para recrear de qué manera arribará la gente en el regreso al trabajo postCovid-19, cómo transitará y ocupará los espacios.

Microsimulación evita congestionamientos

La simulación de fluidos (conocida como CFD) permite probar condiciones reales mediante un modelo matemático para predecir comportamientos y condiciones de operación, con la finalidad de establecer entornos de trabajo seguros, libres de partículas dañinas.

Los reportes mostraron a detalle parámetros para definir la calidad de seguridad, número de personas, horarios escalonados, niveles de servicio y tiempos de recorrido. “El software utiliza diferentes algoritmos para determinar opciones de trayectos con base en todas las combinaciones”, explica Carlos Monroy, fundador y director de Granta, empresa de ingeniería y diseño de implantes óseos para el cuerpo humano.

El análisis de fluidos sirve para evaluar el movimiento del aire y cómo éste puede llevarse las partículas nocivas de un lugar a otro. Este esquema muestra la velocidad a la que sale el flujo de aire al respirar; el color rojo marca la mayor energía y el azul claro la menor.

Si una persona está a una distancia menor a 1.5 metros, todo lo que expira cae en la nuca o la ropa de quien está adelante. La contaminación en los artefactos (fómites) es todo aquello que puede transportar al virus. Cuando alguien habla, camina y, más aún, corre esta distancia se amplifica, con la diferencia de que el aire se va hacia atrás.

“Una persona que camina por la calle deja una estela de dos metros, mientras que una persona que va trotando deja una estela de seis metros, aumenta conforme la velocidad. Por ello, no es recomendable caminar detrás de alguien”, asegura el investigador.

Una descarga de aire acondicionado (HVAC) pudo haber sido creada para generar el mejor aprovechamiento energético o confort, aunque no ofrece la mejor ruta para la circulación del aire inyectado ni evita la dispersión de partículas en el ambiente, señala Monroy.

El aire en los elevadores

En los elevadores, al no tener una salida fácil, el aire recircula a una velocidad mayor cerca de la cara de los usuarios, por lo que las partículas tienen mayor oportunidad de llegar a una vía aérea. La solución que encontró el grupo de especialistas fue cambiar la circulación del aire hacia un trazo más vertical y una recirculación en la zona inferior. La modificación se hizo tanto en dirección como en velocidad.

Bienestar emocional

Otra metodología utilizada en este proyecto fue WELL. Si bien el edificio no va a ser certificado en este momento bajo este estándar, fueron tomadas sus recomendaciones para procurar el bienestar de los usuarios.

El modelo también incluye una estrategia para mitigar temores y conectar con propósitos de colaboradores, clientes y proveedores. Al respecto, Guillermo Buendía, director de BForesight, encargado del diseño de la estrategia y su implementación, menciona que en el planteamiento de esta nueva realidad se puso al ser humano en el centro para entenderlo. “Es impresionante cómo a través de tecnología utilizada en el automovilismo, como el flujo del aire, podamos crear espacios más seguros de virus.”

Por: Georgina Baltazar | obras.expansion.mx


Cristianoctubre 5, 2020
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5min59

Fuente: Manual de Ejercicio Profesional del Arquitecto (MEPA)

Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU)

 

Buena parte de las decisiones que toman un comitente y su arquitecto están condicionadas por las opciones o disyuntivas que surgen de la terna costo / calidad / tiempo y repercuten, especialmente las dos primeras, no solo en el costo de la obra, sino también, en los costos y gastos originados por el uso y mantenimiento del futuro edificio.

Las decisiones que son propias del proyecto, construcción y operación del edificio pueden clasificarse en:

Decisiones básicas. Son las que se refieren a la conveniencia de decidir la construcción del edificio, sus alternativas de emplazamiento y envergadura, así como los montos a invertir y a financiar. Un error al tomar este tipo de decisiones tiene el máximo peso económico, ya que representa un vicio de origen en la concepción del edificio, no subsanable por más acertadas que sean las decisiones posteriores. Salvo que el arquitecto brinde un asesoramiento previo al respecto, casi todas estas decisiones son de incumbencia exclusiva del comitente.

Decisiones funcionales. Consisten en el análisis y definición del conjunto de requerimientos que, respetando las decisiones básicas, permiten formular un programa detallado de necesidades y un cronograma que prevea en forma tentativa el curso y duración del lapso proyecto / construcción. Un programa bien formulado es necesario para que el edificio cumpla en forma óptima sus funciones y la temprana adopción de un cronograma permite, por una parte, adecuar el flujo de inversiones a los recursos y por la otra, adoptar previsiones que incidirán en el proyecto, adjudicación, contrataciones y construcción de la obra, las cuales son ineludibles cuando este lapso se aparta de lo normal o razonable. La responsabilidad por esta serie de decisiones que tienen directa incidencia en el costo de la obra, pertenece en conjunto al arquitecto y su comitente y a este último exclusivamente si desatiende objeciones formuladas por el arquitecto.

Decisiones de diseño. De acuerdo con el programa de necesidades y el cronograma previsto, el arquitecto ejecuta el anteproyecto y proyecto y lo concreta en planos, especificaciones y otros documentos que definen el tipo y calidad de la construcción y que servirán de base para la adjudicación, contratación y construcción de la obra.

Decisiones de producción. Se refieren al plan de trabajo adoptado para la construcción de la obra en función del cronograma contractual y a las tareas de seguimiento y control que monitorea que el mismo se complete en el plazo fijado y controla el cumplimiento de las exigencias técnicas y económicas especificadas en la documentación de proyecto.

El conjunto de las decisiones de diseño y de producción, aunque deben contar con la aprobación del comitente, pertenecen al área de las responsabilidades del arquitecto, salvo que algunas de ellas obedezcan a requerimientos expresos del comitente.

Debe quedar claro que estos grupos de decisiones no pueden ser delimitados en forma tan taxativa, ni siguen un ordenamiento tan lineal o estricto. Por ejemplo, al adoptar morfologías durante la etapa anteproyecto, el arquitecto debe hacerlo en función del cronograma previsto y decidir simultáneamente cuáles son las tecnologías más adecuadas para materializarlas; al tomar decisiones durante la etapa de documentación de proyecto, debe prever si son compatibles con los tiempos de construcción previstos y cuál será su incidencia económica en las etapas posteriores de construcción y uso del edificio.

 

 

 

 


Cristianoctubre 1, 2020
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3min133

La construcción sustentable es una estrategia integral utilizada para la minimización del impacto ambiental de las construcciones en todas las fases de su ciclo de vida con el fin de mejorar la calidad de vida de los usuarios, reducir los consumos de energía y las emisiones
de gases de efecto invernadero.

Conductivdad térmica, resistencia térmica y transmitancia térmica de los materiales son términos que están vinculados con la construcción sustentable.

“La conductividad térmica es una propiedad intrínseca de los materiales que mide su capacidad de conducción del calor. Es decir, cuan fácil es el paso de calor a través de ellos. Los materiales con menor valor de conductividad térmica son más aislantes”, afirmó María Belén Salvetti, arquitecta del Grupo UNICER.

En los últimos años la industria ladrillera ha invertido en I+D.  Se han mejorado los procesos y la materia prima, alcanzando valores más bajos de conductividad térmica para la masa cerámica que conforma los ladrillos.

“Por su parte, la resistencia térmica de un material representa la capacidad del material de oponerse al flujo de calor. En el caso de materiales homogéneos es la razón entre el espesor y la conductividad térmica del material”, sostuvo Salvetti.

En el caso de ladrillos cerámicos huecos, la resistencia térmica está dada por la sucesión de cámaras de aire y la conductividad térmica de la masa cerámica que los compone.

La Arquitecta Salvetti explica que la resistencia térmica total (RT) de un elemento constructivo es la suma de las resistencias térmicas superficiales y la resistencia térmica de las diferentes capas que lo componen (revoques, materiales aislantes, cámaras de aire, mampuestos, etc).

Los ladrillos termoeficientes ofrecen una gran resistencia térmica sin necesidad de incorporar aislación térmica adicional.

Y por último tenemos a la transmitancia térmica que es la cantidad de calor que fluye por unidad de tiempo y superficie a través de un elemento constructivo, cuando hay un gradiente de temperatura entre dos ambientes.


Cristianseptiembre 24, 2020
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2min90

Se promulgó el decreto 2020/332 que establece la reanudación de obras de más de 5.000m² y de las que están a 90 días de finalizar. Resumimos la medida y adjuntamos links al protocolo y al trámite en el sistema TAD.

El pasado 18 de septiembre el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires decretó el reinicio de las obras que había anunciado días atrás. Por ese motivo, exceptúa del aislamiento social, preventivo y obligatorio y de la prohibición de circular a las personas afectadas a la actividad de construcción de obras de más de 5.000 m² y de aquellas obras que se encuentren a 90 días de su finalización. Esta excepción comenzó a regir a partir del 21 de septiembre.

La medida establece, además, que se deben cumplir las pautas indicadas en los protocolos aprobados para esta actividad y aclara que esta decisión puede ser ampliada o restringida de acuerdo a la situación epidemiológica.

En el link último, compartimos el paso a paso para solicitar el reinicio de tu obra de forma online.


Cristianseptiembre 16, 2020
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15min159
El COVID-19 efectuará cambios profundos en el diseño del hogar. Así mismo, la innovación en vivienda inspirada por la pandemia chocará con la tecnoaceleración, la resiliencia y la desigualdad de ingresos. Mientras, las ventas de viviendas nuevas han superado con creces las ventas de viviendas existentes en lo que va de año.*

El COVID-19 está confundiendo la planificación de las necesidades humanas básicas, incluida la vivienda. En todo el mundo, los constructores de viviendas estamos tratando de descubrir cómo sobrevivir (e incluso prosperar) en el desastre económico que se desarrolla. Y lloramos a los caídos, trabajando para mantener a nuestros seres queridos sanos y seguros.

Así mismo, el COVID-19 ha trazado una línea divisoria política en gran parte del mundo. Me recuerda algo que dijo el revolucionario estadounidense, Samuel Johnson, en 1775: “El patriotismo es el último refugio del sinvergüenza”. En mi historia, el sinvergüenza es este virus: el COVID-19.

Cambios en los hogares

Los constructores de viviendas construyen los entornos físicos para las familias, que los convierten en hogares, hogares que esperamos estén llenos de risas, amor, aspiración y celebración. Una buena vivienda es la piedra angular de comunidades fuertes.

Gran parte del impacto del COVID-19 en nosotros estará determinado por la ciencia, pero no todo. “La cuestión de cómo se desarrolla la pandemia es al menos en un 50% social y política”, dijo a Scientific American Sarah Cobey, epidemióloga y bióloga evolutiva de la Universidad de Chicago.

Así como la gripe española de 1918 nos aportó el tocador, que se originó como un lavabo para lavarse las manos inmediatamente dentro de la entrada principal de una casa, el COVID-19 influirá en la innovación en el diseño del hogar.

Las casas de planta abierta, cada vez más grandes, han dominado el mercado durante décadas, a pesar de que el tamaño de la familia se haya reducido y los ingresos reales de la clase media se han mantenido estables. Los hogares estadounidenses tenían un promedio de 2,44 niños en 1965, pero 1,9 en 2015. Con 128,6 millones de hogares, son 7 millones menos de niños. Sin embargo, el tamaño promedio de las casas en los Estados Unidos creció un 62% entre 1973 y 2015, de 1.660 pies cuadrados a 2.687 (de 154,22 a 249,63 m2). El tamaño de las casas seguía creciendo en 2018. En Canadá, las casas también han crecido a medida que las familias se redujeron. En Europa, el tamaño promedio de las casas ha aumentado a 174,67 metros cuadrados (lo que los europeos dirán que les asombra).

El pensamiento pandémico probablemente favorecerá los espacios menos abiertos (aunque la gente anhelará espacios positivos para la naturaleza), tal vez reviviendo las acogedoras guaridas para complementar las salas de estar. El gasto puede convertirse en mejoras menos obvias de seguridad y comodidad. Un mejor aislamiento interior permitirá lugares más tranquilos. Los porches con mosquiteras y los espacios al aire libre y los nuevos enfoques de jardinería ayudarán a mantener a raya a los mosquitos y otras criaturas portadoras de enfermedades. Un dormitorio, cocina, sala de estar y baño que está un poco alejado del núcleo de la casa acomodará ahora a los niños adultos y a los padres ancianos más tarde (en Lennar -uno de los principales constructores de viviendas en los Estados Unidos- lo llamamos el ‘hogar de próxima generación’). Los sistemas de climatización por zonas pueden evitar que el aire de la sala de enfermos se bombee al espacio de todos. Estos mini sistemas de climatización sin conductos se han vuelto muy asequibles.

Los trabajos en el hogar requieren mejores oficinas en el hogar (Lennar llama a esto la ‘oficina en el hogar de próxima generación’). La infame descarga del inodoro en el fondo de los argumentos orales telefónicos de un miembro la Corte Suprema de los Estados Unidos subrayó los peligros de los espacios inapropiados para el trabajo a domicilio. También lo hacen los videos de niños y mascotas que interrumpen las conferencias telefónicas u otras tareas. Una fuerza laboral más numerosa en el hogar impulsará a los diseñadores a equilibrar los requisitos laborales con la privacidad y seguridad de la familia.

Innovación frente a fuerzas críticas

Sin embargo, la innovación en vivienda inspirada por la pandemia chocará con tres fuerzas críticas que ya estaban hirviendo antes del COVID-19 y ahora están en ebullición:

  • Tecnoaceleraciones. La pandemia ha acelerado la ya enérgica integración de actividades reales y virtuales, incluido el teletrabajo, la telesalud y la teleeducación. Pero la compatibilidad con vehículos eléctricos y automatizados, los sistemas de habilitación de pedidos, las compras sin fricciones y el Internet de las cosas (IoT) permiten el mantenimiento y la reparación remotos de los hogares… todos requieren un ancho de banda rápido, más rápido incluso que el 5G. También requiere seguridad: en un entorno geopolítico donde las áreas de ataques superficiales se han expandido, todos queremos ciberseguridad de grado militar.
  • Clima. Cuando China comenzó a lidiar públicamente con las muertes por COVID-19 a mediados de enero de 2020, se publicó el ‘Informe de riesgos globales 2020’ del Foro Económico Mundial. Advirtió que el cambio climático hace que el planeta sea más hospitalario para los patógenos infecciosos. La resiliencia es, por tanto, la consigna del resto del siglo. Energía y resiliencia a las inundaciones, seguros inteligentes y otros productos de financiación que fomentarán una gran migración fuera de las costas… estas son las características de la nueva morfología urbana provocada por el cambio climático.
  • Justicia social. Si bien el COVID-19 no causó el movimiento por la justicia social que se extendió por muchas partes del mundo este verano y Estados Unidos en particular, el virus amplifica las cargas económicas que, a su vez, exacerban las causas fundamentales del movimiento: la desigualdad de ingresos es fundamental para esta dinámica. El Institute for Policy Studies encontró que las 400 personas más ricas de Estados Unidos valen 300.000 millones de dólares, más que todos los hogares afroamericanos y el 25% de los hogares hispanos juntos. Hay pocas dudas de que ahora estos números son bajos. El COVID-19 ha acabado con los recursos disponibles de muchas familias y eso provocará diversos grados de reacción política a nivel mundial. Las políticas populistas de vivienda que amenazan la inversión de capital podrían disuadir la construcción de viviendas y contribuir a futuras crisis inmobiliarias. Los programas de vivienda inclusiva que aceleran la creación de riqueza entre las poblaciones tradicionalmente excluidas, permiten la financiación, inyectan innovación en el uso de la vivienda y trabajan urgentemente hacia la seguridad de la vivienda para que las poblaciones vulnerables respalden la forma en que los gobiernos reasignan los preciosos subsidios relacionados con la vivienda.

Crisis del 2008 frente a la crisis pandémica

Los fantasmas de la crisis financiera de 2008 se ciernen sobre la economía pandémica. Pero la crisis de 2008 fue provocada por la vivienda. Las hipotecas de alto riesgo hicieron subir los precios de las casas que los compradores no podían pagar pero que compraron de todos modos. Esta burbuja inmobiliaria de libro de texto fue impulsada por una convicción irracional de que los precios seguirían subiendo y subiendo. Los bajos intereses y los valores inflados de las viviendas llevaron a millones a refinanciar o, en los EE UU, a obtener préstamos con garantía hipotecaria para pagar remodelaciones, automóviles, barcos, caravanas y caprichos de la lista de los deseos. La burbuja inmobiliaria estalló y su mala tinta se filtró a través de los sistemas económicos mundiales.

Un artículo del Washington Post del 6 de enero de 2020 comenzaba con: “Un mercado laboral fuerte y tasas hipotecarias bajas deberían sostener el mercado de la vivienda en 2020. El problema será encontrar suficientes viviendas para los compradores. Con el desempleo rondando un mínimo de 50 años y las tasas de interés muy por debajo de las normas históricas, la industria inmobiliaria está siendo arrastrada por la escasez de viviendas…”.

El mercado inmobiliario tras la pandemia

En tres meses, el desempleo en los Estados Unidos había aumentado a niveles históricos (más de 23 millones de estadounidenses estaban oficialmente desempleados a principios de mayo, más de 30 millones al final), pero ese artículo del Washington Post sigue siendo válido hoy. Los bajos costes hipotecarios en los EE UU y el mundo desarrollado continúan impulsando la asequibilidad. Y el déficit en la producción de viviendas heredado de la crisis de 2008 aún restringe la oferta mientras, al mismo tiempo, los millennials de todo el mundo están comenzando a formar sus familias.

Las ventas de casas existentes, normalmente alrededor del 90% del mercado estadounidense, se han eviscerado este año. Se prefieren las casas nuevas a las de segunda mano y la desurbanización se está produciendo donde puede. Si continúan las ventas de casas nuevas a fines de la primavera y, como se informó en los medios, a principios del verano, 2020 podría ser un buen año para los constructores de casas nuevas. Ha habido un gran aumento en las ventas on line de casas nuevas, un repunte global en la actividad de búsqueda de casas on line y las compras se realizan a menudo sin que los compradores ni siquiera pasen por la casa. Una casa nueva, totalmente garantizada, comprada sin tener que pasar tiempo con agentes inmobiliarios y propietarios, tiene un gran atractivo.

En el último siglo, las vacunas y el movimiento de salud pública eliminaron en gran parte las temidas enfermedades contagiosas en gran parte del mundo. Los países industrializados tienen brotes periódicos que nos recuerdan este peligro, entre los que se encuentran los virus VIH / SIDA, SARS, Zika y West Nile. Los profesionales de la salud pública nos dicen que podríamos estar entrando en una era en la que la urbanización masiva, el cambio climático, los ecosistemas naturales estresados y otros factores producirán una pandemia (o algo que se aproxime a una) cada 7 a 10 años. Esto obligará a reconocer lo que significa trabajar juntos hacia un futuro mejor. Pero también nos daremos cuenta de que todos buscaremos refugio en un hogar. Quizás saber que ese será nuestro verdadero último refugio.

Por: Chris Marlin, presidente de Lennar International, Lennar Corporation


Entreplanosseptiembre 11, 2020
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5min191

La roca ígnea se forma por el enfriamiento de la lava sobre la superficie terrestre o magma, siendo el basalto, la andesita y la pumita, las rocas volcánicas más comunes. En la construcción, éstas son usadas por su fácil manejo y la resistencia al desgaste o por su ligereza (como la pumita).

Al ser ideales para muros de carga o recubrimientos en muros exteriores, los materiales de piedra volcánica son una opción viable y rentable para ser incluidos como parte de cualquier proyecto de construcción.

Ahora, no es que sea un material innovador, la piedra volcánica ha sido usada por la humanidad desde el siglo VII a.C. Sin embargo, es un material que posee muy buenas cualidades para la construcción, no sólo a nivel estructural sino para crear una planeación enfocada al cuidado del medioambiente y el buen manejo de los residuos.

La sustentabilidad

Lo primero que necesita cualquier construcción para ser sustentable es una buena planeación, una que no perjudique los recursos naturales, no abuse de los recursos renovables para, en consecuencia, impactar menos al medio ambiente y a la salud de las personas.

El simple hecho de contar con materiales de piedra volcánica es un inicio para adecuar y volver un proyecto normal en un edificio sustentable. Por ejemplo, al utilizar estos materiales puedes, por mencionar algunos ejemplos:

  • Reciclar materiales y usar los que son amigables con el medio ambiente.
  • Evitar el uso de materiales tóxicos.
  • Consumir materiales locales.

Obtener puntos LEED

Otro rubro importante al utilizar materiales renovables como los que están hechos con piedra volcánica, es que puedes obtener más puntos LEED, certificación que avala un proyecto sustentable y de gran prestigio internacional.

Estarás obteniendo puntos debido a una buena gestión de los materiales y recursos, dando prioridad a materiales reutilizados. Además, de que podrás manejar mejor los residuos propios, utilizando los desperdicios que se generen en la obra.

Con esos elementos no sólo crear un proyecto sustentable sino que también a largo plazo puedes optimizar costos, haciendo que el proyecto sea mucho más rentable de lo que puede llegar a ser con métodos tradicionales de construcción.

Son más ecológicos, pero… ¿son más resistentes?

La respuesta a la pregunta que –quizá– estés buscando en este punto, es si los materiales como bloques de construcción (que son los más utilizados en muros estructurales) son igual o pueden ser más resistentes que los acostumbrados.

Dependerá mucho del proveedor y los procesos que lleve a cabo, desde que recolecta los residuos y fabrica los bloques hasta la forma en cómo realiza sus pruebas de laboratorio.

No hay que olvidar que cada bloque, y en general cualquier material para construccióndebe cumplir con las normas que dicta la ley, un tema muy relevante sobre todo cuando se trata de una zona que requiere de regulaciones especiales.

Son igual o más resistentes y ligeros siempre y cuando cumplan con un buen proceso de fabricación.

La empresa mexicana Industrial Bloquera, por ejemplo, diseña bloques de concreto con piedra volcánica, así como bloques ligeros para la construcción de muros divisorios que pasan por un proceso de vibrocompactación, por lo que se garantiza que los bloques sean de alta resistencia, baja absorción y mínima contracción irregular por secado.

Con esos elementos obtienes la posibilidad de utilizar materiales sustentables, obtener LEED en el proceso y tener la seguridad de que lo que utilizas es resistente y adaptable a cualquier proyecto de construcción.

Con información de: blog.industrialbloquera.com.mx/


Cristianseptiembre 9, 2020
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5min115

Fuente: Manual de Ejercicio Profesional del Arquitecto (MEPA)

Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU)

 

El emplazamiento de una obra puede tener importantes consecuencias sobre sus costos, sobre todo, si no se tienen en cuenta ciertos aspectos y adoptan algunas precauciones para mitigar o neutralizar sus efectos. Seguidamente, se comentan estas cuestiones conjuntamente con otras que, aunque estén fuera del campo de decisión del arquitecto, resulta conveniente que sean conocidas y tenidas en cuenta. El costo del terreno es un factor que participa de distintas formas en las decisiones de comitente y del arquitecto:

 

  • Puede escapar a todo análisis, por ejemplo, en los casos de terrenos destinados a la ampliación de edificios existentes o a la construcción de una vivienda individual.
  • Puede ser uno de los datos, junto con los costos de construcción, para integrar uno de los términos de la ecuación económica, por ejemplo, en el caso de edificios para el comercio o la industria.
  • Puede ser dato fundamental y excluyente cuando no debe superar determinados porcentajes de incidencia dentro del costo total, por ejemplo, en un desarrollo inmobiliario.
  • En los dos últimos casos el proyecto y el costo de la obra están condicionados por el costo del terreno y la participación del arquitecto puede ser relevante para la toma de decisiones por parte del comitente.
  • Los medios para la construcción disponibles en el lugar, igual que la facilidad para la provisión de materiales, mano de obra y la existencia de talleres y contratistas, deben ser tenidos en cuenta puesto que lo que no pueda ser provisto en forma local originará sobrecostos por fletes y, en el caso del personal, por gastos adicionales por traslado y estadía.
  • Las condiciones de accesibilidad al predio, ya sea por distancia o accidentes topográficos, pueden comprometer el aprovisionamiento de los materiales y de la mano de obra. En estos casos el proyecto debe contemplar la situación recurriendo a las técnicas adecuadas, el empleo de materiales de fácil transporte y cuando sea posible, existentes en el sitio de la obra.
  • Los factores climáticos adversos obligan a una cuidadosa programación de la ejecución de los trabajos y en ciertos casos justifican recurrir a técnicas o procedimientos constructivos especiales. Las condiciones extremas originan interrupciones o paralizaciones temporarias, prolongan los plazos de construcción, disminuyen el rendimiento de la mano de obra y generan sobrecostos considerables.
  • La infraestructura de servicios existentes y las reglamentaciones de las compañías prestatarias son factores que deben contemplarse desde el primer momento. La falta de ciertos servicios se subsana con construcciones o instalaciones autónomas que constituyen alternativas sensiblemente más costosas que el simple pago de derechos de conexión.
  • La naturaleza del subsuelo, cuando la escasa capacidad portante o la existencia de agua subterránea dificultan y encarecen la construcción. Los ensayos y estudios del suelo realizados en el momento oportuno permiten adoptar las adecuadas premisas de proyecto y la correcta estimación de los costos de rubros como fundaciones, submuraciones y aislaciones.
  • La topografía del terreno puede originar problemas durante la construcción de la obra si el proyecto no se ajusta a su altimetría. Siempre es necesario contar con una nivelación del predio e imprescindible en proyectos muy extendidos en planta o cuando el terreno presenta desniveles apreciables.

 

 


Entreplanosagosto 24, 2020
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Fuente: Manual de Ejercicio Profesional del Arquitecto (MEPA)

Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU)

Las recomendaciones referentes a las implicancias del diseño en los costos deben ser tomadas como un dato más a considerar por el arquitecto, quien no debe aducir que este tipo de análisis coarta el proceso creativo, pues desde sus mismas bases el proceso ya está condicionado por las restricciones impuestas por el terreno, el clima, los códigos de planeamiento y construcción y las que derivan del programa de necesidades.

La relación diseño / costos pasa por el análisis de las diferentes formas de organización del espacio y de las alternativas de elección de los materiales y sistemas constructivos que permiten configurarlo y satisfacer las restantes condiciones del proyecto.

Pero también debe considerarse las consecuencias que tiene el diseño en los tiempos de construcción, no solo por posibles urgencias del comitente para disponer del nuevo edificio, sino por la directa incidencia en los costos, ya sea por exceder los plazos usuales como cuando por cualquier motivo los mismos deben ser reducidos apreciablemente.

Tamaños, formas, perímetros, alturas, número de plantas, tipos estructurales, terminaciones e instalaciones y su gravitación en la conformación de costos y tiempos, son factores que debe evaluar el arquitecto entre las variables a adoptar. Consecuentemente sus decisiones deben basarse en consideraciones tanto de orden estético y técnico como de índole económica, o por lo menos, sin menospreciar a éstas últimas.

Poe ejemplo, las superficies envolventes son elementos de importante gravitación en la conformación del costo de un edificio. La circunstancia distintiva para la caracterización de estas envolventes es la condición de estar en contacto directo con el ambiente exterior como son los tratamientos de fachadas, los techos y cubiertas y las superficies de contacto con el terreno. El costo de estas superficies siempre es significativo debido a las variadas funciones que deben cumplir. Mientras las superficies interiores, salvo casos especiales, solo tienen funciones estructurales o de división de espacios, las exteriores deben contribuir además a crear un microclima interior que asegure buenas condiciones de habitabilidad y confort. Las distintas superficies envolventes deben asegurar, según los casos, buenas condiciones de:

  • Aislación hidrófuga, térmica y acústica.
  • Asoleamiento e iluminación y ventilación natural.
  • Privacidad y seguridad respecto de intrusos.

El cumplimiento de estos requerimientos obliga al uso de dispositivos, materiales y terminaciones de características especiales, aislantes hidrófugos, térmicos y acústicos, mecanismos de movimiento, oscurecimiento, protección, etc., de allí que la generación innecesaria de las superficies envolventes de fachada provoque aumentos importantes de sus costos.

  • Las superficies envolventes de fachada presentan gran variedad de opciones para cuya evaluación el componente técnico es siempre importante. Aunque los cierres estructurales o de albañilería también deben asegurar buenas condiciones de aislación hidrófuga, térmica y acústica, las aberturas merecen una mención especial, pues su costo es muy superior al de la sección del muro que reemplazan. Por ello se hace necesario evitar el sobredimensionamiento innecesario de las áreas vidriadas, que por ser elementos poco resistentes al paso del calor, originan fuertes consumos energéticos para el acondicionamiento térmico. Por lo tanto, conviene tener en cuenta, además de las intenciones expresivas que se desea aportar a un proyecto, las condiciones climáticas, tecnológicas y económicas que condicionan al diseño en nuestro medio y los recursos técnicos disponibles, como paneles con doble vidrio, protección de los cerramientos, etc.
  • Las superficies horizontales y en casos oblicuas, como los techos y cubiertas, presentan gran variedad de opciones para cuya evaluación el componente técnico también es siempre importante. El costo de los techos aumenta además con la pendiente adoptada, ya que requieren más superficie para cubrir la misma planta, pero su incidencia dentro del costo de la obra, lo mismo que en el caso de las cubiertas, va decreciendo con el aumento del número de pisos, ya que se trata de un elemento cuyo costo se amortiza con el mayor número de plantas.
  • Las superficies de contacto con el terreno pueden representar un costo elevado, especialmente en los casos de subsuelos cuando a su superficie en planta se suman las superficies verticales y/o cuando están sometidos a esfuerzos mecánicos como empujes de tierras o de aguas subterráneas, ante los cuales deben ofrecer absoluta resistencia y estanqueidad.

 



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