Entreplanosjulio 22, 2020
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6min133

El Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU) comparte las preocupaciones de la población y de su matrícula sobre la actual situación económica y social, así como las inquietudes por el futuro de la producción y el trabajo.

En este escenario, dinamizar la construcción y la actividad profesional de arquitectos y arquitectas es clave para la recuperación en una etapa inicial. Queda claro que la responsabilidad de dictar las normas para atravesar esta crisis recae en los gobiernos en todas sus escalas, pero también en el compromiso de la sociedad y sus organizaciones, que deberán apuntalar las acciones que se propongan. Allí, la necesidad del CPAU de aportar medidas y soluciones posibles.

Proponer un esquema para poder concluir las obras ya iniciadas y generar incentivos para iniciar el proceso de una obra nueva es fundamental. También es necesario que las obras iniciadas informalmente entren en un esquema de trabajo reglamentado, con sus adecuados permisos.

Por otro lado, el CPAU también propone identificar las construcciones  abandonadas o en desuso para colocarlas dentro del parque existente luego de su rehabilitación.

 Todos estos puntos inciden en el trabajo específico de arquitectos y arquitectas, para quienes el CPAU propone las siguientes acciones para poner en marcha la actividad  y dinamizar la construcción:

  • Permitir concluir las obras ya iniciadas. Esta es la manera de activar la construcción más rápidamente. Las obras nuevas llevan más tiempo hasta que inician.  Desde el GCABA se deberían impulsar algunos beneficios (a determinar) para tratar de acompañar estas obras, en especial, en las de escala chica y mediana, que alcanzan en este primer semestre de 2020 el 98% del total de encomiendas registradas en el CPAU. 
  • Generar incentivos para iniciar el proceso de una obra nueva. El CPAU propone crear un Registro de Nuevos Proyectos con descuentos o facilidades de pago sobre los derechos de construcción, los áridos y la plusvalía. 
  • Solicitar el Registro Simplificado de obras ya iniciadas de manera informal para poder ponerlas dentro de un esquema de trabajo reglamentado que permita la gestión de permisos de tránsito, por ejemplo, una suerte de medida extraordinaria para el correcto registro de obras por un tiempo determinado (6 meses). Para garantizar la efectividad de la medida habrá que otorgar facilidades en las gestiones y en los costos de las tramitaciones.
  • Identificar un stock de construcciones abandonadas o en desuso  mediante  un mapeo que favorezca la intervención y rehabilitación dentro del parque existente. La activación de estas obras requerirá registros simples incentivos  para afrontar los costos de gestión. 
  • Por la situación, deben garantizarse las condiciones de trabajo (siempre con las medidas de prevención para evitar el contagio) y asegurar un esquema de cuidados, suficiente para preservar la salud de quienes estaremos trabajando, tanto en los estudios como en las obras en construcción. Y propone incorporar el actual Protocolo Covid-19 CPAU/SCA/CPIC/CAI con un anexo para obras pequeñas y medianas.
  • Financiamiento de las obras 1: Crear cuentas fiduciarias en las que cada empresario/a que decida una inversión pueda depositar los montos impositivos que gravan su producción y se puedan destinar al exclusivo pago de salarios en sus obras: tasas, derechos, IIBB, Ganancias, ABL, Bienes personales, etc. 
  • Financiamiento de las obras 2: Establecer una articulación institucional con los bancos públicos o semi públicos más tradicionales (Hipotecario, Ciudad, Nación y Provincia) para evaluar en forma conjunta la generación de líneas de crédito exclusivo para refacciones o nuevos emprendimientos que no superen 2.500 m2. 
  • Financiamiento de las obras 3: Generar un fondo de ahorro doméstico para el desarrollo, con especial énfasis en la construcción, generando préstamos a inversores y desarrolladores, por el lado de la oferta, y créditos hipotecarios, por el lado del estímulo a la demanda. 

Esta es una síntesis de las medidas enviadas. 

Para leer la nota completa: https://static.cpau.org/.newsite/acciones/julio/cpnx-bi-pro.pdf

 


Entreplanosjulio 8, 2020
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6min136

Fuente: Manual de Ejercicio Profesional del Arquitecto (MEPA)

Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU)

Los títulos que siguen tratan sobre algunas rutinas, tareas y controles que puede tener que realizar la Dirección de Obra (DO) relacionadas con el cumplimiento de disposiciones administrativas y económicas de los pliegos de condiciones de los contratos de construcción editados por el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU), durante los tramos finales de la obra. A efectos de proceder a la recepción provisoria de una obra se recomienda a la DO que arbitre los medios para que se cumpla el siguiente procedimiento:

  • Cuando el contratista considere que los trabajos se encuentran terminados solicita a la DO la inspección conjunta de los trabajos realizados mediante una nota o nota de pedido.
  • La DO y el contratista inspeccionan los trabajos y proceden con las pruebas y ensayos pendientes requeridos por la documentación contractual. 
  • Cuando no se manifiesten fallas o solamente defectos menores subsanables durante el plazo de garantía, a exclusivo criterio de la DO, esta redacta el acta de recepción provisoria cuya fecha será la de la solicitud de recepción provisoria presentada por el contratista. No deben ser considerados defectos menores aquellos que puedan dificultar al comitente el uso del edificio para asignarlo al destino previsto o, en su caso, la prosecución normal de la obra por otros contratistas.
  • Si la obra presentase fallas importantes o un número considerable de fallas menores, la DO, a su exclusivo criterio, podrá considerarla como no terminada, postergando la recepción provisoria hasta que las fallas sean subsanadas. En este caso, la fecha de la recepción corresponderá al momento en que se hayan subsanado las fallas.
  • La DO debe controlar el cumplimiento de obligaciones que los pliegos de condiciones o de especificaciones técnicas pueden requerir a los contratistas, como por ejemplo:
  • Desmantelamiento y retiro de las construcciones temporarias de obrador.
  • Limpieza del terreno y limpieza final del edificio y de sus partes.
  • Colocación de placas, chapas o inscripciones con el nombre del arquitecto.
  • Entrega del llavero rotulado con la referencia adecuada.
  • Rotulado de tableros, colectores, etc., con las referencias respectivas.
  • Entrega de certificados de garantía proporcionados por proveedores de artefactos y equipos.
  • Entrega de manuales de operación y mantenimiento, cuando corresponda.
  • Suministro de instrucciones para la operación del edificio al personal o encargado.
  • El acta de recepción provisoria debe ser suscrita por el comitente, el contratista y la DO, por triplicado. Su fecha es importante porque define el cumplimiento o incumplimiento del plazo contractual y porque brinda origen al plazo de garantía que se extiende hasta la recepción definitiva de la obra. El acta debe incluir:
  • Lugar y fecha, identificación de los firmantes y la representación que ostentan.
  • Declaración de que la obra fue terminada dentro del plazo contractual o con atraso o anticipación.
  • Declaración de que a partir de la fecha se computará el plazo de garantía establecido en el contrato.
  • Registro de las fallas o defectos menores observados y el lapso para que sean subsanados.
  • Cuando corresponda, constancia de la ejecución de las pruebas y/o ensayos que de acuerdo con el contrato resultaron obligatorios, con los resultados respectivos.
  • Cuando corresponda, declaración de que el contratista procede a entregar la obra al comitente.

La recepción provisoria da lugar a la posesión del edificio por parte del comitente, quien a partir de ese momento, es responsable por su vigilancia y mantenimiento. A partir de ella caducan los seguros de obra y el comitente deberá contraer los que considere necesarios. 


Entreplanosmayo 11, 2020
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5min287

Fuente: Manual de Ejercicio Profesional del Arquitecto (MEPA)

Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU)

Los títulos que siguen tratan algunas rutinas, tareas y controles que puede tener que realizar la Dirección de Obra relacionados con el cumplimiento de disposiciones administrativas y económicas de los pliegos de condiciones de los contratos de construcción editados por el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU), en relación con el seguimiento y control de los precios contractuales.

Anticipos para la compra de materiales

Los pliegos de condiciones de los contratos de construcción editados por el CPIC, incluyen las siguientes definiciones:

  • “El régimen de anticipos para la compra de materiales está previsto para que el comitente abone anticipadamente al contratista un importe convenido a los efectos de fijar el precio de la provisión, la que quedará cubierta por una garantía a favor del comitente”.
  • “Los Ítem y rubros que sean objeto de anticipos para la compra de materiales, mantendrán en lo sucesivo su precio inamovible en la misma proporción con que hayan sido objeto de anticipos”.

La aplicación de este régimen persigue un doble objetivo:

  • Facilitar la gestión del contratista y reducir sus gastos financieros, circunstancia que se refleja generalmente en una mejora del precio de su oferta.
  • Permitir al comitente fijar anticipadamente el precio de una parte significativa del rubro afectado.

La decisión de adoptar este régimen es de exclusiva competencia del comitente. En cada caso, conviene evaluar las ventajas y desventajas en función de la naturaleza de los materiales o equipos afectados, el monto de la operación, la solvencia moral y económica del contratista y las garantías que puede ofrecer. Decidida la realización del anticipo, corresponde establecer el lugar donde acopiar los materiales o equipos: En la obra siempre que sea posible, en taller cuando los materiales deban ser procesados previo a su envío a obra o en depósitos del contratista o del proveedor, cuando no sean posibles las alternativas anteriores. El acuerdo de un régimen de anticipos para la compra de materiales puede ser posterior a la firma del contrato, en cuyo caso, se recomienda al DO que redacte disposiciones para implementarlo.

Anticipos financieros

Implican las sumas de dinero que el comitente adelanta al Contratista para su mejor desenvolvimiento en la provisión de materiales y mano de obra para la ejecución de los trabajos a su cargo. Los pliegos de condiciones de los contratos de construcción editados por el CPAU disponen al respecto:

  • Que los anticipos son de aplicación cuando así ha sido establecido en la contrata.
  • Que es necesario que sean amparados por garantías.
  • Que no estén afectados por deducciones para el fondo de reparo.

El acuerdo de un régimen de anticipos financieros puede ser posterior a la firma del contrato, en cuyo caso, se recomienda al DO que redacte disposiciones para implementarlo.

Liquidación de los trabajos

La valoración de los trabajos realizados a los efectos de su pago por el comitente resulta de una secuencia de tareas que conforman una tarea a la cual la DO debe prestar mucha atención, dado que en caso de incurrir en errores puede afectar los intereses del comitente o de los contratistas. El procedimiento se inicia con la organización de las planillas a utilizar por cada contratista para efectuar sus liquidaciones, continúa con la medición de los trabajos realizados, la revisión de las liquidaciones que presentan los contratistas en base a las mediciones efectuadas y la emisión de los certificados por la DO para su pago por parte del comitente.


Entreplanosmarzo 18, 2020
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5min233

La relación entre comitente y profesional para desarrollar un proyecto transita cuatro etapas:

  1. Evaluaciones preliminares: Se logra un programa de necesidades mediante conversaciones y encuestas, se determina el terreno disponible y el presupuesto del comitente, se hacen relevamientos del terreno, entorno y medianeras, se realizan estudios de mercado, de suelo, de impacto ambiental, de la normativa local y de los servicios disponibles, y se conversa con los vecinos por particularidades como las inundaciones. Se debe determinar la prefactibilidad del proyecto. El proyectista informa sus honorarios y tiempos.
  2. Croquis preliminares: Se trata de esquemas, diagramas y croquis de planta, corte, vista y perspectiva que representan las ideas propuestas del profesional para cumplir con el programa de necesidades, así como una memoria descriptiva que redacte esas ideas y los criterios de adopción de materiales, sistemas constructivos, estructura e instalaciones. Esbozan el partido propuesto, su volumetría y emplazamiento en el terreno y exhiben un esquema funcional, superficies y costos, siempre en términos preliminares. A veces se presenta más de una alternativa.
  3. Anteproyecto: Consta de plantas, cortes y vistas conforme a reglamentación municipal y que brindan una idea general de la obra propuesta, exhibiendo claramente diseño, características formales, espaciales y funcionales, elementos principales de estructura, instalaciones, materiales y equipamiento, y descripción de carpinterías y terminaciones más relevantes, en sintonía con una memoria descriptiva que explique la obra y los criterios de adopción de decisiones, un cómputo de superficies, un presupuesto estimativo (por costos unitarios de referencia) y una estimación de plazos de ejecución de las etapas.
  4. Proyecto: Es el conjunto de elementos gráficos y escritos que describen con precisión las características físicas y técnicas de la obra y permiten adjudicarla y ejecutarla bajo la dirección de un profesional. Contiene: Planos generales (inserción, plantas, cortes, vistas), planos de replanteo y planos de detalle (de locales y constructivos), todos a escalas convenientes, acotados, rotulados y señalados con los símbolos convencionales para indicar con claridad ubicación, medidas, detalles y especificaciones constitutivas y materiales; planillas de locales (terminaciones); planillas de artefactos; planos de instalaciones y de estructura con sus planillas correspondientes; especificaciones técnicas escritas que detallan, amplían y complementan la documentación gráfica, con sus respectivos pliegos que especifican concisamente materiales y productos, procedimientos y/o resultados; un presupuesto de la obra desagregado por rubros, opcionalmente recurriendo al cómputo métrico y al listado de materiales; pliego de condiciones (técnicas, económicas, legales y administrativas); llamado a licitación con plazos; modelo de contrata; y estudio de propuestas. Si se va a contratar por rubros separados, también se deben realizar documentaciones separadas para cada rubro o gremio con referencias precisas a los trabajos de los otros, y designar a una constructora como contratista principal.

La propiedad intelectual del proyecto pertenece siempre a su autor; el comitente, al contratar el proyecto, compra el derecho de utilizarlo, haciéndolo por una única vez (salvo pacto expreso) y en el terreno señalado. Todas las etapas se transitan en un constante diálogo y consenso entre ambas partes y resultan ser onerosas.

Fuente: Manual de Ejercicio Profesional del Arquitecto (MEPA)

Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU)


Entreplanosfebrero 10, 2020
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5min210

El análisis de las características y particularidades de los espacios y de las superficies que los generan es un buen punto de partida para cualquier intento de racionalizar los costos de un proyecto. Las consideraciones que siguen son aplicables a distintos tipos de proyecto.

La introducción de ajustes a un proyecto mediante la disminución de sus dimensiones en planta, genera una economía proporcionalmente inferior al porcentual de superficie disminuida. Esto sucede porque los distintos rubros que integran una obra participan de diversa forma en el ajuste, por ejemplo:

  • Algunos varían en la misma proporción que la de la superficie afectada, por ejemplo: Contrapisos, carpetas, solados o cielorrasos.
  • Otros varían en menor proporción que la de la superficie afectada, entre ellos: Estructuras, mampostería, revoques, revestimientos, yesería o pintura.
  • Otros pueden variar en porcentajes mínimos, como las instalaciones, o no variar, como los cerramientos, en ambos casos, si no sufren modificaciones de diseño.

A título de muestra y aplicando estos principios a una vivienda unifamiliar se puede comprobar que a una hipotética reducción de superficie del 20% corresponderían solo reducciones de costos de entre el 7,5% y el 8%. Por ello, la disminución de superficies en planta, a veces usada como variable de ajuste para la reducción de costos, solo consigue bajar la calidad del proyecto, sin reducirlos en la proporción esperada. Los espacios, según sus funciones, pueden clasificarse en dos grupos: Los utilitarios, destinados al desarrollo de funciones específicas y los destinados para acceder, desalojar y comunicar los anteriores. Los primeros suelen ser más compactos mientras que las circulaciones presentan, generalmente, una relación área/perímetro desfavorable al tener uno de sus lados mucho más desarrollado respecto del otro. Por lo tanto, la racionalización de las circulaciones encuentra una justificación adicional en su importante gravitación en los costos.

Bajo ciertas hipótesis, los costos de los elementos que conforman espacios en una vivienda colectiva representan entre el 65% y el 70% del costo total de los espacios restantes. Tan alto porcentaje justifica el análisis que figura en los puntos que siguen, referido a la función y posición de dichos elementos y a su condición de interiores o exteriores dentro del edificio.

  • La condición de las superficies horizontales que producen separaciones internas no ofrece demasiadas alternativas y su incidencia en los costos no gravita tanto como se podría suponer. En términos generales, alrededor del 65% del costo de los planos horizontales corresponde a la estructura resistente, que en general no admite demasiadas variantes.
  • Las superficies horizontales de terminaciones, pisos y cielorrasos, ofrecen gran variedad de alternativas de calidades y costos, con una incidencia que puede ser significativa dentro del costo de la obra. Por ello, conviene evaluar variantes para estas terminaciones y sus respectivas estimaciones de costos, con el objeto de facilitar una acertada elección en relación con el costo total de la obra. Reducidas consecuencias económicas tienen, en cambio, las decisiones referidas a las superficies de nivelación: Contrapisos y carpetas.
  • Las superficies y elementos verticales que separan espacios tienen importante incidencia dentro del monto total de la obra. Sus costos dependen, entre otras variables, de la cantidad, y desarrollo de los mismos, especialmente de su altura y de las técnicas y materiales adoptados para su construcción. Los costos de los elementos estructurales, pilares, columnas y tabiques, aumentan en forma creciente con la altura de los locales y de forma acelerada con la altura del edificio. Por estas razones cobra importancia la acertada elección del tipo estructural en función de las alturas proyectadas.

 Fuente: Manual de Ejercicio Profesional del Arquitecto (MEPA)

Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU)

 



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