Entreplanosenero 27, 2020
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La impresión 3D elimina barreras del sector tradicional y reduce a mínimo el tiempo de construcción, el uso de materias primas y la mano de obra necesaria.

La población mundial aumenta cada año, por lo que la demanda de viviendas seguirá subiendo de manera exponencial. Sin embargo, una empresa constructora parece haber encontrado la solución.

Los métodos tradicionales de construcción suponen un alto coste en cuanto a materiales y mano de obra, además del tiempo que hay que emplear, factores que repercuten directamente en el bolsillo de los futuros compradores.

La impresión 3D elimina todos estos contras de un plumazo, reduce a mínimo el tiempo de construcción, el uso de materias primas y la mano de obra necesaria. ¿Precio? Menos de lo que cuesta el último iPhone. La empresa italiana Wasp ha sido la encargada de tirar la casa por la ventana en cuanto a costes de producción. Su proyecto Gaia, en colaboración con RiceHouse, se basa en pequeñas casas construidas con una tecnología de impresión modular llamada Crane Wasp.

La impresora principal del sistema puede configurarse para construir estructuras más grandes y también puede imprimir con hormigón y geopolímeros, pero en el caso de Gaia, el reto también consistía en conseguir un impacto medioambiental mínimo.

La mezcla utilizada se compone en un 25% del suelo extraído en el mismo lugar en donde estará la casa (30% arcilla, 40% limo y 30% arena), más un 40% de arroz cortado con paja, un 25 % de cáscara de arroz y un 10% de cal hidráulica, que se combinan en un molinillo antes de integrarse en el sistema de impresión.

El aislamiento que supone la amalgama de materiales y los techos de madera consiguen que la temperatura en su interior se mantiene sin necesidad de aire acondicionado o calefacción.

Además, la construcción de cada módulo está pensada para aprovechar el máximo de luz solar gracias a un gran ventanal colocado con una orientación suroeste. Otro dato interesante, señalado por Tiziana Monterisi, CEO de RiceHouse, en su página web sería “su propiedad antisísmica, dado que la paja no tiene problemas de rotura estructural”.

Se podría creer que el interior de estas casas de 30 metros cuadrados, construidas en apenas 100 horas, se parece más al de un refugio que al de una vivienda, pero la realidad es que están pensadas como algo tanto temporal como fijo, por lo que el revestimiento interior está sellado con arcilla alisada con aceites de linaza. ¿Su precio? Unos 900 euros.

 

 

FUENTE: www.iproup.com


Entreplanosenero 22, 2020
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2min32

Un trabajo de investigación conjunta entre empresas y una universidad en Brasil ha creado un diseño de mezcla de hormigón que utiliza un 52% menos agua por metro cúbico. En consecuencia, la cantidad de cemento necesaria para esta mezcla también es menor.

La innovación partió de la cementera brasileña InterCement, en conjunto con la Escuela Politécnica de la Universidad de São Paulo (USP). El concreto formulado por este proyecto consume 176 litros de agua por metro cúbico, contra los usuales 250 o hasta 300 litros de agua por metro cúbico en concretos convencionales.

La primera aplicación real del concreto diseñado según esta formulación se dio en la construcción del Centro de Innovación en Construcción Sustentable de la USP. El hormigón de poca cantidad de agua fue usado para realizar los pilotes de fundación del nuevo edificio.

“La aplicación demuestra la viabilidad de la producción del concreto LEAP en escala industrial, con plantas de producción convencionales y mezclado en camión mixer convencional”, dijo el director de desarrollo técnico de InterCement, Carlos Massucato.

LEAP es la sigla de Low Emission Advanced Performance (performance avanzada y bajas emisiones), nombre que se está clasificando este nuevo concreto.

Por utilizar menos cemento, el concreto LEAP es considerado un importante factor de reducción de la emisión de CO2 en toda la cadena productiva de construcción.


Entreplanosenero 20, 2020
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9min37

¿Recuerda la fábula?

Una tortuga y una liebre siempre discutían sobre quién era más rápida. Para dirimir el argumento, decidieron correr una carrera. Eligieron una ruta y comenzaron la competencia. La liebre arrancó a toda velocidad y corrió enérgicamente durante algún tiempo. Luego, al ver que llevaba mucha ventaja, decidió sentarse bajo un árbol para descansar un rato, recuperar fuerzas y luego continuar su marcha. Pero pronto se durmió. La tortuga, que andaba con paso lento, la alcanzó, la superó y terminó primera, declarándose vencedora indiscutible.

Moraleja: Los lentos y estables ganan la carrera.

Una empresa dedicada a la construcción de obras, como cualquier otra, conforma una manifestación de trabajo colectivo, un conjunto de esfuerzos armonizados para la realización de un fin común. De esta manera, una empresa que construye obras deberá acrecentar, en tiempos de bonanza, sus componentes financieros a efectos de disponerlos inteligentemente cuando la marcha económica se dificulte. Dicha financiación define, como principal objetivo, brindar a la compañía los capitales necesarios para su desarrollo. Cierto es que existen diferentes tipos de financiación (autofinanciación, crédito bancario o privado, etc.), siendo el mismo un punto sumamente sensible, ya que la financiación se emplea para obtener los bienes de equipos, elementos básicos y servicios que necesita la empresa para poder funcionar y optimizar sus métodos productivos. Por su parte, las variables tecnológicas de la compañía se asimilan con la productividad, porque constituyen el principal instrumento de cara a conseguir el objetivo de la empresa, que es el beneficio. La tecnología requiere cada día una mayor especialización, y por este motivo, las empresas constructoras deben aprovechar los tiempos de buen clima productivo para adoptar los mejores medios técnicos, vale decir, los que generarán un mayor rendimiento en el futuro. No es un buen consejo dormirse en los laureles. En este aspecto, resulta clave la función de quien ostenta la responsabilidad de hacer cumplir las anteriores actividades dentro de un área de producción, cuyas funciones son plantear y dirigir las acciones, fijar los caminos a seguir, y formular los programas de investigación y desarrollo.

De esta forma, los lentos pero estables ganarán la carrera.

Pero la historia no termina aquí: la liebre, decepcionada tras haber perdido, hizo un examen de conciencia y reconoció sus errores. Descubrió que había perdido la carrera por ser presumida y descuidada. Si no hubiera dado tantas cosas por supuestas, nunca la hubiesen vencido. Entonces, desafió a la tortuga a una nueva competencia.

Esta vez, la liebre corrió de principio a fin y su triunfo fue evidente.

Moraleja: Los rápidos y tenaces vencen a los lentos y estables.

El impulso que aportan los tiempos de bonanza se sitúa en la condición ideal para propiciar las buenas relaciones entre los elementos humanos de una empresa. Claro está que toda estructura empresarial implica la sumatoria de las personas que la integran. Éstas forman un grupo de trabajo guiado por reglas y normas que regulan su funcionamiento, actitud y responsabilidad, y cuya actuación reflejará la situación social de la empresa. El acompañamiento que las personas brindan en los tiempos de vacas flacas, es consecuencia directa de la actitud asumida cuando los vientos eran más favorables. Sumar rencores conforma una torpeza que se pagará, seguramente, cuando la marcha se ponga más dura.

No debemos olvidar el costo que demanda “formar” nuestro capital humano, sea este aplicado a la mano de obra de la empresa o a los rangos profesionales.

De esta forma, la tenacidad vencerá a la estabilidad.

Pero la historia aún no termina: Tras ser derrotada, la tortuga reflexionó detenidamente y llegó a la conclusión de que no había forma de ganarle a la liebre en velocidad. Como estaba planteada la carrera, ella siempre perdería. Por eso, desafió nuevamente a la liebre, pero propuso correr sobre una ruta ligeramente diferente. La liebre aceptó y corrió a toda velocidad, hasta que se encontró en su camino con un ancho río. Mientras la liebre, que no sabía nadar, se preguntaba “¿qué hago ahora?”, la tortuga nadó hasta la otra orilla, continuó su paso y terminó en primer lugar.

Moraleja: Quienes identifican su ventaja competitiva (saber nadar) y cambian el entorno para aprovecharla, llegan primeros.

Pensemos que las empresas constructoras -y también los estudios de arquitectura- se enfrentan a una competencia cada vez más dura. Los métodos disponibles para diferenciar los productos de arquitectura dependen, cada vez más, de la imaginación de los responsables de cada estructura productiva y de sus fortalezas a la hora de crear los emprendimientos que los inversores demandan. Entre estos ítems se destacan la innovación, la mejora, la calidad final de la construcción, los mayores servicios postventa o una competencia efectiva en precios.

Pero la historia tampoco termina aquí: el tiempo pasó, y tanto compartieron la liebre y la tortuga, que terminaron haciéndose buenas amigas. Ambas reconocieron que eran buenas competidoras y decidieron repetir la última carrera, pero esta vez corriendo en equipo. En la primera parte, la liebre cargó a la tortuga hasta llegar al río. Allí, la tortuga atravesó el río con la liebre sobre su caparazón y, sobre la orilla de enfrente, la liebre cargó nuevamente a la tortuga hasta la meta. Como alcanzaron la línea de llegada en un tiempo récord, sintieron una mayor satisfacción que aquella experimentada en sus logros individuales.

Moraleja: Es bueno ser individualmente brillante y tener fuertes habilidades personales. Pero, a menos que seamos capaces de trabajar con otras personas y potenciar recíprocamente las habilidades de cada uno, no seremos completamente efectivos. Siempre existirán situaciones para las cuales no estamos preparados y que otras personas pueden enfrentar mejor.

La liebre y la tortuga también aprendieron otra lección vital: Cuando dejamos de competir contra un rival y comenzamos a medirnos contra una situación, complementamos capacidades, compensamos defectos, potenciamos nuestros recursos… y obtenemos mejores resultados.

Así de tajante se mostraba el pintor Pablo Picasso con respecto a la dedicación y la disciplina creativa: “La inspiración existe… pero te tiene que encontrar trabajando”.

La inspiración aplicada a la estrategia de los negocios en la industria de la construcción constituye, por cierto, una premisa a tener en cuenta en épocas donde los mercados se vuelven muchísimo más competitivos.

Por el Arq. Gustavo Di Costa

Editor de Revista ENTREPLANOS

 


Entreplanosenero 13, 2020
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4min60

Hace tres semanas comenzó a operar la tercera planta para tratamiento de recuperación de residuos secos que se construyó en la ciudad. Identificado en su exterior como Centro Verde Saavedra, funciona en el barrio homónimo, a pocos metros de la avenida General Paz. El complejo es gestionado en conjunto por operarios de una cooperativa de recicladores y personal dependiente de la Ciudad.

Mediante la implementación de una máquina semiautomática con tecnología MRF (del inglés material recovery facility), que permite el procesamiento de materiales secos factibles de ser reciclados, se pueden discriminar los desechos según sus características para luego ser reutilizados o comercializados. Unos 140 recuperadores trabajan por turnos desde las 8 hasta la medianoche para darle vida al lugar.

Los residuos llegan a la planta en camiones tras haber sido separados con anterioridad por los vecinos de las comunas 12 (Coghlan, Saavedra, Villa Urquiza y Villa Pueyrredón) y 13 (Núñez, Belgrano y Colegiales), que los depositan en campanas y puntos verdes. También, aunque en menor medida, se reciben desechos de los barrios de Palermo, Agronomía, Chacarita, La Paternal, Parque Chas, Villa Crespo y Villa Ortúzar.

Como primer paso, los materiales reciclables son descargados en la tolva de alimentación. Allí se inicia una travesía que no se extiende por más de tres minutos hasta llegar al extremo final de la línea de trabajo. Parte de la operación es mecánica y la otra, manual. La primera intervención está a cargo de los recuperadores: seleccionan y quitan de la cinta los desechos con mayor volumen, que podrían entorpecer la labor. Los elementos restantes ingresan a una separadora automática de cartones, vidrios y metales no ferrosos. En las siguientes instancias se discriminan papeles y envases PET (el plástico utilizado comúnmente en botellas).

Luego, los recicladores se encargan de apartar en distintos compartimientos los elementos de aluminio, tetrabrik y otros plásticos. Por último, se clasifican los metales a través de un separador automático. La materia prima que no puede ser clasificada (una proporción menor de todo lo que ingresa a la planta) queda compactada y terminará en un relleno sanitario.

Según las estimaciones de funcionarios del Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño, esta planta clasifica entre ocho y 10 toneladas de basura cada hora. Las fuentes afirmaron que el acopio de este tipo de materiales, al tratarse de residuos secos, es limpio y no genera ni emanación de olores desagradables ni líquidos lixiviados, algo que inquietaba a algunos vecinos de la zona. El objetivo principal de este sistema es aumentar la capacidad de procesamiento de los reciclables para reducir el entierro.

Por: Valeria Musse


Entreplanosenero 8, 2020
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7min70

Las aguas subterráneas, debido a la filtración que han experimentado a través de las capas permeables del subsuelo, no contienen originariamente microorganismos capaces de producir enfermedades; pero al cavar un pozo o hacer una perforación, éstas pueden llegar hasta el agua por medio de las cañerías, herramientas, etc.

Es común que el agua de un pozo recién construido no sea bacteriológicamente potable, pero esto puede ser temporario y el agua mejorar con sólo efectuar un bombeo intenso o si se quiere más rápidamente por medio de una desinfección.

Cuando se realiza un examen microbiología de un agua, no es posible investigar por separado cada especie de microorganismo que pueda originar una enfermedad, sino que se recurre a la búsqueda de un grupo de microbios cuya existencia es normal en los desechos humanos o animales, para averiguar si el agua ha tenido contacto con ellos en forma directa o indirecta.

El agua de un pozo bien construido no debe contener bacterias de este grupo (grupo coliforme) pero cuando el examen revela su presencia, el agua es sospechosa, debiéndose investigar la forma de la llegada de éstos.

Si efectuada la desinfección correspondientes se consigue en varios exámenes sucesivos, resultados satisfactorios, quiere decir que el agua es buena y que la contaminación fue por causas accidentales. Es frecuente que en las perforaciones que tienen antepozos, que el mismo se encuentre en mal estado higiénico y con agua, en estos casos corresponde subsanar tales inconvenientes, haciéndole un piso de ladrillos u hormigón y sellando con asfalto la unión del piso y el caño camisa, evitándose de esa manera que se infiltre el agua.

Además resulta muy conveniente construir a su alrededor y a nivel de terreno un pequeño brocal con su correspondiente tapa para impedir la entrada de animales o cualquier otra materia extraña. De no tomar estas precauciones es lógico que al poco tiempo los análisis vuelvan a indicar que el agua es bacteriológicamente mala. Pero si a pesar de todas estas medidas y de repetir la desinfección aparecen en los exámenes la presencia de las bacterias antes mencionadas, es indudable la contaminación del agua, por lo que debe ser deshechada para bebida.

Por razones económicas y de facilidad de obtención de desinfectantes, se emplean, casi exclusivamente aquellos que tienen la propiedad de liberar Cloro, de cuyo poder bactericida es bien conocido. El más común es el Agua Lavandina, que contiene aproximadamente el 2 e/r de cloro activo y útil, le sigue el hipo-clorito de sodio, disminuyendo con el tiempo, máxime si se expone a la luz solar.

Por su concentración y duración, es preferible utilizar los desinfectantes en estado sólido, como el cloruro de cal (no confundir con cloruro de calcio) que tiene del 20 al 30 r/r de cloro útil, o mejor aun los- hipocloritos de calcio, que alcanza hasta el 70 r/r; siendo conocidos en el comercio con los nombres de: Per-chlorón, Caporit, H.T.H., etc., todos éstos deben ser guardados en recipientes bien cerrados y en ambientes poco húmedos.

Desinfección de pozos excavados

Estos pozos, generalmente son de gran diámetro, excavados con herramientas de mano y revestimiento de ladrillos, piedra, etc., sobreelevado del nivel del terreno a efectos de impedir la entrada al mismo de las aguas superficiales y otros cuerpos extraños, además están provistos de una tapa para completar las mencionadas medidas de precaución.

Como estos pozos se surten con el agua de la primera capa, la cual en los centros poblados sin cloacas, es casi siempre de mala calidad por la vecindad de los pozos negros, los que de no encontrarse a una distancia prudencial frecuentemente la contaminan. Para desinfectar estos pozos, debe calcularse previamente el volumen de agua que contiene, hallando éste, se le agrega la cantidad de desinfectante necesario, la que variará de acuerdo al tipo a emplear.

Los desinfectantes líquidos, se agregan al agua del pozo, tal como se obtienen en el comercio, en cuanto a los sólidos, es conveniente hacer una “papilla”, para preparar ésta, se coloca la cantidad de desinfectante necesario en un recipiente no metálico agregándosele un poco de agua y por medio de una espátula o varilla de madera se revuelve hasta obtener una pasta liviana, la que se mezcla bien en unos diez litros de agua, en tales condiciones se vierta en el pozo.

En oportunidades resulta conveniente lavar con desinfectante el revestimiento interior del pozo, preparándose para tal efecto una solución, agregando a 10 litros de agua un vaso de agua lavandina, o 1/5 parte de esa cantidad de hipoclorito de sodio.

El lavado de las paredes se hace con un cepillo duro o con una escoba. Una vez agregado el desinfectante al agua del pozo (si es posible se mezcla por agitación) se bombea hasta que el agua salga con gusto y olor a lavandina, luego se tapa y se deja en reposo por lo menos seis horas, transcurrido ese plazo, se bombea de nuevo hasta que desaparezca del agua el gusto antes mencionado.

Cabe agregar que un exceso de desinfectante no es perjudicial, no siendo por tal causa necesaria medir exactamente las cantidades antes indicadas.


Entreplanosenero 6, 2020
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Nuestra industria ha presentado recientemente una serie de innovadores productos y sistemas “sustentables”, “sostenibles”, “ecológicos”, “verdes”, y un sinnúmero de otros adjetivos que resumen las virtudes de los mismos en atención a los efectos medioambientales de dichas apuestas. Muchos profesionales esperan una “solución salvadora” acerca de los parámetros ecosustentables de sus obras. En realidad, estimo que dichos sistemas resultan óptimos, siempre y cuando se integren en proyectos pensados desde el punto de vista del bajo mantenimiento físico de la obra, la recuperación de energías y fluidos no renovables, entre otros ítems, hoy de atención obligatoria.

El Arq. Cuauhtémoc García Ledesma, Catedrático de la Universidad Cuauhtémoc, Campus Aguascalientes, México, reflexiona al respecto: “La eficiencia energética es una de las principales metas de la arquitectura sustentable, aunque no la única. Los arquitectos utilizan diversas técnicas para reducir las necesidades energéticas de sus edificios mediante el ahorro de energía y para aumentar su capacidad de capturar la energía del sol o de generar su propia energía, así como también, en la captación de agua de lluvia. Entre estas estrategias de diseño sustentable se encuentran la calefacción solar activa y pasiva, el calentamiento solar de agua, la generación eléctrica solar, la acumulación freática o la calefacción geotérmica, y más recientemente, la incorporación en los edificios de generadores eólicos. Adicionalmente, contamos con la correcta orientación del edificio respecto a los puntos de sol y sombra, los muros térmicos, las azoteas verdes (con vegetación), así como el manejo de residuos”.

Este oportuno análisis nos conduce a pensar que los incas, los mayas y otras culturas antiguas eran absolutamente sustentables en sus formas de concebir los espacios para el hábitat. Porque, claro está, materializar obras sustentables no significa únicamente edificar casas de madera ni emplear materiales reciclados o reciclables, sino ofrecer una propuesta integral, que favorezca el equilibrio ecológico, la responsabilidad social y la eficiencia económica; para brindar una mejor calidad de vida a los futuros habitantes. Así, los profesionales necesitamos prestar más atención a las condiciones climáticas, la hidrografía y los ecosistemas del entorno en que se construyen los edificios, para obtener el máximo rendimiento con el menor impacto; la eficiencia y moderación en el uso de materiales de construcción, privilegiando los de alto contenido ecológico frente a los de bajo contenido; la reducción del consumo de energía para climatización, calefacción, refrigeración, iluminación y otros equipamientos, cubriendo el resto de la demanda con fuentes de energía renovables; la minimización del balance energético global de la edificación, abarcando las fases de diseño, construcción, utilización y terminación de su vida útil; el cumplimiento de los requisitos de confort térmico, sanitario, de iluminación y habitabilidad de las edificaciones; entre otros factores preponderantes.

Creo oportuno concluir esta reflexión con otro aporte del Arq. Cuauhtémoc García Ledesma: “En Guadalajara se acaba de construir un edificio sustentable que cuenta con “azoteas verdes”, impermeabilización ecológica, calentador solar, sistema fotovoltaico para iluminación, dispositivos ahorradores de agua, llaves automáticas, mingitorios secos, captación de aguas fluviales, materiales constructivos de la región, muebles de cartón y macetas de fibra de coco. Sin embargo, estimo que un buen ejemplo de arquitectura sustentable lo tenemos en la arquitectura mexicana de siglos anteriores, como por ejemplo, las casas mayas que fueron construidas con materiales de la región y responden a las condiciones del lugar como el clima, y al concepto de flexibilidad, o a la arquitectura de la época de la colonia, donde se manejaba el esquema de patio central que permite la ventilación cruzada, habitaciones altas con anchos muros (generalmente de adobe), como aislantes térmicos, e incluso, la captación de agua de lluvia en aljibes para darle usos domésticos”.

Reinventar estos sistemas, adaptándolos a los formatos de vida modernos, conforma el gran desafío.

 

Por el Arq. Gustavo Di Costa

Editor de Revista ENTREPLANOS


Entreplanosenero 3, 2020
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3min91

Desde el pasado 12 de diciembre los productores de puertas y ventanas de Argentina ya cuentan con una cámara empresarial que los nuclea. Todos sus integrantes son fabricantes nacionales que producen bajo los más altos estándares de calidad y respetan las Normas de Calidad elaboradas por IRAM, invierten en el país y contribuyen a su crecimiento y a la generación de empleo de calidad.

Esta unión, que nació originalmente con los productores de puertas de acero para defenderse de la importación de puertas chinas, reúne hoy a productores de distintos materiales como madera o PVC. En conjunto poseen una capacidad de producción superior a las 100.000 puertas y ventanas por año y emplean en forma directa a más de 1.000 personas y a otras 300, en forma indirecta.

Ternium apoya activamente esta iniciativa de la que participan sus clientes Oblak, Nexo, Barmetal, Pavir, Artestamp, Placcor y ExtraPlack, entre otros, poniendo a disposición todo su know how en temas normativos para el proceso de elaboración de las normas IRAM y Reglamento Técnico.

El objetivo que se plantean a nivel sectorial es informar a los consumidores de que en un mercado como el de la construcción, que se desarrolla necesariamente en un ámbito local y donde el diseño y la diferenciación son una fortaleza, el ingreso de productos masivos y estandarizados producidos para otros mercados y sin el conocimiento de la idiosincrasia nacional, no es una ventaja, sino todo lo contrario. “La producción nacional, desarrollada con calidad, profesionalismo y respaldo, sí es una ventaja competitiva importante para los consumidores, para las autoridades locales y para toda la sociedad”, afirma Antonio Oblak, flamante presidente de CAIPYVA.

Los productores nacionales no sólo son más confiables a la hora de respaldar su producción con un amplio servicio de postventa y con la calidad certificada por los organismos de acreditación correspondientes, si no que utilizan los mejores insumos y los procesos más modernos, lo que garantiza la mayor durabilidad de sus productos. Desde el aspecto estético van a la vanguardia de las tendencias del diseño y han asumido un compromiso con la sustentabilidad, mejorando constantemente la eficiencia energética de sus productos.

 


Entreplanosenero 2, 2020
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4min103

El día 16 de diciembre, 23 alumnos se graduaron en el “Primer seminario de extensión universitaria integral de Construcción en Seco y Steel Framing”. La capacitación teórico práctica que inició en el mes de septiembre tuvo una duración de 146 horas, dentro de las cuales varias de ellas estuvieron destinadas a la construcción de un módulo completo con esta tecnología constructiva.

Ternium apoyó desde la etapa de diseño esta iniciativa que busca jerarquizar la enseñanza del sistema constructivo y mediante el otorgamiento de becas, permitió que 10 personas pudieran acceder a esta capacitación de primer nivel destinada a profesionales de la construcción, docentes de cátedras universitarias de Arquitectura y emprendedores del sector.

De la entrega de diplomas participaron autoridades del Instituto de la Construcción en Seco (INCOSE), entre ellos, su presidenta, Corinna de Barelli, su vicepresidente, Francisco Pedrazzi y su secretario, Marcelo Ferrando. También, formaron parte del evento Norma Ciatti, decana de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Agrarias de la UCA, y Antonio Cristiani, Gerente de Clientes Industriales de nuestra empresa.

Esta acción es una de las tantas que Ternium viene desarrollando en alianza con INCOSE para la difusión del Steel Framing, y a la vez, concreta un proyecto al que se le destinó muchísimo esfuerzo y compromiso. “Es un orgullo haber logrado organizar y llevar adelante una capacitación tan amplia y exhaustiva en Construcción en seco y Steel Framing, que esperamos poder replicar a futuro”, afirmó Ferrando.

 

 

Los contenidos que se desarrollaron en este seminario fueron los siguientes:

  • Definiciones de construcción en seco y Steel Framing
  • Perfiles de acero galvanizado conformados en frío para construcción en seco.
  • Usos y aplicaciones de los perfiles de acero galvanizado para construcción en seco
  • Construcción en seco. Sistemas de placas de yeso.
  • Paredes, Cielorrasos y revestimientos con placa de roca de yeso.
  • Introducción al sistema constructivo Steel Framing.
  • Perfiles de acero galvanizado conformados en frío estructurales para Steel Framing.
  • Durabilidad de los perfiles de acero galvanizado conformados en frío estructurales.
  • Cómo obtener mayor eficiencia energética en la construcción. La importancia del aislamiento térmico.

 

 


Entreplanosdiciembre 27, 2019
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3min86

El panel Aquatecture está diseñado para recoger agua de lluvia a medida que gotea sobre las aberturas de la estructura antes de bombearla al sistema de aguas grises de un edificio.

Shaakira Jassat, quien es fundadora de Studio Sway, se inspiró para crear el panel luego de observar las condiciones de sequía en su país natal, Sudáfrica. Comentó que las personas en ciudades como Ciudad del Cabo y Pretoria habían vivido con miedo al Día Cero, el día en que se cerrarían los grifos.

La diseñadora, que ahora tiene su sede en los Países Bajos, señaló que si bien los equipos de recolección de agua, como los tanques de agua de lluvia, eran una presencia familiar en los entornos rurales, generalmente no es el caso en las ciudades, donde el espacio es escaso.

Su diseño permitiría a los residentes urbanos satisfacer sus propias necesidades canalizando el agua de lluvia al sistema de aguas grises del edificio, donde puede reciclarse junto con las aguas residuales de los lavabos, lavadoras y otros electrodomésticos.

Si bien el objetivo principal de los paneles es atrapar el agua de lluvia, Jassat dice que, si se conectan a otros equipos, también podrían extraer agua de la atmósfera mediante condensación.

Los paneles están hechos de acero inoxidable, elegidos por su durabilidad y resistencia al óxido. Están tachonados con perforaciones en forma de embudo delgado y redondeado, que Jassat decidió después de probar varios patrones potenciales.

Se le ocurrieron patrones que van desde círculos hasta formas de abanico en colaboración con la diseñadora gráfica japonesa Aya Kawasaki y los probó haciendo prototipos y bañándolos con agua para simular la lluvia.

Seleccionó el diseño más eficiente y lo modificó hasta que estuvo “satisfecha con la eficiencia y la estética combinadas”.

Por: Redacción CH / www.losandes.com.ar

Entreplanosdiciembre 26, 2019
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7min85

Los hospitales tienen la responsabilidad de responder tanto a las necesidades de sus pacientes, como a las de la comunidad a la que sirven y el entorno que los rodea.

La construcción sostenible tiene como objetivo crear edificios utilizando un diseño innovador, materiales renovables, tecnología ecológica y eficiencia energética. Al usar estos, se puede minimizar el impacto dañino sobre el medio ambiente al reducir el desperdicio y la emisión de materiales tóxicos.

Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, las zonas urbanas son responsables de los 70% del consumo global de energía y del mismo porcentaje de las emisiones globales de CO2, producidas principalmente por edificios climáticamente ineficientes. A esto hay que añadir el crecimiento imparable de las urbes, y es que de todas las actividades de construcción que se prevén para las próximas dos décadas, el 60% tendrá lugar en ciudades.

Los principios de estas construcciones se constituyen sobre los cimientos de las tres R: reducir, reutilizar y reciclar. Reducir el impacto ambiental, reutilizar los recursos naturales y reciclar a la hora de emplear suministros energéticos.

De acuerdo con Pamela Castellán, CEO del Guatemala Green Building Council, el construir hospitales de forma sostenible, lleva a nivel de operación y mantenimiento, un impacto directamente en la reducción de costos, sobre todo por la demanda energética y de agua que tiene esta tipología de proyectos, son dos rubros en que el retorno de la inversión es muy evidente.

Al iniciar un proyecto hospitalario se debe conservar y reutilizar los recursos. Además, es importante gestionar de forma correcta la materia prima que se emplea y de esta manera no desperdiciar y al mismo tiempo, evitar que se generen residuos y emisiones innecesarias.

La tecnología también es un gran aliado para la construcción sostenible. Gracias al uso de las herramientas de construcción más modernas y profesionales, como las hormigoneras, los polipastos, elevadores eléctricos, los generadores y otros tipos de herramientas de mantenimiento y corte, se aprovechan mucho más los materiales y se generan menos desechos, ya que estas son sumamente eficaces, utilizan menos energía y no contaminan el medio ambiente, incluso de manera sónica, porque producen menos ruido.

El impacto en los pacientes

Por otro lado, en cuanto a los usuarios hay estudios del World Green Building Council que demuestran que espacios diseñados de esta manera, reportan estadías más cortas de pacientes hospitalizados, recuperación más rápida, con el simple hecho de tener vistas al exterior.

Por ejemplo, la ventilación natural puede constituir una estrategia efectiva para ahorrar energía, así como también una medida eficaz para controlar las infecciones. El Carnegie Mellon University Center for Building Performance and Diagnostics (Centro para el Desempeño y Diagnóstico de Edificios de la Universidad de Carnegie Mellon), identificó 17 estudios internacionales que documentan la relación entre la calidad optimizada del aire en los espacios internos con el impacto sanitario positivo sobre las enfermedades.

Por otro lado, Castellón resalta que entre las tendencias constructivas se destacan el uso de la biofilia. “Se han visto casos de éxito de espacios que han incorporado biofilia en su diseño como estrategias tanto de sostenibilidad como de salud de los pacientes”, afirma.

La biofilia, se plantea como una relación en términos positivos entre la naturaleza y el hombre. Se desarrolla a partir de una forma de construir desde la ética para mejorar la relación dañada por la contaminación y por el uso indebido y en exceso de los recursos.

Hospitales con certificaciones

En México, ya existen 77 hospitales y centros de salud que se comprometieron oficialmente a cuidar no solo la salud de sus pacientes sino también el ambiente. Son instituciones públicas y privadas que decidieron formar parte de la Red Global de Hospitales Verdes y Saludables y llevan a cabo diferentes acciones, como reducir la cantidad de residuos o el gasto de energía, reutilizar el agua después de tratarla, plantar árboles o abrir una “farmacia viviente” que implica un mayor uso de productos derivados de plantas.

La iniciativa de la Red empezó en 2011, fue impulsada y organizada por la organización sin fines de lucro Salud sin Daño. “Las instituciones de salud tienen el mandato de prevenir y curar las enfermedades, pero la prestación de los servicios también tiene un impacto sobre el ambiente, a través de los recursos naturales y los productos que consumen, así como de los residuos que generan”, explicó a una revista tecnológica Antonella Risso, coordinadora técnica de proyectos de Salud sin Daño para América Latina.

Por: María Calero / www.revistaconstruir.com



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