Etapas en la relación Comitente-Arquitecto

La relación entre comitente y profesional para desarrollar un proyecto transita cuatro etapas:

  1. Evaluaciones preliminares: Se logra un programa de necesidades mediante conversaciones y encuestas, se determina el terreno disponible y el presupuesto del comitente, se hacen relevamientos del terreno, entorno y medianeras, se realizan estudios de mercado, de suelo, de impacto ambiental, de la normativa local y de los servicios disponibles, y se conversa con los vecinos por particularidades como las inundaciones. Se debe determinar la prefactibilidad del proyecto. El proyectista informa sus honorarios y tiempos.
  2. Croquis preliminares: Se trata de esquemas, diagramas y croquis de planta, corte, vista y perspectiva que representan las ideas propuestas del profesional para cumplir con el programa de necesidades, así como una memoria descriptiva que redacte esas ideas y los criterios de adopción de materiales, sistemas constructivos, estructura e instalaciones. Esbozan el partido propuesto, su volumetría y emplazamiento en el terreno y exhiben un esquema funcional, superficies y costos, siempre en términos preliminares. A veces se presenta más de una alternativa.
  3. Anteproyecto: Consta de plantas, cortes y vistas conforme a reglamentación municipal y que brindan una idea general de la obra propuesta, exhibiendo claramente diseño, características formales, espaciales y funcionales, elementos principales de estructura, instalaciones, materiales y equipamiento, y descripción de carpinterías y terminaciones más relevantes, en sintonía con una memoria descriptiva que explique la obra y los criterios de adopción de decisiones, un cómputo de superficies, un presupuesto estimativo (por costos unitarios de referencia) y una estimación de plazos de ejecución de las etapas.
  4. Proyecto: Es el conjunto de elementos gráficos y escritos que describen con precisión las características físicas y técnicas de la obra y permiten adjudicarla y ejecutarla bajo la dirección de un profesional. Contiene: Planos generales (inserción, plantas, cortes, vistas), planos de replanteo y planos de detalle (de locales y constructivos), todos a escalas convenientes, acotados, rotulados y señalados con los símbolos convencionales para indicar con claridad ubicación, medidas, detalles y especificaciones constitutivas y materiales; planillas de locales (terminaciones); planillas de artefactos; planos de instalaciones y de estructura con sus planillas correspondientes; especificaciones técnicas escritas que detallan, amplían y complementan la documentación gráfica, con sus respectivos pliegos que especifican concisamente materiales y productos, procedimientos y/o resultados; un presupuesto de la obra desagregado por rubros, opcionalmente recurriendo al cómputo métrico y al listado de materiales; pliego de condiciones (técnicas, económicas, legales y administrativas); llamado a licitación con plazos; modelo de contrata; y estudio de propuestas. Si se va a contratar por rubros separados, también se deben realizar documentaciones separadas para cada rubro o gremio con referencias precisas a los trabajos de los otros, y designar a una constructora como contratista principal.

La propiedad intelectual del proyecto pertenece siempre a su autor; el comitente, al contratar el proyecto, compra el derecho de utilizarlo, haciéndolo por una única vez (salvo pacto expreso) y en el terreno señalado. Todas las etapas se transitan en un constante diálogo y consenso entre ambas partes y resultan ser onerosas.

Fuente: Manual de Ejercicio Profesional del Arquitecto (MEPA)

Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU)

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