Cristianoctubre 15, 2020
expoconstruir-1-1280x720.jpg

4min315

En un año muy especial para todo el mercado de la construcción, la nueva edición de Expo Construir Argentina se realizará en 2020 de manera virtual. La nutrida agenda de actividades reserva este año un lugar muy especial para la arquitectura: el Congreso de Arquitectos de la Argentina, que reunirá a un importante número de especialistas y se desarrollará de manera gratuita entre los días 27, 28, 29 y 30 de octubre.

Bajo el título “El rol central de la arquitectura en la reactivación de la construcción en la Argentina”, el congreso puntualizará sobre el espacio protagónico que tendrá la construcción en la economía de pospandemia.

En este marco, se discutirá sobre las mejores prácticas de la arquitectura, eje rector de lo que se vaya a construir de ahora en más, y sobre cómo poner a la disciplina en el centro de la escena. Los arquitectos como garantes de la edificación de calidad, sustentable, accesible, inclusiva e inspirada en las demandas surgidas de la nueva normalidad.

El Congreso reunirá la visión de las voces más destacadas: las nuevas generaciones, los arquitectos maduros y los consagrados, los maestros, las autoridades públicas y los representantes institucionales. Todos ellos se referirán a las nuevas tendencias, los desafíos, oportunidades y amenazas para el futuro de la disciplina arquitectónica en Argentina.

Entre los oradores que ya confirmaron su presencia se destacan, el presidente de la Sociedad Central de Arquitectos (SCA), Darío López, la presidente del Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU), Valeria Del Puerto, los desarrolladores Flavio Galli, CEO del Grupo Tueroc y el arquitecto Juan Manuel Santagada, la arquitecta y doctora en Historia Moderna, Rosa Aboy, el arquitecto Andrés Borthagaray, Marta Ruarte, presidente del Colegio de Arquitectos de Santa Fe, el arquitecto Carlos Savransky, director de ENRE, la arquitecta Florencia Schnack, socia del Estudio Bares, y el arquitecto y urbanista Gabriel Lanfranchi, magister en Economía Urbana de la Universidad Di Tella.

También disertarán los destacados arquitectos, Rodolfo Miani, socio del Estudio BMA, la arquitecta Silvana Parentella, socia del Estudio R2B1, el arquitecto Daniel Becker, socio del Estudio Becker Arquitectos, la arquitecta e interiorista Viviana Melamed, Ana Rascovsky, socia del Estudio Planta y la arquitecta y diseñadora Claudia Faena.

Participarán de Expo Construir 2020 las principales empresas proveedoras, exponiendo sus productos y servicios a desarrolladores, compradores, inversores y a los principales players del sector, en diferentes locaciones de todo el país.

Bajo el lema “La construcción se recuperará y será el gran motor de nuestra economía”, el evento 100% digital ofrecerá un recorrido, simple e interactivo por cada empresa para conocer las novedades, tendencias y ofertas de sus productos y servicios

La inscripción gratuita a Expo Construir Argentina Digital ya se encuentra disponible en su sitio web, https://www.expoconstruir.com/.


Cristianseptiembre 24, 2020
obras.jpg

2min298

Se promulgó el decreto 2020/332 que establece la reanudación de obras de más de 5.000m² y de las que están a 90 días de finalizar. Resumimos la medida y adjuntamos links al protocolo y al trámite en el sistema TAD.

El pasado 18 de septiembre el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires decretó el reinicio de las obras que había anunciado días atrás. Por ese motivo, exceptúa del aislamiento social, preventivo y obligatorio y de la prohibición de circular a las personas afectadas a la actividad de construcción de obras de más de 5.000 m² y de aquellas obras que se encuentren a 90 días de su finalización. Esta excepción comenzó a regir a partir del 21 de septiembre.

La medida establece, además, que se deben cumplir las pautas indicadas en los protocolos aprobados para esta actividad y aclara que esta decisión puede ser ampliada o restringida de acuerdo a la situación epidemiológica.

En el link último, compartimos el paso a paso para solicitar el reinicio de tu obra de forma online.


Entreplanosjulio 22, 2020
cpau-propuestas.jpg

6min298

El Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU) comparte las preocupaciones de la población y de su matrícula sobre la actual situación económica y social, así como las inquietudes por el futuro de la producción y el trabajo.

En este escenario, dinamizar la construcción y la actividad profesional de arquitectos y arquitectas es clave para la recuperación en una etapa inicial. Queda claro que la responsabilidad de dictar las normas para atravesar esta crisis recae en los gobiernos en todas sus escalas, pero también en el compromiso de la sociedad y sus organizaciones, que deberán apuntalar las acciones que se propongan. Allí, la necesidad del CPAU de aportar medidas y soluciones posibles.

Proponer un esquema para poder concluir las obras ya iniciadas y generar incentivos para iniciar el proceso de una obra nueva es fundamental. También es necesario que las obras iniciadas informalmente entren en un esquema de trabajo reglamentado, con sus adecuados permisos.

Por otro lado, el CPAU también propone identificar las construcciones  abandonadas o en desuso para colocarlas dentro del parque existente luego de su rehabilitación.

 Todos estos puntos inciden en el trabajo específico de arquitectos y arquitectas, para quienes el CPAU propone las siguientes acciones para poner en marcha la actividad  y dinamizar la construcción:

  • Permitir concluir las obras ya iniciadas. Esta es la manera de activar la construcción más rápidamente. Las obras nuevas llevan más tiempo hasta que inician.  Desde el GCABA se deberían impulsar algunos beneficios (a determinar) para tratar de acompañar estas obras, en especial, en las de escala chica y mediana, que alcanzan en este primer semestre de 2020 el 98% del total de encomiendas registradas en el CPAU. 
  • Generar incentivos para iniciar el proceso de una obra nueva. El CPAU propone crear un Registro de Nuevos Proyectos con descuentos o facilidades de pago sobre los derechos de construcción, los áridos y la plusvalía. 
  • Solicitar el Registro Simplificado de obras ya iniciadas de manera informal para poder ponerlas dentro de un esquema de trabajo reglamentado que permita la gestión de permisos de tránsito, por ejemplo, una suerte de medida extraordinaria para el correcto registro de obras por un tiempo determinado (6 meses). Para garantizar la efectividad de la medida habrá que otorgar facilidades en las gestiones y en los costos de las tramitaciones.
  • Identificar un stock de construcciones abandonadas o en desuso  mediante  un mapeo que favorezca la intervención y rehabilitación dentro del parque existente. La activación de estas obras requerirá registros simples incentivos  para afrontar los costos de gestión. 
  • Por la situación, deben garantizarse las condiciones de trabajo (siempre con las medidas de prevención para evitar el contagio) y asegurar un esquema de cuidados, suficiente para preservar la salud de quienes estaremos trabajando, tanto en los estudios como en las obras en construcción. Y propone incorporar el actual Protocolo Covid-19 CPAU/SCA/CPIC/CAI con un anexo para obras pequeñas y medianas.
  • Financiamiento de las obras 1: Crear cuentas fiduciarias en las que cada empresario/a que decida una inversión pueda depositar los montos impositivos que gravan su producción y se puedan destinar al exclusivo pago de salarios en sus obras: tasas, derechos, IIBB, Ganancias, ABL, Bienes personales, etc. 
  • Financiamiento de las obras 2: Establecer una articulación institucional con los bancos públicos o semi públicos más tradicionales (Hipotecario, Ciudad, Nación y Provincia) para evaluar en forma conjunta la generación de líneas de crédito exclusivo para refacciones o nuevos emprendimientos que no superen 2.500 m2. 
  • Financiamiento de las obras 3: Generar un fondo de ahorro doméstico para el desarrollo, con especial énfasis en la construcción, generando préstamos a inversores y desarrolladores, por el lado de la oferta, y créditos hipotecarios, por el lado del estímulo a la demanda. 

Esta es una síntesis de las medidas enviadas. 

Para leer la nota completa: https://static.cpau.org/.newsite/acciones/julio/cpnx-bi-pro.pdf

 


Entreplanosnoviembre 13, 2018
Informe-ENTREPLANOS-Noviembre-2-1280x928.jpg

5min1350

Debido a las nuevas figuras que aparecen dentro del sector de la construcción, el arquitecto perdería un espacio vital ya que otros protagonistas asumirían la responsabilidad única del proyecto y se convertirían en socios del cliente, sus ojos, oídos y voz. A ellos enfocaremos la atención a continuación, a partir del reconocimiento del rol de Gerente de Proyecto y Gerente de Construcciones.
El rol profesional de “Gerente de Proyecto” (GP) conforma una persona o entidad experta en la conducción, programación, coordinación y control de gestión de los diversos agentes que participan en un proyecto, con el objeto de hacer cumplir las metas del mismo y minimizar los riesgos de su incumplimiento, representando o interactuando con el comitente y acentuando su acción sobre los puntos estratégicos y tácticos.
Dicho rol puede ser ejercido por arquitectos u otros profesionales (developers, project managers, entre otros) con formación específica que pueden llegar a conducir el proyecto por encima de los proyectistas, directores de obra, especialistas, consultores y asesores.
El GP es el nuevo rol al cual los comitentes adjudican la responsabilidad de conducir los grandes proyectos, debiendo ajustar sus actividades al “Código de Ética”
Es conveniente que la figura cuente con formación propia del “Management”, realizando cursos los cuales se imparten, desde hace algunos años, en el país y en el extranjero, constituyendo carreras de grado, maestrías o postgrados, a los fines de brindar servicios desde el inicio del proyecto, abarcando desde estudios preliminares hasta servicios post-construcción. Las condiciones que caracterizan a ésta figura para desarrollar un emprendimiento abarcan liderazgo, relaciones humanas, comunicaciones, calidad, tiempos, costos, contrataciones, selección y conducción de personas, profesionales y empresas.
Sus responsabilidades, además de las que puedan figurar en su contrato, son:

1) Concepción del proyecto.
2) Conducción unificada.
3) Gestión.
4) Limitación de responsabilidades.
5) Responsabilidades compartidas.

Gerencia de Construcciones

Se trata de un conjunto de servicios provistos para colaborar con el cliente y el arquitecto en la gestión de un proyecto, desde las primeras etapas del mismo hasta la finalización de la obra. En realidad, los servicios de una óptima Gerencia de Construcciones (GC) ya son brindados, en buena medida, por parte del arquitecto dentro de sus servicios de proyecto y dirección de obra. Un servicio de GC puede ser prestado por:

1) Una persona u organización independientes del Director de proyecto y/o de Obra.
2) Un Gerente de proyecto.
3) Un Director de proyecto y/o de Obra, como servicios adicionales a su encargo básico.
4) Una Empresa Constructora.

Las responsabilidades profesionales del Gerente de Construcciones abarcan encuadrar los costos de la obra dentro del presupuesto asignado, el seguimiento y control de los plazos contractuales y restantes obligaciones que le imponga su contrato; no emitir órdenes de servicio las cuales deben cursarse por parte del Director de obra; mostrar conformidad en las liquidaciones de los contratistas por el GC antes de que el Director de obra emita los certificados correspondientes; en caso de desacuerdos sobre los aspectos técnicos, las opiniones y decisiones del Director de proyecto y/o de Obra y/o del Representante técnico prevalecerán sobre las del GC. El Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU) considera que los métodos para retribuir los servicios profesionales de ambas figuras (GP y GC), cuando el rol es ejercido por un arquitecto, pueden ser mediante un porcentaje del costo de obra o proyecto, un honorario por tiempo empleado o un monto fijo.


Entreplanosoctubre 2, 2018
CPAU.jpg

7min752

Con esta encuesta el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU) obtendrá información importante para elaborar el índice de precios CPAU, que servirá de referencia como evolución del costo de la canasta de consumo de un profesional en arquitectura, considerando tanto sus gastos personales como los relacionados a su actividad profesional.

¿Te interesa contar con un índice que permita la actualización de tus honorarios? ¿Cuáles son los costos de vida y profesionales de un arquitecto en la CABA? ¿Te importa contar con un régimen tributario específico para arquitectos?

El primer paso en este proceso es establecer cuáles son los costos reales en la vida, doméstica y profesional, de un arquitecto de la Ciudad de Buenos Aires. Contar con una canasta específica del consumo promedio de un profesional, y medir su valuación en el tiempo, permitirá contar con una referencia más precisa que si se utilizara cualquier otro índice de precios, que por sus características de construcción, distribución geográfica, etc, no resultaría tan exacto.

Actualmente para el cálculo de los topes del arancel (sugerido) del CPAU se toma el Índice del Costo de la Construcción (ICC), que publica INDEC, una vez establecido el tope se actualiza tomando el Índice del Consumidor (IPC), también publicado por el INDEC, valores que no reflejan el costo de vida de un profesional de la arquitectura.

En este contexto el Consejo cree necesario establecer otras pautas de ponderación y actualización de nuestro honorario, para ello están elaborando una encuesta, dirigida a los matriculados, con el fin de detectar y visibilizar desde los hábitos y patrones de consumo hasta los costos operativos, carga impositiva y demás variables, que permitan conformar una muestra representativa de la canasta de los costos de vida y profesional en la Ciudad de Buenos Aires.

El CPAU divulgará mensualmente la evolución de la valuación de la Canasta del Profesional en Arquitectura (CPA). La CPA evalúa la evolución del costo de una canasta de consumo representativa para un grupo familiar de un profesional en arquitectura, residente en la Ciudad de Buenos Aires.

Para la confección de la CPA se relevan precios que incluirán entre otros: obra social, colegio, turismo, transporte, combustible, alquileres, servicios, electrónica, etc. Sin dudas todos estos datos volcados a esta encuesta serán el gran aporte de los matriculados a esta construcción colectiva.

Una vez constituida esta canasta representativa del consumo y los costos de un profesional de la arquitectura (CPA), proponemos la construcción de un índice de actualización de los honorarios profesionales que permita medir su evolución en el tiempo. El mismo se calculará y comunicará con frecuencia mensual.

Se utilizará para el cálculo un índice cuya construcción permita la comparación con el período base, así como también variaciones entre los diferentes períodos (mensuales, trimestrales, anuales, etc.). El objetivo final es poder contar desde el CPAU con un índice, con toda la rigurosidad metodológica necesaria, para poder ser utilizado por los profesionales de la arquitectura al momento de necesitar una referencia válida en la negociación de sus honorarios profesionales, en un contexto inflacionario.

En una segunda instancia, la obtención de este índice, podría actuar como índice paritario de referencia para los empleados en organismos públicos y empresas o estudios privados. La metodología de construcción de nuestro índice contemplará las condiciones necesarias para que el mismo cuente con las características básicas que debe reflejar todo índice de este tipo: independencia profesional, objetividad, precisión, confiabilidad, coherencia, comparabilidad, claridad, transparencia, y relevancia.

Una vez establecida la canasta básica y el índice de actualización de honorarios profesionales estaremos en condiciones de reflexionar y diseñar una propuesta de un régimen tributario específico para los profesionales de la arquitectura.

Un nuevo régimen que, en línea con la canasta representativa del consumo y los costos de un arquitecto en la Ciudad de Buenos Aires, permita introducir nuevas variables de regulación para la práctica profesional que hoy no son contempladas, sirvan como ejemplo: definir e incluir que costos de vida impactan sobre la práctica profesional, amortizar equipamiento e infraestructura, ponderar viáticos y movilidad, establecer un porcentaje de gastos de representación en proporción con el nivel de facturación, poder deducir gastos de actualización profesional, entre otros.

La idea del Consejo sería proponer un marco tributario que en lugar de penalizar promueva el cumplimiento de las obligaciones impositivas, es decir que cumpla con una doble finalidad.

Un caso concreto podría ser la promoción de la compra de software legal, situación conflictiva si las hay en nuestra matrícula, a cambio de una deducción en el pago del impuesto a las ganancias, sirva este caso como un ejemplo de este abordaje que estamos imaginando.

El objetivo es producir nuevas herramientas que garanticen y promuevan un ejercicio profesional más justo, transparente y equitativo, para ello el Consejo entiende que la participación y el compromiso de todos los matriculados será clave para poder concretarlo.

El CPAU propone responder esta encuesta para poder iniciar el diseño de estas nuevas herramientas en www.encuestacpau.org


Entreplanosmarzo 19, 2018
plano-1280x960.jpg

5min1746

El título del presente editorial constituye un equívoco y un desconocimiento de la norma existente, puesto que un profesional no puede actuar ni percibir honorarios como director de obra donde se forma parte como empresa constructora o como contratista. Entre las funciones más relevantes del director de obra figuran: controlar la ejecución de los trabajos de acuerdo con la fiel interpretación de los planos integrantes de la documentación contractual, la emisión de los certificados de obra y la recepción de la misma. Este sucinto enunciado de obligaciones del director de obra pone en evidencia el contrasentido del título, puesto que un profesional no puede desempeñar al mismo tiempo dos roles que responden a distintos intereses: los del comitente y los del contratista. Simple y clarito.

Por el Arq. Gustavo Di Costa, editor de la Revista ENTREPLANOS.

Permanentemente, el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU) se encarga de difundir entre sus matriculados información y opinión sobre éstas y otras cuestiones tendientes a mejorar la práctica profesional, encuadrándola dentro de las normas que la reglamentan. El desconocimiento de dichas disposiciones motiva la doble actuación del profesional como director de obra y contratista, dando lugar a causas de ética y a la consiguiente aplicación de sanciones.

Cierto es que en las carátulas de los planos municipales de la Ciudad de Buenos Aires se deben registrar, entre otras, las firmas de los profesionales responsables de la dirección de la obra y de la construcción de la misma. Es habitual que cuando se efectúa la presentación de los mencionados planos, aún no haya sido designado el constructor de la obra y que el profesional a cargo de la dirección suscriba los planos también como constructor a efectos de iniciar el trámite. Por una razón u otra es frecuente que la anómala situación descripta no sea posteriormente subsanada, en cuyo caso, el director de obra permanece asumiendo las responsabilidades técnicas, civiles y penales que en realidad le corresponden al constructor de la obra. Al respecto del CPAU nos advierte acerca de dicha situación para que los profesionales consideremos las responsabilidades de las funciones asumidas, innecesariamente, y para que sean evitadas cuando en la realidad no corresponden. Para el caso en que un mismo profesional que ejerce la Dirección de obra toma a su cargo la ejecución de la misma, y firma los planos como constructor, el CPAU establece que no es de aplicación el artículo 2.31.3 del Código de Ética, el cual dispone: “no asumir en una misma obra funciones de director al mismo tiempo que las de contratista parcial o total”, dado que el rol es eminentemente técnico y no debe ser confundido con el de un contratista.

En cuanto a los encargos por “Proyecto y construcción”, ese sistema o modalidad tiene por finalidad principal la de unificar, en un único encargo, los distintos roles que participan necesariamente en un emprendimiento edilicio. Por un lado, los roles profesiones como son los de proyecto, dirección y ejecución de obra, y por el otro, el rol comercial del empresario. Además, el sistema permite anticipar el precio de la obra y el plazo para su ejecución desde las primeras etapas del diseño y en ciertos casos, solo en base a programas de necesidades y especificaciones muy completos. Se suele aplicar este sistema cuando el comitente asigna al precio y plazo de ejecución de la obra mayor una importancia respecto de contar con un mejor producto arquitectónico. No obstante, existen formas de optimizar esa eventual desventaja, que serán comentadas en futuras notas editoriales.


Entreplanosfebrero 16, 2018
construction-collaboration.jpg

4min2804

Existen numerosas formas de encarar la construcción de una obra y ninguna de ellas puede asegurarse con certeza que sea la mejor. En cambio, se puede aseverar que, en función de las características del proyecto y de la obra y de la idiosincrasia y requerimientos del comitente, unas pueden ser más o menos apropiadas que otras. Las distintas formas conllevan diversas consecuencias técnicas, económicas y legales, alcanzando con diferentes responsabilidades a las partes involucradas: comitente, arquitecto y constructor.

Por el Arq. Gustavo Di Costa, Editor de la Revista ENTREPLANOS.

La mayoría de los documentos que componen el “Manual del Ejercicio Profesional del Arquitecto” del CONSEJO PROFESIONAL DE ARQUITECTURA Y URBANISMO (CPAU), contemplan la actuación del arquitecto como proyectista y/o director de obra y encuadra a la construcción de la obra como una relación bilateral entre el comitente y el contratista, con la intervención de un profesional representante y asesor del comitente actuando como director de obra. Pero no siempre la construcción de la obra y la actuación del arquitecto encuadran dentro de estos términos. En la actualidad los comitentes suelen optar, también, por otros procedimientos entre ellos:

• Proyecto y dirección de obra por administración directa del profesional.
• Documentación de licitación ejecutada por un profesional, adjudicación por el comitente con o sin asesoramiento del profesional y ejecución de la documentación de proyecto y construcción por la empresa adjudicataria.
• Proyecto y construcción.

La modalidad proyecto y construcción (P&C)

Esta modalidad, en adelante denominada P&C, se caracteriza por unificar en un único encargo las obligaciones y responsabilidades del proyecto y construcción de la obra, apartándose del sistema tradicional de proyecto / adjudicación / contratación y construcción, con un director de obra quien actúa como asesor del comitente y controla el cumplimiento del contrato de construcción. Cuando un arquitecto cumple un encargo de proyecto y construcción ejerce simultáneamente varios roles:

• Los roles del proyectista, director y responsable técnico por la ejecución dela obra, roles profesionales ejercidos como parte de sus obligaciones y responsabilidades en su condición de Contratista P&C.
• El rol empresario, como contratista obligado a cumplir un contrato de construcción, por lo que percibe gatos generales y beneficio empresario.

En muchos casos, especialmente para obras de escala reducida, el arquitecto previamente confecciono una documentación preliminar y un presupuesto que sirvieron de base para el contrato P&C. La dificultad principal para el correcto cumplimiento de este tipo de encargos por parte del arquitecto, consiste en el manejo ético de la antinomia que implica ejercer, simultáneamente, el doble papel de profesional y empresario. En este punto, resulta conveniente analizar las similitudes y diferencias que presenta la modalidad P&C con las mencionadas anteriormente y hacer referencia a las compatibilidades en incompatibilidades para el ejercicio simultaneo de ciertos roles profesionales.



Auspician Entreplanos




Newsletter