Entreplanosagosto 13, 2020
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Muchas veces se explica la domótica desde el punto de vista puramente tecnológico, sin tener en cuenta su interacción con la propia arquitectura del edificio.

En este artículo vamos a tratar de mostrar las claves de la relación entre la arquitectura y una instalación domótica, analizando incluso varios ejemplos para comprobar cómo influye la una en la otra.

Como es lógico, entendemos que un sistema domótico debe estar supeditado a la propia arquitectura del edificio, el cual es diseñado en base a unas necesidades y parámetros concretos. Por lo tanto, un aspecto clave para el éxito de una instalación, es tratar de llegar a encontrar puntos de encuentro y resolver tales necesidades planteadas al inicio del proyecto.

En este sentido, la domótica ofrece una serie de soluciones muy prácticas y sencillas de cara al usuario, todas ellas basadas en el control de las instalaciones.

Para ello, vamos a mostrar varios ejemplos que clarifiquen este tipo de soluciones:

Escenas o ambientes

Uno de los aspectos que se diseña siempre en una vivienda son ambientes concretos con la iluminación. El arquitecto o interiorista define siempre varios encendidos por estancia e imagina de qué manera se regulará cada uno de ellos para ofrecer el nivel de confort deseado. Lo que ofrece la domótica, en este sentido, es llevar a cabo estas escenas de manera mucho más sencilla y atractiva, por ejemplo pulsando una tecla específica de un pulsador multifunción, o incluso a través de una aplicación. De este modo, el usuario no se ve obligado a encender una a una cada luz.

Esto podría aplicarse a multitud de casos; por ejemplo, en espacios comerciales, restaurantes o salas de juntas, donde se quiere modificar un ambiente concreto rápidamente.

Estas escenas no solo están enfocadas a la iluminación sino que se pueden combinar con el resto de equipos como puede ser en el momento de entrar/salir de la vivienda, al ir a dormir o en el momento de recibir invitados.

Además, con este tipo de pulsadores mencionados anteriormente, se reduce enormemente el espacio destinado en las paredes, mejorando notablemente la estética y funcionalidad de la habitación.

Acciones simples e integradas

Entre otras cosas, la arquitectura busca mejorar el confort de sus usuarios, y para ello mostramos varios casos que demuestran la ayuda que un sistema domótico propicia:

  • Visualización y modificación de temperaturas de diferentes habitaciones o espacios. Es posible incluso, que en un edificio de oficinas, el personal de mantenimiento pueda regular la temperatura o apagar/encender el clima sin necesidad de moverse por el mismo. Respecto al hogar, esto se traduce en un control más confortable y eficiente de dichos sistemas de climatización.
  • Acciones generales como el apagado general de todas las luces o la bajada de todas las persianas.
  • Programaciones horarias de elementos rutinarios como persianas, climatización o riego.
  • Encendidos de la calefacción un tiempo antes de llegar a casa para que la llegada sea más confortable.

Mejora en la eficiencia energética

Hoy en día es una obviedad que la arquitectura busca también una sostenibilidad respecto a los recursos energéticos, y en este aparato, la domótica también aporta su granito de arena a través de prestaciones como estas:

  • Apagado automático del sistema de climatización (tanto calefacción como aire acondicionado) en caso de que una ventana esté más de 5/10/15 minutos abierta.
  • Programaciones horarias de los estores y persianas para aprovechar la radiación solar en horas centrales del día.
  • Detección de fugas de agua y gas, con corte automático del suministro.

Integración de subsistemas en un único sistema

Uno de los enemigos de los arquitectos es la necesidad de implementar infinidad de aparatos por las paredes de la vivienda. No solo es un inconveniente a nivel estético, sino también a la hora de manejar las instalaciones. Estas son algunas soluciones:

  • Integración de la video-portería en la propia pantalla de domótica.
  • Utilización de aire acondicionado y calefacción de cada zona a través de un único termostato (que además puede seguir la misma gama que el resto de mecanismos).
  • Integración en la misma aplicación para móvil y tablets de todas las instalaciones (iluminación, climatización, persianas, seguridad, sonido, etc.)
  • Centralización de contenidos audiovisuales (TDT, Apple TV, TV por cable, BluRay, etc.) en un único punto de la vivienda y ocultos y trasmitidos a todas las TVs o proyector de la vivienda.

Ocio y disfrute

Este punto es más general, pero entendemos que siempre hay que tener como objetivo principal el disfrute del usuario. De nada sirve implementar un sistema muy completo y robusto si no se tienen en cuenta las necesidades planteadas en origen por la propia arquitectura del edificio, y para ello es fundamental trabajar mano a mano con los profesionales que la desarrollan.

Por: David Alvira Iráizoz, Gerente Comercial de ID Domótica | www.cosasdearquitectos.com


Entreplanosjulio 27, 2020
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La pandemia de COVID-19 que afectó a todo el mundo, transformó con su llegada a casi todos los sectores no sólo de manera temporal, sino como una nueva forma de vivir. La arquitectura, urbanismo y diseño de interiores no son la excepción.

Factores como la distancia social necesaria para evitar contagios, y la limpieza de los lugares ha hecho que los especialistas en el sector volteen a ver cómo están diseñados los espacios en la actualidad y qué se puede hacer para que en el futuro estos no se queden sin utilidad y, por el contrario, contribuyan a mantener la salud incluso en los entornos más complicados. En primer lugar, uno de los sitios que se deberá modificar serán los referentes a la medicina.

“Durante las últimas décadas, quienes observaron las intersecciones de la planificación, el diseño y la salud pública se han centrado menos en las enfermedades infecciosas (como el coronavirus) y más en las enfermedades crónicas, los peligros, desastres y los vulnerables”, dijo Ann Forsyth, profesora de Planeación Urbana en la Harvard Graduate School of Design en un análisis hecho por la institución.

Y agregó: “La pandemia actual trae la cuestión del diseño para padecimientos infecciosos a la vanguardia y plantea preguntas importantes para futuras investigaciones y prácticas”. Pero este enfoque no sólo se ha dado en los hospitales, sino tambiçen en el resto de las ciudades.

Para las enfermedades crónicas se han entablado sistemas de prevención como lugares para realizar física o restauración mental, para los riesgos como el cambio climático los urbanistas deben abordar la migración climática y el daño al medioambiente, y en cuanto a las poblaciones vulnerables, deben centrarse en niños o personas mayores.

Después de la llegada de coronavirus algunos se han cuestionado los diseños enfocados sólo en estas necesidades y se han enfocado en las surgidas en la actualidad, principalmente en las zonas marginadas. Una de ellas es la conectividad entre las comunidades con los sistemas de emergencia y sanitarios.

“Hay hogares en aldeas no reconocidas que viven fuera de la red sin acceso al agua, y sin embargo, la primera herramienta que necesitamos para protegernos en este caso es agua limpia para lavarnos las manos. No hay electricidad. Es difícil llegar a hospitales o clínicas. Y el sistema inmunitario responde a esta calidad de infraestructura”, menciona Malkit Shoshan, jefe de área del programa de Arte, Diseño y Dominio Público en la Escuela de Graduados de Diseño de Harvard.

Él ejemplifica con el caso de Israel, en donde para que las zonas aisladas en las que se registran brotes no empeoren ni contagien a colonias aledañas, ha optado por cerrarlas, en lugar de introducir tecnología de la información o mejor saneamiento. En este tipo de localidades tampoco hay servicios básicos como agua potable o espacio para hacer aislamiento social, lo que también dificulta los cuidados durante las pandemias.

Pero este problema no exclusivo de tercer mundo; “En Boston, la mayoría de los hogares de muy bajos ingresos son jefas de hogar de mujeres solteras, una madre soltera con uno o dos hijos”, describe. “Las necesidades de espacio y servicios para ese tipo de hogar son muy diferentes a las de los apartamentos de dos habitaciones que construirá el mercado, que es más de lo que pueden pagar y no está bien conectado con los servicios que necesitan, como el cuidado de niños”, describe el profesor asistente de Diseño Urbano, Stephen Gray.

La solución existen propuestas de microunidades que mantienen un equilibrio en los espacios públicos y privados ya que incluyen salas de estar, cocinas comunitarias y dormitorios con baños y cerraduras. Esto reduciría el costo por pie cuadrado.

También, los desarrolladores deben considerar el cambio en la modalidad de trabajo, para no sólo considerar espacios en los hogares que puedan ser multifuncionales y servir para realizar home office, sino llevar tecnologías de la información incluso a las personas más pobres “podría haber un hogar de ocho personas en el que cuatro trabajan desde casa”, agrega Gray.

En cuanto al diseño de las ciudades, la pandemia ha logrado que se ponga cada vez más atención en la importancia de crear rutas peatonales y ciclistas, así como espacios verdes y amplios que permitan a las personas hacer actividades como pasear, sin dejar de lado la distancia social.

Con información de: www.obras.expansion.mx


Entreplanosmayo 18, 2020
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El cerebro humano constituye una de las más perfectas máquinas de compleja organización a nivel de funciones y ritmo. La naturaleza ha organizado dichas funciones con un carácter sumamente sencillo. En principio, las acciones del cerebro humano quedan delimitadas y definidas por la interacción de dos hemisferios. Mientras que el hemisferio izquierdo se ocupa de las acciones lógicas (funciones motrices y analíticas), el derecho se ocupa de las funciones relacionadas con la creatividad (análisis de la imagen y las sensaciones). Ambos hemisferios cooperan entre sí, uniendo sus fortalezas e incrementando, de esta forma, nuestra capacidad para entender el mundo.

¿Cabe una comparación con el desarrollo de los aspectos creativos y técnicos de nuestro diario quehacer como profesionales del mundo de la construcción?

En principio parecería que sí. Varias veces hemos parafraseado aquella definición práctica del término Arquitectura, el cual la define como “el arte de proyectar y construir edificios”.

No resulta por ello difícil entender que el hemisferio derecho es el encargado de proyectar una determinada obra. Imagina espacialmente el conjunto y concibe las situaciones y estrategias del pensamiento de una forma total. Integra varios tipos de informaciones (sonidos, imágenes, olores, sensaciones) y los transmite como un todo. Por todo ello, el hemisferio derecho está considerado el receptor e identificador de la orientación espacial, el responsable de nuestra percepción del mundo en términos de color, forma y espacialidad.

Cuando la tarea resulta ser compleja, su contraparte, el hemisferio izquierdo, es quien la asume, ya que su especialidad es el análisis. Carlo Lodoli, matemático y clérigo veneciano, le brinda a la arquitectura el concepto de razón, cuando expresa: Los materiales deben ser empleados según sus propiedades y ser, a la vez, capaces de representar la función del edificio. He aquí la acción del hemisferio izquierdo, el cual es lógico, procesa secuencial y linealmente, forma el todo a partir de las partes, analiza los detalles, piensa en conceptos y números.

Evidentemente, se requiere de ambos desarrollos, por un lado la “jerarquía visual” del proyecto, para procesar la totalidad de la información a partir de una “síntesis”, donde se especifica el problema espacial como un todo, intentando aplicar un método de relaciones para resolver el diseño adecuadamente, y por otra parte, la debida organización de la información empleando el “análisis” para formular una consecuente materialización de la obra, a partir de la elaboración de un método capaz de resolver la matriz de detalles descomponiendo la caja arquitectónica en sus principales piezas y analizando estas una por una.

Lo importante es el aporte que cada hemisferio realiza actuando mancomunadamente para racionalizar el conjunto de experiencias. Como en la arquitectura, se requiere del análisis (la materia) y de la imaginación (el diseño).

Eugène Viollet-le-Duc, arquitecto, arqueólogo y escritor francés, nos dice: “La arquitectura es el arte de construir. Se compone de dos partes, el arte y la ciencia. El arte comprende a las reglas sugeridas por el gusto, derivadas de la tradición. La ciencia, que se funda sobre fórmulas constantes y absolutas, nos remite a la naturaleza de los materiales, al clima y a las fuerzas que sobre la obra actuarán indefinidamente”.

Por el Arq. Gustavo Di Costa

Editor de Revista ENTREPLANOS


Entreplanosdiciembre 3, 2018
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     Luego de la deliberación del Jurado, el cual estuvo conformado por: Carolina Vitas, Diego Arraigada, Carolina Cogan de Argentina, Rubén Hernandez de República Dominicana, Sonia Vázquez-Díaz de España, entre otros; finalmente se publicaron los ganadores del Concurso Iberoamericano de Estudiantes Arquitectura UFLO 2018. Un total de 232 participantes, 88 propuestas, 36 universidades y 10 países se dieron cita en este, los ganadores fueron los siguientes:

  1. Primer Premio para Marco Zampieron, estudiante de la Universidad Nacional de Rosario (Argentina)
  2. Segundo Premio: María Rosa Corona y Alexis Leonel Giovannini de la Universidad Nacional del Litoral (Argentina) 
  3. Tercer Premio: Juan Manuel Pachué de la Universidad Nacional de Rosario (Argentina). 

     El objetivo de este Concurso se basó en generar una propuesta (a nivel de ideas) para la realización del OBSERVATORIO COSTERO ubicado en el Parque de los Niños de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, así mismo buscaba promover propuestas proyectuales de los futuros arquitectos, generando conciencia sobre las prácticas constructivas, materiales, espaciales y ambientales en el contexto de un área pública de la ciudad de Buenos Aires, dando cuenta de las formas contemporáneas del hacer arquitectónico e incentivando la creatividad y capacidad de resolución que los participantes aportaran.

     Todos los trabajos fueron analizados según los siguientes criterios: Interpretación del paisaje y conocimiento constructivo, resolución del programa propuesto, costos y complejidad de la obra y presentación gráfica. Se valoraron las propuestas que de una manera sintética ofrecen distintas maneras de construir un lugar en las cuales se evidencian reflexiones en los modos de construir un paisaje desde lo lúdico, lo excepcional que ofrece la oportunidad de convertirse en observatorio y consideraciones acerca de la condición efímera en territorios de alta fragilidad ambiental.

     La entrega de premios se realizará en el mes de marzo de 2019, en conjunto con la Charla Magistral del próximo arquitecto invitado que inaugurará el Ciclo Lectivo 2019. En el acto de premiación se entregarán los certificados acreditativos y revistas correspondientes.

ENTREPLANOS envía las más gratas felicitaciones a los ganadores y a todos los participantes de este Concurso.

Para conocer más, visita: https://bit.ly/2DXi2yw



Auspician Entreplanos




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