Bienvenidos a la era ‘contactless’

Imagine que se acerca a la puerta de cristal de un corporativo, ésta se abre y un robot le da bienvenida. Mientras interactúa con usted le toma la temperatura y mide su oxigenación. Con su celular, usted mismo realiza su registro de entrada y una aplicación le da un código digital en su móvil, el que sólo tiene que acercar al área de escaneo para activar su ingreso a los elevadores, automáticamente ya asignan el ascensor que lo conducirá a su destino. Durante este trayecto sus manos no han tocado ninguna superficie. Está a salvo del contagio. Bienvenido a la era contactless.

La pandemia del Covid-19 está cambiando hábitos e imponiendo nuevos. De la mano de la tecnología, la consigna de no tocar para no contagiarse, se vuelve realidad en detrimento de uno de los sentidos, más gozosos, pero en prevención de un contagio que puede ser mortal.

En la Guía de acción para los centros de trabajo ante el Covid-19, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social explica el que nuevo virus se transmite “de una persona infectada a otras a través del aire al toser y estornudar, al tocar o estrechar la mano de una persona enferma, o al tocar un objeto o superficie con el virus y luego tocarse la boca, la nariz o los ojos antes de lavarse las manos”.

Por esa razón, hoy los diseñadores se quiebran la cabeza en el intento de idear la manera en que la humanidad del siglo XXI pueda seguir en movimiento: entrar y salir de espacios, moverse al interior de estos, trabajar, comer, hospedarse, divertirse, todo con el menor contacto posible con las superficies.

Más allá de “limpiar y desinfectar superficies y objetos de uso común en oficinas, sitios cerrados, transporte, centros de reunión, entre otros”, ya es parte de la rutina cotidiana. Los esfuerzos se encaminan hacia el despliegue de diseños y tecnologías que hagan posible el tránsito en un espacio con el menor riesgo posible.

Roomie-Bot Covid-19 es un robot programado por el mexicano Aldo Luévano para identificar medir la temperatura y el nivel de oxígeno de las personas, y así determinar si tiene una enfermedad. El robot también hace un cuestionario del estado e identifica si la persona tiene dificultad para respirar, de modo que se convierte en un filtro de acceso que puede usarse lo mismo en una sala de hospital que en la recepción de una empresa.

La grifería con tecnología contactless, también ha cobrado un nuevo impulso pues mediante sensores infrarrojos detectan las presencia de manos para activar el chorro de agua. Lo mismo que los dispensadores de jabón, y los sensores para la descarga de agua de los inodoros.

Recientemente una firma estadunidense, Cad Crow, lanzó un concurso para diseñar productos contra el coronavirus, entre los proyectos que arribaron destaca un gancho para abrir una puerta sin tener que tocar la jaladeras, del diseñador Steve Brooks

Pero mientras el uso de estos diseños se masifican, los sectores inmobiliarios toman medidas inmediatas de la mano de la tecnología, para reactivar su economía.

La nueva forma de hospedarse

En el sector hotelero, uno de los más afectados por las restricciones de la pandemia, algunas de las soluciones propuestas por las grandes cadenas son “la digitalización del guest journey y el empleo de tecnologías contactless para evitar el contacto y reducir el riesgo de transmisión del virus”, apunta la inmobiliaria CBRE en sus tendencias Inmobiliarias publicadas a principios de julio.

De acuerdo con la consultora, los teléfonos inteligentes están haciendo realidad la posibilidad de alojarse en un hotel sin tener contacto físico con ninguno de sus empleados. “Las posibilidades son infinitas, desde registrarse en el hotel hasta solicitar el servicio de habitaciones, pasando por chats para efectuar todo tipo de consultas”.

Del mismo modo, las llaves físicas y las tarjetas magnéticas pierden terreno ante las Mobile Keys o llaves digitales, que no es sino “un sistema que genera un código que se transmite a una app instalada en un teléfono inteligente para abrir las puertas de las habitaciones, eliminando así posibles superficies de contagio”, señala CBRE.

Otra opción permite hacer el check-in y el check-out o la codificación de la llave de manera automática mediante terminales instaladas en los vestíbulos.

La domótica o automatización con Internet de las cosas, permite a los visitantes de algunos hoteles, como los de la cadena Virgin, realizar acciones como “encender o apagar las luces o controlar la temperatura de la habitación mediante la voz o el móvil sin necesidad de tocar mandos o interruptores”.

Tanto en algunos hoteles como en corporativos los sistemas biométricos de reconocimiento facial y corporal ya comienzan a ser usados. “Estos sistemas, que emplean inteligencia artificial, también son capaces de facilitar el conteo de personas. De esta manera, se garantiza la gestión del aforo y el tráfico de usuarios dentro de las áreas comunes”, apunta la firma inmobiliaria.

La consultora también se detiene en el renacimiento de los códigos QR, cuya invención se remonta a 2012, y hasta hace un a año parecía que no iba a trascender, sin embargo ahora “se impone como una vía de información instantánea y de ‘cero contacto’ físico”, que permite a los huéspedes seleccionar y descargar información y contenidos, como un mapa de la ciudad o un menú.

“Parece que ya estamos más cerca del llamado turismo 4.0. El ‘hotel inteligente’, en el que todas sus acciones se pueden ejecutar desde un teléfono móvil, es sólo un ejemplo de las muchas tecnologías que marcarán el futuro éxito de la industria”, concibe CBRE.

Covid acelera robotización en las industrias

En lo que toca al sector industrial Rafael McCadden, director Industrial y Logística, de Colliers International, dijo a Obras que hay una tendencia a la que le llaman low touch o don’t touch, que consiste en garantizar que haya el menor contacto humano posible con los productos, en el trayecto entre productor y consumidor final, “por eso la automatización se está dando tanto en la manufactura como en la logística”, y parte de la consigna de que “entre menos contacto haya con los productos más seguridad hay de que no existan contagios”.

Para McCadden la tecnología es “un factor importante de aceleración del cambio que se está dando hacia la robotización, Ya tenemos la tecnología y el coronavirus está siendo un detonador muy importante hacia este cambio”, el que además repercute en el diseño de naves industriales con mayor altura por la robotización y automatización. “La pandemia ha sido un catalizador que está acelerando la modernización hacia la industria 4.0”.

En entrevista con Obras Caroline Hoarau, directora de la División de automatización industrial de Schneider, mencionó que de vuelta a la nueva normalidad “Para evitar tocar cosas, hay muchos botones inalámbricos que se puede presionar con el codo o con el pie. Y admitió que sí existe un “replanteamiento de cómo disparar la señal evitando el uso de la mano”.

Pone por ejemplo el tema de los torniquetes de acceso que ahora podrían ser reemplazados por torretas que ofrecen la posibilidad de comunicarse con luces infrarrojas para detectar temperaturas.

Caroline Hoarau destacó, sobre todo, el uso de software que permite a nivel de la planta industrial tener una especie de control remoto de los activos. “Como compañía en general estamos apuntando al desarrollo de la tecnología EcoStruxure Secure Connect Advisor porque permite no depender de que alguien venga a visitar la planta para resolver un problema de mantenimiento, y que se resuelva vía remota, cumpliendo con el tema de distanciamiento social”.

Explicó que en sus plantas inteligentes emplean la tecnología EcoStruxure como industria 4.0, basada en una serie de sensores en ciertos puntos, donde recaban información, y usan el internet de las cosas para llevar esos datos a análisis con el fin de tomar una buena decisión. El tema es captar todos esos datos para tomar decisiones más informadas, en tiempo real, conectados a alarmas y algoritmos que permiten ser predictivos y exactos para evitar parar la planta.

En el plano residencial. Son muchas las opciones de domótica que ya existían, antes de la pandemia, y ahora cobran fuerza. LG eletronics es uno de los proveedores de sistemas de hogares inteligentes conectados al Internet de las cosas (IoT), para conectar electrodomésticos, iluminación, calefacción, aire acondicionado, seguridad y otros dispositivos. La tecnología que oferta “recopila datos y los aplica a la medición automática de las condiciones del hogar, la administración de los electrodomésticos, el control del acceso al hogar, entre muchas otras funciones”.

Las opciones para no tocar son tan amplias como la creatividad lo permita, pues la tecnología parece estar dando manga ancha para hacer las ideas realidad.

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