Entreplanosagosto 12, 2020
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Por: Arq. Silja Molist López | www.certicalia.com

En esta época de confinamiento, todos nos hemos visto obligados a teletrabajar. El teletrabajo es una herramienta muy útil, en condiciones normales, para conciliar la vida laboral y la personal, para evitar engorrosos desplazamientos y para ser más productivos. Pero la verdad es que todos estamos deseando volver ya a nuestros puestos de trabajo, lo que significaría que podríamos volver a abrazar a nuestros seres queridos. Por eso, y para que no te desanimes, queremos darte algunos consejos de cómo trabajar desde casa

Arquitecto desde casa

¿Puede teletrabajar un arquitecto? Por supuesto que sí. En condiciones normales, existen muchos arquitectos autónomos que trabajan desde casa. También existen arquitectos asalariados que realizan su trabajo desde casa (aunque estos son los menos), o que están desplazados a obras fuera de su ciudad durante largas temporadas.

Lo que puede resultar más difícil es trabajar desde casa sin salir en ningún momento. Y no es solo que se paralicen las obras, como en algunos períodos de esta cuarentena, sino porque un arquitecto debe realizar mucho trabajo de campo: ver parcelas, medir edificios, levantar planos, analizar patologías, realizar visitas a los ayuntamientos, etc.

Aunque las consultas a las administraciones se pueden seguir haciendo en ciertos casos, normalmente por teléfono o por correo electrónico, es evidente que no podemos realizar una videoconferencia con una parcela, con una obra o con un edificio existente en el que no viva nadie.

A pesar de todos estos impedimentos, existe una gran cantidad de trabajo de arquitectura que se puede seguir realizando a distancia desde casa, bien porque no necesite de una toma de datos previa, o bien porque esa toma de datos la hayamos realizado en un momento ya previamente. Además, queremos que este artículo sirva para demostrar que el teletrabajo es una genial herramienta incluso en épocas de libertad.

Ventajas del teletrabajo

1. Libertad de horarios

En el teletrabajo, es más fácil flexibilizar tus horarios para conciliar tu vida personal y tu vida laboral. Puedes ajustar tu horario con el de tu pareja para descansar juntos, o todo lo contrario, podéis complementaros para atender a vuestros hijos.En un momento dado, te puedes quedar a trabajar hasta tarde sin sentirte un fantasma en tu oficina. Pero ¡cuidado!, esto puede impedirte desconectar.

2. Ahorro de desplazamientos

El desplazamiento a la oficina es una pérdida de tiempo y de dinero considerable cada día. Hay mucha gente que hace varios kilómetros y pierde mucho tiempo cada día para ir a su puesto de trabajo, bien porque trabaja en otra ciudad, o bien porque vive en una ciudad con mucho tráfico. Esto nos impide ser productivos, pues llegamos más cansados a casa y al trabajo, y consume una cantidad enorme de recursos al planeta y a nosotros mismos.

3. Ahorro de oficina

Si somos autónomos o pequeños empresarios, trabajar desde casa nos ahorra alquilar o comprar un local. Gracias a esto podemos ser más competitivos en precios o directamente tener mayor margen de beneficios. También podemos invertir este ahorro en mejorar nuestras herramientas de trabajo, como el ordenador, el software, herramientas de medición, etc.

En el caso de muchos arquitectos y profesionales del sector, tu oficina es tu coche, allí llevas tu casco, tu cámara, tu medidor láser, tus planos, etc. También tu oficina es tu móvil (o tablet), en el que puedes llevar todos tus planos, informes y documentación que necesites.

Consejos para trabajar desde casa

1. Ponte un horario

Una de las ventajas del teletrabajo es la libertad de horarios. Pero no te engañes, el resto de la gente sí que tiene un horario y te pondrán las reuniones a primera hora de la mañana. Así que intenta tener un “horario de oficina”. Es más asumible que no cojas el teléfono a las 21.00 de la noche que a las 10.00 de la mañana. Por la misma razón, si llamas a alguien a una hora intempestiva, no te va a coger el teléfono o te va a atender con menos predisposiciones.

Además, el establecimiento de un horario de trabajo mejora tus rutinas de trabajo y puede hacer que te concentres mejor.

2. Gestiona tu espacio de trabajo

Establece un espacio de trabajo independizado de tu casa. No tiene que ser una oficina, puede ser una mesa, una esquina, un sofá… Lo importante es que ese espacio se utilice solo para trabajar, y no para el ocio. De esta manera, cuando estemos en este espacio no nos distraeremos, de la misma manera que en nuestro espacio de ocio podremos desconectar más fácilmente.

Tu espacio de trabajo debe ser cómodo, con una buena silla de oficina que no te destroce los riñones y una mesa amplia. No debes tener muchas distracciones a la vista, pero tampoco debes encerrarte en un zulo. Tu espacio de trabajo ha de ser un lugar agradable, ventilado e iluminado.

3. Establece una planificación

Al igual que en la oficina, es importante tener una planificación de lo que vas a hacer durante el día o durante la semana. Por ejemplo, puedes aprovechar las mañanas para proyectar y las tardes para hacer las visitas, o viceversa. En tiempos de confinamiento, aprovecha para hacer las llamadas o videoconferencias todas seguidas, para tener tiempo para concentrarte en proyectar durante más tiempo seguido.

4. Establece espacios de reunión

Ya que no tienes oficina, tus espacios de reunión pueden ser una serie de cafeterías repartidas por los diferentes barrios o municipios en los que trabajes. En época de confinamiento, tu lugar de trabajo será el móvil, el Skype, el WhatsApp, etc. Pero en cuanto puedas salir, ten en cuenta que el contacto físico es importante para establecer una buena relación con el cliente.

5. Usa herramientas de trabajo en equipo

Si trabajas desde casa, pero con un equipo de personas, seguro que ya conoces estas herramientas. Incluso si eres autónomo o trabajador independiente, algunas de estas herramientas serán muy útiles para trabajar con tus colaboradores o clientes. Sube tus archivos a Dropbox, Wetransfer o Google Drive para compartirlos con tus colaboradores. Habla con ellos de manera organizada con Slack. Mantén conferencias con Skype o con Google Meet. Incluso puedes optar por diseñar de manera conjunta con programas BIM con funcionalidad en la nube.

Evidentemente, no se pueden usar todos los programas, porque algunos son de pago, pero sí está bien conocerlos todos y usar los que sean más útiles para tu trabajo.

6. Haz los descansos que creas necesarios

Ya que estás en tu casa, puedes descansar cuando creas conveniente. Aprovecha cuando hayas acabado un bloque de trabajo para hacer un pequeño descanso. Haz que tus descansos dependan de tu trabajo, no de factores externos de la casa: la lavadora, la secadora, el horno, el microondas, el gato, el perro, etc. Recuerda, durante tu horario de trabajo no estás en casa, estás en el trabajo.

7. Aprovecha para ampliar tu red de contactos

Trabajar desde casa hace que, paradójicamente, puedas ampliar tu radio geográfico de acción. Mientras que con una oficina es habitual que tus clientes sean del barrio o del pueblo en el que se ubica, trabajando desde casa tu ámbito de actuación no tiene límites. En realidad, si eres arquitecto, sí que hay límites. La gran mayoría de los trabajos que realiza un arquitecto requieren ir a ver algo: una parcela, un solar, una ruina, una casa vieja, un piso, obras de todo tipo, patologías, etc. Incluso en trabajos que no es estrictamente necesario ver el inmueble (una tasación, un proyecto de obra nueva, etc.), sí que es muy recomendable y un valor añadido, y desde luego nuestra política es ver todos los inmuebles en los que trabajamos.

Por tanto, tu ámbito geográfico llega hasta donde te permite llegar tu auto y es económicamente viable sin que repercuta en el cliente. Al trabajar desde casa y reducir gastos, tu ámbito geográfico puede ser de decenas de kilómetros, lo que implica una potencial red de contactos enorme.

También puedes trabajar de arquitecto freelance, entendiendo esto como un arquitecto que trabaja para empresas o para otros arquitectos de manera independiente, más que para particulares. Si este es tu caso, tu ámbito geográfico se amplia exponencialmente, puesto que en muchos casos no requerirás haber hecho visitas, pues ya las habrán hecho otros por ti, y podrás trabajar por todo el mundo. Te puedes especializar en modalidades como el modelado en tres dimensiones, los renders o los fotomontajes, que no requerirán hacer ninguna visita ni dependerán del conocimiento de ninguna normativa local; el cálculo de estructuras y de instalaciones, que aunque requieren el conocimiento de la normativa estatal, no necesitan más que los planos del proyecto, o perito tasador, lo cual sí que implica hacer visitas de vez en cuando.

Conclusión

El teletrabajo tiene muchas ventajas, es el futuro y es nuestro presente más inmediato. También se debe tener en cuanta que para teletrabajar, en muchos casos, hace falta salir de casa o que alguien salga de casa por ti. Esto lo superaremos entre todos, pero de momento, ¡teletrabaja! ¡Quédate en casa!


Entreplanosmarzo 18, 2020
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La relación entre comitente y profesional para desarrollar un proyecto transita cuatro etapas:

  1. Evaluaciones preliminares: Se logra un programa de necesidades mediante conversaciones y encuestas, se determina el terreno disponible y el presupuesto del comitente, se hacen relevamientos del terreno, entorno y medianeras, se realizan estudios de mercado, de suelo, de impacto ambiental, de la normativa local y de los servicios disponibles, y se conversa con los vecinos por particularidades como las inundaciones. Se debe determinar la prefactibilidad del proyecto. El proyectista informa sus honorarios y tiempos.
  2. Croquis preliminares: Se trata de esquemas, diagramas y croquis de planta, corte, vista y perspectiva que representan las ideas propuestas del profesional para cumplir con el programa de necesidades, así como una memoria descriptiva que redacte esas ideas y los criterios de adopción de materiales, sistemas constructivos, estructura e instalaciones. Esbozan el partido propuesto, su volumetría y emplazamiento en el terreno y exhiben un esquema funcional, superficies y costos, siempre en términos preliminares. A veces se presenta más de una alternativa.
  3. Anteproyecto: Consta de plantas, cortes y vistas conforme a reglamentación municipal y que brindan una idea general de la obra propuesta, exhibiendo claramente diseño, características formales, espaciales y funcionales, elementos principales de estructura, instalaciones, materiales y equipamiento, y descripción de carpinterías y terminaciones más relevantes, en sintonía con una memoria descriptiva que explique la obra y los criterios de adopción de decisiones, un cómputo de superficies, un presupuesto estimativo (por costos unitarios de referencia) y una estimación de plazos de ejecución de las etapas.
  4. Proyecto: Es el conjunto de elementos gráficos y escritos que describen con precisión las características físicas y técnicas de la obra y permiten adjudicarla y ejecutarla bajo la dirección de un profesional. Contiene: Planos generales (inserción, plantas, cortes, vistas), planos de replanteo y planos de detalle (de locales y constructivos), todos a escalas convenientes, acotados, rotulados y señalados con los símbolos convencionales para indicar con claridad ubicación, medidas, detalles y especificaciones constitutivas y materiales; planillas de locales (terminaciones); planillas de artefactos; planos de instalaciones y de estructura con sus planillas correspondientes; especificaciones técnicas escritas que detallan, amplían y complementan la documentación gráfica, con sus respectivos pliegos que especifican concisamente materiales y productos, procedimientos y/o resultados; un presupuesto de la obra desagregado por rubros, opcionalmente recurriendo al cómputo métrico y al listado de materiales; pliego de condiciones (técnicas, económicas, legales y administrativas); llamado a licitación con plazos; modelo de contrata; y estudio de propuestas. Si se va a contratar por rubros separados, también se deben realizar documentaciones separadas para cada rubro o gremio con referencias precisas a los trabajos de los otros, y designar a una constructora como contratista principal.

La propiedad intelectual del proyecto pertenece siempre a su autor; el comitente, al contratar el proyecto, compra el derecho de utilizarlo, haciéndolo por una única vez (salvo pacto expreso) y en el terreno señalado. Todas las etapas se transitan en un constante diálogo y consenso entre ambas partes y resultan ser onerosas.

Fuente: Manual de Ejercicio Profesional del Arquitecto (MEPA)

Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU)


Entreplanosdiciembre 5, 2019
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El Building Information Modeling (BIM) es un método de trabajo que se creó con la idea de minimizar los errores de los arquitectos previos a la construcción de un proyecto. Busca facilitar la forma de trabajar colaborativamente a la hora de desarrollar un proyecto.

En una entrevista, el Arq. Johnny Mora, director de la Academia BIM en Costa Rica y Managing Partner de Blue AEC Studio, dio su opinión con respecto a esta metodología y su implementación.

¿Por qué el BIM es el aliado ideal para el diseño de proyectos?

“BIM es la metodología ideal para el trabajo en construcción y el desarrollo de proyecto, tanto en diseño como en su fase de ejecución, porque ayuda de forma proactiva a coordinar mejor los proyectos, a generar información más fiable y fidedigna, a reducir los sobre-costos por imprevistos y a mejorar la coordinación tanto entre diseñadores y el proceso de construcción como internamente entre la construcción, los subcontratistas y los dueños del proyecto.”

¿Es frecuente el uso de esta metodología? 

“En el mundo se habla el BIM desde hace ya 15 años, sin embargo, es en los últimos 5 años que ha tomado relevancia, lastimosamente aún no se ha logrado su magnificación. Al ser una metodología de trabajo necesita estandarizar procesos, reglamentos y recursos para poder ejecutar estos procesos en los proyectos públicos y privados.

En el sector privado, el  uso es más frecuente con beneficios directos para el proyecto pero sin estándares de trabajo claros. Cada vez se le indica más a los profesionales el uso del BIM en diseño y el seguimiento de una  construcción utilizando esta metodología.

¿Qué beneficios aporta esta metodología en los diseños de proyectos? ¿Cuáles son las desventajas?

El desarrollo de modelos BIM se aprovecha en la coordinación  entre diseñadores, la visualización en una fase de pre-construcción. Esta tecnología permite construir virtualmente lo que se planea hacer en campo, permitiendo visualizar las posibles interferencia y colisiones entre sistemas y  falta de información que los planos no logran contemplar al 100%.

Con esta metodología, los imprevistos en la pre-construcción, los cuales son sumamente costosos, se pueden solucionar de una manera educativa y colaborativa. 

Las desventajas son la poca estandarización, la gran cantidad de diferentes normativas o intenciones de generar estándares que han confundido al mercado, generando disconformidad y poca satisfacción de los proyectos hechos con esta metodología, ya que al no tener una metodología trazable.

La academia se ha quedado rezagada para que los empleadores puedan tener a los trabajadores idóneos en sus proyectos. Se encuentra un baja capital humano para el uso y el entendimiento de esta tecnología, que está compuesto por softwares y capital humano.”

¿Cree usted que esta es el futuro para los desarrolladores de proyectos?

“Si, es de suma importancia debido a la necesidad de más data, su mismo nombre en inglés lo dice Building Information Modeling, la información es lo más relevante en el proceso. Es vital tener data que le permita a todos los involucrados poder desarrollar un proyecto de ejecución en metodología BIM.”

¿Cuál es su opinión personal sobre esta metodología?

“Creo que el BIM realmente va a permitir que el diseñador, contratista, presupuestista y el cliente tenga información educada y efectiva durante todas las etapas. Más que el futuro BIM es el presente de un proceso de trabajo en el que cada vez se necesitan muchos más datos para poder ejecutar los proyectos, y al necesitar estos datos va a ser mucho más relevante el uso de esta metodología.

No solo aplica para el proceso de construcción sino que también en el proceso de diseño. Creo que BIM va a ser tan relevante en la industria como la educación  de los profesionales, esta va a ser innovadora y actualizada.” 

Por: Malka Mekler / www.revistaconstruir.com


Entreplanosnoviembre 22, 2019
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Cualquiera sea el método o la modalidad adoptada para la formulación del honorario por la prestación de un servicio profesional en el ámbito de la arquitectura, es conveniente que el mismo reúna las siguientes condiciones: Que resulte de fácil comprensión y permita al comitente conocer, desde los primeros momentos, el monto estimado del honorario; y sea de práctica utilización.

Se recomienda al arquitecto que en sus propuestas y contratos, además del honorario y su forma de pago, detalle las tareas y prestaciones a su cargo, cualquiera sea el tipo, envergadura y complejidad del encargo.

Es aconsejable señalar los servicios profesionales y gastos especiales excluidos. Aunque estos últimos figuran en el Arancel Profesional, es preferible aclarar dichos conceptos desde el principio, pues el cliente puede ignorar esas cuestiones y suponer que también forman parte o son complementarias del encargo, eventualidad la cual posteriormente, podría originar problemas. Cumplir esa recomendación presenta tres propósitos: Contribuye a evitar eventuales malos entendidos o situaciones litigiosas; pone en conocimiento del cliente los servicios que debe recibir y tiene derecho a exigir; y regula la relación prestación/honorario, que en caso de comparación con otras propuestas, puede evidenciar la diferencia en la cantidad y calidad de los servicios profesionales ofrecidos.

Cabe aclarar que los honorarios convenidos son para tareas de ejecución normal. En caso que la gestión del encargo se prolongue o discontinúe, siempre por causa no imputable al arquitecto o no constituya caso fortuito o causa mayor, los honorarios deberán ser reajustados para compensar las mayores tares y/o gastos improductivos originados.

Siempre debe aclararse la obligación, por parte del arquitecto que reviste la condición “IVA Responsable Inscripto”, de facturar ese impuesto según la condición del comitente. Conviene explicitar ese punto desde el primer momento al tratarse el tema honorarios.

El honorario debe asegurar que el arquitecto cubra los costos y gastos operativos necesarios para brindar un servicio profesional de la mejor calidad, en tiempo y forma, para lograr así obtener un razonable beneficio u honorario neto.

A los fines de salvaguardar este principio se recomienda al arquitecto, antes de proponer el honorario al cliente, establecer una comparación entre el monto aproximado de honorarios propuesto con el resultante de la aplicación de las disposiciones establecidas en el Arancel Profesional. Aunque este procedimiento no implica una garantía, es una primera comprobación de que el honorario puede ser correcto, especialmente, en encargos de mediana y reducida envergadura y complejidad.

En paralelo, el arquitecto estudiará sus costos y gastos para la producción y cumplimiento del encargo. A tal efecto, debe tener en cuenta los siguientes conceptos: Sueldos de profesionales, arquitectos, dibujantes, operador de CAD, personal técnico y administrativo en relación de dependencia; honorarios de especialistas, asesores o consultores; honorarios por gestión de trámites; retribuciones de personal afectado directamente al cumplimiento del encargo; retribuciones del profesional, arquitecto, dibujante, operador de CAD y personal técnico y administrativo; cargas sociales sobre los sueldos del personal en relación de dependencia, entre otros aspectos.

Por ello, el valor de un honorario sano y debidamente fundamentado, tanto técnica como comercialmente, aporta seriedad y justicia a la relación profesional entre un arquitecto y su comitente.

 

Por el Arq. Gustavo Di Costa

Editor de Revista ENTREPLANOS


Entreplanosnoviembre 13, 2018
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Debido a las nuevas figuras que aparecen dentro del sector de la construcción, el arquitecto perdería un espacio vital ya que otros protagonistas asumirían la responsabilidad única del proyecto y se convertirían en socios del cliente, sus ojos, oídos y voz. A ellos enfocaremos la atención a continuación, a partir del reconocimiento del rol de Gerente de Proyecto y Gerente de Construcciones.
El rol profesional de “Gerente de Proyecto” (GP) conforma una persona o entidad experta en la conducción, programación, coordinación y control de gestión de los diversos agentes que participan en un proyecto, con el objeto de hacer cumplir las metas del mismo y minimizar los riesgos de su incumplimiento, representando o interactuando con el comitente y acentuando su acción sobre los puntos estratégicos y tácticos.
Dicho rol puede ser ejercido por arquitectos u otros profesionales (developers, project managers, entre otros) con formación específica que pueden llegar a conducir el proyecto por encima de los proyectistas, directores de obra, especialistas, consultores y asesores.
El GP es el nuevo rol al cual los comitentes adjudican la responsabilidad de conducir los grandes proyectos, debiendo ajustar sus actividades al “Código de Ética”
Es conveniente que la figura cuente con formación propia del “Management”, realizando cursos los cuales se imparten, desde hace algunos años, en el país y en el extranjero, constituyendo carreras de grado, maestrías o postgrados, a los fines de brindar servicios desde el inicio del proyecto, abarcando desde estudios preliminares hasta servicios post-construcción. Las condiciones que caracterizan a ésta figura para desarrollar un emprendimiento abarcan liderazgo, relaciones humanas, comunicaciones, calidad, tiempos, costos, contrataciones, selección y conducción de personas, profesionales y empresas.
Sus responsabilidades, además de las que puedan figurar en su contrato, son:

1) Concepción del proyecto.
2) Conducción unificada.
3) Gestión.
4) Limitación de responsabilidades.
5) Responsabilidades compartidas.

Gerencia de Construcciones

Se trata de un conjunto de servicios provistos para colaborar con el cliente y el arquitecto en la gestión de un proyecto, desde las primeras etapas del mismo hasta la finalización de la obra. En realidad, los servicios de una óptima Gerencia de Construcciones (GC) ya son brindados, en buena medida, por parte del arquitecto dentro de sus servicios de proyecto y dirección de obra. Un servicio de GC puede ser prestado por:

1) Una persona u organización independientes del Director de proyecto y/o de Obra.
2) Un Gerente de proyecto.
3) Un Director de proyecto y/o de Obra, como servicios adicionales a su encargo básico.
4) Una Empresa Constructora.

Las responsabilidades profesionales del Gerente de Construcciones abarcan encuadrar los costos de la obra dentro del presupuesto asignado, el seguimiento y control de los plazos contractuales y restantes obligaciones que le imponga su contrato; no emitir órdenes de servicio las cuales deben cursarse por parte del Director de obra; mostrar conformidad en las liquidaciones de los contratistas por el GC antes de que el Director de obra emita los certificados correspondientes; en caso de desacuerdos sobre los aspectos técnicos, las opiniones y decisiones del Director de proyecto y/o de Obra y/o del Representante técnico prevalecerán sobre las del GC. El Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU) considera que los métodos para retribuir los servicios profesionales de ambas figuras (GP y GC), cuando el rol es ejercido por un arquitecto, pueden ser mediante un porcentaje del costo de obra o proyecto, un honorario por tiempo empleado o un monto fijo.


Entreplanosmayo 23, 2018
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El pasado martes 15 de mayo, el Ministerio de Educación a través del Boletín Ofical de la República Argentina publicó la Resolución 1254/2018, que determina la modificación de las incumbencias profesionales reservadas al título de Arquitecto.

Este Consejo Profesional tomó conocimiento de la medida luego de la publicación de referencia, por lo que se encuentra analizando la mejor medida a tomar en defensa de las incumbencias profesionales, en forma individual o colectiva (es decir, con otras entidades profesionales cuyos matriculados se ven afectados por los alcances de esta Resolución), la que será comunicada a todos los arquitectos por este medio.

ARTÍCULO 25.- Modificar la Resolución Ministerial Nº 498 de fecha 11 de mayo de 2006, reemplazando el Anexo V ACTIVIDADES PROFESIONALES RESERVADAS AL TÍTULO DE ARQUITECTO por el Anexo XXII (IF-2018-06554793-APN-SECPU#ME) que forma parte integrante de la presente Resolución.

AHORA

  • Diseñar, calcular y proyectar estructuras, edificios, conjuntos de edificios y los espacios que ellos conforman, con su equipamiento e infraestructura, y otras obras destinadas al hábitat humano, en lo concerniente al ámbito de su competencia.
  • Dirigir y controlar su construcción, recuperación, renovación, rehabilitación, refuncionalización y demolición.
  • Certificar el funcionamiento y/o condición de uso o estado de lo mencionado anteriormente.
  • Proyectar, dirigir y evaluar lo referido a la higiene y seguridad en lo concerniente a su actividad profesional.
    Resolución 1254/2018 | Ver Anexo 22

ANTES

  • Diseñar, proyectar, dirigir y ejecutar la concreción de los espacios destinados al hábitat humano.
  • Proyectar, dirigir y ejecutar la construcción de edificios, conjuntos de edificios y los espacios que ellos conforman, con su equipamiento e infraestructura y otras obras destinadas al hábitat humano.
  • Proyectar, calcular y dirigir y ejecutar la construcción de estructuras resistentes correspondientes a obras de arquitectura.
  • Proyectar, calcular y dirigir y ejecutar la construcción de instalaciones complementarias correspondientes a obras de arquitectura, excepto cuando la especificidad de las mismas implique la intervención de las ingenierías.
  • Proyectar, dirigir y ejecutar obras de recuperación, renovación, rehabilitación y refuncionalización de edificios, conjuntos de edificios y de otros espacios, destinados al hábitat humano.
  • Diseñar, proyectar, dirigir y ejecutar la construcción del equipamiento interior y exterior, fijo y móvil, destinado al hábitat del hombre, incluyendo los habitáculos para el transporte de personas.
  • Diseñar, proyectar y efectuar el control técnico de componentes y materiales destinados a la construcción de obras de arquitectura.
  • Programar, dirigir y ejecutar la demolición de obras de arquitectura.
  • Realizar estudios, proyectar y dirigir la ejecución de obras destinadas a la concreción del paisaje.
  • Efectuar la planificación arquitectónica y urbanística de los espacios destinados a asentamientos humanos.
  • Proyectar parcelamientos destinados al hábitat humano.
  • Realizar medición y nivelación de parcelas con el objeto de concretar la ejecución de obras de arquitectura.
  • Realizar estudios e investigaciones referidos al ordenamiento y planificación de los espacios que conforman el hábitat y a los problemas relativos al diseño, proyecto y ejecución de obras de arquitectura.
  • Asesorar en lo concerniente al ordenamiento y planificación de los espacios que conforman el hábitat y a los problemas relativos al diseño, proyecto y ejecución de obras de arquitectura.
  • Participar en planes, programas y proyectos de ordenamiento físico-ambiental del territorio y de ocupación del espacio urbano y rural.
  • Participar en la elaboración de normas legales relativas al ordenamiento y planificación de los espacios que conforman el hábitat humano.
  • Participar en la elaboración de planes, programas y proyectos que no siendo de su especialidad afecten al hábitat humano.
  • Realizar relevamientos, tasaciones y valuaciones de bienes inmuebles.
  • Realizar arbitrajes, peritajes, tasaciones y valuaciones relacionadas con el ordenamiento y planificación de los espacios que conforman el hábitat y con los problemas relativos al diseño, proyecto y ejecución de obras de arquitectura.
  • Proyectar, ejecutar, dirigir y evaluar todo lo concerniente a la higiene y seguridad en obras de arquitectura.

 

Fuente: Boletín oficial de la República Argentina


Entreplanosmarzo 26, 2018
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La escasa envergadura o simplicidad de un encargo profesional no es motivo suficiente para omitir la redacción y firma de contratos. Tampoco lo es el conocimiento o familiaridad que pueden vincular al cliente y su arquitecto. La gran ventaja de los contratos es que lo escrito permanece, mientras que lo acordado informalmente puede ser olvidado o mal interpretado, razón por la cual es conveniente que el comitente suscriba con su arquitecto un convenio escrito con un claro detalle de las obligaciones de cada parte, resguardando de esta forma los derechos de ambos. Los honorarios por los servicios del arquitecto deben ser considerados como una sensata inversión, entre otras, por las siguientes razones:

  • Un proyecto bien concebido permite lograr sensibles economías, tanto en su construcción como durante la vida útil del edificio, y puede ser materializado evitando improvisaciones e imprevistos, responsables de prolongar innecesariamente el lapso de construcción y originar costos adicionales.
  • Un buen diseño y construcción aportan valor agregado al proyecto, conjuntamente con un mayor valor inmobiliario para una propiedad, más clientes para un comercio, mayor productividad en los lugares de trabajo.

Los honorarios profesionales deben retribuir:

a) La capacitación, creatividad, dedicación y responsabilidad del arquitecto.
b) La labor de los profesionales y personal técnico necesarios para cumplir el encargo.
c) Otros conceptos como amortización y gastos generales del Estudio, gastos directos, movilidad, seguros e impuestos.

El Decreto-Ley 7887/55, la Resolución de la Junta Central de Consejos Profesionales de Arquitectura, Ingeniería y Agrimensura del 12/04/1977 y la Resolución del Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU) del 02/05/2006 establecen que los honorarios del arquitecto que actúa como Director de proyectos y/o Director de obra, en obras que comprenden estructuras e instalaciones, resultan de la suma de los honorarios por proyecto y/o dirección de las obras de arquitectura, según lo dispuesto en el artículo 50 inciso 1) del Arancel, más los honorarios por proyecto y/o dirección de las obras de estructuras e instalaciones comprendidas en las primeras, según lo dispuesto en el inciso 2) del mismo artículo, con deducciones del 20% en el primer caso y del 7% en el segundo.

Estos honorarios son de aplicación siempre que no se haya pactado otra cosa, ya sea que el arquitecto contrate profesionales externos a su Estudio, que las tareas sean realizadas por profesionales de su Estudio o que las lleve a cabo personalmente, siempre bajo su coordinación, dirección y control, ya que es responsable del trabajo en su conjunto.

Se aclara que la desregulación de los honorarios, vigente desde el año 2001, permite acordar los honorarios mediante otros procedimientos, escalas y tasas a convenir libremente entre las partes. El Arancel Profesional también establece que el comitente debe abonar los gastos especiales originados con motivo de consultas con especialistas, presentaciones especiales, retribución de sobrestantes, viáticos y otros gastos extraordinarios no comprendidos en los honorarios del arquitecto.

Solo respetando estos alcances trabajaremos sobre la base de relaciones sanas entre el Arquitecto y su Comitente.


Entreplanosmarzo 9, 2018
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El cliente proporciona información sobre sus requerimientos, actividades y procesos a desarrollar en el edificio, limitaciones en cuanto a costos y tiempos de ejecución, expectativas, preferencias y en su caso, antipatías y rechazos. Con esta información y su experiencia, el arquitecto puede ajustar y reelaborar el denominado “Programa de Necesidades”.

Por el Arq. Gustavo Di Costa, editor de la Revista ENTREPLANOS.

Suele suceder que el cliente establezca sus requerimientos en base a supuestos anteriores y desconozca nuevas posibilidades existentes para resolverlos. En ambos casos, el arquitecto, se encuentra en las mejores condiciones para ofrecerle propuestas alternativas con ventajas que su cliente no imaginó. Ajustado el programa de necesidades, el arquitecto permanece en condiciones de iniciar el estudio del “Anteproyecto”, a efectos de brindar una respuesta adecuada e interpretar las expectativas de su cliente. Pero antes de comenzar con las primeras de las etapas, usualmente la conocida como “Croquis preliminares”, es necesario que el comitente informe la cantidad de dinero del cual dispone, señale con precisión el límite máximo a invertir y si prevé que el edificio debe encontrarse finalizado para una fecha prefijada. Los mencionados datos serán la base para que el arquitecto efectúe sus primeras estimaciones, provisorias y tentativas, sobre el monto y el tiempo necesarios para completar la construcción del proyecto e informe si sus aspiraciones son posibles y, en caso contrario, adoptar decisiones que las transformen en factibles.

Dado que el costo de la obra se encuentra directamente relacionado, entre otros factores, con los plazos de construcción, los cuales en caso de ser exiguos o excesivos, implican costos adicionales, es conveniente que el comitente establezca claramente sus prioridades y le otorgue a su arquitecto un cierto margen para decidir sobre los aspectos con mayor incidencia dentro de estos factores: tipología del proyecto, sistemas constructivos, materiales, terminaciones y tipo de instalaciones, así como las formas y modalidades para la contratación de la obra.

No resultan aconsejables en este momento inicial los intentos para lograr que las estimaciones de costos y tiempos encuadren en los términos previamente asignados… La realidad pocas veces torna exitosos este tipo de especulaciones. El camino, en estos casos, radica en decidir si se aumenta la inversión o se encaran economías en lo concerniente al programa, diseño o especificaciones, si se reduce el proyecto o se encara su construcción en etapas.

Es conveniente también que desde las primeras instancias, el arquitecto le presente un cronograma a efectos que el comitente conozca los lapsos de cada una de las principales etapas del proyecto, adjudicación, contratación y construcción de la obra. A medida que el arquitecto avance en las distintas etapas del proyecto permanecerá en condiciones de presentar estimaciones de costos y cronogramas cada vez más ajustados y precisos.

Vale señalar que desde las primeras etapas del proyecto el arquitecto deberá contar con un relevamiento topográfico del terreno, con sus deslindes, medidas, ángulos, cotas de nivel y, si corresponde, ubicación de construcciones existentes y árboles a preservar. También, debe disponer de un estudio de suelos, necesario para proyectar la estructura del edificio. Los mencionados servicios profesionales no se encuentran incluidos dentro de los correspondientes a proyecto y dirección. Atento a ello, deben ser realizados por profesionales con las incumbencias necesarias, al tiempo que sus honorarios permanecerán a cargo del comitente.


Entreplanosfebrero 21, 2018
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Con respecto a honorarios y derecho de uso de documentaciones preparadas por el arquitecto, el MANUAL DE EJERCICIO PROFESIONAL DEL ARQUITECTO, redactado por el Consejo profesional de Arquitectura y Urbanismo, aclara:

Adicional por uso de anteproyecto o planos generales

Se efectúan las siguientes aclaraciones al art. 51 inciso 4) del Arancel:

• El comitente no está obligado a abonar el adicional dispuesto cuando no acepta ni utiliza, total ni parcialmente, el objeto de la encomienda.
• Cuando el profesional acepta ceder “el uso” del anteproyecto o planos generales y el comitente le abona el adicional previsto, este adquiere la posibilidad del uso, inmediato o futuro.

Derecho de uso y venta del terreno

En el caso en que planos de anteproyecto, planos generales o planos municipales preparados por el arquitecto y aprobados por su comitente, fueren entregados por éste a un comprador del terreno, el comitente debe abonar el adicional previsto en el art 51 inc 4) del Arancel, ya que, o bien dichos planos tuvieron un uso que valorizo el terreno o bien el comprador del mismo puede hacer uso de ellos para su propio beneficio.

Uso de la documentación del proyecto

En el caso de haber pagado un comitente los honorarios por proyecto, éste queda en la propiedad del mismo, de forma tal que puede proceder a su uso sin que por ello deba aplicar el art 51 inc. 4) del Arancel, que permanece reservado únicamente para las situaciones en las cuales se ha pagado anteproyecto o planos generales. Pero cabe señalar que el citado pago del proyecto permite el comitente ejecutar la obra una sola vez. El comitente adquiere el derecho de uso del proyecto, pero no la propiedad intelectual que siempre pertenecerá a su autor.

Ajuste de honorarios por proyecto

Los honorarios por proyecto convenidos por un monto fijo, se devengan al tiempo de la aprobación del mismo por el comitente y una vez abonados, el pago tiene la fuerza cancelatoria que extingue la obligación, siendo inadmisible la pretensión de su reajuste bajo el pretexto del mayor valor que haya adquirido la obra durante su construcción, salvo que el mismo sea resultado de ampliaciones o modificaciones del proyecto. Los honorarios por proyecto convenidos en función del costo definitivo de la obra, se devengan al tiempo de la aprobación del mismo por el comitente y se calculan provisoriamente sobre el presupuesto de la documentación de proyecto. Todos los pagos parciales se deben considerar como pagos a cuenta de un total que recién podrá ajustarse cuando se conozca el valor definitivo de la obra. En ningún caso los honorarios por proyecto sufrirán deducciones o reajustes en menos, ya sea que la obra sea reducida en su superficie o por cualquier tipo de economía.

Honorarios compensatorios por desistimiento del comitente

La decisión unilateral del comitente de interrumpir la tarea encomendada trae como consecuencia inmediata el incumplimiento de la obligación contractual que impide al profesional percibir el honorario esperado. Lo que contempla el art. 51 inc. 3) del Arancel no es entonces ni un honorario ni una retribución por servicios no prestados, sino una compensación por una expectativa de honorario perdido. El arancel establece el valor de esta compensación en el 20% del honorario que le hubiera correspondido percibir por parte de los trabajos encomendados y desistidos. De este modo, ha otorgado al profesional el derecho de cobro de dicha indemnización sin necesidad de acreditar -en una etapa judicial- en qué consistió el daño que le ocasionó la ruptura contractual ni a cuanto ascendió el monto. El reclamo judicial de un importe superior por daño emergente, lucro cesante o agravio moral, siempre le es posible al profesional que procure la reparación del daño integral que la conducta del comitente le ha causado. Pero tal reclamo no encontraría fundamento en la norma arancelaria, sino en las disposiciones del Código Civil sobre responsabilidad en el caso de incumplimiento de contratos.

Honorarios por Dirección de obra en función de la forma de contratación

Las tareas, obligaciones y responsabilidades de la dirección de obra varían notablemente en función del esquema y modalidades de contratación de la obra: No es lo mismo dirigir obras por ajuste alzado que por coste y costas, con una empresa constructora o por contratos separados o por administración. En el momento de contratar un encargo de proyecto y dirección es usual que no se haya decidido aun la forma de contratación de la obra y en casos puede modificarse lo previsto anteriormente. Para evitar la situación de tener que renegociar el honorario previo al comienzo de la obra, se recomienda: a) acordar honorarios por dirección de obra separados de los de proyecto y b) fijar alternativas para los honorarios por dirección de obra en función de las variantes mas previsibles para la contratación de la obra.

Honorarios sobre certificados de obra

Con respecto al art 59 inc. d) que dispone que los honorarios por dirección de obra se percibirán en pagos parciales proporcionales a los certificados de obra, el CPAU aclara:

• Son certificados de obra los que emite el arquitecto una vez revisadas y aprobadas las liquidaciones de los contratistas y que entrega al comitente como constancia de los trabajos realizados y el acuerdo para su pago. Estos certificados pueden estar referidos a los trabajos según contrato, adicionales, acopios, anticipos para la compra de materiales o de variaciones de precios.
• Corresponde facturación de honorarios sobre todos los certificados que emite el arquitecto, incluyendo los mencionados en el punto anterior.
• No corresponde en cambio, la facturación de honorarios sobre anticipos financieros, entendiendo por ello las sumas de dinero que el comitente puede adelantar al contratista para facilitar su mejor desenvolvimiento en la provisión de insumos o pago de mano de obras necesarias para la ejecución de los trabajos.

Los honorarios por dirección de obra se deben calcular sobre montos certificados antes de que estos sufran deducciones para integrar el fondo de reparos, por sanciones impuestas al contratista o por cualquier otro concepto.


Entreplanosfebrero 16, 2018
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Existen numerosas formas de encarar la construcción de una obra y ninguna de ellas puede asegurarse con certeza que sea la mejor. En cambio, se puede aseverar que, en función de las características del proyecto y de la obra y de la idiosincrasia y requerimientos del comitente, unas pueden ser más o menos apropiadas que otras. Las distintas formas conllevan diversas consecuencias técnicas, económicas y legales, alcanzando con diferentes responsabilidades a las partes involucradas: comitente, arquitecto y constructor.

Por el Arq. Gustavo Di Costa, Editor de la Revista ENTREPLANOS.

La mayoría de los documentos que componen el “Manual del Ejercicio Profesional del Arquitecto” del CONSEJO PROFESIONAL DE ARQUITECTURA Y URBANISMO (CPAU), contemplan la actuación del arquitecto como proyectista y/o director de obra y encuadra a la construcción de la obra como una relación bilateral entre el comitente y el contratista, con la intervención de un profesional representante y asesor del comitente actuando como director de obra. Pero no siempre la construcción de la obra y la actuación del arquitecto encuadran dentro de estos términos. En la actualidad los comitentes suelen optar, también, por otros procedimientos entre ellos:

• Proyecto y dirección de obra por administración directa del profesional.
• Documentación de licitación ejecutada por un profesional, adjudicación por el comitente con o sin asesoramiento del profesional y ejecución de la documentación de proyecto y construcción por la empresa adjudicataria.
• Proyecto y construcción.

La modalidad proyecto y construcción (P&C)

Esta modalidad, en adelante denominada P&C, se caracteriza por unificar en un único encargo las obligaciones y responsabilidades del proyecto y construcción de la obra, apartándose del sistema tradicional de proyecto / adjudicación / contratación y construcción, con un director de obra quien actúa como asesor del comitente y controla el cumplimiento del contrato de construcción. Cuando un arquitecto cumple un encargo de proyecto y construcción ejerce simultáneamente varios roles:

• Los roles del proyectista, director y responsable técnico por la ejecución dela obra, roles profesionales ejercidos como parte de sus obligaciones y responsabilidades en su condición de Contratista P&C.
• El rol empresario, como contratista obligado a cumplir un contrato de construcción, por lo que percibe gatos generales y beneficio empresario.

En muchos casos, especialmente para obras de escala reducida, el arquitecto previamente confecciono una documentación preliminar y un presupuesto que sirvieron de base para el contrato P&C. La dificultad principal para el correcto cumplimiento de este tipo de encargos por parte del arquitecto, consiste en el manejo ético de la antinomia que implica ejercer, simultáneamente, el doble papel de profesional y empresario. En este punto, resulta conveniente analizar las similitudes y diferencias que presenta la modalidad P&C con las mencionadas anteriormente y hacer referencia a las compatibilidades en incompatibilidades para el ejercicio simultaneo de ciertos roles profesionales.



Auspician Entreplanos




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