Entreplanosjulio 20, 2018
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Villa del Dique, en el valle de Calamuchita, se convirtió en la primera localidad de Córdoba en aprobar el método de construcción en tierra cruda a través de una ordenanza.

El concejal Omar Ponce, impulsor del proyecto, dijo que había recibido inquietudes de varios vecinos con intenciones de levantar sus casas en barro, pero que no se atrevían por la inexistencia de una norma. En el pueblo, de cinco mil habitantes, hay dos viviendas con este material que fueron aprobadas como casos excepcionales. La nueva ordenanza también admite el uso de techos verdes, una opción ya más extendida en Córdoba.

Este método en tierra cruda, alternativo a la construcción con materiales industrializados, tiene miles de años de uso en el mundo. En los últimos tiempos se está acentuando la tendencia de volcarse a la construcción más amigable con el ambiente y a la vez confortable. Mientras se suman profesionales vinculados a la construcción que se especializan en estas técnicas.

El arquitecto Martín Giardina, coordinador de la Secretaría de Construcción Sostenible del Colegio de Arquitectos de la Provincia Regional 3 y uno de los asesores en la elaboración de la ordenanza en Villa del Dique, confirmó que es la primera localidad que regula el tema en Córdoba. Como antecedente, citó que en Salsipuedes rige una autorización municipal, pero que aplica sólo a un emprendimiento (el llamado “Ecobarrio”).

Giardina destacó que en el país hay viviendas en barro con más de 400 años en pie; y en el mundo, hasta con cinco mil de antigüedad.

“Es un sistema constructivo más, que se puede añadir al existente, o bien iniciar una obra desde cero”, apuntó. Explicó que la denominación “tierra cruda” se eligió para referirse al material principal. “Es todo suelo que puede ser utilizado para la construcción, tras un proceso de selección y, luego, de estabilización”, añadió. La tierra debe traspasar distintos procesos que mejoran su condición antes de ser utilizada.

Hay denominaciones similares, como barro, adobe o bioconstrucción, que en mayor o menor medida refieren lo mismo. “Hoy recobra importancia por los beneficios que empiezan a verse en cuestiones ambientales por la reducción de la huella ecológica, pero también en el confort térmico interior que genera”, subrayó Giardina. En relación con el precio, aclaró que de acuerdo con el diseño, el espesor de muros y la técnica, en algunos casos la inversión es similar a la de una casa de materiales tradicionales; y en otros, puede representar un ahorro de hasta el 30 por ciento.

No hay un relevamiento, pero en distintas localidades de Córdoba y del país se van sumando estas construcciones alternativas.

 

Fuente: La Voz


Entreplanosmayo 14, 2018
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En Estados Unidos, a partir del año 2020, cualquier casa o edificio de pocas plantas en California tendrá que ser construida con paneles solares. Así lo ha dictado la Comisión de Energía del estado la semana pasada en un voto unánime. El objetivo de la nueva regulación es combatir el calentamiento global y ahorrar energía producida por fuentes tradicionales.

La nueva regulación ahora tendrá que ser aprobada por la Comisión sobre Estándares de Edificación, y observadores esperan que este apruebe la norma. Además de ayudar en temas del medio ambiente, los proponentes de la norma afirma que le ahorrará dinero al dueño de la casa o edificio a largo plazo.

El estado anticipa que durante el año 2020 se construirán 100.000 viviendas unifamiliares y 50.000 multifamiliares con paneles solares.

Los proponentes de la nueva regulación asegurarán que esto es un paso que reducirá las emisiones de gases de efecto invernadero y que cualquier cantidad adicional de la hipoteca será más que compensado por los ahorros en luz.

Esta nueva regulación reafirma la posición de California como estado líder en energía solar. Actualmente, la energía solar proporciona un 16% de la energía del estado.

 

Fuente: gizmodo.com


Entreplanosmarzo 28, 2018
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Cada vez más españoles eligen vivir en casas levantadas en naves y transportadas después al lugar donde desean residir. Son más eficientes, aunque no tan baratas como parecen.

José Ignacio lleva dos años viviendo en una casa prefabricada. Cuando él y su mujer pensaron en mudarse de un pequeño pueblo de Burgos a la capital de la provincia, nunca se les pasó por la cabeza hacerlo en una casa que no fuera “tradicional”. “Todo el mundo tiene el tópico de que este tipo de casas son peores, y a mí me preocupaba especialmente el frío”, explica.

Sin embargo, cada vez que se acercaban a la ciudad para visitar inmobiliarias, pasaban por un polígono con este tipo de viviendas. “Al final, un día por curiosidad decidimos entrar, y nos convenció”. Los únicos requisitos que tenían era que fuera unifamiliar y de una sola planta, por aquello de que la edad y las escaleras no son buenas compañeras. A partir de ahí, empezaron a planificar sobre una base la casa que querían construir. “De lo primero que nos enseñaron al proyecto final no hay ningún parecido”, recuerda ahora.


Entreplanosmarzo 12, 2018
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Los planes de eficiencia energética y de obra pública impulsados por el Gobierno cambiarán las reglas de juego de la industria de la construcción que además avanza en el proceso de diversificación de los materiales.

En enero el Gobierno concretó dos medidas clave: el establecimiento del sistema de balloon frame y el de steel framming. Este último sistema “se utiliza en muchos planes de vivienda de interés social en las provincias con climas más rigurosos y también ha sido el sistema adoptado por el Ministerio de Educación a la hora de comenzar con el plan de 3000 jardines de infantes”, explica Corinna De Barelli, presidenta del Instituto de la Construcción en Seco (Incose). Si bien ambas tecnologías ya eran utilizadas en el país, el cambio es que ahora no requerirán tramitar un CAT (Certificado de Aptitud Técnica) para iniciar cada proyecto. Un requisito que implicaba un procedimiento burocrático que desalentaba la adopción de estos sistemas. Hoy tanto la construcción en seco como la de madera pueden competir en igualdad de condiciones con los ladrillos en las licitaciones de obras públicas entre las que se planea la construcción de las viviendas sociales.

El tema abrió una suerte de debate en el sector con campanas que cuestionan si estos sistemas permitirán bajar el costo de construcción, si cumplen con la normativa relativa a los Estándares Mínimos de Calidad para viviendas de interés social y qué tan aptas son para las distintas regiones del país. “Siempre se les exigieron estos estándares. La diferencia es que ahora se regularon. Es más, todos los sistemas sándwich, que tienen aislaciones intercaladas en la estructura, tienen más posibilidades de cumplir con un nuevo requisito del nivel de aislación térmica de la norma IRAM 11605, que para mejorar la eficiencia energética, se aumentó de la categoría C a la B. La mampostería de ladrillo hueco de 18, que es la más utilizada en todo el país, no cumple con la B; buscamos revertir una situación en el que el sistema de construcción predominante muchas veces ni siquiera cumple con la C”, explica Pablo Guiraldes, Director Nacional de Desarrollo Urbano.

Fernando Néstor Murillo, ex asesor del Ministerio de Planificación y especialista en planeamiento territorial y vivienda del Banco Mundial, señala que el costo de la vivienda social en la Argentina ha sido históricamente más alto que los que manejan los países limítrofes. “Las medidas son positivas ya que permitirán bajar costos y dar mayor flexibilidad a la construcción, siempre y cuando se cumplan determinados estándares de calidad. La clave está en los detalles”, advierte el especialista quien asegura que las terminaciones y los complementos definen la calidad y el costo en cualquier sistema constructivo. Entre las ventajas de los sistemas en seco, este arquitecto radicado en Washington destaca la velocidad de ejecución y la posibilidad de lograr economías de escala mediante la producción en serie de las partes. Los costos de mantenimiento, en cambio, serían su punto débil. “La madera, por ejemplo, requiere de un tratamiento especial para cumplir con las normas anti-fuego”, aclara el especialista. “Teóricamente son más baratos, pero no tenemos suficiente experiencia en el país para aseverarlo, hay que esperar los resultados de los proyectos”, agrega Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción.

“La relación entre el costo de construcción y el salario promedio hace que muy poca gente califique para los préstamos. En la Argentina con un salario anual promedio de US$13.700, el costo de construcción es de US$1500/m2 mientras que en España por ejemplo esa relación es US$36.300 y US$650/m2, y en los Estados Unidos US$58.700 versus US$750/m2”, analiza Mariano Sardans, director de FDI, la empresa administradora de patrimonios y agrega que: “es evidente que la construcción húmeda es el problema. La solución está en los muchos sistemas constructivos alternativos, la mayoría no sólo más baratos sino más eficientes desde el punto de vista térmico, sonoro, durabilidad y mantenimiento”.

La madera cobró un impulso adicional gracias al acuerdo firmado por los Ministerios del Interior, Obras Públicas y Vivienda, de Agroindustria, de Producción y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), mediante el cual se impuso que como mínimo 10 por ciento de las viviendas financiadas por la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda deberían ser de ese material. “Ese 10 por ciento en 2018 representará unas 2000 viviendas”, cuantifica Guiraldes y detalló que ya están en marcha 1568 viviendas en Misiones y Entre Ríos. El objetivo del Gobierno -que generó una mesa de la construcción de madera a la que adhirieron los sectores empresario, bancario, asegurador, y gremial, entre otros- es además de bajar el déficit habitacional e impulsar al sector forestoindustrial del nordeste argentino (NEA). “Tenemos un millón de hectáreas plantadas que no se están utilizando y que nos permitirían construir entre 50.000 y 100.000 viviendas”, detalla el funcionario. De hecho, según datos de la Cámara de la Madera, los plazos de construcción con el sistema tradicional de construcción húmeda con materiales tradicionales (ladrillos, hierro, piedra, cemento y arena) se estipulan desde ocho meses a un año para concluir una vivienda. Con un sistema de entramado de madera de construcción en seco (ballon frame), una vivienda tipo de unos 60 m2, puede concluirse en sólo tres meses.

“En Ituzaingó ya existe una empresa que hace todo, fabrica, construye, monta la vivienda, y en el parque industrial de Misiones se está instalando un aserradero que va a ser modelo para este tipo de construcción. De a poco las compañías tendrán mejor tecnología y entregarán los paneles ya armados para hacer el montaje en obra evolucionando hasta llegar a la llave en mano”, relata Mercedes Omeñuka, presidenta de la Asociación de Madereros y Afines de Corrientes y de la Asociación Plan Estratégico Foresto Industrial de Corrientes.

La Argentina cuenta con una superficie de 1,2 millones de hectáreas de bosques cultivados y ostenta una de las mejores tasas de crecimiento mundiales, en especies como el pino o el eucalipto, que son de las más utilizadas en el mundo para la construcción. “Un pino natural de Canadá tarda unos 80 años en crecer, aquí en la Mesopotamia se calcula unos 18 años, por las condiciones de suelo y clima. Esto nos da una ventaja enorme para obtener materia prima accesible y renovable. Además esa superficie forestada se puede duplicar o triplicar sin competir con otras actividades rurales”, detalla Daniel Lassalle gerente comercial de la cámara de la madera (Cadamda), quien agrega que en el sistema conocido como “platform frame” se reducen entre 30 y 60 por ciento respecto del método tradicional. La velocidad de su sistema de montado permite cerrar la estructura rápidamente y asilarla de las inclemencias climáticas para seguir trabajando las terminaciones en su interior, evitando demoras en la ejecución de la obra. “Esto contribuye a menores costos, utilización de materiales ecológicos, renovables y reciclables como la madera, así como la posibilidad de realizar proyectos a medida”, analiza. Además una vivienda de este tipo pesa alrededor del 25 por ciento que una construcción húmeda tradicional.

El INTI, por su parte, trabaja en la normalización, estandarización, certificación y capacitación para los sistemas y elementos constructivos con madera. “Estamos desarrollando un manual de cálculo y de las dimensiones de las estructuras, análogo al que tiene el hormigón o el acero; es la primera reglamentación técnica para construcciones de madera a nivel nacional”, confirma Juan Tomás Bernacchia, especialista del INTI. “La primera medida hacia la estandarización es establecer un sistema de clasificación visual, lo que se pretende en esta primera instancia es tomar una tabla y a simple vista determinar si esa tabla es apta para ser utilizada en la construcción dependiendo de los nudos o defectos. El otro tema es la estandarización de las medidas, sobre todo en las pymes que comercializan en pulgadas o en milímetros y a veces no coinciden los tamaños. La idea es que si vas a construir una vivienda y recorrés diez aserraderos, en todos ellos las medidas sean las mismas”, relata Omeñuka

De Barelli por su parte considera que la construcción en seco tiene un gran potencial de crecimiento sobretodo en zonas con climas más rigurosos como Santa Cruz, Tierra del Fuego o Chubut. De Barelli espera un crecimiento de al menos 25 por ciento en el corto plazo. “En la Argentina recién hemos llegado a los 0,8 metros cuadrados de placa de yeso por habitante, mientras que en Chile se consumen tres”, expresa. En números, con la construcción en seco, los costos pueden reducirse hasta 20 por ciento si se utilizan los materiales de manera inteligente, sobre todo por costos indirectos. Además de menor desperdicio de material, tiempo de trabajo y gastos de logística, afirma De Barelli. Horacio Parga, socio de la desarrolladora Edisur fue uno de los más osados. A mediados del año pasado inauguró una planta de steel framing en la que invirtió US$1,7 millones. De hecho negocia con el Banco de Córdoba y el Nación un crédito intermedio para desarrollar un proyecto de housing dentro de Manantiales, un emprendimiento de 1150 hectáreas en plena ciudad de Córdoba. “Planeamos construir 1000 casas de steel framing en diferentes etapas. En la primera etapa se destinarán cerca de $600 millones en 200 casas de entre 80 y 120 metros cuadrados que se venderán a precios que oscilarán entre los US$2,6 y US$3,2 millones”, relata el empresario quien estima que el costo del metro cuadrado de la construcción en seco promedia entre $12.000 y $14.000. “Las nuevas generaciones terminarán con la idea de que las paredes deben ser de ladrillo. Hay que flexibilizarse”, agrega Parga quien apostó a la integración vertical de su negocio. “En un futuro vamos a desarrollar cuatro o cinco modelos de casas que planeamos comercializar en forma masiva”, adelanta.

Atilio Tassara, responsable técnico de la Cámara de Fabricantes de Cerámica Roja -con 17 empresas productoras de ladrillos y tejas asociadas-, calcula que, este año, su sector, que está trabajando al 90 por ciento de su capacidad instalada, invertirá entre US$30 y US$50 millones para ampliar la capacidad y mejorar las prestaciones de los productos. Tassara afirma que están trabajando para adaptarse a las nuevas exigencias. “Por un lado vamos a ofrecer productos cada vez más eficientes y por el otro migrando a energías renovables en la producción. Esto permite que el ladrillo, que es el sistema constructivo clásico, más conveniente y más eficiente, esté alineado con las tendencias de la industria”, analiza. En tanto, los nuevos estándares de eficiencia energética generarán también mercado para algunos materiales relegados. ” Por ejemplo los productores de vidrio plano para el armado de doble vidriado hermético, los de telgopor y los de lana de vidrio, entre otros”, enumera Bernacchia. “Ventanas, vidrios y techos”, agrega Weiss. Así las cosas, el sector de la construcción se muestra optimista ante las perspectivas de un año que se presenta con desafíos pero también con grandes oportunidades.

 

Fuente: La Nación.


Entreplanosmarzo 2, 2018
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La construcción en seco con madera, representada por el sistema Platform Frame tiene como principal ventaja el tiempo de ejecución del proyecto, que es hasta en un 60% menor en comparación al sistema tradicional. Esto permite bajar costos, ya que los plazos de la obra se acortan y se cumplen de forma estricta, aspecto difícil en la construcción tradicional.  Y, por su parte, la aislación térmica es entre 7 y 14 veces más efectiva que la de materiales convencionales.

Según la Cámara de la Madera de Argentina – CADAMDA – la construcción con madera podría contribuir con unas 50 mil viviendas extras por año ayudando a reducir el déficit habitacional, principalmente por la velocidad de ejecución de obra. En este sentido se calcula que para la construcción de una vivienda de unos 60m2 con construcción húmeda demanda unos ocho meses para finalizar la obra, en cambio con sistemas de construcción con madera los plazos bajan a tres meses en promedio.

Construcción con madera
Construcción sustentable con madera, el nuevo paradigma habitacional.

No sólo la velocidad y el ahorro de costos son factores determinantes, la sostenibilidad ambiental juega un papel preponderante en el mundo de la construcción. “Hoy la arquitectura de vanguardia apunta a construir de una manera más amigable con el medio ambiente y en este terreno la madera saca enormes ventajas. Si se compara la cantidad de energía que se utiliza para producir por ejemplo aluminio, hierro o cemento con la madera, la diferencia es abismal. Otro punto crítico es la huella de carbono neutral de la madera, ya que en su vida el árbol secuestra carbono de la atmósfera que queda almacenado en una viga o un machimbre, contribuyendo así a mitigar los efectos del cambio climático” explica Daniel Lassalle, gerente comercial de CADAMDA.

Argentina cuenta con una superficie de 1,2 millones de ha. de bosques cultivados y ostenta una de las mejores tasas de crecimiento mundiales, en especies como el pino o el eucalipto, que son de las más utilizadas en el mundo para la construcción. “Un pino natural de Canadá tarda unos 80 años en crecer, aquí en la Mesopotamia se calcula unos 18 años, por las condiciones de suelo y clima. Esto nos da una ventaja enorme para obtener materia prima accesible y renovable. Además esa superficie forestada se puede duplicar o triplicar sin competir con otras actividades rurales”, comenta Lassalle.

Otro punto destacable es el menor consumo de energía de la vivienda, ya sea en verano o invierno, la aislación del sistema de Ballon Frame correctamente instalado, supera en promedio unas 15 veces al hormigón produciendo miles de pesos en ahorro energético y menos contaminación ambiental.

El desarrollo del mercado de la construcción con madera es fundamental para la contribución al déficit habitacional, a la preservación del medio ambiente, al aprovechamiento de los recursos forestales del país y a la generación de empleo y bienestar en múltiples economías regionales. “Sin dudas, es un tren al que Argentina debe subirse para aprovechar de manera sostenible un recurso existente y convertirlo en una gran solución para la población” finaliza Lassalle.


Entreplanosmarzo 2, 2018
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Las casas bajo tierra, o casas cueva, es un método de construcción en auge por su bajo costo y su robusto aislamiento térmico y acústico que, además, destaca por ser el que mejor se integra en su entorno. Los expertos alaban el sistema, que abarca las viviendas bajo tierra y las que se recubren en superficie, al considerarlo el más ecológico y uno de los que logran una mejor regulación natural de la temperatura interior. Estos aspectos, como se verá, no están reñidos con las comodidades y el encanto.

Algunas de las casas cueva más impresionantes del mundo son las siguientes:

Casa cueva
Casa cueva
Casa cueva
Casa cueva
Viviendas sociales Honingham

Estas casas sociales ubicadas en Norfolk, en Inglaterra, fueron toda una innovación en Reino Unido donde, además, obtuvieron un reconocimiento como modelo de sosteniblidad del Royal Institute of Chartered Surveyors. Estas construcciones en altura se recubren de varias capas de vegetación, lo que garantiza su aislamiento. El complejo consume dos tercios menos de energía que una construcción tradiconal.

Integrada por cuatro bungalós en los que la temperatura interior se mantiene estable a lo largo del año, esta construcción “cero emisiones” se estrenó en 2003 con el empuje de Peddars Way Housing Association y el diseño de Jeremy Harrall. Destaca, además de por su estética, por las técnicas de ventilación pasiva empleadas, la entrada de luz directa y la propia estructura de las viviendas.

Casas Hobbit en Gales, Nueva Zelanda y Ecuador

Los amantes de “El Señor de los Anillos” tendrán una idea muy clara del modelo de construcción de Hobbiton. Casas como la de “Bilbo Bolsón” en la adaptación cinematográfica de la obra que, por cierto, puede visitarse todavía hoy en Nueva Zelanda, son un clásico de esta tipología de arquitectura que, de nuevo, acude a las cubiertas vegetales para garantizar su aislamiento.

Ejemplos de este modelo se pueden ver en Ecuador, donde en seis meses se alzó una construcción sostenible de estas características para la comunidad de Rhiannon. Asimismo, en Gales, una familia apostó por construir su propia casa Hobbit. Para ello, invirtió 3.000 libras y entre mil y 1.500 horas de trabajo. El resultado queda patente en las fotografías: una vivienda absolutamente integrada con su entorno, cómoda y sostenible. Para ello, además del método constructivo elegido, la casa incorpora paneles solares, aprovecha el agua de lluvia y de las corrientes cercanas, y cuenta con un aseo de compostaje.

Casas Turf, viviendas bajo el césped islandés

Las casas Turf son todo un clásico de la antigüedad que se preservan todavía en lugares como Irlanda, Noruega o Islandia. Precisamente en este último país, este tipo de construcciones se extendieron tanto que acogieron desde establos hasta iglesias, además de cubrir las necesidades habitacionales de todo tipo de población, de las clases más altas a las más modestas.

Lo más característico de estas viviendas es que, como en el resto de ejemplos, están completamente cubiertas de vegetación de la zona. Con esto y el resto de componentes de las construcciones, por lo general, arena, piedra y madera, estos modelos destacan por el aislamiento térmico del interior, algo clave en un país con temperaturas tan bajas como Islandia.

Aunque hay más, una de las casas Turf mejor conservadas es la granja Keldur. Ubicada en el sur del país, esta construcción estuvo habitada al menos desde el siglo X, por lo que se considera una de las muestras más antiguas de este tipo de arquitectura (sino la más) de Islandia.

Domo geodésico subterráneo

Ubicado en un área fría del estado de Montana, en Estados Unidos, este domo geodésico subterráneo está especialmente diseñado para que los sistemas de climatización sean completamente innecesarios. De hecho, la temperatura interior se mantiene a lo largo del año entre los 19 y los 23 grados. El resultado de esta iniciativa ha sido tan positivo que ya existe una segunda ‘Umbrella house’, también en Montana.

Más allá de su ubicación bajo tierra, lo peculiar de estas construcciones es el elemento que les da nombre: la umbrella, o paraguas en castellano. A lo que esto alude es a una capa aislante a base de poliestireno y de polietileno, que cubre por entero la estructura, así como la tierra circundante. Gracias a esta incorporación, posible por la recomendación de un experto de la Universidad de Minnesota, este domo consigue absorber el sol durante el verano, además de almacenarlo para el inverno, lo que mantiene la vivienda aclimatada sin necesidad de acudir a sistemas de calefacción o de aire acondicionado.

Refugio entre la tierra y la nieve en Noruega

También con sabor a la Tierra Media de Tolkien, puesto que su nombre no es otro que ‘Unik Hobbit Cabin’, Noruega cuenta con uno de los ejemplos más destacados de este sistema de construcción bajo tierra a la que, en este caso, se une con mucha frecuencia la nieve.

Con cocina, baño y fuego de leña, este refugio de 30 metros cuadrados está situado en el Parque Nacional de Hallingskarvet. Aunque, en este caso, las propiedades térmicas se refuerzan con un sistema de calefacción de suelo, la pequeña cabaña está totalmente aislada gracias a un cubrimiento de tierra y vegetación. Tanto por su sistema constructivo como por el entorno en el que se ubica, este refugio y el resto de los mencionados favorecen un retorno a la naturaleza singular y motivador.

Preciosa casa integrada totalmente en una ladera

Villa Vals está ubicada en los Alpes suizos, se conecta bajo tierra con otra casa ubicada metros más abajo en la montaña. Creada por los arquitectos de CMA y SeARCH, este proyecto oculta una casa en la ladera de un cerro con el fin de que no contamine visualmente el entorno y al mismo tiempo obtenga unas vistas únicas.

Fuente: ecoinventos.com


Entreplanosfebrero 26, 2018
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Horacio Rodríguez Larreta tocará las normas de edificación imponiendo un criterio que se prestará para un largo debate, este año, cuando tiene planificado que la Legislatura le apruebe un nuevo Código, que incluye el veto a la construcción de shopping, menos altura en los edificios y más flexibilidada para los llamados “usos” del suelo.

El Gobierno porteño ya tiene listo más que un borrador con las modificaciones para el Código de Planeamiento Urbano que presentará en un mes a la Legislatura para su tratamiento y será la una de las prioridades de Larreta. Ya adelantó la agenda para las sesiones que inaugurará esta semana y que, además de cambios en los permisos de construcción, habrá modificaciones en el Código de Edificación, en un listado donde también se destaca un Código Electoral, que la Ciudad de Buenos Aires, aún no tiene.

Con más de un centenar de reuniones y consultas, el nuevo Código de Planeamiento podría aprobarse fácilmente con la mayoría propia que reúne el interbloque oficialista porteño Vamos Juntos, pero el debate interno no está cerrado.

La propuesta incluye la eliminación del Factor de Ocupación Total (FOT) y del Factor de Ocupación del Suelo (FOS), que determina cuánto puede construir en altura un propietario y cuánta superficie puede cubrir. A partir del nuevo Código, esa cuenta se haría parcela por parcela. Es decir, el Gobierno porteño faciltaría un mecanismo para hacer esa consulta.

La altura de las torres, en avenidas anchas, no podrá superar los 38 metros, unos 12 pisos, y ya no valdría comprar varios lotes para aumentar la altura sumando el FOT. Por ahora, los desarrolladores se oponen a esa restricción, como también a la idea de no permitir la construcción de nuevos shopping. Después de todo, dicen en el Gobierno porteño, “en la avenida Libertador la altura máxima es 33 metros en la actualidad”.

Otra de las claves de la nueva norma será que los usos se agruparán solamente en cuatro categorías y que serán más flexibles, con la idea de “que los vecinos puedan tener su trabajo más cerca.

Los estudios que realizaron el Gobierno porteño, aseguran que los edificios de más de 12 pisos en la Ciudad de Buenos Aires, representan cerca del 0,6% y que, en definitiva hay zonas ya saturadas de torres. En cuanto a los “usos”, las categorías se dividirán en una de “baja mixtura”, dos de “media mixtura” y una cuarta de “alta mixtura”. Se refieren a la convivencia de viviendas con comercios e industrias u otro tipo de negocios. Así, en baja mixtura se encuadraría, por ejemplo, barrio Parque, donde no se podría instalar un hipermercado. De “alta”, sería, por ejemplo, Palermo.

Para la prohibición de shopping, el propio macrismo no tiene aún consenso interno y será un debate extenso. La idea de la propuesta, asegura fundarse en “preservar” el perfil de los barrios.

El debate comenzará con la nueva conformación de la Legislatura, que con el recambio tras las elecciones de octubre, estará a cargo del macrista Francisco Quintana y a su vez el interbloque lo conducirá Agustín Forcchiri, quien además durante dos años presidió la Comisión de Planemiento Urbano que será la encargada de conseguir el despacho del proyecto de ley que envíe Larreta, para llevarlo al recinto. La legisladora del PRO, Victoria Roldán Méndez estará a cargo de esa comisión.

Por otra parte, el combo que prepara el Gobierno porteño para los legisladores, incluye también cambios en el Código de Edificación, como la eliminación de la obligación de contar con vivienda para los encargados de edificios.

Fuente: ambito.com


Entreplanosfebrero 7, 2018
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Los trabajos de mantenimiento y reparación suelen ser demasiado complejos y costosos. Solo parece haber una solución a largo plazo: tener un hormigón que se repare solo. Congrui Jin y un equipo combinado de las universidades públicas de Binghamton -en Nueva York- y Rutgers -en Nueva Jersey- trabajan en el desarrollo de este tipo de hormigón. Hace cinco años decidieron que la forma más sencilla de crear un material que se arreglara sin intervención humana era creando lo que algunos llaman “hormigón vivo”. O, en todo caso, algo muy parecido.

Tras varios callejones sin salida, decidieron apostar por los hongos. La idea era mezclar esporas y nutrientes en el proceso de fabricación del hormigón. De esta forma, si se empezara a filtrar agua por una grieta, las esporas germinarían y, a medida que crezcan, actuarían como catalizadores de cristales de carbonato de calcio.

Este material parece muy apropiado para, rellenando las grietas, impedir la entrada de agua. Sin agua, los hongos esperarían, de nuevo en esporas, otra filtración que iniciara el ciclo de nuevo. Es una idea brillante, pero no estaba claro que hubiera un hongo capaz de hacer eso.

 

En busca de un superhongo

Descubrieron que el hidróxido de calcio de la piedra se disolvía en el agua y hacía el medio tan alcalino que nada sobrevivía en él. El equipo de Congrui Jin buscó entre especies adaptadas a vivir en situaciones límite y seleccionó más de 20 especies de hongos para encontrar uno que pudiera resistir a las durísimas condiciones que sometemos al hormigón.

Todos fallaron, excepto uno: el Trichoderma reesei (y no, no es el de la foto que encabeza el artículo). Esta es la buena noticia: el T. reesei es un hongo respetuoso con el medio ambiente, no resulta tóxico, ni perjudicial para la salud humana (o animal) y ya se usa en determinados procesos industriales.

Todavía falta mucha investigación, pero se trata de un paso clave en el desarrollo de hormigones biorreparables.

 

Fuente: construnario.com


Entreplanosfebrero 7, 2018
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3min58

Los trabajos de mantenimiento y reparación suelen ser demasiado complejos y costosos. Solo parece haber una solución a largo plazo: tener un hormigón que se repare solo. Congrui Jin y un equipo combinado de las universidades públicas de Binghamton -en Nueva York- y Rutgers -en Nueva Jersey- trabajan en el desarrollo de este tipo de hormigón. Hace cinco años decidieron que la forma más sencilla de crear un material que se arreglara sin intervención humana era creando lo que algunos llaman “hormigón vivo”. O, en todo caso, algo muy parecido.
Tras varios callejones sin salida, decidieron apostar por los hongos. La idea era mezclar esporas y nutrientes en el proceso de fabricación del hormigón. De esta forma, si se empezara a filtrar agua por una grieta, las esporas germinarían y, a medida que crezcan, actuarían como catalizadores de cristales de carbonato de calcio.
Este material parece muy apropiado para, rellenando las grietas, impedir la entrada de agua. Sin agua, los hongos esperarían, de nuevo en esporas, otra filtración que iniciara el ciclo de nuevo. Es una idea brillante, pero no estaba claro que hubiera un hongo capaz de hacer eso.

En busca de un superhongo
Descubrieron que el hidróxido de calcio de la piedra se disolvía en el agua y hacía el medio tan alcalino que nada sobrevivía en él. El equipo de Congrui Jin buscó entre especies adaptadas a vivir en situaciones límite y seleccionó más de 20 especies de hongos para encontrar uno que pudiera resistir a las durísimas condiciones que sometemos al hormigón.
Todos fallaron, excepto uno: el Trichoderma reesei (y no, no es el de la foto que encabeza el artículo). Esta es la buena noticia: el T. reesei es un hongo respetuoso con el medio ambiente, no resulta tóxico, ni perjudicial para la salud humana (o animal) y ya se usa en determinados procesos industriales.
Todavía falta mucha investigación, pero se trata de un paso clave en el desarrollo de hormigones biorreparables.
Fuente: construnario.com


Entreplanosenero 5, 2018
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2min136

Se publicó la norma IRAM 11900 que fija las bases para el etiquetado de eficiencia energética en viviendas.

Desde el 20 de diciembre se encuentra disponible este nuevo documento que representa un cambio de paradigma en lo que respecta a la evaluación de la eficiencia.

Hacia fines de diciembre fue publicada la nueva edición de la norma IRAM 11900 “Prestaciones energéticas en viviendas. Método de cálculo”. El documento, elaborado por los especialistas y sectores profesionales que forman parte del Subcomité de eficiencia energética en edificios, establece un cambio de paradigma en lo que respecta a la evaluación de la eficiencia.

Así, el cálculo está conformado por los aportes de energía primaria en climatización, agua caliente sanitaria, energía solar térmica y fotovoltaica e iluminación, plasmando en la etiqueta los resultados que permiten calificar a la vivienda en la escala de eficiencia. La norma describe la etiqueta normalizada que brindará los resultados correspondientes.

El objetivo del estudio de la IRAM 11900 es la unificación a nivel nacional de los criterios de evaluación y calificación energética de viviendas para la aplicación de políticas públicas de ahorro de energía.



Auspician Entreplanos




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