Entreplanosabril 13, 2018
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Varias ciudades se están levantando en la actualidad y estarán listas para 2020. Las leyes chinas ya se están ajustando para proteger el medioambiente.

El gigante asiático lleva años diseñando y construyendo ciudades y edificios que respetan el medioambiente. La imagen que asociamos a China en cuanto a la gran cantidad de contaminación es real. Sin embargo, quieren cambiar y evitar ser un país que continúe por este camino.

Los chinos están aprendiendo y parece que lo hacen rápido. Sus leyes ya se están ajustado para proteger el medioambiente, según señalan desde el bufete ClientEarth, llevado por el abogado más importante en la lucha contra la contaminación, James Thornton.

Pero más allá de los avances legislativos, ya se están levantando proyectos como ciudades recubiertas de árboles y plantas, edificios que se autoabastecen solos y transporte público que hará a sus ciudadanos dejar sus vehículos en casa o, directamente, prescindir de ellos.

La ciudad forestal de Liuzhou

A las afueras de Liuzhou y a lo largo de 175 hectáreas del río Liujiang se construirá la “ciudad forestal”. Los diferentes edificios de esta ciudad, que estará terminada para 2020, estarán recubiertos por más de 40.000 árboles y casi un millón de plantas de más de 100 especies diferentes.

Es más, los propios edificios, que incluirán dos colegios, oficinas, casas y hospitales, incluirán paneles solares para recoger energía y abastecer a la ciudad. También se fomentará el uso del transporte público y un tren enlazará la ciudad con Liuzhou para evitar contaminar con vehículos particulares.

El proyecto diseñado por Stefano Boeri absorberá casi 10.000 toneladas de dióxido de carbono y 57 toneladas de contaminantes al año a la vez que producirá aproximadamente 900 toneladas de oxígeno al año. De este modo, la vegetación mejorará la calidad del aire, disminuirá la temperatura y creará barreras naturales contra el ruido. Además de contribuir a la biodiversidad de la región y generar hábitats para la fauna local.

Tianjin eco-city

Este proyecto es una colaboración entre el gobierno de Singapur y el de China, que tienen la visión de esta como una ciudad respetuosa con el medioambiente y eficiente en el uso de los recursos.

El diseño de la ciudad se basa en tres puntos clave: las planificaciones del suelo, transporte y red verde y azul. ¿Qué significa esto?

La organización de los edificios es esencial. No es lo mismo tener que recorrer media ciudad para ir a trabajar o a comprar, por esto, la eco-ciudad apuesta por barrios en los que esté todo cerca: parque empresarial, comercios y casas. Con esto se evitará que se utilice el transporte privado para llegar.

Sin embargo, si es necesario utilizarlo, la mejor opción será el transporte público: el municipio tendrá una amplia red para atender las demandas de sus ciudadanos, como un tren ligero que llegará a cualquier parte de la ciudad. De este modo se contamina menos. Igualmente, esta ciudad ecológica dará prioridad a los viandantes, los ciclistas y el transporte público, con sus respectivos carriles, antes que a los vehículos motorizados.

Por último, habrá amplias redes verdes y azules, es decir, zonas de vegetación, pero también de agua.

La ciudad, que se está edificando a 150 kilómetros de Pekín desde el verano pasado, comenzó a planearse en 2007 y podrán vivir, a partir de 2020, hasta 350.000 personas. Contará con siete distritos con diseños diferentes y se aprovechará tanto la energía solar como la eólica para abastecer a esta eco-ciudad. Además, tanto las aguas residuales como las de lluvia serán tratadas para su uso.

Granjas verticales

Este diseño se ha creado debido al éxodo rural que se vive actualmente en China unido a la necesidad de nuevas ciudades ecológicas y que respeten el medioambiente. Por este motivo, la ciudad de Shenzen tendrá seis granjas verticales diseñadas por el estudio Vincent Callebaut.

Con una apariencia de piedras apiladas, pero mucho más estable, estas granjas servirán para cultivar alimentos. Además, los espacios interiores también se dedicarán a oficinas, hogares, comercios e, incluso, teatros.

Estas torres también pueden recoger y almacenar las lluvias y procesar las aguas usadas. Además, estarán recubierta por plantas para mejorar la calidad del aire exterior. Y estarán conectadas a la red. Serán ciudades verticales en sí mismas.

Fuente: hipertextual.com


Entreplanosfebrero 19, 2018
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En cuatro años de aplicación de la ordenanza que creó el Programa de Construcciones Sustentables, la Municipalidad de Rosario logró que 219 edificaciones nuevas, desde locales comerciales hasta casas y departamentos, fueran hechas con técnicas y materiales que reducen el consumo energético para climatización en hasta un 40%. Hoy, la ciudad suma 674 mil metros cuadrados nuevos de este tipo de espacios, y en 2018 la norma alcanzará a construcciones de menos de 500 metros cuadrados.

“En la última etapa posicionaremos a Rosario como el único municipio que hoy lleva adelante políticas efectivas para el ahorro de energía”, dijo el secretario de Planeamiento, Pablo Ábalos. El funcionario valoró que “a partir de un responsable debate legislativo en el que participaron los colegios profesionales y los constructores, la Municipalidad de Rosario hizo un aporte más al sistema energético del país de forma gradual y sostenida durante los últimos 4 años. Estableció pautas claras, límites y acompaña a los constructores”.

Para Ábalos, el resultado de este trabajo “es una ciudad que hoy cuenta con edificaciones más duraderas y que trasladan un costo menor a los que viven y trabajan dentro”. “Este tipo de políticas son a las que nos referimos cuando hablamos de sustentabilidad: una mejora en la calidad de vida de los vecinos y vecinas, el cuidado del medio ambiente y el crecimiento de una ciudad equilibrada”, agregó.

La experiencia

Desde que el 1 de julio de 2017 la normativa bajó la vara a menos de mil metros cuadrados, los nuevos edificios con planta baja y al menos tres pisos deben ser construidos con los parámetros de sustentabilidad que indica la Ordenanza 8757. La recomendación es asumir un sobrecosto y poner doble pared, utilizar una aislación térmica en techos o buscar una mejor orientación para puertas y ventanas. Además del ahorro energético para comerciantes, propietarios o inquilinos, las técnicas ayudan a prevenir problemas en las construcciones y reducir el mantenimiento a futuro.

Arquitectos que ya abordaron proyectos de construcción de edificios para vivienda bajo este nuevo paradigma resaltan que el sobrecosto que implican las nuevas técnicas es “mínimo”, mientras que el ahorro a posteriori en materia de climatización es “muy importante”. Asimismo, remarcaron el acompañamiento del municipio asesorando durante el proceso.

Es el caso de la arquitecta María Laura Sessa, quien trabaja en el proyecto de construcción de un edificio de seis pisos en Santiago 651. La profesional formó parte de la comisión que trabajó en la confección de la ordenanza. “Este edificio es una buena forma de practicar” los nuevos paradigmas de construcción sustentable. Sin embargo, no se trata del primer edificio de estas características que proyecta, aunque sí el primero que se encuadra en la reglamentación. “Algunos de los requisitos de la ordenanza los cumplíamos sin obligación”, afirmó.

Para Sessa, la nueva metodología de construcción no es más complicada que la tradicional. “Hay que explicarlo bien a la gente que esté en obra, desde el encargado técnico hasta el que la va a ejecutar”, sostuvo. Asimismo, destacó que “en realidad no se incrementa demasiado el costo final, apenas un poquitito pero se recupera con la inversión en gastos de energía que hagan cuando estén funcionando”. “El mayor ahorro está en el funcionamiento de la unidad cuando esté terminada”, explicó. Según sus cálculos, un departamento construido con las nuevas técnicas consume hasta la mitad de electricidad que uno tradicional.

 

Una apuesta gradual

En 2017, el programa de Construcciones Sustentables trabajó sobre 124 expedientes de profesionales que necesitaban saber cómo adecuarse a la nueva ordenanza. Los criterios de sustentabilidad también fueron aplicados en edificios públicos como el Mercado del Patio y próximamente en el Museo Castagnino, que será ampliado, y el Complejo Educativo, Deportivo y Recreativo del Parque de la Independencia, otro de los proyectos en marcha.

Se trata del último avance de una ordenanza que se va aplicando de manera gradual, según los metros cuadrados de las construcciones, desde su promulgación, allá por el 2013. Ese año, fue obligación para las nuevas construcciones de más de 4 mil metros cuadrados. En ese lapso, hubo cinco casos que sumaron 33.363 metros.

En 2014, cuando la exigencia fue a construcciones de más de 3 mil metros cuadrados, se presentaron 11 casos y se hicieron 55.293 metros cuadrados. Entre 2015 y 2016 hubo 31 casos de proyectos con hasta 2 mil metros cuadrados que tuvieron que adecuarse a la normativa, con un total de 152.356 metros cuadrados. Entre 2016 y 2017 se sumaron 97 construcciones nuevas con un total de 252.346 metros cuadrados.

Desde junio del año pasado, cuando la normativa alcanzó a quienes levanten más de 500 metros cuadrados, un total de 75 construcciones consiguieron el permiso y fueron 142.902 los metros cuadrados construidos bajo criterios de eficiencia energética a la ciudad. En paralelo, el programa de la Secretaría de Planeamiento evalúa asesorar a las construcciones que fueron levantadas antes de la normativa para adecuarse y hacer más eficientes las estructuras.

 

Lo que viene

En noviembre de 2017, el programa retomó las reuniones con una comisión especial para analizar cómo continuar la aplicación de la ordenanza a partir del 1 de julio de 2018. Participan representantes del Colegio de Arquitectos, de Ingenieros Civiles y de Ingenieros Especialistas. Colaboran las autoridades de la Facultad de Arquitectura, Planeamiento y Diseño (FAPyD) y de Ingeniería de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) más la Facultad Regional Rosario de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

Rosario forma parte de la Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático (RAMCC), que agrupa a 119 distritos de 18 provincias que desarrollan políticas activas para reducir el consumo energético y que tuvo su asamblea en nuestra ciudad el pasado jueves 8 de febrero.

 

Fuente: notife.com



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