Entreplanosagosto 20, 2019
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En aquellos proyectos de construcción donde se dispongan subcontratistas, el contrato establecerá claramente las responsabilidades, deberes y medidas de seguridad demandadas a su fuerza de trabajo. La organización de la seguridad en una obra en construcción dependerá del tamaño de la misma, del sistema de empleo y de la manera en la cual se organiza el proyecto. Es preciso llevar adecuados registros de la seguridad y sanidad, acciones las cuales facilitan la identificación y resolución de los problemas de esa índole. Los citados aspectos podrán incluir el suministro y uso de determinados equipos de seguridad, métodos para la ejecución de tareas específicas en forma segura y la inspección y manejo adecuado de herramientas.

El encargado de la obra deberá, en paralelo, verificar que los materiales, equipos y herramientas incluidos en la misma cumplan con las normas mínimas de seguridad y que sus trabajadores cuenten con una ART. En el presente contexto ”supervisor” se refiere al primer nivel de verificación, conocido en las obras a partir de diversos nombres, tales como “Capataz”, “Puntero” o “Encargado”. La buena organización y planificación de los trabajos, más la adjudicación de responsabilidades concretas y claramente delimitadas, resultan fundamentales para la seguridad durante la construcción. En este sentido, cada supervisor requiere el apoyo de la dirección de la obra, y dentro de su área de competencia, deberá asegurarse que las condiciones de trabajo y los equipos sean los correctos; se efectúen regularmente inspecciones de seguridad de los sitios de trabajo; se cumplan las medidas de seguridad en los diversos puestos laborales, se haya capacitado a los obreros sobre la tarea a realizar; y se adopten las mejores soluciones utilizando los recursos y destrezas disponibles.

En aquellos casos donde el empleador no disponga de los recursos de seguridad, el trabajador podrá efectuar el correspondiente reclamo. Generalmente, las denuncias son por inspecciones realizadas por un agente externo a la obra y no por los trabajadores. Podemos mencionar diferentes casos donde se clausura la obra por incumplimiento de seguridad tales como: Protección de aberturas de pisos con cubiertas o barandas de 1 m x 0,50 m y zócalo; protección de montacargas con puertas de acceso; programa de seguridad e higiene; ausencia de líneas de vida, en caso de trabajar en altura sin protección; falta de capacitación en la actividad a desarrollada; carencia del certificado de cobertura de la ART con norma actualizado; falta de provisión de arneses; ausencia de una adecuada señalización y protección de zanjas y excavaciones.

La seguridad en la obra la hacemos todos, pero ello no va en detrimento de las responsabilidades concretas que los profesionales y autoridades debemos desempeñar, en tiempo y forma, ante cada uno de los trabajadores.

Será para el bien de nuestra industria.

 

Por el Arq. Gustavo Di Costa

Editor de Revista ENTREPLANOS


Entreplanosjulio 29, 2019
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Los recursos de producción de todo emprendimiento de la industria de la construcción agrupan a los materiales, la mano de obra, los equipos y herramientas y los subcontratos -si los hubiera- En términos de productividad, su adecuada disposición genera la posibilidad de garantizar proyectos seguros y rentables. La estructura de una Empresa Constructora (EC) dependerá del capital disponible y de ese capital van a supeditarse los recursos humanos, maquinaria y equipos, efectivamente disponibles. Es por ello que la administración de cada uno de los recursos se definirá adecuadamente. Nuestro objetivo como EC es lograr seguridad, máxima productividad, calidad, cumplimiento del contrato, beneficio, satisfacción del equipo humano y satisfacción del cliente. Para lograr los citados objetivos, debemos optimizar la mano de obra, materiales, maquinaria, tecnología y gastos generales de la EC.

Entonces, para perfeccionar dichos recursos, se llevará a cabo una planificación previa de la obra. Debido al mayor número de empresas en el sector y al aumento constante de precios, existe una mayor competencia, entonces, crearemos una estrategia comercial original la cual nos diferencie de los demás. Quien dirija los destinos de una EC será el responsable total de cara al exterior, siendo sus mayores aspectos a observar: Objetivos de la empresa, capacidades, volumen de obra previsible, beneficios previstos, estudio de mercado, estudio de política financiera y fiscal, análisis de la política de recursos humanos y salarios dentro de la empresa, evolución organizativa y técnica. La dirección técnica asume la máxima autoridad y responsabilidad de todas las funciones de organización, planificación, ejecución y control de la obra. Es el lazo de unión entre la obra y la empresa constructora, elige al personal, se reúne periódicamente con los jefes de obra, analiza sus resultados en la liquidación a corto plazo, prepara y redacta los contratos de obra.

El Director Técnico

En una pequeña EC, el director técnico también puede cumplir el rol de Jefe de obra, si así lo amerita. Dicho rol profesional asume la responsabilidad para una ejecución técnica correcta de la obra, sin accidentes, económicamente lo más acotada posible y dentro del plazo estipulado. Depende funcionalmente del Director técnico o Director de obra, contando con la colaboración del departamento de planificación, presupuesto, compras, personal, contabilidad, etc. El sector de gestión de administración se encargará de la recepción de materiales, almacenamiento, control del consumo, inventarios de obra, listas de personal, combustible y electricidad, aclaración sobre pedidos, compras urgentes, maquinarias.

El Encargado de Obra

El encargado de obra dirige y controla al personal, junto con el capataz de obra pertenece al personal no técnico, constituye el enlace entre los obreros y el personal directivo, es responsable del control y rendimiento del obrero, debe conocer los convenios laborales y condiciones técnicas para evitar accidentes, atiende al suministro de los materiales y vigila el ingreso y acopio de los mismos, controla que los capataces dirijan adecuadamente a su personal, propone la contratación y despido, es responsable de las herramientas y la puntualidad de los obreros y sustituye al jefe de obra en su ausencia, entre otros aspectos.

El Capataz

El capataz se encarga de dirigir las cuadrillas de obreros. Si la misma no se encuentra especializada en el trabajo encomendado, deberá contenerlos hasta que adquieran el conocimiento necesario, redacta los partes diarios de los obreros y el material a su cargo, propone a la dirección los cambios y modificaciones convenientes. El sector administrativo tendrá relación con todos los temas legales asociados con el personal, el registro de operaciones contables, la realización de cobros y pagos, la correspondencia, el correo electrónico y los archivos.

 

Por el Arq. Gustavo Di Costa

Editor de Revista ENTREPLANOS



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