Dos roles trascendentales

Cuando estudiamos los roles profesionales desarrollados dentro de la industria de la construcción, aparecen dos de gran importancia: El Inspector de Obra y el Representante Técnico. Del primero de ellos podemos decir que esa designación es utilizada por el Estado en sus diferentes niveles para identificar a la persona idónea, que a éste lo representa, en el control de la ejecución, cuantificación y pago de las obras y provisión e instalación de equipos que el mismo realice. Su rol es casi exactamente el mismo al del “Director de Obra” en la actividad privada, lo cual se encuentra claramente definido en diversas normas que regulan su actividad, por lo tanto, el Inspector de Obra representa al propio Estado en las obras llevadas a cabo por parte de la Administración Pública, y el Director de Obra a su comitente, quien lo contrató para una tarea profesional específica.

El Inspector de Obra es el profesional universitario representante del ente oficial contratante y ejecutor directo de la tarea de inspección de obras, que con la debida incumbencia dada por su título, se responsabiliza en controlar que todas las construcciones a su cargo se realicen cumpliendo cada uno de los requerimientos establecidos en los planos de proyectos, especificaciones técnicas y demás documentos del contrato de obra. De ahí que es imprescindible dominar dos aspectos fundamentales: El aspecto técnico, vale decir, el “Conjunto de normas y especificaciones para la construcción y las pruebas, sistemas de muestras, ensayos y verificaciones de los materiales a utilizar”; y el aspecto tecnológico, “Constituido por la forma y sistema de realizar el trabajo de inspección, con la debida eficacia desde el punto de vista económico, administrativo e informativo”.

Por su parte, la función del Representante Técnico consiste, básicamente, en asumir la responsabilidad que implica una construcción, una instalación o la provisión de equipos y/o materiales para construcciones o industrias. Se vincula con la empresa constructora a través de un contrato de obra intelectual, de servicios o un contrato de trabajo. En la esfera pública, los contratos de concesión, suministro o de obras o de servicios con el Estado, cuyo cumplimiento suponga la realización de actividades reglamentadas por el Decreto Ley 6070/58, deben incluir la condición de que las empresas contratistas tengan como Representante Técnico responsable a un profesional quien reúna las condiciones establecidas en dicho cuerpo legal. En la esfera privada y en la Ciudad de Buenos Aires, el Código de Edificación dispone que una empresa de edificación, de estructura o de instalación, para ejecutar obras correspondientes a constructores o instaladores, contará con un Representante Técnico inscripto en el Registro Municipal. La documentación debe llevar la firma conjunta de la empresa y su Representante Técnico, pudiendo representar a una empresa todo constructor o instalador registrado en la Municipalidad. La funcionalidad de la encomienda es sumamente amplia. El Representante Técnico debe preparar los planes de trabajo, supervisar asiduamente la marcha de los mismos, responsabilizarse por los planos, cálculos, planillas, etc. de estructuras e instalaciones y preparar toda documentación técnica necesaria, tal como especificaciones, confección de subcontratos y coordinación de los distintos subcontratistas y proveedores.

Por exclusión, el Representante Técnico no realiza proyectos, y en cuanto a la Dirección de Obra, le caben funciones restringidas perfectamente enumeradas en el Art. 93 del Decreto Ley 7887/55. Ello no impide, según lo ha interpretado el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU), que un mismo profesional que asuma el carácter de representante técnico pueda ser el autor del proyecto, ni tampoco que el mismo representante técnico dirija la obra (Doctrina sobre el Art. 93 CPAU A-4/86). En la provincia de Buenos Aires, y más allá de las disposiciones contenidas en los Códigos de Edificación, la ley determina que toda empresa dedicada a la ejecución de trabajos públicos o privados atinentes a cualquiera de las profesiones reglamentadas por la Ley 4048, deberá tener como Representante Técnico a un profesional habilitado.

 

Por el Arq. Gustavo Di Costa

Editor de Revista ENTREPLANOS

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