Alejandramarzo 8, 2021
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  • Seleccionado como integrador de sistemas para entregar un nuevo centro de datos, que ofrece servicios críticos de la nube

 

  • Da soporte a Orange Egipto, el contratista principal, en un proyecto multimillonario para desarrollar parte de la Nueva Capital Administrativa

 

Orange Business Services, empresa de servicios digitales nativa de la red, ha anunciado que diseñará y construirá un nuevo centro de datos para proveer servicios en la nube para la “Nueva Capital Administrativa” de Egipto. El esquema se implementará en colaboración con Orange Egipto, que brindará la infraestructura y las prestaciones necesarias, tras su nombramiento como contratista principal por parte de la Capital Administrativa para el Desarrollo Urbano (ACUD), propietario y ejecutor del emprendimiento.

 

El concepto de ACUD ha sido diseñado como una ciudad smart y sustentable ubicada a 45 kilómetros al este de El Cairo en un terreno totalmente nuevo, que cubre un área total de 700 kilómetros cuadrados a medio camino de la ciudad portuaria de Suez. Según los planes, se convertirá en la nueva capital administrativa y financiera de Egipto, albergando los principales departamentos y ministerios gubernamentales, así como embajadas extranjeras, con una población de alrededor de ocho millones de personas.

 

ACUD ha definido un master plan basado en cinco pilares principales: seguridad, conectividad, integración, digitalización y replicabilidad. La estrategia de las TIC es un componente esencial en el cumplimiento de la visión de ACUD, y el nuevo centro de datos totalmente seguro será una piedra angular de la nueva ciudad.

 

Está previsto que las funciones ofrecidas por el centro de datos comiencen según lo programado, en el primer semestre de 2021, a pesar de los desafíos de la pandemia del Covid-19. Una vez implementado, Orange Egipto también administrará y operará el nuevo data center para alojar y ejecutar utilidades para el sector privado, así como para los ciudadanos de la nueva urbe, durante cinco años. Las facilidades que se respaldarán incluyen la gestión del tráfico y de servicios públicos como el suministro de electricidad, agua y gas, videovigilancia y management de edificios inteligentes. También se incluyen soluciones innovadoras, como el cloud bajo demanda para empresas y triple-play para residentes.

 

Orange tiene una experiencia sustancial como integrador de sistemas y proporciona esto con la conveniencia de un solo equipo y un enfoque integrado. Con 20 años de experiencia en la nube en todo el mundo, Orange Business Services aplicará su expertise global y regional en el diseño y construcción de redes de ciudades inteligentes, desarrolladas a través de su centro de excelencia en Dubai, Emiratos Árabes Unidos.

 

“Orange Business Services se complace especialmente de haber sido seleccionada como  socio digital de confianza para este programa visionario y transformador. El Cairo no es solo una de las ciudades más antiguas y más grandes desde el punto de vista histórico, sino que también es la más extensa del norte de África. Hemos acumulado una amplia experiencia en el desarrollo de importantes trabajos de este tipo en el Medio Oriente y especialmente en el CCG, a través de nuestro centro de excelencia en la sede regional en Dubai. Orange ha operado en Egipto durante décadas y nuestro conocimiento y comprensión del medio ambiente nos permitirá adaptar completamente el diseño de la infraestructura a las necesidades de la nueva ciudad ”, dijo Sahem Azzam, vicepresidente de Orange Business para Oriente Medio, África y Turquía

 

“Además de invertir en ciudades inteligentes, en las cuales Orange se distingue por su experiencia en el campo de las soluciones digitales proporcionadas por Orange Business Services, también hemos brindado soporte a través de varias asociaciones, siendo la más destacada la de la Nueva Capital Administrativa, donde ahora se está construyendo el nuevo centro de datos. Se espera que sea uno de los más grandes del mundo árabe y África.  Con una inversión de más de 135 millones,  tiene como objetivo mejorar los datos y alojar todas las plataformas de la Capital Administrativa de una manera segura e integrada, dijo Hisham Marhan, director de la línea de negocio empresarial de Orange Egipto.

 

“Lo que le dio a Orange ventaja es la experiencia y los equipos locales e internacionales que posee que la capacitan para brindar estos servicios con alta eficiencia, así como para administrar y operar de acuerdo con los estándares internacionales”, agregó Mahran.

 


Alejandrafebrero 25, 2021
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El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), Iván Szczech se refirió a la ley sancionada el día de ayer, miércoles 24 de febrero, en el Senado de la Nación que busca promover las inversiones para la construcción mediante incentivos fiscales.

“El proyecto aprobado, que se trabajó con todo el sector privado y el sindicato junto con el gobierno, prevé exenciones sobre bienes personales y Ganancias. Y, por otro lado, una exteriorización de capitales específico para la industria de la construcción, sobre lo cual tenemos una gran expectativa”, describió Szczech.

En esa línea, enfatizó que la norma sancionada este jueves “servirá para impulsar el desarrollo del sector, recuperar puestos de trabajo perdidos y lograr mayor oferta de viviendas” y que “estos son los incentivos que la industria de la construcción necesita para fortalecerse, generando mayor inversión y mayor actividad económica, y en consecuencia más empresas y más empleo formal”.

“Este año fue particularmente difícil, veníamos de más dos años de caída ininterrumpida, tanto en la obra pública como en la privada, perdimos 180.000 puestos de trabajo y la pandemia agravó mucho esta situación”, explicó Szczech.

Sin embargo, el titular de CAMARCO sostuvo “tenemos como grandes motores para 2021 una mayor asignación de fondos en el presupuesto nacional y el repunte de la inversión privada” y a eso agregó “a partir de las leyes sancionadas hoy, sumado al bajo costo en dólares de la construcción, el sector privado puede llegar a ser una gran fuente para movilizar a nuestra industria”.

En esa línea, resaltó que “existe en la actualidad un plan de vivienda muy ambicioso y positivo por parte del Estado, que busca federalizar el movimiento de las economías. La infraestructura y la vivienda serán las grandes apuestas para la inversión pública, con el acceso a los servicios básicos. Además de todo esto, se prevén las inversiones privadas”.


Alejandraoctubre 21, 2020
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Fuente: Manual de Ejercicio Profesional del Arquitecto (MEPA)

Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU)

Buena parte de las decisiones que toman un comitente y su arquitecto están condicionadas por las opciones o disyuntivas que surgen de la terna costo / calidad / tiempo y repercuten, especialmente las dos primeras, no solo en el costo de la obra, sino también, en los costos y gastos originados por el uso y mantenimiento del futuro edificio.

Las decisiones que son propias del proyecto, construcción y operación del edificio pueden clasificarse en:

Decisiones básicas. Son las que se refieren a la conveniencia de decidir la construcción del edificio, sus alternativas de emplazamiento y envergadura, así como los montos a invertir y a financiar. Un error al tomar este tipo de decisiones tiene el máximo peso económico, ya que representa un vicio de origen en la concepción del edificio, no subsanable por más acertadas que sean las decisiones posteriores. Salvo que el arquitecto brinde un asesoramiento previo al respecto, casi todas estas decisiones son de incumbencia exclusiva del comitente.

Decisiones funcionales. Consisten en el análisis y definición del conjunto de requerimientos que, respetando las decisiones básicas, permiten formular un programa detallado de necesidades y un cronograma que prevea en forma tentativa el curso y duración del lapso proyecto / construcción. Un programa bien formulado es necesario para que el edificio cumpla en forma óptima sus funciones y la temprana adopción de un cronograma permite, por una parte, adecuar el flujo de inversiones a los recursos y por la otra, adoptar previsiones que incidirán en el proyecto, adjudicación, contrataciones y construcción de la obra, las cuales son ineludibles cuando este lapso se aparta de lo normal o razonable. La responsabilidad por esta serie de decisiones que tienen directa incidencia en el costo de la obra, pertenece en conjunto al arquitecto y su comitente y a este último exclusivamente si desatiende objeciones formuladas por el arquitecto.

Decisiones de diseño. De acuerdo con el programa de necesidades y el cronograma previsto, el arquitecto ejecuta el anteproyecto y proyecto y lo concreta en planos, especificaciones y otros documentos que definen el tipo y calidad de la construcción y que servirán de base para la adjudicación, contratación y construcción de la obra.

Decisiones de producción. Se refieren al plan de trabajo adoptado para la construcción de la obra en función del cronograma contractual y a las tareas de seguimiento y control que monitorea que el mismo se complete en el plazo fijado y controla el cumplimiento de las exigencias técnicas y económicas especificadas en la documentación de proyecto.

El conjunto de las decisiones de diseño y de producción, aunque deben contar con la aprobación del comitente, pertenecen al área de las responsabilidades del arquitecto, salvo que algunas de ellas obedezcan a requerimientos expresos del comitente.

Debe quedar claro que estos grupos de decisiones no pueden ser delimitados en forma tan taxativa, ni siguen un ordenamiento tan lineal o estricto. Por ejemplo, al adoptar morfologías durante la etapa anteproyecto, el arquitecto debe hacerlo en función del cronograma previsto y decidir simultáneamente cuáles son las tecnologías más adecuadas para materializarlas; al tomar decisiones durante la etapa de documentación de proyecto, debe prever si son compatibles con los tiempos de construcción previstos y cuál será su incidencia económica en las etapas posteriores de construcción y uso del edificio.

 

 


Alejandraseptiembre 16, 2020
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El COVID-19 efectuará cambios profundos en el diseño del hogar. Así mismo, la innovación en vivienda inspirada por la pandemia chocará con la tecnoaceleración, la resiliencia y la desigualdad de ingresos. Mientras, las ventas de viviendas nuevas han superado con creces las ventas de viviendas existentes en lo que va de año.*

El COVID-19 está confundiendo la planificación de las necesidades humanas básicas, incluida la vivienda. En todo el mundo, los constructores de viviendas estamos tratando de descubrir cómo sobrevivir (e incluso prosperar) en el desastre económico que se desarrolla. Y lloramos a los caídos, trabajando para mantener a nuestros seres queridos sanos y seguros.

Así mismo, el COVID-19 ha trazado una línea divisoria política en gran parte del mundo. Me recuerda algo que dijo el revolucionario estadounidense, Samuel Johnson, en 1775: “El patriotismo es el último refugio del sinvergüenza”. En mi historia, el sinvergüenza es este virus: el COVID-19.

Cambios en los hogares

Los constructores de viviendas construyen los entornos físicos para las familias, que los convierten en hogares, hogares que esperamos estén llenos de risas, amor, aspiración y celebración. Una buena vivienda es la piedra angular de comunidades fuertes.

Gran parte del impacto del COVID-19 en nosotros estará determinado por la ciencia, pero no todo. “La cuestión de cómo se desarrolla la pandemia es al menos en un 50% social y política”, dijo a Scientific American Sarah Cobey, epidemióloga y bióloga evolutiva de la Universidad de Chicago.

Así como la gripe española de 1918 nos aportó el tocador, que se originó como un lavabo para lavarse las manos inmediatamente dentro de la entrada principal de una casa, el COVID-19 influirá en la innovación en el diseño del hogar.

Las casas de planta abierta, cada vez más grandes, han dominado el mercado durante décadas, a pesar de que el tamaño de la familia se haya reducido y los ingresos reales de la clase media se han mantenido estables. Los hogares estadounidenses tenían un promedio de 2,44 niños en 1965, pero 1,9 en 2015. Con 128,6 millones de hogares, son 7 millones menos de niños. Sin embargo, el tamaño promedio de las casas en los Estados Unidos creció un 62% entre 1973 y 2015, de 1.660 pies cuadrados a 2.687 (de 154,22 a 249,63 m2). El tamaño de las casas seguía creciendo en 2018. En Canadá, las casas también han crecido a medida que las familias se redujeron. En Europa, el tamaño promedio de las casas ha aumentado a 174,67 metros cuadrados (lo que los europeos dirán que les asombra).

El pensamiento pandémico probablemente favorecerá los espacios menos abiertos (aunque la gente anhelará espacios positivos para la naturaleza), tal vez reviviendo las acogedoras guaridas para complementar las salas de estar. El gasto puede convertirse en mejoras menos obvias de seguridad y comodidad. Un mejor aislamiento interior permitirá lugares más tranquilos. Los porches con mosquiteras y los espacios al aire libre y los nuevos enfoques de jardinería ayudarán a mantener a raya a los mosquitos y otras criaturas portadoras de enfermedades. Un dormitorio, cocina, sala de estar y baño que está un poco alejado del núcleo de la casa acomodará ahora a los niños adultos y a los padres ancianos más tarde (en Lennar -uno de los principales constructores de viviendas en los Estados Unidos- lo llamamos el ‘hogar de próxima generación’). Los sistemas de climatización por zonas pueden evitar que el aire de la sala de enfermos se bombee al espacio de todos. Estos mini sistemas de climatización sin conductos se han vuelto muy asequibles.

Los trabajos en el hogar requieren mejores oficinas en el hogar (Lennar llama a esto la ‘oficina en el hogar de próxima generación’). La infame descarga del inodoro en el fondo de los argumentos orales telefónicos de un miembro la Corte Suprema de los Estados Unidos subrayó los peligros de los espacios inapropiados para el trabajo a domicilio. También lo hacen los videos de niños y mascotas que interrumpen las conferencias telefónicas u otras tareas. Una fuerza laboral más numerosa en el hogar impulsará a los diseñadores a equilibrar los requisitos laborales con la privacidad y seguridad de la familia.

Innovación frente a fuerzas críticas

Sin embargo, la innovación en vivienda inspirada por la pandemia chocará con tres fuerzas críticas que ya estaban hirviendo antes del COVID-19 y ahora están en ebullición:

  • Tecnoaceleraciones. La pandemia ha acelerado la ya enérgica integración de actividades reales y virtuales, incluido el teletrabajo, la telesalud y la teleeducación. Pero la compatibilidad con vehículos eléctricos y automatizados, los sistemas de habilitación de pedidos, las compras sin fricciones y el Internet de las cosas (IoT) permiten el mantenimiento y la reparación remotos de los hogares… todos requieren un ancho de banda rápido, más rápido incluso que el 5G. También requiere seguridad: en un entorno geopolítico donde las áreas de ataques superficiales se han expandido, todos queremos ciberseguridad de grado militar.
  • Clima. Cuando China comenzó a lidiar públicamente con las muertes por COVID-19 a mediados de enero de 2020, se publicó el ‘Informe de riesgos globales 2020’ del Foro Económico Mundial. Advirtió que el cambio climático hace que el planeta sea más hospitalario para los patógenos infecciosos. La resiliencia es, por tanto, la consigna del resto del siglo. Energía y resiliencia a las inundaciones, seguros inteligentes y otros productos de financiación que fomentarán una gran migración fuera de las costas… estas son las características de la nueva morfología urbana provocada por el cambio climático.
  • Justicia social. Si bien el COVID-19 no causó el movimiento por la justicia social que se extendió por muchas partes del mundo este verano y Estados Unidos en particular, el virus amplifica las cargas económicas que, a su vez, exacerban las causas fundamentales del movimiento: la desigualdad de ingresos es fundamental para esta dinámica. El Institute for Policy Studies encontró que las 400 personas más ricas de Estados Unidos valen 300.000 millones de dólares, más que todos los hogares afroamericanos y el 25% de los hogares hispanos juntos. Hay pocas dudas de que ahora estos números son bajos. El COVID-19 ha acabado con los recursos disponibles de muchas familias y eso provocará diversos grados de reacción política a nivel mundial. Las políticas populistas de vivienda que amenazan la inversión de capital podrían disuadir la construcción de viviendas y contribuir a futuras crisis inmobiliarias. Los programas de vivienda inclusiva que aceleran la creación de riqueza entre las poblaciones tradicionalmente excluidas, permiten la financiación, inyectan innovación en el uso de la vivienda y trabajan urgentemente hacia la seguridad de la vivienda para que las poblaciones vulnerables respalden la forma en que los gobiernos reasignan los preciosos subsidios relacionados con la vivienda.

Crisis del 2008 frente a la crisis pandémica

Los fantasmas de la crisis financiera de 2008 se ciernen sobre la economía pandémica. Pero la crisis de 2008 fue provocada por la vivienda. Las hipotecas de alto riesgo hicieron subir los precios de las casas que los compradores no podían pagar pero que compraron de todos modos. Esta burbuja inmobiliaria de libro de texto fue impulsada por una convicción irracional de que los precios seguirían subiendo y subiendo. Los bajos intereses y los valores inflados de las viviendas llevaron a millones a refinanciar o, en los EE UU, a obtener préstamos con garantía hipotecaria para pagar remodelaciones, automóviles, barcos, caravanas y caprichos de la lista de los deseos. La burbuja inmobiliaria estalló y su mala tinta se filtró a través de los sistemas económicos mundiales.

Un artículo del Washington Post del 6 de enero de 2020 comenzaba con: “Un mercado laboral fuerte y tasas hipotecarias bajas deberían sostener el mercado de la vivienda en 2020. El problema será encontrar suficientes viviendas para los compradores. Con el desempleo rondando un mínimo de 50 años y las tasas de interés muy por debajo de las normas históricas, la industria inmobiliaria está siendo arrastrada por la escasez de viviendas…”.

El mercado inmobiliario tras la pandemia

En tres meses, el desempleo en los Estados Unidos había aumentado a niveles históricos (más de 23 millones de estadounidenses estaban oficialmente desempleados a principios de mayo, más de 30 millones al final), pero ese artículo del Washington Post sigue siendo válido hoy. Los bajos costes hipotecarios en los EE UU y el mundo desarrollado continúan impulsando la asequibilidad. Y el déficit en la producción de viviendas heredado de la crisis de 2008 aún restringe la oferta mientras, al mismo tiempo, los millennials de todo el mundo están comenzando a formar sus familias.

Las ventas de casas existentes, normalmente alrededor del 90% del mercado estadounidense, se han eviscerado este año. Se prefieren las casas nuevas a las de segunda mano y la desurbanización se está produciendo donde puede. Si continúan las ventas de casas nuevas a fines de la primavera y, como se informó en los medios, a principios del verano, 2020 podría ser un buen año para los constructores de casas nuevas. Ha habido un gran aumento en las ventas on line de casas nuevas, un repunte global en la actividad de búsqueda de casas on line y las compras se realizan a menudo sin que los compradores ni siquiera pasen por la casa. Una casa nueva, totalmente garantizada, comprada sin tener que pasar tiempo con agentes inmobiliarios y propietarios, tiene un gran atractivo.

En el último siglo, las vacunas y el movimiento de salud pública eliminaron en gran parte las temidas enfermedades contagiosas en gran parte del mundo. Los países industrializados tienen brotes periódicos que nos recuerdan este peligro, entre los que se encuentran los virus VIH / SIDA, SARS, Zika y West Nile. Los profesionales de la salud pública nos dicen que podríamos estar entrando en una era en la que la urbanización masiva, el cambio climático, los ecosistemas naturales estresados y otros factores producirán una pandemia (o algo que se aproxime a una) cada 7 a 10 años. Esto obligará a reconocer lo que significa trabajar juntos hacia un futuro mejor. Pero también nos daremos cuenta de que todos buscaremos refugio en un hogar. Quizás saber que ese será nuestro verdadero último refugio.

Por: Chris Marlin, presidente de Lennar International, Lennar Corporation


Entreplanosjulio 27, 2020
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La pandemia de COVID-19 que afectó a todo el mundo, transformó con su llegada a casi todos los sectores no sólo de manera temporal, sino como una nueva forma de vivir. La arquitectura, urbanismo y diseño de interiores no son la excepción.

Factores como la distancia social necesaria para evitar contagios, y la limpieza de los lugares ha hecho que los especialistas en el sector volteen a ver cómo están diseñados los espacios en la actualidad y qué se puede hacer para que en el futuro estos no se queden sin utilidad y, por el contrario, contribuyan a mantener la salud incluso en los entornos más complicados. En primer lugar, uno de los sitios que se deberá modificar serán los referentes a la medicina.

“Durante las últimas décadas, quienes observaron las intersecciones de la planificación, el diseño y la salud pública se han centrado menos en las enfermedades infecciosas (como el coronavirus) y más en las enfermedades crónicas, los peligros, desastres y los vulnerables”, dijo Ann Forsyth, profesora de Planeación Urbana en la Harvard Graduate School of Design en un análisis hecho por la institución.

Y agregó: “La pandemia actual trae la cuestión del diseño para padecimientos infecciosos a la vanguardia y plantea preguntas importantes para futuras investigaciones y prácticas”. Pero este enfoque no sólo se ha dado en los hospitales, sino tambiçen en el resto de las ciudades.

Para las enfermedades crónicas se han entablado sistemas de prevención como lugares para realizar física o restauración mental, para los riesgos como el cambio climático los urbanistas deben abordar la migración climática y el daño al medioambiente, y en cuanto a las poblaciones vulnerables, deben centrarse en niños o personas mayores.

Después de la llegada de coronavirus algunos se han cuestionado los diseños enfocados sólo en estas necesidades y se han enfocado en las surgidas en la actualidad, principalmente en las zonas marginadas. Una de ellas es la conectividad entre las comunidades con los sistemas de emergencia y sanitarios.

“Hay hogares en aldeas no reconocidas que viven fuera de la red sin acceso al agua, y sin embargo, la primera herramienta que necesitamos para protegernos en este caso es agua limpia para lavarnos las manos. No hay electricidad. Es difícil llegar a hospitales o clínicas. Y el sistema inmunitario responde a esta calidad de infraestructura”, menciona Malkit Shoshan, jefe de área del programa de Arte, Diseño y Dominio Público en la Escuela de Graduados de Diseño de Harvard.

Él ejemplifica con el caso de Israel, en donde para que las zonas aisladas en las que se registran brotes no empeoren ni contagien a colonias aledañas, ha optado por cerrarlas, en lugar de introducir tecnología de la información o mejor saneamiento. En este tipo de localidades tampoco hay servicios básicos como agua potable o espacio para hacer aislamiento social, lo que también dificulta los cuidados durante las pandemias.

Pero este problema no exclusivo de tercer mundo; “En Boston, la mayoría de los hogares de muy bajos ingresos son jefas de hogar de mujeres solteras, una madre soltera con uno o dos hijos”, describe. “Las necesidades de espacio y servicios para ese tipo de hogar son muy diferentes a las de los apartamentos de dos habitaciones que construirá el mercado, que es más de lo que pueden pagar y no está bien conectado con los servicios que necesitan, como el cuidado de niños”, describe el profesor asistente de Diseño Urbano, Stephen Gray.

La solución existen propuestas de microunidades que mantienen un equilibrio en los espacios públicos y privados ya que incluyen salas de estar, cocinas comunitarias y dormitorios con baños y cerraduras. Esto reduciría el costo por pie cuadrado.

También, los desarrolladores deben considerar el cambio en la modalidad de trabajo, para no sólo considerar espacios en los hogares que puedan ser multifuncionales y servir para realizar home office, sino llevar tecnologías de la información incluso a las personas más pobres “podría haber un hogar de ocho personas en el que cuatro trabajan desde casa”, agrega Gray.

En cuanto al diseño de las ciudades, la pandemia ha logrado que se ponga cada vez más atención en la importancia de crear rutas peatonales y ciclistas, así como espacios verdes y amplios que permitan a las personas hacer actividades como pasear, sin dejar de lado la distancia social.

Con información de: www.obras.expansion.mx


Entreplanosmayo 11, 2020
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Fuente: Manual de Ejercicio Profesional del Arquitecto (MEPA)

Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU)

Los títulos que siguen tratan algunas rutinas, tareas y controles que puede tener que realizar la Dirección de Obra relacionados con el cumplimiento de disposiciones administrativas y económicas de los pliegos de condiciones de los contratos de construcción editados por el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU), en relación con el seguimiento y control de los precios contractuales.

Anticipos para la compra de materiales

Los pliegos de condiciones de los contratos de construcción editados por el CPIC, incluyen las siguientes definiciones:

  • “El régimen de anticipos para la compra de materiales está previsto para que el comitente abone anticipadamente al contratista un importe convenido a los efectos de fijar el precio de la provisión, la que quedará cubierta por una garantía a favor del comitente”.
  • “Los Ítem y rubros que sean objeto de anticipos para la compra de materiales, mantendrán en lo sucesivo su precio inamovible en la misma proporción con que hayan sido objeto de anticipos”.

La aplicación de este régimen persigue un doble objetivo:

  • Facilitar la gestión del contratista y reducir sus gastos financieros, circunstancia que se refleja generalmente en una mejora del precio de su oferta.
  • Permitir al comitente fijar anticipadamente el precio de una parte significativa del rubro afectado.

La decisión de adoptar este régimen es de exclusiva competencia del comitente. En cada caso, conviene evaluar las ventajas y desventajas en función de la naturaleza de los materiales o equipos afectados, el monto de la operación, la solvencia moral y económica del contratista y las garantías que puede ofrecer. Decidida la realización del anticipo, corresponde establecer el lugar donde acopiar los materiales o equipos: En la obra siempre que sea posible, en taller cuando los materiales deban ser procesados previo a su envío a obra o en depósitos del contratista o del proveedor, cuando no sean posibles las alternativas anteriores. El acuerdo de un régimen de anticipos para la compra de materiales puede ser posterior a la firma del contrato, en cuyo caso, se recomienda al DO que redacte disposiciones para implementarlo.

Anticipos financieros

Implican las sumas de dinero que el comitente adelanta al Contratista para su mejor desenvolvimiento en la provisión de materiales y mano de obra para la ejecución de los trabajos a su cargo. Los pliegos de condiciones de los contratos de construcción editados por el CPAU disponen al respecto:

  • Que los anticipos son de aplicación cuando así ha sido establecido en la contrata.
  • Que es necesario que sean amparados por garantías.
  • Que no estén afectados por deducciones para el fondo de reparo.

El acuerdo de un régimen de anticipos financieros puede ser posterior a la firma del contrato, en cuyo caso, se recomienda al DO que redacte disposiciones para implementarlo.

Liquidación de los trabajos

La valoración de los trabajos realizados a los efectos de su pago por el comitente resulta de una secuencia de tareas que conforman una tarea a la cual la DO debe prestar mucha atención, dado que en caso de incurrir en errores puede afectar los intereses del comitente o de los contratistas. El procedimiento se inicia con la organización de las planillas a utilizar por cada contratista para efectuar sus liquidaciones, continúa con la medición de los trabajos realizados, la revisión de las liquidaciones que presentan los contratistas en base a las mediciones efectuadas y la emisión de los certificados por la DO para su pago por parte del comitente.


Entreplanosmarzo 8, 2019
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  Científicos de la Universidad de Yale (EEUU) han desarrollado una nueva tecnología para desalinizar el agua basada en exclusiva en la energía solar. El nuevo sistema utiliza una combinación de tecnología de destilación por membrana y nanofotónica de captura de luz y es mucho más eficiente y barato que los empleados hasta ahora, según sus desarrolladores.

  Más de 18.000 plantas desaladoras operan en 150 países, pero el nuevo método de desalinización, desarrollado por el equipo de Qilin Li y Naomi Halas, de la Universidad Rice, y Menachem “Meny” Elimelech, de la Universidad Yale, ambas instituciones en Estados Unidos, es distinto a cualquier otro usado hoy en día.

  Esta tecnología sin conexión eléctrica es capaz de proporcionar suficiente agua limpia para uso familiar en una unidad compacta, y puede ser adaptada para operaciones a mayor escala con el fin de poder abastecer de agua a comunidades más grandes, explica Qilin Li, quien se muestra convencido de que la desalinización directa solar podría cambiar radicalmente las cosas para una parte importante del millar de millones de personas que, según algunas estimaciones, carecen de acceso a agua potable.

Nanopartículas para convertir la luz solar en calor


  El método más antiguo para producir agua dulce a partir de agua salada es la destilación. Se hierve el agua salada, se captura al vapor y se le hace pasar por un serpentín de condensación. Esta técnica se ha usado durante siglos, pero requiere infraestructura compleja y es ineficiente energéticamente debido a la cantidad de calor requerida para hervir el agua y producir el vapor. Más de la mitad del coste de operación de una planta de destilación de agua se debe a la energía.

  Esta instalación de prueba de la nueva tecnología de desalinización directa solar utiliza nanopartículas que convierten hasta el 80 por ciento de la luz solar en calor. Los resultados de un prototipo anterior mostraron que la tecnología podría producir hasta seis litros de agua dulce por hora por metro cuadrado de membrana solar.

  La membrana de destilación es una tecnología joven de desalinización. Consiste en hacer fluir agua salada caliente por una cara de una membrana porosa y agua fría por la otra. Se extrae vapor de agua a través de la membrana de forma natural, desde el lado caliente al frío, y dado que el agua marina no necesita ser hervida, el consumo energético es menor que en la destilación tradicional. Sin embargo, los costes de energía son aún notables porque se pierde continuamente calor del lado caliente de la membrana.

  A diferencia de la destilación tradicional por membrana, la nueva técnica se beneficia de un incremento de la eficiencia conseguido al reducir la escala. Se requiere una mínima energía de bombeo para una conversión óptima de destilación, y hay diversos modos de optimizar más la tecnología para hacerla más productiva y eficiente.

  La nueva técnica se basa en investigaciones realizadas en el laboratorio de Naomi Halas para crear nanopartículas a medida que recogen hasta el 80 por ciento de la luz solar, para generar vapor a partir de agua líquida. Añadiendo nanopartículas disponibles comercialmente y de bajo coste a la membrana porosa, Halas y sus colegas han convertido la propia membrana esencialmente en un elemento calentador de una sola cara, que calienta por sí solo el agua, a fin de promover la destilación a través de ella.

 

Con información de: noticiasdelaciencia.com


Entreplanosmarzo 6, 2019
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Humedad por Filtración

  El diagnóstico ante este tipo de humedad no suele oponer dudas, mientras que la reparación se enfoca generalmente hacia la impermeabilización y el correcto drenaje del agua. Si la superficie del mortero presenta erosión, será necesario rehacerlo reemplazándolo por otro material impermeable. Si la filtración se detecta en los antepechos de las ventanas, materializados con elementos prefabricados con vuelo insuficiente y sin goterón, la filtración se produce normalmente en las juntas, las posibles perforaciones o el borde. La mejor solución es reponerlas, pero si las piezas se encuentran en buen estado, con vuelo y pendientes correctas, pueden retocarse las juntas con mortero de cemento impermeable, o bien, sellarse con productos elastoméricos. Resulta conveniente colocar una nueva pieza de chapa metálica directamente sobre la existente. La forma de combatir la filtración se encuentra siempre en función de la causa.

  Si se trata únicamente de la propia porosidad del material, la solución es aplicar un acabado impermeabilizante, que deje respirar al cerramiento. Puede tratarse de una pintura hidrófuga de poro abierto, pero también, un aplacado con chapas metálicas o de fibrocemento, o un simple revoque de carácter hidrófugo. Los balcones demandan un sistema de desagüe y una impermeabilización de la base de los muros, hasta el nivel que pudiese alcanzar el agua (por lo menos 15 cm). Además, es necesario prever un sistema de drenaje, brindando continuidad al material impermeable con la boca del tubo drenante, de manera que en su encuentro no se puedan producir filtraciones.

Humedad por Capilaridad

  La capilaridad se erradica en origen por medio de dos técnicas, el drenaje y la creación de barreras impermeables. Ambas requieren operaciones bastante complejas, pero se manifiestan muy eficaces. El Drenaje consiste en alejar el agua de la base del cerramiento por medio de diferentes procedimientos que enumeramos a continuación. Todos estos sistemas resultan óptimos cuando el nivel de la capa freática es inferior a la cota más baja de la cimentación. Por debajo del nivel freático, la presión del agua impide su evacuación por gravedad. En cuanto a los tipos de drenaje, listamos:

Cuña drenante: Se excavan cuñas adosadas a la base del muro con el objeto de no provocar asientos puntuales, de una profundidad tal que se alcance el suelo sobre el cual se asienta la cimentación. En su fondo, se coloca una tubería de plástico. La misma recoge las aguas lo más abajo posible (unos 15 cm por debajo de la base) canalizándolas a puntos concretos hasta enviarlas a la red de saneamiento o a un pozo muerto. Deberá compactarse perfectamente bien la zona rellenada. Esta solución requiere poder actuar desde el exterior y en todo el frente de la construcción.

Ataguías: Separadas de la base y con una profundidad en función de la de la cimentación del edificio y de la presión de las aguas a eliminar. Se aplica en aquellos casos de corrientes freáticas del agua y pueden materializarse a partir de tablestacas adosadas de madera, piezas metálicas, zanjas lineales rellenas de material suelto y tubos que conducen el agua hasta la red de saneamiento. Se intenta lograr descender el nivel del agua hasta por debajo de la cimentación, a efectos de evitar el contacto entre ambas.

Pozos drenantes: Constituyen una red capaz de lograr que el nivel descienda lo suficiente para evitar el contacto con la cimentación.

Drenaje eléctrico: Conforma un sistema de drenajes lineales, colocados normalmente en el arranque de los muros, responsables de establecer una corriente eléctrica entre éste y el terreno en contacto, con polo negativo en el muro y positivo en la tierra, obligando al agua, como elemento conductor a descender.

Aireación por puntos: En este sistema se introducen tubos plásticos perforados en la base del muro, los cuales facilitan la aireación interior del cerramiento.


Entreplanosmarzo 1, 2019
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  El proyecto, liderado por Veolia Serveis Catalunya junto a otros 16 partners de seis países europeos, tiene como objetivo la validación de un sistema de generación de frío industrial y vapor a partir de paneles solares de alta temperatura. Con la primera aplicación del sistema Hycool se espera reducir el consumo energético alrededor de un 75% y aumentar la eficiencia en un 25% en los entornos de aplicación. La iniciativa se inició en mayo de 2018 y tendrá una duración de tres años.

  Una de las industrias que va a beneficiarse de las ventajas de este sistema es el sector alimentario, que está incrementando, cada vez más, su demanda de refrigeración en los procesos de producción y conservación de productos. Esta situación supone un reto para la industria, ya que un mayor consumo de energía puede suponer un aumento de sus emisiones de gases de efecto invernadero, contribuyendo al calentamiento global de la atmósfera.

  Veolia señala que “para hacer frente a las necesidades del sector y, al mismo tiempo, minimizar su impacto medioambiental, nace este proyecto, cuyo objetivo es maximizar el uso de sistemas de energía renovable en la refrigeración industrial, concretamente el uso del calor solar en los procesos industriales”.

  El sistema de enfriamiento de Hycool a través de energía solar térmica cuenta con dos componentes clave: los colectores y las bombas híbridas. Estas últimas permiten mayor flexibilidad y facilidad de adaptación a distintos entornos, al permitir trabajar con electricidad convencional de red o mediante sistemas renovables como la energía solar. Otras aplicaciones que puede tener el sistema son la generación de vapor o el uso en agua caliente sanitaria como sistemas de disipación del calor generado en los meses de mayor generación de calor o nuevos procesos.

Un sector complejo

  El objetivo de la refrigeración requerida en la industria alimentaria es la reducción de los cambios bioquímicos y microbiológicos en los alimentos. Esta permite, por un lado, incrementar el tiempo de vida de los productos frescos o de los alimentos procesados y, por otro, mantener cierta temperatura durante el procesado, como sería el caso de los procesos de fermentación.

  Dentro del sector de la alimentación, son múltiples los procesos que requieren de sistemas de refrigeración, caso de, por ejemplo, del sector cervecero con la fermentación o de la industria láctea durante la pasteurización de la leche. Para estos procesos, las temperaturas de consigna son variables, tal y como ocurre con los sistemas de refrigeración por evaporación o refrigeración indirecta, utilizados en el mercado.

La diferencia de Hycool es que el sistema puede alcanzar temperaturas de hasta 5ºC o -10ºC, por lo que se puede adaptar en prácticamente todos los procesos de la industria alimentaria. Con la aplicación de este sistema se espera reducir el consumo energético alrededor de un 75% y aumentar la eficiencia en un 25% en los entornos de aplicación.

La primera empresa del sector de alimentación que va a probar este nuevo sistema será Bo de Debò, ubicada en Sant Vicenç de Castellet (Barcelona, España). Su actividad se centra en la preparación de platos precocinados de alta calidad, lo que requiere la utilización de frío en sus procesos de conservación de materias primas y productos finales (entre 0 y 4ºC) y en las zonas de producción y entrega (entre 8 y 12ºC). La compañía, que cuenta con una superficie de campo solar de 400 m2, recibirá una implantación personalizada acorde a sus necesidades.

El proyecto Hycool cuenta con un presupuesto de 7,7 millones de euros y está co-financiado por la Unión Europea, dentro del programa Horizon 2020.

 

Con información de: www.energias-renovables.com


Entreplanosdiciembre 26, 2018
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   Las acciones que se desarrollan para enfrentar los problemas de drenaje de las aguas de lluvias en los sectores urbanos, requieren una gran coherencia y continuidad, debido a la intervención de múltiples agentes y a la interacción que presentan las variantes planteadas.

   El propio escurrimiento de las aguas sobre la superficie urbana hace que en cada sector se sufran las consecuencias de lo ocurrido aguas arriba, y genere a su vez, obligaciones y efectos aguas abajo. Parece importante entonces establecer ciertas normas mínimas para compatibilizar los diferentes desarrollos dentro de un efectivo esquema general.

   La definición de un sistema de drenaje que considere los cauces naturales y la forma en la cual ellos se incorporan en la urbanización, así como la materialización de un sistema de drenaje artificial, o de colectores de aguas lluvias urbanos que complemente la red natural, constituyen esquemas esenciales de una urbe.

   La obligación de respetar el sistema de drenaje natural, incluso en sus etapas iniciales, estableciendo para cualquier sector urbanizado la forma en que se drenan los excesos en caso de ocurrir, hasta llegar a los cauces naturales o artificiales establecidos, conforma otro punto de atención. El compromiso para cualquier sector radica en urbanizar sin generar mayores volúmenes de escorrentía ni caudales máximos respecto de los producidos en el sector previo a la urbanización.

   Entre los problemas que genera la urbanización, en relación a las aguas de lluvias, se destacan el incremento del volumen de escorrentía y el aumento de los caudales máximos a evacuar debido a la impermeabilización del suelo. La solución tradicional basada exclusivamente en redes de colectores de aguas de lluvias incrementa ambos fenómenos. Además, debido a que los colectores deben proporcionar un estándar de protección adecuado, su conformación es tal que su funcionamiento a plena capacidad en condiciones de diseño resulta eventual, encareciendo la solución de los problemas generados por las aguas de lluvias en las zonas urbanas.

   En los casos en que las áreas urbanas se expanden aguas arriba de los sectores que ya cuentan con un sistema de drenaje, los mismos quedan obsoletos o son incapaces de operar con los mayores caudales generados en las nuevas zonas impermeabilizadas por la expansión de la urbanización.

   Hoy en día, se admite que la reducción de los volúmenes necesarios a evacuar por las redes de drenaje -y su redistribución temporal- presenta numerosas ventajas.

   Para ello, se recomienda utilizar como criterio de diseño general el que una vez urbanizado un sector debieran producirse volúmenes y gastos máximos de las crecidas de aguas de lluvias similares a los registrados previos a la urbanización. Ello supone recuperar la capacidad de infiltración y amortiguación de las crecidas que el sector presentaba antes de ser urbanizado, haciéndose cargo de las consecuencias de la impermeabilización del terreno.

   El problema de las aguas de lluvias en las zonas urbanas tradicionalmente se ha enfrentado de manera de drenar y evacuar rápidamente los posibles excesos, conduciéndolos mediante redes de colectores hacia el cauce natural más cercano. Recientemente, se han planteado algunas observaciones ambientales a este esquema debido a los impactos que esa práctica produce en el sistema natural de drenaje aguas abajo de los lugares de descarga, fundamentalmente, en relación al incremento de los riesgos de inundación y el aumento de erosión y sedimentación en los cauces.

   Adicionalmente, también se cuestiona que el enfoque tradicional afecta el balance hídrico natural, causa efectos de choque por la descarga concentrada de contaminantes, o contribuye al mal funcionamiento de las unidades de tratamiento, en el caso de los sistemas que reciben flujos contaminados de aguas servidas y aguas de lluvias.

   En respuesta a estos problemas algunas comunidades han propuesto un tratamiento distinto basado en la disposición local, más cercana a las fuentes de las aguas de lluvias. Eso se logra infiltrando total o parcialmente los líquidos, o almacenándolos para evacuarlos con posterioridad a las tormentas, de manera de disminuir el volumen y los gastos máximos durante las lluvias. En el ambiente técnico, ese esquema se conoce como de “Control en la fuente”.

Tipificación de soluciones alternativas

   Las soluciones alternativas a la evacuación directa ponen en juego almacenamientos temporales para restituir los volúmenes con gastos menores, una vez que transcurren los períodos críticos, o mediante la disminución de los volúmenes de escurrimiento por medio de la infiltración en el suelo. El principal efecto del almacenamiento de las aguas de lluvias consiste en disminuir el valor de los gastos máximos a evacuar, sin que necesariamente, afecten al volumen total escurrido. En esta categoría se incluyen a los almacenamientos difusos y localizados de las más variadas geometrías.

Almacenamiento difuso

   El volumen retenido por unidad de superficie es bajo. Las alturas de agua almacenada son pequeñas y el diseño se concentra sobre los elementos de control de salida del flujo y la geometría de las cuencas receptoras. Este tipo de almacenamientos sólo retarda el flujo superficial aumentando las alturas de escurrimiento sobre las superficies o prolongando los caminos que debe recorrer el flujo hasta ser evacuado.

   Normalmente, existen oportunidades en el diseño de la urbanización de disponer un espacio para aumentar los tiempos y  extensión de la trayectoria de los flujos hacia la red de drenaje.

   Por ejemplo, las superficies de los terrenos públicos pueden ser emparejadas, aspecto el cual permite aumentar los tiempos de traslado del agua, reduciendo los caudales máximos y posibilitando que parte del agua infiltre, al tiempo de reducirse la erosión del suelo.

   La creatividad, junto al uso de tecnologías adecuadas, puede ayudar a conseguir un buen drenaje, condiciones estéticas y del paisaje mejoradas, control de la erosión, al mismo tiempo de asegurar costos de construcción, operación y mantenimiento menores.

   En general, extensiones importantes como es el caso de grandes almacenes, industrias y edificios institucionales, posibilitan esta tecnología de tratamiento de las aguas de lluvia. Los elementos, en general, presentan poca intervención del usuario en cuanto a mantenimientos preventivos y correctivos.

   Los aspectos de diseño más relevantes tienen que ver con la pendiente de las superficies, los elementos de evacuación y su ubicación en relación al sector. Pueden presentar problemas de filtraciones más el incremento de las exigencias estructurales.

   Resultan ventajosos en techos y cubiertas los cuales han sido diseñados para soportar importantes valores de cargas, tal el caso de la nieve, por citar un ejemplo. En estacionamientos, veredas, paseos, parques y similares, puede ser aplicado este sistema con éxito. Normalmente, se trata de lugares de uso público, por lo tanto, requieren un diseño más cuidado y la consideración del efecto del vandalismo al permanecer constantemente expuesto.

   En esos casos, la detención de las aguas de lluvias también se logrará aumentando la rugosidad de las superficies, acotando su pendiente o reduciendo la cantidad de elementos de conducción, tales como cunetas y canaletas.



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