Entreplanosdiciembre 27, 2019
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El panel Aquatecture está diseñado para recoger agua de lluvia a medida que gotea sobre las aberturas de la estructura antes de bombearla al sistema de aguas grises de un edificio.

Shaakira Jassat, quien es fundadora de Studio Sway, se inspiró para crear el panel luego de observar las condiciones de sequía en su país natal, Sudáfrica. Comentó que las personas en ciudades como Ciudad del Cabo y Pretoria habían vivido con miedo al Día Cero, el día en que se cerrarían los grifos.

La diseñadora, que ahora tiene su sede en los Países Bajos, señaló que si bien los equipos de recolección de agua, como los tanques de agua de lluvia, eran una presencia familiar en los entornos rurales, generalmente no es el caso en las ciudades, donde el espacio es escaso.

Su diseño permitiría a los residentes urbanos satisfacer sus propias necesidades canalizando el agua de lluvia al sistema de aguas grises del edificio, donde puede reciclarse junto con las aguas residuales de los lavabos, lavadoras y otros electrodomésticos.

Si bien el objetivo principal de los paneles es atrapar el agua de lluvia, Jassat dice que, si se conectan a otros equipos, también podrían extraer agua de la atmósfera mediante condensación.

Los paneles están hechos de acero inoxidable, elegidos por su durabilidad y resistencia al óxido. Están tachonados con perforaciones en forma de embudo delgado y redondeado, que Jassat decidió después de probar varios patrones potenciales.

Se le ocurrieron patrones que van desde círculos hasta formas de abanico en colaboración con la diseñadora gráfica japonesa Aya Kawasaki y los probó haciendo prototipos y bañándolos con agua para simular la lluvia.

Seleccionó el diseño más eficiente y lo modificó hasta que estuvo “satisfecha con la eficiencia y la estética combinadas”.

Por: Redacción CH / www.losandes.com.ar

Entreplanosdiciembre 26, 2018
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   Las acciones que se desarrollan para enfrentar los problemas de drenaje de las aguas de lluvias en los sectores urbanos, requieren una gran coherencia y continuidad, debido a la intervención de múltiples agentes y a la interacción que presentan las variantes planteadas.

   El propio escurrimiento de las aguas sobre la superficie urbana hace que en cada sector se sufran las consecuencias de lo ocurrido aguas arriba, y genere a su vez, obligaciones y efectos aguas abajo. Parece importante entonces establecer ciertas normas mínimas para compatibilizar los diferentes desarrollos dentro de un efectivo esquema general.

   La definición de un sistema de drenaje que considere los cauces naturales y la forma en la cual ellos se incorporan en la urbanización, así como la materialización de un sistema de drenaje artificial, o de colectores de aguas lluvias urbanos que complemente la red natural, constituyen esquemas esenciales de una urbe.

   La obligación de respetar el sistema de drenaje natural, incluso en sus etapas iniciales, estableciendo para cualquier sector urbanizado la forma en que se drenan los excesos en caso de ocurrir, hasta llegar a los cauces naturales o artificiales establecidos, conforma otro punto de atención. El compromiso para cualquier sector radica en urbanizar sin generar mayores volúmenes de escorrentía ni caudales máximos respecto de los producidos en el sector previo a la urbanización.

   Entre los problemas que genera la urbanización, en relación a las aguas de lluvias, se destacan el incremento del volumen de escorrentía y el aumento de los caudales máximos a evacuar debido a la impermeabilización del suelo. La solución tradicional basada exclusivamente en redes de colectores de aguas de lluvias incrementa ambos fenómenos. Además, debido a que los colectores deben proporcionar un estándar de protección adecuado, su conformación es tal que su funcionamiento a plena capacidad en condiciones de diseño resulta eventual, encareciendo la solución de los problemas generados por las aguas de lluvias en las zonas urbanas.

   En los casos en que las áreas urbanas se expanden aguas arriba de los sectores que ya cuentan con un sistema de drenaje, los mismos quedan obsoletos o son incapaces de operar con los mayores caudales generados en las nuevas zonas impermeabilizadas por la expansión de la urbanización.

   Hoy en día, se admite que la reducción de los volúmenes necesarios a evacuar por las redes de drenaje -y su redistribución temporal- presenta numerosas ventajas.

   Para ello, se recomienda utilizar como criterio de diseño general el que una vez urbanizado un sector debieran producirse volúmenes y gastos máximos de las crecidas de aguas de lluvias similares a los registrados previos a la urbanización. Ello supone recuperar la capacidad de infiltración y amortiguación de las crecidas que el sector presentaba antes de ser urbanizado, haciéndose cargo de las consecuencias de la impermeabilización del terreno.

   El problema de las aguas de lluvias en las zonas urbanas tradicionalmente se ha enfrentado de manera de drenar y evacuar rápidamente los posibles excesos, conduciéndolos mediante redes de colectores hacia el cauce natural más cercano. Recientemente, se han planteado algunas observaciones ambientales a este esquema debido a los impactos que esa práctica produce en el sistema natural de drenaje aguas abajo de los lugares de descarga, fundamentalmente, en relación al incremento de los riesgos de inundación y el aumento de erosión y sedimentación en los cauces.

   Adicionalmente, también se cuestiona que el enfoque tradicional afecta el balance hídrico natural, causa efectos de choque por la descarga concentrada de contaminantes, o contribuye al mal funcionamiento de las unidades de tratamiento, en el caso de los sistemas que reciben flujos contaminados de aguas servidas y aguas de lluvias.

   En respuesta a estos problemas algunas comunidades han propuesto un tratamiento distinto basado en la disposición local, más cercana a las fuentes de las aguas de lluvias. Eso se logra infiltrando total o parcialmente los líquidos, o almacenándolos para evacuarlos con posterioridad a las tormentas, de manera de disminuir el volumen y los gastos máximos durante las lluvias. En el ambiente técnico, ese esquema se conoce como de “Control en la fuente”.

Tipificación de soluciones alternativas

   Las soluciones alternativas a la evacuación directa ponen en juego almacenamientos temporales para restituir los volúmenes con gastos menores, una vez que transcurren los períodos críticos, o mediante la disminución de los volúmenes de escurrimiento por medio de la infiltración en el suelo. El principal efecto del almacenamiento de las aguas de lluvias consiste en disminuir el valor de los gastos máximos a evacuar, sin que necesariamente, afecten al volumen total escurrido. En esta categoría se incluyen a los almacenamientos difusos y localizados de las más variadas geometrías.

Almacenamiento difuso

   El volumen retenido por unidad de superficie es bajo. Las alturas de agua almacenada son pequeñas y el diseño se concentra sobre los elementos de control de salida del flujo y la geometría de las cuencas receptoras. Este tipo de almacenamientos sólo retarda el flujo superficial aumentando las alturas de escurrimiento sobre las superficies o prolongando los caminos que debe recorrer el flujo hasta ser evacuado.

   Normalmente, existen oportunidades en el diseño de la urbanización de disponer un espacio para aumentar los tiempos y  extensión de la trayectoria de los flujos hacia la red de drenaje.

   Por ejemplo, las superficies de los terrenos públicos pueden ser emparejadas, aspecto el cual permite aumentar los tiempos de traslado del agua, reduciendo los caudales máximos y posibilitando que parte del agua infiltre, al tiempo de reducirse la erosión del suelo.

   La creatividad, junto al uso de tecnologías adecuadas, puede ayudar a conseguir un buen drenaje, condiciones estéticas y del paisaje mejoradas, control de la erosión, al mismo tiempo de asegurar costos de construcción, operación y mantenimiento menores.

   En general, extensiones importantes como es el caso de grandes almacenes, industrias y edificios institucionales, posibilitan esta tecnología de tratamiento de las aguas de lluvia. Los elementos, en general, presentan poca intervención del usuario en cuanto a mantenimientos preventivos y correctivos.

   Los aspectos de diseño más relevantes tienen que ver con la pendiente de las superficies, los elementos de evacuación y su ubicación en relación al sector. Pueden presentar problemas de filtraciones más el incremento de las exigencias estructurales.

   Resultan ventajosos en techos y cubiertas los cuales han sido diseñados para soportar importantes valores de cargas, tal el caso de la nieve, por citar un ejemplo. En estacionamientos, veredas, paseos, parques y similares, puede ser aplicado este sistema con éxito. Normalmente, se trata de lugares de uso público, por lo tanto, requieren un diseño más cuidado y la consideración del efecto del vandalismo al permanecer constantemente expuesto.

   En esos casos, la detención de las aguas de lluvias también se logrará aumentando la rugosidad de las superficies, acotando su pendiente o reduciendo la cantidad de elementos de conducción, tales como cunetas y canaletas.


Entreplanosnoviembre 23, 2018
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Actualmente, las sociedades afrontan de manera creciente una falta de agua, provocada por una gran diversidad de causas y factores. Por un lado por los malos hábitos de gestión del agua, por otro lado por la modificación de los patrones de lluvias, ocasionadas por el cambio climático y por otro por el constante y descontrolado aumento de la población mundial. Hemos llegado a un extremo en el que actualmente, el abastecimiento del agua se ve dificultado y comprometido en muchas poblaciones del mundo en las que antes no existía ese problema. En muchas zonas urbanas y rurales, el abastecimiento de agua llega a verse restringido temporalmente o de forma continua por la carestía del líquido elemento. El futuro proyectado no es muy esperanzador al respecto. Algunos especialistas llegan a afirmar incluso que en el futuro las guerras entre los pueblos serán por el agua.

Motivados por esto, un equipo creativo de la Organización empresa Ideas sostenibles con sede en Betim, Belo Horizonte (Brasil) se ha enfocado en el desarrollo de soluciones que ayuden a la gente a aprovechar de manera eficiente el agua de lluvia. Han creado un sistema con un filtro de polietileno, que denominaron “Llueve Lluvia”, que tiene como objetivo recoger el agua de lluvia, almacenándola en un tanque, para su posterior utilización.

Recoger agua de lluvia para consumo.

A diferencia de otros equipos comercializados que sólo eliminan la suciedad del agua (generalmente tierra), el sistema “Llueve Lluvia” es el único dispositivo que hace el tratamiento del agua de lluvia para uso doméstico.

¿Cómo funciona?

El sistema tiene 4 fases:

1º. Primer filtrado del agua, hojas y partículas de mayor tamaño.
2º. Pasa por la piedra caliza para el ajuste del pH.
3º. El agua entra en contacto con el cloro para eliminar microorganismos dañinos y así potabilizar el agua de lluvia que hemos recogido.
4º. Se completa el tratamiento con un sistema de filtrado más fino para limpiar cualquier impureza que todavía exista en el agua.

Después de pasar por las 4 fases, que tienen lugar dentro del equipo, el agua puede almacenarse en tanques bajo tierra o en superficie para ser utilizada en su hogar o negocio.

Beneficios de la recolección de agua de lluvia.

-Supone un auto-suministro gratuito de un tipo de agua de gran calidad que permite obtener una independencia parcial o incluso total de las redes de suministro público.

-Puede ayudar a aliviar de forma importante el exceso de la demanda de las redes de suministro público, contribuyendo a la mejor conservación de las reservas públicas para casos de escasez.

-Supone un ahorro energético importante al no tener que emplear electricidad para bombear al menos una parte del agua que se va a usar desde las reservas a cada casa. El bombeo de agua para las zonas urbanas consume grandes cantidades de energía que se ahorrarían en caso de que parte del suministro fuera autónomo en cada casa.

-Puede ayudar a permitir la recuperación de los acuíferos subterráneos en las zonas urbanas en las que la obtención principal del agua provenga de ellos. Al emplearse el agua de la lluvia se deja de extraerla del subsuelo y con ello se permite su recuperación.

-Ayuda a sensibilizar y a establecer una relación directa con el entorno que nos rodea.

 

 


Entreplanosmarzo 14, 2018
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La compañía renovará su campus de oficinas en Mountain View con un “techo vivo”, centro de conferencias y un auditorio.

Microsoft va a renovar el campus de 32 acres (12 hectáreas) que tienen en Mountain View (California, Estados Unidos) asegurando que dicha instalación alcanzará nuevos hitos ambientales para las oficinas de trabajo centradas en la tecnología.

La compañía inició el proyecto de 59,736 metros cuadrados para modernizar su campus de Silicon Valley, una remodelación que incluye un “techo vivo” de 1.6 hectáreas en el que ubicarán diversas especies de plantas seleccionadas para complementar el hábitat cercano a la reserva Stevens Creek.

Los edificios serán diseñados para cumplir con la certificación platino Liderazgo en Diseño Energético y Ambiental (LEED, por sus siglas en inglés). Para ello seguirán empleando, por ejemplo, paneles solares para obtener energía. También consideran el impacto de los materiales que eligen para el diseño; utilizarán Placas Madera Laminada (CLT, por sus siglas en inglés) procedente de fuentes sustentables y acabados expuestos a través del campus, para de este modo, reducir los materiales necesarios para completar la construcción. Además los más de 2.000 empleados tendrán acceso a luz natural a través del exterior de cristal que estará en todo el campus.

Microsoft asegura que será la primera compañía tecnológica en lograr la “certificación de agua cero no potable” del Living Building Challenge, utilizando un sistema de gestión que capta el agua de lluvia y utiliza el agua no potable más de una vez, a través de una planta de tratamiento de aguas residuales que estará instalada en el campus.

Los planes de construcción también incluyen un centro de conferencias y un auditorio para demostrar sus últimos avances tecnológicos, tal como lo hicieron con el recién estrenado Teatro Steve Jobs integrado en el Apple Park.

Se espera que el nuevo campus de Microsoft en Silicon Valley abra sus puertas para diciembre de 2019.

 

Fuente: SDPnoticias



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