Arquitectura Sustentable
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03.05.17 Del Editor

Ventajas de la construcción industrializada

¿Por qué construir viviendas industrializadas? o en realidad: ¿Por qué seguir construyendo con materiales y sistemas tradicionales? Entendiendo por construcción tradicional -a grandes rasgos-, a aquella que utiliza ladrillos cerámicos, cemento, cal, arena, y mano de obra que trabaja de manera artesanal en la propia obra. Mientras que la construcción industrializada de viviendas va desde la prefabricación de todos sus componentes formando módulos completos, a la fabricación de gran parte de los componentes de la vivienda, todas con diferentes materiales y tecnologías aplicadas. Dado que el concepto de industrialización engloba muchas tipologías constructivas, en este editorial llevaré a cabo una descripción de las ventajas de la industrialización en general.

Por el Arq. Gustavo Di Costa, editor de la Revista ENTREPLANOS.

Productividad y rentabilidad: partiendo del objetivo de productividad y rentabilidad que todos pretendemos alcanzar es que llegamos al concepto de racionalización de los procesos constructivos. Para ello el énfasis debe ponerse en la fase de concepción y planificación del proyecto, responsable de una celeridad en la etapa de la construcción in situ. Es necesario que no quede nada por definir.

Mayor velocidad de construcción: la construcción de los componentes prefabricados, como pueden ser paneles, tabiques para Steel-frame, reducen notablemente los tiempos de obra, dado que se generan en líneas de producción, bajo procesos simples y repetitivos. La característica de construcción seca en la obra elimina los tiempos de espera existentes en las construcciones de ladrillo y cemento. Quedan para computar como tiempos fuera del sistema elegido la preparación del terreno y cimientos y el ensamble de la vivienda. Los retardos por lluvias y la estacionalidad en la construcción pueden ser reducidos dadas las características detalladas. Estos sistemas de construcción hacen que sea posible cumplir con los tiempos acordados y anular la costumbre de que el plazo estipulado nunca será el prometido.

Mejora de la calidad: los sistemas industrializados permiten un mayor y mejor control de los procesos. Así los controles de calidad son centralizados y sobre unidades seriadas, lo cual permite también una reducción de los costos por control de calidad. La fabricación de los componentes -o del sistema- bajo el cumplimiento de normas IRAM, CAT, sumado al grado de información disponible de cada componente, brindado por las empresa fabricante para la correcta utilización en obra y posterior funcionamiento, contribuye a este punto. Una de las principales diferencias respecto de la construcción tradicional, es que hasta ahora, con una obra empezada se admitían cambios sobre la marcha. En el caso de las obras industrializadas, se dejan todos los elementos perfectamente definidos. Aquí es donde se unen calidad, tiempos de construcción -y por supuesto- costos.

Menor probabilidad de accidentes: la seguridad en obra aumenta dado que se reducen los riesgos por la menor necesidad de acopio de materiales y la facilidad de manipulación de los mismos. Se necesitan menos cantidad de operarios en la construcción, lo cual disminuye el tráfico respecto de la obra “in-situ”, y por ende, la probabilidad de ocurrencia de accidentes. 

Menor impacto ambiental: el impacto negativo del proyecto sobre el medio ambiente se ve potencialmente disminuido gracias a un menor tiempo de construcción en el lugar; acotado nivel de desperdicios de materiales; ahorro de energía en la construcción; menor nivel de ruido por la utilización de maquinarias; confort térmico, puesto que actualmente existen leyes que obligan a los proyectistas a trabajar la eficiencia energética y el cálculo de la Transmitancia térmica “K”; confort acústico, ya que se debe realizar un estudio pormenorizado durante la etapa de proyecto en función a las características de la obra y el entorno.

La actividad de construcción presenta ciertas características que dificultan los avances de la industrialización en relación con la mayoría de las actividades productivas. En primer lugar, es nómade, es decir, presenta un emplazamiento cambiante de acuerdo a la ubicación de las obras. En segundo lugar, existe un número importante de agentes que intervienen en los procesos de construcción, quienes además, son crecientemente subcontratados haciendo que los controles de calidad del producto resulten sumamente dificultosos. Tercero, la construcción es una actividad que necesita ser suficientemente flexible a los requerimientos específicos de su demanda, particularmente, en el segmento de construcción de viviendas, lo cual en ocasiones redunda en un menor grado de precisión o control de calidad del producto, además de ostentar tiempos de producción mucho más extendidos. Por último, la inversión en investigación y desarrollo es bastante más escasa que en otros sectores de igual relevancia para las economías.

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