Arquitectura Sustentable
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El futuro se construye con madera

Las construcciones con madera habían perdido utilidad por su comportamiento ante el fuego. Ahora, esta tecnología regresa con anuncios de proyectos de 80 pisos.

Está en Mineápolis, tiene siete pisos y corre la carrera por el título del “más alto”. El edificio T3 está conformado por losas, vigas y columnas de madera y, por ahora, es el más grande de su tipo en Estados Unidos construido con esa tecnología. El proyecto lleva la firma de Michael Green, un arquitecto canadiense que desde hace tiempo sostiene que la madera es el material de las estructuras del futuro. La estructura de madera del Estadio Olímpico de Kengo Kuma para Tokio 2020, cuya obra acaba de arrancar, parece darle la razón.

“Actualmente, los edificios se construyen con dos materiales: acero y hormigón. Que son muy buenos, pero son del siglo pasado”, sentencia Green. Para el especialista, las estructuras tradicionales demandan mucha energía y altas emisiones de gases de efecto invernadero para su producción: “El acero representa alrededor del 3 % de las emisiones y el hormigón, más del 5 %”, detalla.

La madera posee una gran capacidad para almacenar carbono y esa cualidad es la que le ha devuelto protagonismo: puede retener una tonelada de CO2 por cada m3 de material. Por lo tanto, al emplearla en una construcción contribuye activamente a reducir el efecto invernadero. El T3, por ejemplo, con más de 3.600 m3 de madera expuesta es capaz de secuestrar 3.200 toneladas de CO2 a lo largo de la vida útil del edificio. Además, una estructura de madera que se desmantela al cabo de su vida útil no deja escombros no reutilizables: ciertos elementos pueden reciclarse y lo restante se puede utilizar como fuente de energía.

De hecho, en los países de mayor tradición maderera se impulsan cambios en la normativa para permitir la construcción de grandes estructuras en forma segura, ya que ahora la tecnología lo permite. Hasta ahora, los devastadores incendios sufridos en grandes ciudades obligaron a establecer restricciones en la altura de las estructuras de madera.



La legislación Argentina no está ajena a esta tendencia. A fines de noviembre se aprobó el reglamento CIRSOC 601 para el diseño y cálculo de estructuras de madera de producción nacional y se espera que esta iniciativa impulse el empleo de este material en construcciones de envergadura y también en la obra pública.

La clave para levantar estructuras de madera de gran altura es la CLT (madera laminada cruzada). Se trata de un material de construcción homologado, verificado y sometido a exigentes controles externos durante la producción. Los paneles se conforman por capas de madera maciza encolados entrecruzados en tres estratos por lo menos. Actualmente se puede producir un tamaño máximo de 2,95 x 16 metros, disponibles en varios grosores en función de la carga.


En 2008, el edificio Stadthaus de Londres fue una de las primeras estructuras construidas con piezas prefabricadas de CLT. Tiene 30 metros de altura y se levantó en solo nueve semanas. Esa tecnología se fue replicando en varios países. Actualmente, en Bergen, Noruega, está el edificio de madera más alto terminado, que cuenta con 14 pisos. En poco tiempo perderá ese estatus en manos del UBC’s Brock Commons, un edificio de viviendas para estudiantes con 18 plantas (53 metros) en Vancouver, Canadá. La estrella “del más alto”, no obstante, parece que volvería a ostentarla Londres. Se anunció el proyecto de un rascacielos de 300 metros de altura y 80 pisos, con mil departamentos, en Barbican Estate. Si se construye, será la segunda torre más alta de Londres después de The Shard.


Fuente: clarin.com

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