Arquitectura Sustentable
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06.10.15 Del Editor

Acondicionados térmicamente

Para controlar el acondicionamiento térmico de los edificios se formularon normas y leyes (Por caso, la Ley 13.059 de Acondicionamiento Térmico de Edificios) que aseguran condiciones mínimas de confort higrotérmico exigibles en la construcción de edificios, para mejorar la calidad de vida de la población y disminuir el impacto ambiental a través del uso racional de la energía.

 

Por el Arq. Gustavo Di Costa

Editor de Revista ENTREPLANOS


La norma IRAM 11.603 brinda características bioclimáticas de cada zona del país necesarias para proyectar el diseño de una construcción a nivel térmico. La norma IRAM 11.601 determina el modo de calcular el coeficiente de transmitancia térmica total (K) de un muro. Este coeficiente conforma la cantidad de calor en Kcal, que se transmite totalmente en una hora a través de 1 m2 de superficie existiendo una diferencia de temperatura de 1 ºC entre ambiente interno y externo y permite calcular con precisión la capacidad de aislación térmica de aquellas construcciones especiales con valores de K no tabulados.

 

A pesar de que se pueden utilizar aislantes en construcciones tradicionales, éstos resultan más efectivos en construcciones industrializadas ya que las mismas facilitan su colocación puesto que se arman en mesas de ensamblado -las cuales no necesariamente tienen que encontrarse en la zona de obra-, minimizan los puentes térmicos que son aquellas zonas donde se transmite más fácilmente el calor por diferencia en la conductividad de los materiales y permiten la utilización de aislantes de espesores mayores debido a que este tipo de obras reducen la cantidad de elementos utilizados para la función estructural sin comprometer la resistencia de la vivienda, debido a que generan estructuras de menor peso.

 

Cada material posee un coeficiente de conductividad térmica característico (?). Cuanto menor sea el coeficiente ? mayor será la resistencia térmica. La posibilidad de aumentar el espesor de los materiales aislantes en la construcción industrializada es una de las mejores cualidades de ésta, porque a pesar de que la densidad de los materiales influye en su valor de coeficiente de conductividad térmica (?) -a mayor densidad, menor ? o sea mayor resistencia térmica-, no se puede disminuir indefinidamente el ? aumentando la densidad. Por ejemplo, en la fibra de vidrio la mejora máxima en aislación térmica que se obtiene por incremento de densidad es del 20%.

Por el contrario, si se aumenta el espesor del material, la resistencia térmica aumenta proporcionalmente, salvo por el espacio destinado para el componente aislante, que siempre es mayor en comparación entre construcciones industrializadas y obras tradicionales.

 

Por éste motivo resulta más eficiente a nivel económico utilizar materiales de baja densidad en espesores altos.

 

Gracias a sus capacidades de aislación se obtienen valores de transmitancia térmica (K) en muros y cubiertas muy eficientes respecto a los exigidos por las leyes provinciales vigentes.

En resumen, la construcción industrializada tiene como meta, un uso racional de los materiales en favor de una buena aislación térmica generando un ahorro energético considerable y espacios más confortables, volviendo la obra más eficiente, limpia y ordenada, y posibilitando la realización de viviendas en cualquier zona geográfica con mano de obra local ofreciendo flexibilidad a la hora de diseñar y combinar diferentes tipos de tecnologías.

 

Si bien todo lo enunciado se puede lograr (con menor eficiencia) en la construcción tradicional, la construcción industrializada toma dichas características como prioridades.

 


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