Arquitectura Sustentable
ampliar tamaño texto  reducir tamaño texto    Comentarios compartir en facebook compartir en twitter compartir en linkedin

Construcción industrializada y acondicionamiento térmico

Los sistemas constructivos industrializados proponen la incorporación de procesos industriales mecanizados en la producción de obras arquitectónicas; al tiempo que se adaptan a las necesidades del cliente respetando terminaciones y aspectos morfológicos solicitados.


Permiten trabajar bajo normas que garantizan un estándar de calidad, integrando todos los subsistemas y componentes en un proceso global de ejecución y montaje que elimina riesgos de imprevistos, disminuye tiempos, costos y optimiza el proceso constructivo permitiendo un mejor control, tanto de materiales como de recursos humanos. Tienen Certificados de Aptitud Técnica (CAT), y algunos, Certificados de Aptitud Sísmica (CAS).


Requieren buena documentación en la etapa de diseño donde se toman las decisiones trascendentales para adecuarse a las necesidades estéticas, de uso y económicas. Además, permiten planificar con facilidad futuras ampliaciones ya que generalmente son sistemas abiertos combinables con otros sistemas constructivos. Reducen en forma considerable el peso de las estructuras alivianando las construcciones y facilitan el acceso a instalaciones embutidas averiadas disminuyendo las roturas -necesarias para las reparaciones- en paredes y pisos.


Si bien el proceso de documentación es mayor, una vez realizado puede reutilizarse en viviendas con iguales características geográficas; incluso algunos sistemas posibilitan desarmar la vivienda y armarla en otro lugar pudiendo reutilizar gran cantidad de materiales.


A su vez permiten obras más limpias, con gran resistencia a vientos, incendios y en algunos casos a sismos, reduciendo en forma considerable el mantenimiento durante la vida útil de las mismas.


Si bien se adaptan a todo tipo de proyecto resultan de gran utilidad en viviendas de interés social brindando solución a corto plazo en zonas de catástrofes o de déficit habitacional, permitiendo construcciones de gran eficiencia térmica que generan un ahorro considerable de la energía utilizada en el acondicionamiento térmico de edificios, acotando así niveles de emisión de dióxido de carbono causante del efecto invernadero y la lluvia ácida en zonas urbanas. También conforman una buena opción para construir en territorios donde las inclemencias de la naturaleza impiden la realización de obras tradicionales.


Las viviendas eficientes a nivel térmico son aquellas que logran disminuir el flujo de calor desde el interior al exterior en invierno y evitan la entrada de calor desde el exterior al interior en verano, contribuyendo a aumentar el confort y la habitabilidad minimizando la necesidad de instalaciones térmicas y su uso (calderas, equipos de aire, etc.).


Un aislante térmico es un material con gran resistencia al paso de calor entre dos medios que naturalmente tenderían a igualarse en temperatura. En general, todos los materiales son aislantes térmicos, pero uno de los más utilizados por su bajo costo en la construcción tradicional es el aire que impide el paso del calor por conducción y por radiación, la desventaja es que transmite calor por convección ya que al generarse una cámara de aire, éste se mueve transportando el calor. Por este motivo, se utilizan materiales porosos o fibrosos que inmovilizan el aire confinándolo en el interior de los poros del aislante más o menos estancos, evitando así el paso de calor por convección.


Ejemplos de materiales utilizados como aislantes térmicos en la construcción son la lana de vidrio, el poliestireno expandido (EPS), la espuma de poliuretano, etc.

 

Comportamiento de los aislantes térmicos

 

La lana de vidrio constituye una fibra mineral fabricada con filamentos de vidrio unidos con aglutinantes capaces de crear espacios libres con aire atrapado entre dichas fibras, el cual aumenta la resistencia a la transmisión de calor. Además, es un buen aislante acústico, de bajo costo y presenta el mejor equilibro ambiental respecto a las emisiones de CO2 en su producción.


El poliestireno expandido (EPS) es un material altamente resistente compuesto por un 98% de aire y un 2% de material termoplástico obtenido del poliestireno, que no se pudre, no se enmohece ni se descompone. Es ligero, resistente a la humedad, y ofrece gran capacidad de absorción de impactos. Su uso para aislación térmica puede reducir -en determinados casos- el consumo energético más de un 40% y es 100% reutilizable y reciclable. Actualmente existen convenios para el reciclado del EPS en el país. Es un material poco inflamable, inerte, biológicamente inocuo, no afecta el sustrato ni las aguas subterráneas ni emite contaminantes a lo largo de su vida útil. Su fabricación no supone riesgo para la salud de los operarios.


La espuma de poliuretano es un material plástico, poroso formado por la reacción de compuestos que liberan CO2 y forman las burbujas que ayudan a mejorar la aislación térmica y acústica.

 

Reglamentaciones para el Acondicionamiento Térmico de edificios

 

A los fines de controlar el acondicionamiento térmico de los edificios se formularon normas y leyes (Ley 13.059 de Acondicionamiento Térmico de Edificios) que aseguran condiciones mínimas de confort higrotérmico exigibles en la construcción de edificios, para mejorar la calidad de vida de la población y disminuir el impacto ambiental a través del uso racional de la energía.


La norma IRAM 11.603 brinda características bioclimáticas de cada zona del país, necesarias para proyectar el diseño de una construcción a nivel térmico.


La norma IRAM 11.601 determina el modo de calcular el coeficiente de transmitancia térmica total (K) de un cerramiento. Este coeficiente es la cantidad de calor en Kcal, que se transmite totalmente en una hora a través de 1 m2de superficie existiendo una diferencia de temperatura de 1 ºC entre ambiente interno y externo. Permite calcular con precisión la capacidad de aislación térmica de aquellas construcciones especiales con valores de K no tabulados.


A pesar de que se pueden utilizar aislantes en construcciones tradicionales, éstos resultan más efectivos en construcciones industrializadas, ya que las mismas facilitan su colocación puesto que se arman en mesas de ensamblado que no necesariamente tienen que encontrarse en la obra, minimizan los puentes térmicos que son aquellas zonas donde se transmite más fácilmente el calor por diferencia en la conductividad de los materiales y permiten la utilización de aislantes de espesores mayores, debido a que este tipo de obras reducen la cantidad de materiales utilizados para la función estructural, sin comprometer la resistencia de la vivienda debido a que generan estructuras de menor peso.


Cada material posee un coeficiente de conductividad térmica característico (?). Cuanto menor sea el coeficiente ? mayor será la resistencia térmica. La posibilidad de aumentar el espesor de los materiales aislantes en la construcción industrializada es una de las mejores cualidades de ésta, porque a pesar de que la densidad de los materiales influye en su valor de coeficiente de conductividad térmica (?) -a mayor densidad, menor ? o sea mayor resistencia térmica-, no se puede disminuir indefinidamente el ? aumentando la densidad. Por ejemplo, en la fibra de vidrio la mejora máxima en aislación térmica que se obtiene por incremento de densidad es del 20%.


Por el contrario, si se aumenta el espesor del material, la resistencia térmica aumenta proporcionalmente sin límites, salvo por el espacio destinado para el componente aislante, que siempre es mayor en comparación entre construcciones industrializadas y obras tradicionales. Por éste motivo, resulta más eficiente a nivel económico utilizar materiales de baja densidad en espesores altos. Gracias a sus capacidades de aislación se obtienen valores de transmitancia térmica (K) en muros y cubiertas muy eficientes respecto a los exigidos por leyes vigentes.


En resumen, la construcción industrializada tiene como meta, un uso racional de los materiales en pos de una buena aislación térmica generando un ahorro energético considerable y espacios más confortables, volviendo la obra más eficiente, limpia y ordenada, y posibilitando la realización de viviendas en cualquier zona geográfica con mano de obra local ofreciendo flexibilidad a la hora de diseñar y combinar diferentes tipos de tecnologías. Si bien todo esto se puede lograr (con menor eficiencia) en construcción tradicional, la construcción industrializada toma estas características como prioridades.

 

Bibliografía consultada:

 

Ariel Hendler, “Viviendas sólidas para todos y todas”, ARQ, Argentina, 8 de julio de 2014, p.11.

“Primer convenio para el reciclado de EPS en el país”, ENTREPLANOS, Argentina, Número 47, 2014, p.52

“Concrehaus”, ENTREPLANOS, Argentina, Número 48, 2014, pp.66-67.

“Sistema de armazón”. VIVIENDA, Argentina, Noviembre de 2014, pp. 51-55

Arq. Adriana Miceli, “Habitat para migrantes ambientales”, VIVIENDA, Argentina, Noviembre de 2014, pp. 92-99.

Arq. Pablo Azqueta, Manual práctico del EPS-Poliestireno expandido, Argentina, AAPE. 2014, primera edición.

El sistema [EN LINEA], Argentina, http://www.pre-mold.com.ar/

Información técnica [EN LINEA], Argentina, http://www.tubosarg.com.ar/

Documentación técnica [EN LINEA], Argentina, http://www.incose.org.ar/

Aislante térmico [EN LINEA], https://es.wikipedia.org/

Lana de vidrio [EN LINEA], https://es.wikipedia.org/

EPS [EN LINEA], https://es.wikipedia.org

“¿Qué es ISOPOR?”, [EN LINEA], Argentina, http://www.grupoestisol.com/

Productos, [EN LINEA], Argentina, http://www.isover.com.ar/

Comentarios

Ingrese para poder comentar