Arquitectura Sustentable
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Geotermia y ahorro energético

Con el objetivo de realizar un edificio energéticamente eficiente se aplicaron una serie de estrategias ambientales en el Sanatorio Finochietto para mejorar el confort, disminuir los consumos energéticos y los impactos en el medio ambiente. Atento A ello, los profesionales involucrados en el diseño de la obra trabajaron sobre el estudio de la trayectoria solar, la geotermia, la aislación térmica en la envolvente, la eficiencia del equipamiento y la disminución del efecto denominado “isla de calor”. Recordemos que la “geotermia” conforma una rama de la ciencia geofísica que estudia las condiciones térmicas de la Tierra.

Se trata de una apuesta que en la actualidad se está concientizando cada vez más: la aplicación de nuevos materiales para lograr un menor consumo de energía. Sabemos que en principio la inversión es alta pero que a lo largo de los años se recupera. También logramos un mayor confort en el ambiente, aspecto que tiende a la mejora de nuestra calidad de vida.

 

Cabe destacar que según estudios realizados por la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires -FADU/UBA- indican que casi un 11% de la energía primaria del país es utilizada para el acondicionamiento térmico de edificios.

 

Con un terreno ubicado en el barrio de Balvanera y con una superficie de 1.900 m2, el sistema se ubicó por debajo del segundo subsuelo a 8 metros de profundidad.

 

Análogamente al funcionamiento de un piso radiante, la finalidad de este sistema es intercambiar parte de la temperatura de la torres de enfriamiento con la tierra. Una particularidad de esta instalación, es que el suelo a una profundidad de 6 metros presenta una temperatura equivalente a la media anual; por lo tanto, en invierno presenta temperaturas mayores que en el exterior y en verano con temperaturas inferiores. Se ubicó una serpentina de PEX (polietileno reticulado) de 2,5 centímetros de diámetro cada 50 centímetros, en tramos de 100 metros para lograr tramos sin juntas.

 

Como en los pisos radiantes, el sistema cuenta con un colector donde confluyen los distintos tramos de manguera y luego se vinculan con las torres de enfriamiento del sistema de aire acondicionado. Con esta incorporación se reemplazó un 30% el intercambio de temperatura  que se realiza  en esta parte de la instalación termo-mecánica y secundariamente disminuye el efecto isla de calor.

 

Debido a la profundidad donde se ubicó la instalación se pudo aprovechar la existencia de la napa freática que contribuyó a que el sistema obtenga un mejor desempeño dado que el intercambio entre las serpentinas y la tierra se da en un medio húmedo. Todo un ejemplo a seguir y más aún cuando estamos hablando de la aplicación de nuevas y eficientes tecnologías nada menos que en un sanatorio donde concurren personas para sanarse.

 

 

Reutilización del agua de lluvia

 

 

La mitad del agua que se consume en un hogar puede no ser potable. A nivel comercial, ese porcentaje aumenta un 85%. Una instalación para recolectar agua de lluvia puede contribuir a la provisión de agua apta para diversos usos como limpieza, riego, sanitarios y lavarropas, etc. El concepto de cosecha del agua de lluvia se basa en tener un tanque cisterna en el que se almacena el agua recogida en los techos, al tiempo que se la somete a un proceso de filtrado dentro del mismo receptáculo.

 

Desde el tanque se succiona para enviarla a los puntos de consumo. Se deberá tener en cuenta que un milímetro de lluvia equivale a un litro de agua por m2, por ejemplo en la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores caen unos 1.200 mm al año en promedio, por lo tanto, por un techo de 200 m2 pasan 24.0000 litros de agua distribuidos a lo largo de los 12 meses, es agua de muy buena calidad, agua destilada, blanda, con una pH casi neutro.

 

A los fines de dimensionar un tanque se deben tener en cuenta dos factores: la oferta y la demanda. El primero está determinado por la superficie de captación y por el régimen de lluvia de la zona (promedios históricos).

 

La demanda resulta del uso que se estima brindar al agua cosechada: inodoros (tipos de inodoros: tradicionales o de doble descarga), cantidad de personas para ver su uso periódico, lavarropas, canillas para limpieza y superficie de área verde a regar. Estimando dichos valores se puede calcular el tamaño del depósito.

 

La cañería que alimenta las terminales debe ser independiente de la cañería de agua potable. Al inodoro se llega con una sola cañería, la que viene desde el tanque de agua cosechada. Si se agota el agua de lluvia el control de la bomba proporciona agua de red hasta que vuelva a llover.  

 

La implementación de recuperar el agua de lluvia es de suma importancia ya que nos permitiría reutilizar un recurso natural como lo es el agua, que en estos tiempos es primordial ya que según estudiosos del tema luego de la guerra por el petróleo vendrá la del agua.

 

Recordar también, que muchos ciudadanos -incluso en nuestro propio país- no poseen siquiera agua potable. Reutilizar el agua de lluvia con un simple mecanismo para brindar riego al jardín de nuestra casa cuando no llueva será un nuevo desafío que no tendría que convertirse en ley para que lo implementemos.

 

Tanto la implementación de la geotermia en un edificio como la reutilización de agua de lluvia en los edificios o simplemente en el hogar responden a la innovación de nuevas tecnologías y también a la implementación de políticas en favor del medio ambiente, de los recursos naturales y de una disminución de las demandas de energía.    

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