Arquitectura Sustentable
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Casa RAYBAN

Los vientos fuertes de la costa del pacífico y un terreno con muchos retos no fueron un problema para los arquitectos Alejandro D’Acosta Lopez y Claudia Turrent, que literalmente enterraron la Casa Rayban para poder protegerla del clima. 

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Contexto

Un terreno con muchos retos para lograr un espacio exterior habitable durante todo el año, pues cuenta con orientación frente al Pacífico, lo convierte en un reto difícil por los vientos constantes así como por los reflejos intensos generados por el sol en el mar durante varios meses. 
Un predio al poniente con atardeceres sobre el mar todo el año. La colindancia norte protegida por la reglamentación del condominio, pero la colindancia sur, es un predio valdío donde hay permiso de construir hasta 10 niveles.



Idea

Se decidió realizar un proyecto excavado, enterrado 2 metros para generar patios a ese nivel, que permitieran una protección contra el viento y contra las posibles construcciones vecinas, así como proporcionar el material necesario para construir con el sistema de tapial y suelo-cemento.



Se utilizaron unas 300 piezas de madera de Secuoyas de un puente de San Francisco California de 1910, (de 9mts. X .70mt. X .20mt.), arcilla para las contenciones y muros, y alrededor de 200 durmientes de ferrocarril. 


PROYECTO

Las recamaras se ubicaron en el nivel subterráneo, de modo que sólo la parte pública emerge del nivel del terreno natural.



La recamara principal cuenta con un espacio interior-exterior que se fusiona con la terraza volada sobre el cantil con los tablones de secuoyas. Flanqueado y resguardado del viento por dos montículos laterales, (parte de la topografía existente), otorgan privacidad en el espacio así como continuidad en el paisaje.


La segunda recamara tenía que ser parte de la casa pero con cierta independencia. Dos alcobas y una zona común para tareas y esparcimiento se asoman por una rendija esquinada al sureste teniendo la presencia del mar, completamente protegida del viento y de los vecinos y obteniendo la mejor orientación.


El altar y la cava, también enterrados en el terreno son dos cavernas de tierra.
Por otro lado los patios sumergidos en la espalda de las recamaras fueron el lugar indicado para ubicar la alberca y el asoleadero. De esta zona se puede acceder al mar así como de las dos recamaras.


La zona pública, sala de TV, estancia, comedor-cocina y terraza fueron construidas con los tablones de secuoyas.


La cocina-comedor es un espacio con una gran mesa de madera al centro, un muro perforado para recibir sol del oriente donde se ubica el fregadero, lavadora y alacenas. La estufa un mueble de los 40´s se recarga sobre el muro norte, este espacio, con dos ventanas de piso a techo corredizas, es un espacio dinámico en el que según el clima, la comida se hace afuera protegida del viento por una de las ventanas corredizas bajo la pérgola, en el sol (para el invierno) o adentro en la mesa grande. 


Fuente de información e imágenes:

http://alejandro-dacosta.com/


 

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