Arquitectura Sustentable
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01.04.15 Del Editor

A las pruebas me remito

Definimos como construcción sustentable, a una arquitectura ejecutada de manera sostenible, es decir, construir o remodelar con el fin de optimizar recursos naturales y sistemas de edificación, de tal manera que disminuyan el impacto ambiental de los edificios sobre el medio ambiente y sus habitantes. Respecto de las mismas se deben tener en cuenta las condiciones del clima y los ecosistemas del contexto en que se construyen los edificios, a fin de obtener un óptimo rendimiento con el menor impacto. 


Escribe: Arq. Gustavo Di Costa

Editor de revista ENTREPLANOS


Con relación al uso de los materiales y elementos de construcción, priorizando los de bajo contenido energético frente a los de alto contenido energético. La reducción del consumo de energía para calefacción, refrigeración, iluminación y otros equipamientos, pensado en el diseño de la envolvente y utilizando materiales aislantes para evitar pérdidas y ganancias de calor.


Por su parte, la construcción en seco promueve una arquitectura sustentable e intenta reducir al mínimo las consecuencias negativas para el medio ambiente; realzando la eficiencia y moderación en el uso de los materiales de construcción, el consumo de energía durante el proceso constructivo -como así también- en su posterior finalización y durante el uso; resultando además un confort térmico y acústico inmejorables para todos los habitantes y usuarios de este sistema.

 

Si de ahorrar emergía se trata, una manera muy factible para disminuir el consumo energético, radica en emplear una adecuada aislación térmica en techos y muros. Aplicando dichas tecnologías constructivas se logra un efectivo ahorro, de más de un 70% de energía, en comparación con la construcción tradicional, tanto para evitar pérdidas como ganancias de calor. Es decir, un ahorro del 70% en las facturas de gas y electricidad; como así también, una reducción en la instalación de equipos de refrigeración y su consiguiente mantenimiento.

 

Comparemos los dos formatos de construcción. La Situación A, con construcción tradicional, supone la realización de una vivienda de 140 m2 resuelta en una planta, ubicada en un área suburbana del Gran Buenos Aires, en una zona bioamiental 3b; materializados sus muros perimetrales con ladrillo macizo de 30 cm, con cubierta de tejas con machimbre a la vista, la cual representa un consumo anual de 28.450 kwh de calefacción y de 11.500 kwh de refrigeración.


Por otro lado, tenemos la Situación B, con construcción en seco, tipo “Steel Framing”, que supone la realización de una vivienda de la misma medida y ubicación, con muros perimetrales compuestos de placa de yeso de 12.5 mm, perfiles de acero galvanizado, fieltro de lana de vidrio de 100 mm de espesor y placa de OSB con revestimiento exterior; y con una cubierta compuesta por placa de yeso, fieltro de lana de vidrio de 200 mm de espesor con barrera de vapor de foil de aluminio, cámara de aire ventilada, y chapa metálica; la cual representa un consumo de 8.100 kwh de calefacción y de 2.270 kwh de refrigeración.


La resultante de esta comparativa conforma un ahorro de un 74% de energía. Por ende, es posible afirmar que la implementación de estos sistemas de construcción en seco se realiza en excelentes condiciones, garantizando obras sustentables, de alto nivel, resistentes, nobles y durables.


Obras donde la demanda de energía se reduce notablemente.


A las pruebas me remito.

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