Arquitectura Sustentable
ampliar tamaño texto  reducir tamaño texto    Comentarios compartir en facebook compartir en twitter compartir en linkedin
02.03.15 Textuales

Informe: Cubiertas verdes

Una cubierta verde, techo vegetal o techo vivo conforma un sistema de alto desempeño que permite el crecimiento de vegetación en la parte superior de los edificios, parcial o totalmente cubierto; manteniendo protegida su estructura y garantizando un impacto positivo sobre el ambiente ya que capturan agua de lluvia, reduciendo así inundaciones y niveles de  contaminación, mejoran la aislación térmica de los edificios y enfrían el aire. 


A su vez, pueden representar un hábitat para especies nativas o migratorias, y pueden colaborar a mejorar la calidad de vida. No sólo protege a los propietarios y ocupantes con beneficios ecológicos, técnicos y económicos, sino que gracias a los avances tecnológicos, los techos verdes brindan la oportunidad a los diseñadores profesionales de transformar cualquier techo plano o con pendiente en un terreno medioambientalmente productivo.

 

Existen tres categorías de techos verdes, cada una de las cuales ofrece un diferente mantenimiento, estructura y desarrollo:

 

Extensivo: No es recreacional y resulta ideal para espacios que requieran poco mantenimiento, no demandan grandes sistemas de irrigación. Se los puede cultivar en una capa muy delgada de suelo, principalmente sustratos minerales entre 8 y 10 cm de espesor mínimo y cargas entre 120 y 150 kg/m². Incorpora un diseño simple con una limitada variedad de plantas. Las plantas recomendadas incluyen Sedum de colores, hierbas, pastos y especies que pueden soportar las duras condiciones de crecimiento. El sistema completo es muy liviano, pesa un poco más que un techo tradicional, lo que permite una instalación segura en casi cualquier techo existente.

 

Semi-Intensivo:Se considera de bajo peso, a pesar de encontrarse diseñado para soportar el uso recreativo. Jardines con césped y una gran variedad de plantas, arbustos e incluso árboles pequeños, se pueden incorporar en el diseño del paisaje. El riego, los cuidados y el mantenimiento dependen de las plantas y el clima. Son generalmente accesibles por corredores adyacentes o patios.

 

Intensivo: Son de tipo parque con fácil acceso, pueden incluir senderos para peatones, jardines con césped, flores perennes y anuales, arbustos y árboles. Requieren un espesor de suelo considerable, un sustrato conteniendo mayor porcentaje de materia orgánica, en capas mayores a 150 mm, carga  mayor a 150 kg/m2, y un mantenimiento regular, como riego, fertilización y poda. Es ideal para cubiertas y plazas que servirán como zonas de recreación para peatones.

 

Los techos verdes atacan directamente un tema ambiental importante: el efecto denominado “Islas de Calor Urbanas”. Una razón importante para construir techos verdes es que los edificios tradicionales absorben la radiación solar y después la emiten en forma de calor, haciendo que las ciudades tengan temperaturas por lo menos 4 ºC más altas que las zonas circundantes. Este fenómeno es debido a los techos y carreteras construidos con materiales oscuros que absorben los rayos del sol, haciendo que aumente la temperatura circundante.


Las consecuencias del efecto de “Isla de Calor” es que se incremente la demanda de energía, los niveles de contaminación del aire, así como las enfermedades y mortalidad relacionada con el calor. Las cubiertas ajardinadas reducen el calentamiento atmosférico, humedeciendo el ambiente urbano y creando así un clima más agradable. Funcionan como un filtro ambiental, contribuyendo a reducir el polvo y los elementos tóxicos de la atmósfera.


Las cubiertas vegetales son capaces de retener hasta el 90% de la precipitación pluvial. Una buena parte de esa agua es devuelta a la atmósfera, el resto se retrasa hasta 4 horas, minimizando el impacto en los sistemas de desagüe existentes. Así se puede disminuir el dimensionado de los mismos y se acotan los costos asociados. Las cubiertas vegetales aíslan acústicamente hasta 3 dB y son capaces de mejorar la insonorización hasta 8 dB, siendo una protección eficaz para edificios situados en entornos con alta contaminación acústica.


Bajo una cubierta vegetal la impermeabilización prolonga su vida útil al estar protegida de temperaturas extremas, radiaciones ultravioletas y tensiones mecánicas, reduciendo los costos de renovación.

 

Los materiales específicos utilizados pueden variar de proyecto a proyecto, pero todos los techos verdes presentan los mismos componentes básicos; para funcionar adecuadamente deben contar con una membrana impermeable, barrera anti-raíces, capa de drenaje y de retención de agua, sustrato de crecimiento y vegetación. La estructura sobre la que se soporta la cubierta verde puede ser nueva o preexistente y debe encontrase diseñada y acondicionada para soportar las cargas y el uso, más el mantenimiento de dicha cubierta. Describiremos a continuación sus principales componentes:

 

Membrana impermeable/Aislación hidrófuga: La membrana impermeable previene las pérdidas y humedades, siendo por lo tanto, uno de los elementos más importantes de un techo, sea verde o no.

 

Barrera anti-raíz: Esta barrera protege la membrana impermeable contra roturas causadas por las raíces.

 

Capa de retención y drenaje: El sistema de drenaje resulta ser la clave para una buena propagación de especies en el jardín. El agua suele fluir naturalmente en techos inclinados, haciendo que la capa de drenaje sea innecesaria, excepto para ayudar en la retención de agua. Los techos planos, en cambio, necesitan esta capa para dirigir el agua fuera del techo y prevenir el estancamiento de la misma.

 

Filtro de tela: Una capa de geotextil debe ubicarse entre el drenaje y el medio de crecimiento para mantener el sustrato en su lugar.

 

Sustrato de crecimiento: El sustrato es la fundación de la cubierta verde, ofreciendo los nutrientes y el espacio para que las plantas crezcan. Presenta una base mineral, con un mínimo de material orgánico.

 

Selección de plantas: La selección apropiada de plantas requiere consideración de las características individuales de las plantas y de los factores microclimáticos.

 

El salto de la construcción individual a la creación de una infraestructura urbana sustentable no puede hacerse sin la creación de legislación e instrumentos de promoción que apoyen la construcción sustentable. Hacen falta proyectos demostrativos, incentivos y normas que promuevan la instalación de cubiertas verdes, y que a su vez, compensen los costos y estimulen el mercado. 

Comentarios

Ingrese para poder comentar