Arquitectura Sustentable
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Italia: Climatizar edificios con agua del subsuelo

Crédito: Diario El Mundo
Referente de progreso para unos, exceso de control para otros y una de las principales innovaciones a nivel europeo en materia urbanística e inmobiliaria en el centro de negocios de Milán con una superficie de 290.000 metros cuadrados. Así es el distrito de Porta Nouva Varesine de la capital lombarda. Un espacio en el que, junto con los últimos hitos en materia energética y construcción, coexiste uno de los más modernos sistemas de seguridad y videovigilancia gestionado por manos privadas.


Lo que hasta la década de los 2.000 era un mosaico de terrenos en manos públicas y privadas cerca del centro de Milán, pasó a convertirse en uno de los proyectos urbanísticos más ambiciosos de Europa. La aprobación del proyecto por el Ayuntamiento en el año 2004 y su construcción en el año 2009 fueron los principales hitos en su desarrollo. El objetivo final pasaba por convertir decenas de solares en un referente de 'smartcity'.


Oficinas de alto standing, viviendas de lujo, suelos dotacionales, puentes, plazas, parques públicos... Además de estos elementos que caracterizan a cualquier plan general de ordenación urban europeo, el distrito de Porta Nuova incorpora una serie de innovaciones tecnológicas de vanguardia tanto en materia residencial como sistemas de climatización sin emisiones de CO2. Entre otras prestaciones, la zona cuenta con: control microclimático de los edificios y sus plantas, integración eléctrica del control de todas las instalaciones, sistemas automatizados de control de las viviendas, monitorización en tiempo real de los sistemas de calefacción y aire acondicionado con lecturas integradas del gasto energéticos, un sistema de seguridad anti-intrusos integrado y un sistema inteligente de detección de incendios y fugas de gas.


A pesar de todas estas innovaciones, la principal característica de los edificios de Porta Nuova pasa por aprovechar la composición del terreno sobre el que han sido edificados. "La mayoría del subsuelo del Milán cuenta con agua subterránea a tan sólo 10 metros de profundidad", explica Michelle Masnaghetti, director de construcción de Hines Italia, una de las principales inmobiliarias impulsoras de este proyecto. "Los edificios aprovechan esta agua subterránea para regular su temperatura", añade. "De este modo", prosigue, "se consigue reducir a cero las emisiones de CO2 y se logra un ahorro energético muy significativo". El elevado estándar de eficiencia energética impuesto en la zona es tan exigente que ha supuesto que 30 edificios de este desarrollo hayan sido premiados con la calificación 'LEED Gold', reservada para las construcciones más sostenibles y menos contaminantes.


Las ya mencionadas prestaciones del interior de los edificios se encuentran coordinadas desde una sala de control que utiliza el sistema de supervisión en tiempo real Siemens Desigo que, según esta compañía germana, "proporciona información sobre el estado de todos los dispositivos, permite el control remoto de los procesos de mantenimiento y genera alertas sobre fallos y anomalías".


Además de las prestaciones ya mencionadas, los espacios públicos del distrito cuentan con un circuito cerrado de televisión compuesto por más de 600 dispositivos de videovigilancia, contando tanto cámaras fijas como las de tipo domo (aquellas que permiten una visión de 360 grados y acercar la imagen sobre las zonas de potencial interés) que están conectadas con la sala de control y monitorizadas por un pequeño equipo de apenas una decena de individuo contratados por el consorcio privado que impulsa este desarrollo.


"Ahora estamos trabajando para implantar en el sistema un software de reconocimiento facial y de fisonomía para el circuito de videovigilancia", explica a EL MUNDO uno de los responsables de la sala de control. "El sistema permitirá la detección y el seguimiento automático de individuos y bultos sospechosos", añade. Y a continuación apostilla: "Pese a que no existe ninguna amenaza terrorista concreta sobre la zona, pensad en la cantidad de personas que harían falta para vigilar a pie un área tan grande como ésta. Pues bien, a pesar de la inversión en tecnología, todo eso es dinero que nos ahorramos".


FUENTE: www.elmundo.es


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