Arquitectura Sustentable
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11.06.13 Opinión

Las terrazas verdes: una tendencia que va en aumento

La implementación de estos espacios gana terreno entre los desarrolladores de los emprendimientos. Por ahora, son más frecuentes en los inmuebles de oficinas. Costos y beneficios para contribuir con la calidad de vida y aprovechar mejor los recursos energéticos. En Buenos Aires una ley alienta a la construcción de las terrazas y así se bajan impuestos de ABL.

Nota publicada en grupoconstruya.com.ar

Ante el impulso y los ritmos agitados de la vida cotidiana cada vez más intensa y en la búsqueda de colaborar con los factores climáticos y del medio ambiente, son varios los desarrolladores y los protagonistas del sector que empiezan a pensar en instalar terrazas verdes o directamente planificar los emprendimientos con este tipo de espacios.

Esta aplicación al inmueble persigue el objetivo de que las terrazas cooperen con la economía de los recursos energéticos como contribuir con una mejor calidad de vida para los que se desenvuelvan en el inmueble.

Las denominadas terrazas o techos verdes son sistemas que permiten la interacción de las plantas y los ecosistemas en las cubiertas de los edificios. Dependiendo de las que se instalen, pueden servir para los diferentes aspectos. “Esto puede variar entre un jardín donde tomar sol y caminar, entre otras opciones, o bien pueden ser terrazas sustentables que cumplan la función de disminuir la temperatura del ambiente inferior debido a su poder de aislación térmica”, explicó el licenciado Sebastián Leder, gerente comercial de la empresa Verdes Aires.

La utilización de este tipo de espacios también sirve para disminuir el riesgo de las inundaciones, ahorrar en el consumo energético y de gas natural, protegen las membranas aislantes, son un sumidero de CO2,  disminuyen el efecto de 'isla de calor', favorecen la calidad del aire, mejoran la conducta humana y por último, recuperan la vida vegetal en áreas urbanas, reconstruyendo ecosistemas degradados por el paso del hombre y el avance de las ciudades.

Por otra parte, la firma Green Roof, que brinda soluciones de ingeniería que permite mejorar la relación de la obra con su entorno natural también se desenvuelve en este segmento. Al respecto, Pablo Rosati, gerente general de la compañía, destacó que se “trata de un sistema de impermeabilización liviano y efectivo, durable y sustentable para la vegetación. Es la aplicación de tecnología de avanzada para lograr un máximo confort dentro del edificio con el mínimo gasto energético.”

Obviamente este tipo de superficies se pueden aplicar directamente sobre los techos, tanto en obras nuevas como en las existentes.

Respecto de las existentes, lo que varía es la preparación de la superficie para llevar adelante una buena descontaminación. “Los Green Roofs se pueden crear en la azotea de los edificios como en los techos de las casas. La idea es transformar estos lugares vacíos, secos y llenos de cemento, en espacios de vida”, agregó Rosati. En cuanto a la ordenanza que estableció el gobierno porteño, Leder, indicó que “hace ya unos meses que se aprobó la nueva Ley de Techos y Terrazas Verdes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la cual estipula un descuento de hasta el 20% del ABL para los edificios que instalen terrazas verdes en sus cubiertas.”

La Ley es la número 4428, conocida como Terrazas Verdes, y establece que las obras existentes que incluyan este tipo de tecnología en la construcción gozan de un descuento del 20% del impuesto Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL), mientras que las obras nuevas cuentan con reducciones en el pago de los derechos de delineación y construcción a aquellos trámites que incluyan la construcción de una o más cubiertas vegetales.

Aplicaciones y costos

El sistema modular que trabaja Verdes Aires se puede aplicar en los edificios nuevos y en los ya construidos. “Esto se debe a que no se modifica la cubierta pre-existente, sino que se trabaja sobre ella sin necesidad de realizar una obra de aislación especial. Debido a su peso, inclusive es apto para ser instalado en cubiertas metálicas de baja pendiente, con una previa investigación sobre dicha cubierta”, dijo Leder. El costo base que manejan es de 850 pesos por m2. Esto luego puede variar según el lugar de la obra, la superficie por cubrir y el tipo de traslado vertical para llegar a la terraza.

En tanto que el sistema Green Roof, el valor del m2 está aproximadamente entre 800 y 1500 pesos llave en mano. Sobre si la aplicación de las terrazas verdes es una tendencia o por ahora es algo incipiente, Rosati comentó: “la tendencia global es construir terrazas verdes o ajardinadas, si bien aún no está consolidada en nuestro país, hay muchos constructores que priorizan la bioarquitectura y ya lo implementan como una solución verde. Si bien su implementación no está demasiado en auge en la Argentina, existen casos en los que las terrazas jardín ya fueron construidas en edificios del país”.

El sistema Green Roofs se puede instalar en cualquier tipo de obra, ya sea en las azoteas de los edificios o en los techos de las casas. También pueden incluirse en las remodelaciones de edificios históricos y/o envejecidos.

Rosati expresó: “Es mayor la ganancia: mejora el aislamiento de los edificios en verano y en invierno, reduciendo los costos de enfriamiento y calefacción; reduce el uso de energía; reduce la velocidad de escurrimiento de agua porque absorbe hasta el 70% de agua de lluvia y también reduce la infraestructura de drenaje y los requerimientos de almacenamiento de agua. En síntesis, el proyecto promueve el ahorro energético de los edificios e intenta ganar espacios verdes en una ciudad que está por debajo de la mínima, ya que cuenta con apenas 2 metros cuadrados por sobre 10 metros cuadrados, que la Organización Mundial de la Salud estipula como necesarios para una buena calidad de vida.”

Por el momento este tipo de proyectos es más común hacerlos, en los edificios de oficinas, en empresas con Responsabilidad Social Empresaria (RSE), el estado y las empresas con certificación en normas LEED. Pero los protagonistas del sector coinciden en que en los últimos tiempos surgió el interés creciente por parte de consorcios (producto de la Ley de Techos Verdes de Buenos Aires), casas particulares y algunos hipermercados.

Entre las plantas que suelen utilizarse, Aires Verdes emplea una especie que se llama Sedum, la cual está ambientada a climas semi-desérticos. Esto permite contar con un sistema que no precisa de riego artificial, ya que vive con el régimen de lluvias de la ciudad de Buenos Aires. Otra ventaja de esta especie es que es de muy bajo mantenimiento.

Casos

Entre los casos en donde se aplicaron las terrazas verdes se encuentran el edificio de PROA En Vicente López. En otras construcciones en donde se construyeron o están en vías de aplicarse son el complejo Thames Office Park, en San Isidro, y el Belgrano Office, en plena obra en las avenidas Belgrano y 9 de Julio, en los cuales se aprovecharán los beneficios del uso simultáneo de un techo verde y un colector de agua.

En Thames Office Park habrá una instalación sanitaria paralela a la de agua de red para reciclar aguas pluviales para usos que no requieran agua potable, como las descargas de artefactos primarios, sistema de riego y canillas de servicio para lavado de estacionamientos y veredas.

Mientras que en el sistema de Belgrano Office funciona de manera similar, con la excepción de que al sistema de reciclaje de agua de lluvia se le suma el agua de condensado de los equipos de aire acondicionado.

Marcelo Saúl, de Baires Apartments, indicó que estos proyectos que desde el aire se asemejan a los jardines en altura, disimulan que en sus interiores conviven moles con vigas, ladrillos, vidrios y cemento. “Son espacios que sirven para descontracturar las edificaciones y ofrecer a la gente una escapatoria mental y física casi sin salir de su casa. Crear espacios verdes dentro de una construcción propone una mayor conexión de la gente con el medio ambiente y lo natural. Entre tanto cemento, se busca descansar la vista y oxigenar los espacios para generar un paisaje ameno y agradable. Las plantas y las flores son imprescindibles para que un espacio verde se luzca y pueda transmitir el acercamiento que buscamos entre los usuarios de las propiedades y la naturaleza”, apuntó Saúl.

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